En días pasados fui con mi
esposa Elvi a una primera entrevista con una pareja de chicos, ambos novatos,
y deseoso de querer saber qué era esto del movimiento swinger, la
chica era rubia, bonita, agradable, con 20 años, de buen cuerpo
y llamativos senos, él era buen mozo, educado, y muy curiosos también
de esto; ella había tenido algún escarceo de relación
lesbi en la prepa, pero nada más.


La charla tornó sobre nuestra
experiencias, les relatamos algunas cosas chuscas, y otras bastante calientes
o audaces; noté que esta chica, a quien le llamaremos "Sally"
para proteger su identidad, ponía especial atención cuando
mi mujer contó cómo fue iniciada en las artes de lesbos,
y cómo fue la ultima experiencia erotizante con Paola; al final
de toda la charla en ese restaurante, les ofrecimos llevarlos a su hotel
-pues estaban de visita en la ciudad-; al caminar por los pasillos íbamos
los dos adelante, y nuestros nuevos amigos atrás, y cuando volteé
de repente a decirles no sé qué, vi una mirada de Sally,
clavada en las caderas, nalgas y piernas de mi mujer… vaya chica, pensé.
Cuando llegamos a la camioneta, les dije "por qué las dos chicas
no se van atrás del auto, para que Gus me indique el camino para
ir a su hotel", y así se hizo, cuando mi mujer se sentó
y con la micro faldita negra y ajustadísima que traía, obviamente
sus bellos muslos quedaron al descubierto desde las zapatillas de tacón,
hasta casi la confluencia de sus muslos, y del templo de Venus, era una
noche muy fría, así es que me pidieron los 4 poner la calefacción.

Sally le dijo a mi mujer: "debes
tener frío en tus piernas,¿no?" al tiempo que su mano
se posaba en el muslo desnudo de Elvi; eso fue como un "shock eléctrico"
o erótico, -luego me dijo Elvi-, que la sacudió, pues la
mano de la chica transmitía algo especial, además de que
estaba muy muy caliente, y su mirada llena de deseo era inconfundible;
mi mujer le sonrió, de manera picara, abriendo un poco los desnudos
muslos…"tú que crees, mira, toca"…la invitación
abierta no fue despreciada, y la mano de la rubia veinte añera empezó
a acariciar suavemente los desnudos y hermosos muslos de Elvi…"a
que no sabes qué me esta haciendo tu mujercita" le dijo entonces
juguetona, Elvi a Gus…él se sorprendió un poco, pero reímos…"bueno,
pues hazle sentir tu hospitalidad Elvi," le dije….lo que bastó
para que las dos chicas se trenzaran en un intenso beso lingual… o más
bien, una serie de besos y manoseos de los dos cuerpos… la rubia era
en verdad caliente… y muy expresiva, pues cuando las manos de Elvi la
tocaban en sus pechos, o su pubis, dejaba escapar gemidos y expresiones
de gozo y lujuria… las cosas se estaban calentando rápidamente…

Los chasquidos de los besos entre
ambas hembras pusieron los penes de nosotros dos, al máximo, me
temblaba todo al manejar, mientras veía por el retrovisor a las
dos chicas en pleno agasajo; las hábiles y pequeñas manos
de la rubia no tardaron en explorar la intimidad de esposa, y de percatarse
que ella no usa ropa interior

¿Por qué no vamos
al hotel donde nos hospedamos chicos? Nos dijo Gus, a lo que aceptamos,
gustosos; estaba cerca así es que no tardamos, al entrar se nos
quedaron viendo, pero pedí otra habitación en el mismo piso;
todo estaba listo.

Cuando legamos a nuestro cuarto,
ellos se retiraron un momento " a prepararse a su cuarto"; Elvi
se metió de inmediato a bañar, no sin antes darnos un rico
beso de pasión, sabiendo las mieles que nos esperaban. No tardaron
ellos en regresar, los 3 esperábamos a que mi esposa se terminara
de duchar (yo no quise adelantar cosas, sino hasta que mi caliente mujer
estuviera presente) , y la rubia, dijo nerviosa a su marido…"mira,
tócame la cara, estoy ardiendo", su marido lo constató,
sonriendo.

