Me llamo Fran y os voy a contar una grata experiencia sucedida hace bien poco…

Aquel día mi amigo Nando venía a dormir a mi casa, ya que sus padres se iban de viaje y yo le había ofrecido alojamiento en la mía; Nando es un chico de 19 años, con un cuerpo atlético y despertaba en mí un morbo indescriptible desde que éramos bien pequeños… Lo habíamos compartido todo desde jóvenes; ambos teníamos la misma edad, jugábamos juntos al fútbol… Pero yo nunca me había atrevido a confesarle la atracción que por él sentía. Lo cierto es que Nando había tenido varias novias, pero ninguna de sus relaciones había prosperado; yo por mi parte, soy un chico que según dicen resulto atractivo, y que por aquel entonces ya tenía claro que lo que realmente me atraían eran los hombres.


Nando llegó a mi casa sobre las 4 de la tarde… vestía una camiseta blanca ceñida al cuerpo, marcando sus pectorales y unos pantalones pirata que dejaban ver sus morbosos pelos en las piernas; yo al verlo le propuse ir a jugar un partido de fútbol con los amigos, a lo cual él accedió.

De vuelta a casa nos fuimos directos al baño, a darnos una refrescante ducha; hice un poco de tiempo cogiendo las toallas, mientras que Nando se desnudaba. Yo estaba tremendamente excitado; nunca había visto a Nando desnudo y esta era mi oportunidad de ver ese cuerpo con el que tantas veces había fantaseado. Nando empezó quitándose la camiseta, acto seguido el pantalón y por último el boxer; no pude disimular y me quedé mirando para su enorme polla; estaba en reposo y mediría unos 10 cm; era además gorda y estaba rodeada de unos pocos pelos que no hacían más que aumentar su morbo.

Una vez que Nando ya estaba desnudo yo hice lo mismo y nos metimos en la ducha. Mientras nos enjabonábamos yo no quitaba ojo de su miembro; era el rabo más gordo que había visto en mucho tiempo, sentía deseos de metérmelo en la boca y hacerle la mejor mamada de su vida, pero tenía que guardar la compostura. De repente el agua empezó a salir fría….

-Mierda, joder el agua está congelada, jeje – dijo Nando.

-Bueno, lo mejor será que salgamos cuanto antes no vayamos a coger una pulmonía – le contesté yo.

Así que procedimos a salir; cual fue mi sorpresa al ver que, con el cambio brusco de temperatura del agua, a Nando se le había puesto la polla morcillota, pero el lo intentó disimular tapándose con la toalla; una vez secos nos pusimos las toallas a la cintura y nos dirigimos a mi habitación. Una vez allí Nando me dijo: -Buf… antes con el cambio de temperatura del agua se me puso el rabo morcillón y ahora no se me ha bajado tío, jejeAnte esto yo me quedé asombrado; muchas veces habíamos hablado de sexo, pero en esta ocasión no sabía como terminaría aquella situación… -Jeje, bueno es normal hombre – le contesté yo – ¡A mi también me pasa a veces, y lo único que me calma es pelármelo como un mono! -Si tío a mi también es lo único que me lo baja – dijo Nando- ¿No tienes ninguna película porno por ahí para hacernos unas pajas? Es que llevo una semana sin cascármela y tengo unas ganas de descargar… jeje

Yo no daba crédito a lo que me estaba proponiendo; ¡Hacernos unas pajas juntos! ¿Cómo me iba a negar yo? Así que encendí el DVD y puse una película porno de contenido bisexual y me senté a su lado. Conforme la película avanzaba podía ver como la polla de Nando crecía y crecía debajo de su toalla, hasta que en un momento dado procedió a quitarse la misma dejando a mi vista sus 21 cm ansiosos de ser meneados. Acto seguido me quité la toalla y empecé a menearme la polla al tiempo que él hacía lo mismo. En un momento dado de la película un chico empezó a mamársela a otro chico; ante esto Nando dijo… -Buf… mira que cara de gusto pone el tío ese que le come el rabo al otro, ¡como la debe de comer el cabrón!; ¡le debe de dar mucho gusto comerse un buen pollón!…

Me quedé asombrado ante ese comentario; no esperaba que el reaccionase tan bien viendo como dos hombres follaban… Así que aproveché para lanzarle una indirecta…

-Si bueno, da mucho gusto comerse un buen rabo, y si es bien grande mejor que mejor- contesté yo.

