Estaba a punto de conseguirlo, a mis 15 años iba a dejar de ser virgen,
sería en casa de Miguel (el chico con el que estoy
saliendo). Este fin de semana se marchan sus padres de viaje y Miguel y
yo podemos quedarnos en su casa a dormir.

El plan lo venimos preparando desde hace dos semanas y lo podemos llevar
a la práctica gracias a la ayuda de mi amiga Clara,
con la que mis padres piensan que voy a pasar el fin de semana. Clara es
mi mejor amiga, nos conocemos desde siempre y nunca
hemos tenido ningún secreto entre nosotras. Las dos somos aún vírgenes,
pero pretendemos remediarlo lo antes posible, yo voy a
ser la primera en conseguirlo y Clara me está ayudando en todo para que
lo consiga.

Entre las dos hemos ido realizando los preparativos para que todo salga
como siempre había soñado. La madre de Clara tiene un
centro de belleza y la semana pasada conseguimos que nos hiciera un
tratamiento completo. Primero nos depiló, que aunque
somos un poco jóvenes ya teníamos algunos pelos para eliminar. Era la
primera vez que nos hacían la cera, entramos en una
habitación con dos camillas y su madre nos dijo que nos desnudáramos y
esperáramos a Juani (una de las muchas empleadas que
tenía). Estábamos bastante excitadas, no era la primera vez que nos
habíamos desnudado juntas pero si la primera que alguien
más nos vería. Nos fuimos quitando la ropa y nos quedamos en ropa
interior. Clara, a pesar de ser un poco más pequeña que yo
(sólo unos meses) tenía unas enormes tetas, por lo menos comparadas con
las mías, aunque era yo la que más pelos tenía en mi
chocho. Un rato después de habernos tumbado, casi desnudas, entró Juani
y empezó a depilarnos, fue más doloroso de lo que
pensaba pero tras un masaje con una crema hidratante empecé a sentirme
mejor, luego procedió con Clara y una vez que terminó
nos preguntó si queríamos depilarnos nuestros coñitos. Por aquel
entonces pensábamos que cuanto más pelo tuviéramos ahí
mucho mejor, pero ella nos explicó que a muchos hombres les gustaba que
las mujeres se lo depilaran y que si este verano (que
ya estaba muy cerca) queríamos lucir algún bikini sugerente deberíamos
depilarnos para que no asomara ningún pelo.

Ante tanta explicación accedimos a su sugerencia, ahora, la ventaja que
tenía frente a los abundantes pechos de Clara
desaparecería, acepté resignada, todo sea por que mi primer encuentro
con Miguel fuera lo más excitante posible. Juani se dirigió
hacia mí para que fuera la primera otra vez, me cogió las bragas por la
cintura y las fue bajando lentamente, parecía excitarse
con mi sexo, una vez desnuda nos dijo que era mejor estar un poco
lubricadas antes de empezar a depilar ya que la piel sufriría
menos, y casi sin darme tiempo a reaccionar comenzó a masturbarme. Clara
estaba tan sorprendida como yo, pero al mismo
tiempo también se estaba excitando, se acercó por el otro lado de la
camilla y mientras Juani procedía con mi sexo Clara
comenzó a acariciarme los pechos quitándome el sujetador, dejándome ya
totalmente desnuda y a su merced.

Juani no prestaba atención a nada que no fuera mi coñito, empezó
acariciándolo lentamente con la palma de su mano, y poco a
poco fue aumentando la presión hasta que comenzó a introducirme un dedo.
Yo estaba muy excitada, a pesar de que Clara y yo
nos habíamos masturbado juntas nunca lo habíamos hecho entre nosotras.
Mi sexo comenzó a humedecerse, Clara dejó de
acariciarme los pechos y comenzó a lamerlos, Juani fue introduciendo mas
dedos en mi chochito y empezó a meterlos y sacarlos
provocándome un intenso orgasmo que provocó que mi boca emitiera un
intenso gemido.

Una vez bien lubricada, y tras un par de orgasmos más, Juani procedió a
rasurarme el chochito, lo que me produjo un poco de
irritación que calmó con un nuevo masaje. Ahora le tocaba el turno a
Clara, tenía sus braguitas totalmente empapadas y mientras
se colocaba sobre la camilla Juani fue retirándolas, pero ahora no lo
hizo con las manos sino con su boca, acercó su cara sobre el
sexo de Clara, empezó a lamérselo sobre las braguitas (a lo que Clara no
pudo contener algunos gemidos) y agarrándolas entre
los labios las fue retirando. Yo me acerqué a ella como antes hizo
conmigo y procedí a quitarle el sujetador.