Entonces salió mi Elvi, completamente
desnuda ya, con la toalla envolviendo lo mínimo de su cuerpo y un
detalle súper… sólo se puso sus zapatillas de tacón
de aguja… lucía como verdadera modelo, (o como putica, ¿debo
confesar?), su pelo negro caía por sus hombros, su piel se veía
húmeda, sus ojos brillaban de deseo; ni arda ni perezosa se dirigió
a la rubia, abriendo la toalla y mostrándole sus encantos, la rubia
se quedó viendo extasiada, y Elvi la atrajo hacia ella, dándose
un beso muy apasionado, los labios se encontraron, las lenguas se chuparon,
el calor de un cuerpo paso al otro; los estremecimientos se hicieron mas
intensos, … "espera un momento" alcanzó a decir la rubia,
luego de unos minutos de faje caliente, "déjame desnudarme"…
las dos hembras se separaron, lo que aprovechó Elvi para dirigirse,
contoneando las caderas completamente desnuda, hacia el chico, …"y
a ti Gus, te gusto" le dijo, mientras se le montaba, pues es él
estaba sentado en un sillón, al pie de la cama; el chico estaba
también muy caliente, y sus manos desnudas recorrieron ávidas
el cuerpo de mi ardiente esposa.

Pero al cabo de dos minutos, Elvi
interrumpió el agasajo con el chico, dándose vuelta para
contemplar ya a la chica, desnuda, mirando a su marido… Mi mujer se incorporó
y se dirigió con una sonrisa de lascivia hacia ella, su nueva amante
lésbica… las dos se volvieron a besar en un combate de lenguas,
cayendo en la cama, acariciándose con cada poro de su cuerpo…
era realmente exquisito ver aquel par de verdaderas hembras, bellísimas,
trenzadas en el acto de lesbos, besándose como si fuera el ultimo
día, y los cuerpos de ambos, sus senos chocando, embarrándose
uno al otro… mi Elvi no tardo en iniciar su pasión erótica:
bajarse a mamar a la chica, dándole con la lengua en su sexo y ano…la
rubia gemía como loquita, apresando entre sus piernas blancas la
cabeza de Elvi

Las lenguas se buscaban como serpientes
ávidas de sexo. Los pechos se pegaron, se aplastaban unos contra
otros, destacándose los pezones gruesos de mi esposa, contra los
grandes y redondos de la rubia; las tetonas escenzas enormes de Sally aplastaban
las de mi mujer; las dos se acariciaban, se besaban los cuellos.

El cuadro de las dos hembras empapados
en una cálida noche, las manos explorándose los sexos, los
anos, las nalgas de ambas temblando en el aire; un vaho sexual emanaba
de esas hembras, y llenaba la habitación.

Pero después de unos minutos,
Elvi le dijo, "mira, déjame hacértelo bien… déjame
acostarme boca arriba, y tú te montas en mi cara… ¿ok?
" los ojos de lujuria de la chica brillaron, asintiendo… pronto
era devorada desde arriba, montada sobre la dulce carita de mi esposa,
recibiendo una mamada hasta las entrañas… pero la escena era muy
tentadora y al fin el chico, que hasta entonces como yo, había permaneciendo
extasiado viendo a las dos adoradoras de lesbos, amándose, y masturbándose
rico, se incorporó, y se acomodó entre las piernas de mi
Elvi, las abrió poniendo sus piernas en alto, y clavando su verga
hasta las entrañas de Elvi… ella gritó de placer al sentir
aquel trozo de carne, pero no interrumpió mucho sus labores de lengua
en la chica… imagínense el escenario: mi esposa boca arriba, la
rubia encima de su cara siendo mamada, y el chico alzando las piernas de
mi esposa, ensartándole una y otra vez su verga… no pude más
y estallé de emoción, era riquísimo ver esto.