-¡Anda! ¿Qué tú te has comido un pollón así? No me lo creo- dijo Nando – Ya te gustaría tener uno así en tu boca…La conversación estaba alcanzado unos límites insospechados, y mientras nos las seguíamos meneando… Así que me decidido me lancé a por todas… -Bueno, si quieres te demuestro lo que se hacer con la boca – le dije yo – y créeme que soy todo un experto…Nando dejó de mirar momentáneamente la película y comiéndome con su mirada contestó… -Vale, pues demuéstrale a mi rabo lo que sabes hacer…

De inmediato me puse de rodillas ante él y se la agarré pasando lentamente mi lengua por sus huevos; él contestó con un gemido y pude notar en mi mano como se le ponía más y más dura. Acto seguido subí mi lengua por su larga polla y la metí de lleno en mi boca. Mi excitación era cada vez mayor así que con la otra mano comencé a menearme la mía, mientras que mamaba su polla cada vez más rápido. Los gemidos de Nando eran cada vez mayores; me excitaba muchísimo ver como el estaba disfrutando, hasta que el dijo… -¡Bua tío, que me corro!….

No paré de mamársela, quería tragarme toda su leche; pude notar como sus chorros de lefa inundaban mi garganta, mientras él no paraba de gemir… Me la tragué toda, no dejé ni la última gota. Después de esto Nando se tiró en la cama y me dijo: -Pues si que la sabes chupar bien, ¡cabrón! Jeje .No sabía yo que hacías esas virguerías con tu boca…Yo sonreí, mientras noté como Nando se quedaba mirando fijamente para mi polla, que seguía dura como una piedra… -Tío, ¿tú no te has corrido? – me preguntó Nando.

-Pues no – contesté yo- pero voy a hacerme una paja para descargar el grifo, jeje -¿Qué dices tío? – me dijo Nando- te debo una mamadita, así que tírate en la cama que te voy a dar tu merecido…

Ante estas palabras de Nando accedí sin rechistar y me tiré con mi polla totalmente empalmada en la cama. Él empezó deslizando suavemente su lengua por mi torso, lo cual aumentó si cabe más mi excitación, hasta terminar con su lengua en mi culo. Me abrí de piernas de par en par mientras él no paraba de comerme el culo. El placer que estaba sintiendo era descomunal; había soñado con aquel momento cientos de veces, y por fin se hacía realidad.

Acto seguido se metió un dedo en la boca para lubricarlo y me lo introdujo de lleno en el culo, mientras con la otra mano no paraba de pajearme; mi polla se ponía más y más dura, hasta que pude notar como mi culo se abría y mi polla quería descargar.
-¡Estoy a punto tío, me voy a correr! – le dije yo.

-¡Córrete tío, me voy a tragar toda tu leche! – contestó él.

Nando se la metió en la boca y sentí como mi polla soltaba en su garganta una abundante cantidad de lefa. Una vez que se la tragó toda, los dos nos tiramos en la cama exhaustos y aturdidos por lo que habíamos hecho.

-Vaya corridas que nos echamos tío, jeje – dijo Nando- esto hay que repetirlo más veces.

Desde entonces con cierta asiduidad quedamos en casa de uno u otro, aprovechando que no están nuestros padres, para mamarnos un rato las pollas, incluso en alguna ocasión nos follamos el culo. Creo que nunca dejaré de follar con él, y es que un amigo que folle tan bien como él no se encuentra todos los días ¡Un saludo!

Autor: FRAN

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