Estaba yo un sábado por la tarde, descansando acostado tratando de recuperarme de una semana de mucho trabajo cuando de pronto suena el teléfono. Con un poco de rabia conteste ya que no deseaba que nadie me molestara, quería que ese fin de semana fuera tranquilo y relajado para mí. Pero nunca pense que ese llamado seria el comienzo de una gran aventura.

Como les contaba conteste el teléfono y era mi amigo Miguel que vive a unas cuantas cuadras de mi casa. Después de saludarnos me dijo que tenia un serio problema y me llamaba para ver si yo le podía ayudar, entonces le dije que le pasaba, pero, este me dijo que si podía ir a mi casa para decírmelo. Un poco de malas ganas de le dije que viniera y a los 10 minutos ya le tenia en la entrada de mi casa tocando el timbre. Me vestí ya que estaba desnudo, me puse un pantalón corto y salí a abrirle. Enseguida me dijo que el problema que tenia era que su hermana le había dejado a su hijo y a un primo de este en casa, con el fin de que se bañaran en la piscina que mi amigo tiene.
¡¡¡Y cual es problema le dije!!!
Lo que pasa, me explico es que a mi esposa le invitaron a un casamiento de una prima y no queremos llevar a los niños ni mucho menos que se queden solos. Enseguida le dije que contratara a una niñera que no cobraban mucho. Pero este me dijo que ya era muy tarde y no alcanzaría a llegar a la ceremonia.
Después de pensarlo un poco acepte, ya que él en muchas ocasiones me ha ayudado en la reparación de algunas cosas en mi casa. Finalmente me agradeció e inmediatamente me entrego las llaves y me dijo que me fuera un poco más tarde, que él les diría a los niños que yo iría a verlos más tarde.
Como a las 9 de la noche me duche y me vestí para luego irme a casa de mi amigo, no sin antes llevarme un par de cervezas para pasar el rato que tenia que estar con los niños. Rogaba que estos fueran tranquilos para poder terminar de leer un libro que estaba leyendo.
Llegando a casa de Miguel puse la llave en la puerta y esta inmediatamente se abrió y pareció ante mi un muchacho de no más de 18 años, quien me saluda diciendo ¿ Tu eres Gustavo?, Si le dije, hola soy Andrés me dijo el sobrino de Miguel y enseguida me hizo pasar a la sala donde había otro muchacho de unos 20 años sentado en uno de los sofás. Se levanto y también me saludo, soy Jorge el primo de Andrés. Por un momento me quede sorprendido y sin hablar para luego lanzar una tremenda carcajada, contagiando a los chicos con mi risa. Luego que paramos de reír les dije que era absurdo que mi amigo me pidiera que fuera cuidarlos si estaban bastante grandes como para cuidarse solos. Entonces Andrés me dijo, lo que pasa Gustavo es que a este refiriéndose a su primo le encanta salir y mi tío temió que se escapara y le pasara algo.
Nos sentamos los tres y nos miramos por un instante, fue en ese momento que me fije en el par de muchachos, de la misma altura, como de 1.75, con sus cuerpos bien formados, el único detalle es que Jorge era un poco más delgado, pro con un culo redondo que me mato cuando paso frente a mí, cuando fue a la cocina por unas cervezas, llevando las que traía para ponerlas a enfriar me dijo para después.
Estuvimos conversando por un rato mientras bebíamos cervezas hasta que la charla se puso monótona y ambos me dijeron que querían ir a la sala de computación que tenia su tío para navegar un poco por Internet. Me invitaron pero, les dije que prefería quedarme ahí y terminar de leer el libro que llevaba. Finalmente se llevaron un par de cervezas y se fueron, no sin antes recordarle que no se fueran a escapar por la ventana. Inmediatamente Jorge me dijo:

¡¡¡No te preocupes, que con mi primo sabremos entretenernos!!! Y cerrándome un ojo se fueron.