Sally estaba excitada como nunca
en su vida quizás, sus senos se movían al compás de
su cuerpo, los pezones se erectaban contra las palmas de sus propias manos
al masajearlos, las caderas se elevaban para sentir mejor esa lengua que
debajo de ella entraba asimilando un falo, toda ella era, realmente una
llama de placer que se movía, empapada en sudor caliente… desde
muy adentro sintió que nacía un orgasmo, y otro, era como
oleadas que venían y venían, y que terminó contagiando
a mi mujer.

Pero mi pene no tardó en
enderezarse otra vez, pues los 3 amantes gemían y sus cuerpos chasqueaban
uno contra el otro… entonces fui delante de la chica, besándole
los senos, arrancando aún más gemidos, y bueno, aprovechando
la cama pues pegado a la cabecera me pude poner parado frente a la chica,
(que estaba montada en Elvi) para dejarle probar mi pene…mmm; sus labios
redondos y pulposos apresaron el tolete comenzando a besarlo… si antes
estaba parado, ahora adquirió dimensiones bárbaras (perdón
por la falta de modestia); me hacía retorcer. Dejando que ella practicara
con su lengua azateando mi cabeza, mientras sus finas manos recorrían
el glande y masajeaban los testículos… era un tormento delicioso…

Las posiciones de esa noche cambiaron
una y otra vez: todas dejando chicas a la más descabelladas películas
porno y sueños eróticos… en un momento, la rubia estaba
en 4, y yo le metía la verga por atrás, fue cuando Elvi,
mi golosa putica, se las ingenió para deslizarse en la cama, como
si fuera a hacer un 69 con Sally, sólo para prenderse de su pubis
otra vez,… imagínense la visión que yo tenía, con
la rubia en 4 siendo clavada desde atrás por mí, y viendo
a mi esposa, bueno, más bien sus piernas, comiéndose el pubis
de la chica, y de paso dándome alguna lengüetada en mis testículos,
cuando los alcanzaba… el chico Gus, observaba en el sillón, masturbándose,
disfrutado aquellas escenas.

Pero también tomó
parte activa y disfrutó a mi mujer, en un momento, tomó a
mi mujer y estando ella boca abajo, los enormes testículos del chico
resonaban y se bamboleaban cada vez que impulsaba su barra en las entrañas
de mi esposa; la mata de pelos negros pubicos de ella se veía empapada…
"dame duro papacito, decía Elvi… no me la saques, dale, me
estas haciendo gozar papito" en un momento, la viró, colocándola
en 4 patas, los senos de ella colgaban como frutas tiernas; entonces el
chico asestó un golpe clave, hincando su verga en el ano de ella,
provocando un grito de dolor y placer… pero ella era adoradora del sexo
anal, así es que sabía yo que disfrutaba todo esto…"qué
rico, qué rico, más" decía repetidamente Elvi,
jadeando…"ahhh, me vengoooo" fue lo último que dijo
este joven , al no tolerar más el apretado y rico ano de mi mujer,
llenándole los intestinos de leche caliente… mientras, yo estaba
junto a Sally, quien extasiada veía la escena, mi mano masturbaba
y hurgaba su humedísimo sexo, mientras yo le decía al oído
"mira, tu marido está cogiéndose por el culo a mi esposa,
puedes creerlo" ella se excitaba con todas estas palabras, hasta que
estalló también… a la par de los otros.

Realmente fuimos muy afortunados
al conocer esta pareja, y en especial, el haber vivido estos momentos con
las dos chicas; a veces nos escriben preguntándonos si nuestras
experiencias son reales… eso nos hace pensar en que mucha gente se la
pasa sólo imaginando, fantaseando, y les resulta imposible vivir
una sexualidad plena, o el tener en cada esposa, una Elvi… una verdadera
hembra.

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