Aquella escena con Juani lamiendo el sexo de Clara y yo quitándole el
sujetador me estaba excitando mucho, tanto que no pude
contenerme y comencé a besarla, primero en la frente, luego en las
mejillas y cuando volvió a emitir un nuevo gemido mis labios
se fundieron con los suyos. Era la primera vez que nos besábamos de ese
modo, nuestras lenguas se acariciaron y mi sexo comenzó a humedecerse de nuevo.

Así continuamos un buen rato, luego Juani procedió a rasurarle su
chochito y dijo que tenía que marcharse a atender a una clienta
que estaba a punto de llegar, así que fui yo quien procedió a calmar la
irritación de Clara masajeando su sexo con una crema.
Esta experiencia nos sorprendió mucho a las dos, pero decidimos que a
partir de ahora nuestras masturbaciones dejarían de ser
individuales.

Esto sucedío la semana pasada, y hoy vamos a ir las dos a unos grandes
almacenes para comprar ropa interior sexy con la que
poder sorprender a Miguel. Hoy hace calor por lo que hemos decidido
salir ligeritas de ropa, nos hemos puesto unos pantaloncitos
cortos sin bragas y unas camisetas en las que se puede apreciar que
tampoco nos hemos puesto sujetador. El hecho de salir sin
ropa interior nos ha puesto un poco calientes ya que es la primera vez
que hacemos esto. Bueno, ya hemos llegado, nos dirigimos
a la sección de lencería y empezamos a buscar algo sexy. Al cabo de un
rato se nos ha acercado una dependienta, bastante
guapa, y nos ha estado aconsejando, nos ha dicho que si lo que queremos
es algo atrevido vayamos a los probadores y ella nos lo
llevará, una vez dentro hemos empezado a desnudarnos y la hemos esperado
totalmente desnudas, al cabo de unos minutos se ha
presentado con unas cuantas cajas y al vernos desnudas nos ha comentado
que tenemos unos bonitos cuerpos y que si nos
parecía mal que también ella se desnudara, nosotras nos miramos
sonriendo y aceptamos su propuesta.

Es una hermosa chica morena, con el pelo largo y su piel color miel, se
ha quitado el uniforme de trabajo y se ha quedado con un
bonito body blanco de encaje que no ha tardado mucho en quitarse. Tiene
unas tetas muy bonitas, los pezones están totalmente
duros y, al igual que nosotras, también se depila su coñito. Se ha
puesto de rodillas, con las piernas abiertas, frente a mí y le ha
pedido a Clara que se tumbe bajo ella, se ha colocado con su cara debajo
del coñito de Flor (que así es como se llama la
dependienta), su cuerpo se ha quedado entre mis piernas por lo que he
tenido que abrirlas un poco, y así situadas hemos
empezado a masturbarnos. Flor me está lamiendo mi chochito mientras con
su mano izquierda me sujeta el culo introduciéndome
un dedo por el ano (es la primera vez que algo se me introduce por ahí y
me está poniendo a cien), con la mano derecha está
masturbando a Clara, la cual está lamiendo a Flor. Tras unos cuantos
orgasmos hemos tenido que parar, mis piernas no podían
sujetarme a pesar de que estaba apoyada en una de las paredes del
probador, Flor se ha sentado en el suelo y Clara ha quedado
tumbada empapada en sudor.

La primera en vestirse ha sido Flor, ha abierto las cajas que traía y
nos ha dicho que vayamos probándonos los distintos modelos
mientras ella iba a por unas toallitas para poder secarnos el sudor que
nos ha provocado esta extraordinaria sesión de probador.
Tras recuperarnos un poco hemos empezado con las pruebas, Clara ha
decidido quedarse un body blanco como el de Flor y un
diminuto conjunto rojo con el que sólo consiguen las braguitas tapar su
sexo, dejando totalmente al descubierto su culito y un
sujetador que casi enseña sus pequeños pezones. Yo he elegido un
conjunto blanco de encaje con el sólo tapo mi sexo, mi culo y
mis pechos escasamente, dejando todo el resto de la piel al descubierto,
también me he decidido por un conjunto negro que solo
me tapa el sexo y los pezones (espero que le gusten a Miguel). Cuando ha
regresado Flor ya nos habíamos vestido, nos hemos
secado un poco las axilas y la cara, nos ha dicho que vive en un piso
cercano con otras dos compañeras y que podemos pasar a
visitarle cuando queramos.

Aunque los preparativos de mi primer encuentro sexual con Miguel han
sido maravillosos tengo muchas ganas de saber lo que se
siente al tener un pene en mi interior, estoy deseando que llegue la
hora del deseado encuentro, pero primero deberé preparar la
maleta, ir a casa de Clara y cuando me haya arreglado, acudir a la cita
en el chalet de Miguel (que se encuentra situado muy
cerca de la casa de Clara, por suerte para mí).

Continuará…