Tome el libro y continúe con la lectura por espacio de una media hora hasta que lo termine de leer. Luego fui a la cocina y traje una cerveza y mientras la bebía sentado en el sofá pense, voy ir a ver a los chicos en que estaban. Morbosamente me acerque donde estaban ellos sin hacer ruido. La puerta estaba entreabierta y la abrí suavemente y mire hacia la computadora y pude percatarme que no había nadie y que en la pantalla había una foto de un negro mamando la verga a un rubio. Presuroso entre que no me di cuenta que ambos chico estaban tirados en la alfombra al lado del escritorio completamente desnudos haciendo un fogoso 69.
Me quede paralizado mirándolos por unos segundos, y ambos dejaron de mamar y me miraron sonriendo sin decir nada para posteriormente seguir con su tarea comerse las respectivas vergas.
Les mire por un rato mientras mi verga lucha por salir de mi apretado pantalón y tirando la silla giratoria de la computadora y me senté en ella sin dejar de mirar el espectáculo que estaban dando esas preciosuras de chicos y desabroche mi pantalón y saque mi mástil y comencé a masturbarme suavemente mientras me deleitaba mirando el culo de Jorge, sumamente blanco pero exquisito. Al punto que no aguante más y me tire al suelo tocándoselo con mis manos, era suave y sin vellos; le pase un dedo por ese rosado ojete haciéndole sobresaltarse, pero, continuo mamando. Finalmente mientras alternaba el tocarle el culo al muchacho me fui desnudando hasta que lo hice completamente y estos dejaron de mamar y se levantaron acercándose ambos a mí, Jorge por delante y Andrés por detrás y me abrazaron sintiendo sus respectivos falos uno apretando el mío y el otro tratando de entrar en mí culo. Ambos me comenzaron a besar, uno por el cuello y el otro por el cuello bajando por mi cuerpo hasta bajar rápidamente hasta mi verga y culo respectivamente.
No podía creer ambos muchachos me daban un tremendo placer; Andrés se traga completamente mi verga chupando suavemente, mientras su primo me introducía su lengua caliente y húmeda en mi hoyo que reaccionaba ante cada estocada que me daba ese músculo baboso.
Estuvimos así por un rato hasta que les pedí en forma casi delirante que me dejaran o acabaría y que no quería hacerlo tan rápido. Se detuvieron y ambos se pusieron delante de mí viendo que la tranca de Andrés era fabulosa, debía medir unos 20 centímetros y bastante gruesa en especial su cabeza rosada que eliminaba secreción en abundancia. Por su parte la de Jorge era bastante más pequeña como de unos 12 centímetros pero también su cabeza era grande.
Ambos me besaron y Andrés me dijo que nos fuéramos a la habitación de sus tíos, pero el miedo se apodero de mí y les dije que no, porque podían volver y nos descubrirían. Andrés me tomo del hombro y me dijo; mi tío nos dijo antes de irse que tuviéramos cuidado contigo porque eras gay, mi cara se puso pálida nunca pense que escucharía eso, ni menos que Miguel se los advirtiera a sus sobrinos. Con mayor razón debemos terminar con esto les dije avergonzado y comencé a ponerme la camisa. Ambos chico me tomaron cada uno de un brazo y Andrés me dijo, no te preocupes que mi tío dijo que llegarían como a las 4 y son las 12, además que con Jorge queremos tener sexo contigo, esto que viste lo teníamos programado para ver si nos seguías y como fue así no veo el impedimento para hacerlo. Además te vi que mirabas como lobo hambriento a la oveja el culo de Jorge. No dije nada solo sonreí y los abrace a ambos y nos fuimos a la cama de mi amigo, enseguida nos tiramos en la cama y comenzamos a besarnos los tres juntos por un rato y luego yo le empecé a mamar la verga Andrés mientras este tomaba el teléfono y llamo a su tío al celular, por su parte Jorge atrapo mi falo con su boca y chupo suavemente.
Mientras Andrés hablaba con Miguel los demás seguíamos pegados a las trancas, El sobrino le decía a su tío que se estaban portando tan bien que su amigo Gustavo les había invitado a comer un pedazo de carne que estaba exquisito. Luego se despidió y nos dijo:
¡¡¡No hay problema, Llegan a la hora señalada!!!
Seguimos mamando los tres alternando hasta que nos chupamos todos las vergas y en cierto momento Jorge hizo que me acostara de espaldas y mojándose un poco el culo con su saliva se sentó en mi verga que estaba bastante lubricada. Lentamente fue clavándose mi daga la cual se introdujo completamente en ese ano que me tenia loco, iniciando una cabalgada suave al principio para luego acelerar el ritmo hasta que Andrés que se masturbaba junto a nosotros se levanto y se coloco detrás de su primo y haciéndolo tirarse hacia adelante dejando el culo de Jorge expuesto a la mirada de su primo que dirigió su verga a la entrada de ese culo que estaba siendo ocupado por mi cálida y dura herramienta. Suavemente comenzó a entrar en ese culito maravilloso haciendo que su primo se quejara, pero que le decía que siguiera rompiendo el culo.
Finalmente se la clavo entera haciéndole dar un tremendo grito de dolor y placer. Tomo un poco de aire y le dijo clávamela toda primito que esta muy rica. Podía sentir la verga de Andrés restregándose a la mía, al igual que sus tremendos testículos que chocaban con los míos. Era él quien dirigía el ritmo de la culiada que le estabamos dando a su primo, que jadeaba de gusto y que después de un rato gimió como una verdadera hembra lanzando su leche en m vientre. El sentir su esfínter apretar aun más mi verga con la su primo al parecer causó la misma sensación en ambos, porque los dos gritamos de placer y lanzamos nuestro semen dentro el recto de su primo, llenándole el culo.
Luego Andrés retiro suavemente su verga para posteriormente Jorge se levanto de la mía quejándose de dolor pero contento de comerse ambas vergas. Pude darme cuenta que mi verga estaba con restos de semen, supongo que eran míos y de Andrés.
Nos quedamos tirados en la cama por unos minutos conversando, en especial ellos me contaron que desde hacia un tiempo que tenían sexo y cuando su tío Miguel les hablo de mí idearon un plan par ver si resultaba, aunque estaban un poco temerosos de cómo sería mi reacción. Abruptamente termine la conversación diciendo que debíamos ordenar la habitación antes que llegaran sus tíos. Entre todos ordenamos dejando todo como estaba y luego todos nos fuimos desnudos al baño para darnos una ducha colectiva. Ahí nuevamente comenzamos a besarnos y tocarnos y Jorge fue el primero que bajo hasta nuestras vergas y las chupo alternadamente mientras me besaba con Andrés. Luego de un par de minutos Andrés le dijo a su primo que se levantara y le coloco de espaldas con el culo sobre el chorro del agua intentando hacerle un lavado, el que finalmente hizo efecto, me imagino por lo dilatado y lo grande que se lo dejamos. Salió de la tina y se sentó rápidamente en el w.c y descargo todo lo que su esfínter contenía y luego fue nuevamente donde estabamos y su primo nuevamente le lavo el culo con jabón y le dijo que se pusiera de espaldas porque quería culiarlo nuevamente. Luego de acomodarlo para penetrarlo Andrés me miro y me dijo:

