Siempre me llamaron la atención los juguetes sexuales. Desde el primer día que los vi me pareció un instrumento genial para agradar el gran placer sexual.

Me recuerdo que la primera vez que entré en una tienda de estos juguetes fue con la que hoy es mi esposa y quedé impresionado, eso hace casi 8 años, y quería comprar de todo, pero para el momento la vergüenza era mucho mayor que el deseo y la relación con la que entonces era mi novia estaba recién comenzando, así que no hubo ninguna compra.

Recuerdo que al año la empresa con que trabajaba me cambió de puesto y con eso me mandó a donde ahora es nuestra residencia. Al principio viví en un hotel solo durante unos tres meses, luego me mudé y tenía mayor privacidad, así que empecé a hacer un consolador de madera con el restante de una madera de pino que me sobró de cuando hice el escaparate.

La madera era en forma redonda por que era para hacer el guindadero de las perchas así que lo que tuve que hacer era darle la forma y lijarla. Le di una forma de torpedo, pero le agregué una depresión a los pocos centímetros del comienzo. Luego lo lijé muy bien y lo pinté de azul con una pintura vinílica a base de agua y quedó espectacular. Ese fue un regalo para mi novia. La verdad a ella no le llamó mucho la atención, en parte por que no le llamaba mucho lo de los juguetes y otra por que lo había hecho yo.

Hace ahora un año le compré por correo un vibrador clásico con capucha de goma, casi la misma forma de torpedo, pero con unas rallas que van desde la mitad del vibrador hasta el final, de color crema y que además se le puede adaptar una capucha de goma que le da una apariencia real ya que tiene color carne. Se lo compré por correo y se lo mandé directo a ella, esa noche me esperó en casa con la mirada más pícara que le había visto y hubo fiesta en la cama. Quedó muy contenta, aunque aún un poco sorprendida por la novedad de un objeto en nuestra relación, pero le pareció que había sido un interesante juguete que hacía falta ya.

Luego de eso empezaron a aparecer nuevas intenciones y más curiosidad, así que por supuesto empezamos a comprar algunas cositas más. Lo primero fue un gel líquido sabor a patilla, excelente. Luego un gel más espeso sin sabor y después uno que calienta, huyyyy, como calienta, que sensación, pasárselo antes de penetrarla, que rico.
Después pensamos que harían falta más juguetes, así que compramos un Butt Plug o Plug Anal y un vibrador de Jelly mucho más grande de color fucsia que cuando lo vimos nos sorprendió, ya que era mucho más grande de lo que pensábamos. El plug fue toda una novedad, más que para ella para mí, ya que en realidad el que más lo a usado soy yo. Es genial. Lo uso más que todo cuando me quedo en casa trabajando y estoy solo me lo meto con un poco de gel que calienta y empiezo a hacer mi trabajo con el plug metido en el culo. Me siento en el escritorio a trabajar en la computadora y me muevo suavemente para que se meta más o me de más sensaciones. Así bien las piernas y las pusiera hacia arriba en forma de v y empezó a metérmelo. Increíble, uuffff. Era enorme sentía que me reventaba el culo, pero la sensación era brutal empezó a meterlo suavemente y no aguanté y le rogué que me lo metiera de un solo coñazo, estaba desesperado, sentí como se partía mi culo, pero era indescriptible, tanto que me sentía que acababa por el culo y no tardé nada en acabar por el huevo. Les juro la experiencia fue única, ella no dejaba de verme, estaba impresionada.

Hoy estamos pensando en comprar unos juguetes más y estarían entre ellos unas esposas agamuzadas y un arnés para que ella se lo ponga y me coja con más comodidad, lo único en que pensamos últimamente es en ella agarrándome en cuatro pata y cogiéndome con su arnés o yo poniéndole las esposas, tapándole los ojos y cogerla como si la estuvieran violando, algo que le encanta a mi esposa, que me la coja brutalmente.

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