La historia entre un hijo medio huraño y su madre

MI MADRE……LA MUJER DE MI VIDA.

Es la historia de la relación entre un hijo reservado y un poco huraño con su madre.

Cualquiera que conozca México sabe que en la zona norte del país las muchachas son un poco mas despiertas desde toda la vida, por lo tanto mi madre se caso a los 15 años y a sus 16 nací yo. En esta zona del país tenemos el mas alto nivel de estatura por lo que crecí hasta llegar a 1.85 mts a los 15 años. Mi madre sin ser muy alta mide 1.70 mts lo que en este país es mucho en una mujer, aunque en esta zona es mas o menos normal.

Cuando yo tenia 12 años a mi padre le diagnosticaron una enfermedad renal que en un año se lo llevo a la tumba, por lo que nos quedamos solos mi madre y yo. Sin ser ricos tampoco estábamos mal, una ferretería que nos daba para ir tirando, una casa de tres recamaras, un carro dos años viejo y una pequeña cuenta en el banco que poco a poco íbamos aumentando, bueno, mas bien mi madre la aumentaba, pues ella era la que trabajaba y yo estudiaba.
Mi madre no volvió a tener pareja y se pasaba la vida del negocio a la casa donde nunca faltaba nada dentro de nuestras posibilidades. Yo termine la preparatoria y para cumplir los 17 años me matricule en la universidad para estudiar ingeniería. Debo aclarar que me volví un muchacho un poco huraño, difícil de hacer amigos o amigas y tenía pocos, por no decir ninguno. Me volví prácticamente un ratón de biblioteca y me pasaba la vida pegado a los libros, cosa que tenia muy orgullosa a mi madre pues mis notas eran altas, aunque había dejado a un lado la cuestión sexual y no porque no me atrajera sino porque le tenia pavor al sida y pensaba que la primer mujer tenia que ser la única.
Lógicamente que me hacia unas tremendas puñetas pues la naturaleza pedía su parte y yo se la daba con trabajos “manuales”. En fin mi vida y la de mi madre eran de lo mas normal sin imaginarnos que todo cambiaria al cumplir 17 años.
-Mi amor, dentro de una semana cumples 17 años
-Si mama ya lo se.
-Que tal si hacemos una fiestecita.
-¿Fiesta?
-Si hijo una fiesta, invitas a tus amigos y tus amigas y hacemos una fiesta.
-Mama, no tengo amigos ni amigas
-Pero si yo he visto que varios han venido a la casa.
-Vienen a que les ayude con las clases pero nunca me han invitado ni siquiera un refresco.
-Pues aunque seamos tú y yo solos tendremos una fiesta.
Me olvide del dialogo y me concentre en mis estudios hasta que llego la fecha.

