1a parte

Nunca pensé que fuera posible, de hecho aún ahora mientas lo escribo me parece que ha sido una fantasía de la noche anterior más que un recuerdo verdadero sin embargo todos los escépticos tenemos que morir. Sentado frente al televisor las horas pasaban lentamente y atardecer parecía atractivo con todos dorados y amarillos, decidí que era mejor hacer algo de provecho y me apresuré a llevar mi ropa al cuarto de lavado del edificio departamental en dónde vivo. Es un lugar poco común rodeado por árboles enormes, 1 cuarto de labado y 3 albercas es bastante grande quizás un poco más de un kilómetro si se recorre todo, aunque no estaba muy lejos cargando alguna ropa el trayecto se hace pesado así que decidí llevar mi automovil. Llegando al estacionamiento cercano al cuarto de lavado fije mi mirada en una chica delgada de cabello lacio y negro con un traje de baño azúl claro con detalles en negro. No pude notar su piel blanca apenas rociada por gotas de agua que casi había secado por completo con la tualla que llevaba en la mano izquierda. La alberca estaba junto detrás del cuarto de lavado y ella sin duda era una aparición, lo suficientemente bella para hacerme bajar la mirada cuando el auto pasó cerca. Me estacione y comence a bajar las cosas de reojo veía que ella había ido a un auto cercano por algunas cosas y yo traté de hacer tiempo para no encontrarme con ella, poque me apenaba fijar la vista en su busto pequeño y firme en su cintura perfecta o en sus gluteos atleticos, pero ella no terminaba de pasarme de largo así que no pude hacer más tiempo pues parecería más sospechoso así que tome mi ropa y emprendí mi camino, entonces habló, ¡y me habló a mi! trate de fijar mi mirada en su rostro hermoso horadado por un par de piercings en la nariz, unos aros plateados que del todo desentonaban con su figura delicada y atractiva, e hice un esfuerzo enorme por no moverla de ahí, resultó que el carro al lado del mio era el suyo y que era exactamente el mismo modelo y el mismo color, le dije que el de ella era más bonito pues tenía aleron trasero y una pequeña franja alrededor y ella por fín accedió, me presente y para propósitos de este escrito ella me dijo que se llamaba Laura.