¡¡¡Se lo voy a meter a Jorge, espero que sepas hacer lo tuyo!!!
Y colocando su verga en la entrada del culo de su primo se la enterró de una sola vez haciéndole quejarse un poco pero casi al instante este le comenzó a responder las estocadas que su primo le brindaba. Andrés se detuvo y nuevamente me miro y dijo:
¡¡¡¡No vas a hacer lo que tu y yo queremos!!!! Y estirando el culo como ofreciéndomelo se la volvió a meter a su primo como con rabia, recibiendo una queja de este que lo hiciéramos despacio. Finalmente entendía lo que quería y jabonándome mi tranca la acerque hasta su culo que movía suavemente tras su primo.
Cuando sintió que mi verga trataba de entrar en su hoyito apretado, se detuvo y espero que se la metiera. Lo hice muy despacio mientras su culo se dilataba para recibir mis 21 centímetros de carne dura y mojada.
Cuando finalmente se la enterré por completo ambos suspiramos y comencé a culiarlo suavemente y este a su primo. Después de un rato deje de moverme porque Andrés culiaba a su primo y luego echaba hacia atrás su culo haciéndome gozar aun más. Pasaron un par de minutos y no aguante la calentura y apoyándome en su espalda le mordí suavemente y le dije que no aguantaba más y descargue mi semen dentro de su esfínter. Andrés comenzó a quejarse fuertemente y antes de sacarle mi tranca de su hoyo sentí la presión de su esfínter, lo que me indicaba que también estaba acabando.
Luego nos separamos y ayudamos a Jorge a acabar, su primo se la chupaba mientras yo le besaba y le tocaba sus tetillas, hasta que finalmente derramo su semen en la cara de su primo.
Nos duchamos y rápidamente nos vestimos y nos fuimos a la sala par relajarnos. Bebimos un par de cervezas y escuchamos un poco de música hasta que llegaron sus tíos.
A mi amigo le dije que sus sobrinos se habían portado excelentemente bien y luego me despide de todos y me fui para mi casa con una tremenda sonrisa. Pensaba que buena estuvo esta noche, fue una experiencia fabulosa; ¡que sobrinos tan buenos y obedientes tiene Miguel!.
Después de ese día volví a ver a los chicos un par de veces en casa de mi amigo, pero no tuvimos ningún encuentro sexual. Aunque desde ese día también evito ver a Miguel porque sabe mi condición, a pesar que nunca me ha dicho nada.

Autor: gustavofigueroaa
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