Ese día como todos me fui a la escuela y al regresar encontré la casa arreglada más para una cena íntima que para una fiesta juvenil. La mesa puesta para dos comensales con la vajilla del las grandes ocasiones, la luz del comedor tenue y la música suave en realidad parecía una mesa para amantes en ves de madre e hijo. Mi madre en la cocina terminaba de elaborar la cena mientras yo me fui a bañar tan solo oí su grito de ¡vistete elegante! Por lo que al terminar el baño me puse mi mejor camisa y pantalón y baje a la sala a esperar que ella se bañara mientras oía música. Dos horas después bajo mi madre y ¡¡¡¡uuuhhff!!! que mujer. Traía un vestido entallado y minifalda que le resaltaba las curvas de su cuerpo, que eran muchas, unas zapatillas de tacón alto que la hacían ver más alta y su escote dejaba ver la blancura de sus pechos. Parecía una edecán y a sus 33 años parecía como de 25, de inmediato sentí una punzada en el bajo vientre y tuve que hacer un esfuerzo para no tener una erección.
-¿Nos sentamos mi amor?
-Si mama vamos a cenar.
Durante la cena estuvo jovial, locuaz y tierna como nunca, destapo dos botellas de vino tinto diciéndome.
-A partir de ahora si quieres puedes tomar y fumar en mi presencia, solo te pido que seas moderado y no abuses.
-Gracias mama, pero no tomo ni fumo aunque tú no lo creas.
– Pues ahora me acompañaras con unas copas de vino tinto, no me dejaras sola.
-Claro mama, hoy es un día especial.
Nos tomamos tres o cuatro copas cada quien y debo reconocer que me gustó. Al terminar la cena pasamos a la sala con las botellas y nos sentamos a platicar. Empezaron las confidencias y me contó que había querido mucho a mi padre que siempre la trato bien, que nunca había estado con otro hombre y que sus deseos sexuales los calmaba masturbándose como yo. Yo le conté que no tenía novia, que aun era casto y que tambien me masturbaba. En fin la platica lo único que izo fue excitarme y mas cuando me dijo que mi padre no era un hombre apasionado, que cuando se casaron tenían relaciones cada semana y después a los dos o tres años cada dos meses y luego cada seis meses, que cuando mi padre se enfermo ya no pudieron tener relaciones.
-O sea que tienes mas de cinco años sin sexo.
-Si hijo, mas de seis años.
Estábamos muy cerca el uno del otro y sin darnos cuenta poco a poco nuestras bocas se acercaron hasta darnos un beso, primero lentamente y luego apasionado, nuestras lenguas se entrelazaron y lo que comenzó como una caricia duro 3 o 4 minutos con trasiego de saliva. Era mi primer beso y valla si lo disfrute. De pronto nos separamos, nos miramos a los ojos y muy seriamente mi madre me dijo.
-Mira hijo, aunque aun eres menor de edad ya sabes lo que es bueno y malo, a tus 17 años eres mas maduro que un joven de 20 o 22 años. Esto que estamos a punto de hacer es incesto, si hijo, incesto con todas sus letras y debes creerme que yo siempre he estado en contra de eso pero porque nunca había estado en esta situación. Si tu no quieres no tienes porque hacerlo y te puedes reservar para la mujer que sea tu esposa, pero si tu lo deseas y estas dispuesto ha hacerlo me voy a ir a mi recamara y estaré esperando que te decidas. Ahora dame un beso y déjame ir, ya sabes donde estoy.
Se levanto lentamente y se dirigió a su cuarto donde cerro la puerta, mientras caminaba no pude evitar verle el culo y aumentaron las punzadas en mi bajo vientre. Lógicamente que no lo pensé mucho, solo fui a lavarme los dientes y 10 minutos después tocaba yo a su puerta.
-Pasa mi amor
Ahí estaba ella, se había despojado del vestido y estaba con una bata corta que descubría sus hermosas piernas, me acerque a ella y sin decirle nada la abrace y nos besamos con intensidad, ella dejo caer su bata quedando desnuda y empezó a sacarme el pantalón mientras me decía al oído.
-Te voy ha hacer feliz mi amor, vamos a gozar mucho juntos, ya veras como nos vamos a amar.
-Yo te amo ya madre.
-Yo tambien hijo, te amos tiernamente como una madre y con el celo de una amante.
Mientras decía esto me acariciaba el pene de arriba abajo y con la otra mano guiaba la mía a su entre pierna para que le acariciara su raja.
-Mama, que es mi primera ves.
-Si mi amor, ya lo se, por eso te voy a dar algo que nunca le di a tu padre, algo que nunca antes hice.
Poco a poco se fue deslizando hasta quedar hincada con mi verga a la altura de su cara, la tomo con los labios y lentamente se la introdujo en la boca, a pesar de calzar casi 10 pulgadas se le metió casi toda y empezó una riquísima mamada, lógicamente que pronto me llegaron los espasmos del orgasmo en parte por mi inexperiencia y solo alcance a decirle.
-Mamita, me voy a venir
Solo alcance a oír.
-golp, glub, glabs.
Rápidamente descargue todo el contenido de mis huevos en su boca y ella no solamente no le hizo el asco sino que se trago toda mi descarga continuando la mamada hasta que yo mismo la levante del piso.
-¿Te gusto mi amor?
-¡¡UHF! Estuvo de locura madre nunca había sentido una sensación como esta.
-Y esto es el principio mi amor ya veras como vamos a disfrutar.
Lógicamente que yo quería demostrarle que era un buen amante así que la tome en mis brazos, la deposite en la cama, le abrí las piernas y me dispuse a dar la primera mamada de mi vida.
-Así mi amor, me haces gozar mucho, sigue, no te detengas.
-Lógicamente que ella no duro mucho en regalarme una tremenda venida y auque el sabor de sus jugos no me agrado mucho la primera vez, el hecho de saber que ella gozaba como loca me hizo tragármelos.
-Gracias mi amor no sabes como necesitaba esto y el que sea contigo me ha llevado a niveles de placer inimaginables.
Lógicamente que después de esto ya tenia alberga lista nuevamente para entrar en acción y ella al verla solo me pregunto.
-¿Quieres metérmela mi vida?
-Si mamita, si, tengo muchas ganas.
_Bueno mi amor solo te pido que cuando estés adentro me llames mamita, mami, mama o como tú quieras que me recuerde que eres mi hijo, eso me excita mucho y me hace gozar más.
De inmediato puse mi verga a la entrada de su raja y empecé a introducirla mientras le decía.
-¿Te gusta mami, te gusta que tu propio hijo sea el que te mete su verga, el que te hace gozar, que te de su leche en tu raja?
-Si mi amor, me encanta que mi bebe entre en mi nuevamente, que me tome como su hembra, que me haga sentir mujer.
-Pues disfrútala mami porque de ahora en adelante la tendrás para ti todos los días, serás la dueña de la verga de tu hijo que tanto te ama.
-Gracias mi amor, tu tambien tendrás mi cuerpo todos los días, haré lo que tu desees en la cama y fuera de ella, serás mi hijo, mi amante y mi hombre.
Después de unos minutos de estarla penetrando ni ella ni yo pudimos aguantar mas y nos llego el orgasmo, y lo maravilloso es que fue al mismo tiempo, por primera ves en nuestras vidas tuvimos un orgasmo coordinado, cosa que ella nunca había logrado con mi padre. Quedamos agotados sobre las sabanas y antes de dormirnos, todavía pude oír de sus labios.
A tu padre lo quise mucho pero jamás dejare de agradecerle que me allá dado un hijo como tu que me hace la mujer mas feliz del mundo.

Esta historia continuara……………

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