segunda parte donde cuento como se desarrollan las relaciones entre mi madre y yo.

Mi madre……la mujer de mi vida (2)

Esta es la continuación del primer relato donde narro como inicie mi vida sexual y aflictiva con mi madre

Al otro día al levantarnos note a mi madre un poco seria como que los remordimientos no la dejaban en paz por lo que decidí no decirle nada y dejar pasar las horas para tener una aclaración, y esta llego hasta la hora de la comida cuando ya había levantado la mesa y nos decidíamos a descansar.
-Mama
-Si hijo dime.
-¿No crees que tenemos que aclarar algunas cosas?
-Tengo miedo hijo, tengo miedo de lo que hicimos.
-Tu misma me dijiste que ya soy mayor de edad y puedo decidir.
-¿Y que has resuelto?
-Que tú serás la mujer de mi vida, que no quiero a nadie más
-Pero hijo, tu tendrás que hacer tu vida y te casaras posiblemente.
-¿Por qué no nos damos una oportunidad? No tenemos a nadie que nos reclame, ni familia y casi ni amigos, mi idea es que tú seas mi mujer y me des hijos.
-Mi amor, que mas quisiera yo, pero te llevo 16 años.
-¿Y que. Acaso la señora Gonzáles no es 10 años mayor que su esposo? y míralos tan felices.
-Hijo, tengo miedo

Poco a poco me fui acercando a ella y empecé a acariciarla, primeo las manos, después la cara y al final las piernas. Lógicamente que esto nos fue excitando poco a poco y comenzamos a besarnos mutuamente. Al notar que mi verga estaba completamente dura ella llevo su mano a mi entrepierna y comenzó a tejerme una puñeta, lo que me puso a mil, por lo que comencé a decirle palabras cachondas.
-Mamita, ¿le vas a dar una mamada a tu hijito?
-Si mi amor, mamita te va a sacar la lechita.
-¿Y te la vas a tragar toda?
-Toda mi amor, así como tú chupabas de mis tetas cuando eras bebé.
Saco mi verga del pantaloncillo que traía y llevo su boca a la punta del glande, comenzando una mamada maravillosa que en pocos momentos me puso a punto.
-Espera mami quiero metértela y venirme en tu vagina.
-Si hijo, como tu quieras.
Se saco la verga de su boca, se despojo de la bata y pantaleta que traía puestos y se coloco en el sofá en posición de recibirme.
-Anda hijo, has feliz a tu mami que esta deseosa de recibir tu verga, quiero gozarla centímetro a centímetro y pensar que mi bebito entra nuevamente en mi, como cuando estaba embarazada.
La fui penetrando poco a poco mientras ella lanzaba grititos de placer, cuando estuve totalmente adentro le comencé a decir al oído.
-Prométeme que jamás me dejaras, que serás mi mujer y me darás hijos, que siempre serás mía y de nadie mas.
-Si mi amor, será como tu quieras, seré tuya y seré tu puta, tu esclava sexual, haré lo que tu desees en la cama y en la vida, a partir de ahora serás mi dueño y señor. ¡OH! que placer más maravilloso estar ensartada en tu verga.

Lógicamente que esto nos llevo a un orgasmo de película quedando tendidos los dos en la sala medio desnudos y embarrados de semen y sus jugos. Descansamos un rato y note que mama tenia una expresión de felicidad que no podía ocultarla, después de un rato nos fuimos a bañar juntos y mientras le enjabonaba la espalda le dije.
-Mami, ¿Me dejarías entrar por tu culo?
-Nunca lo he hecho por ahí mi amor, pero si tu lo deseas no me voy a negar, solo te pediría que no me hicieras daño.
-Jamás te voy a hacer daño, si eres lo que más quiero en este mundo.
-Entonces no se diga mas, esta noche me estrenas.

Después del baño nos vestimos y mi madre fue a mi recamara y empezó a sacar mi ropa del closet para llevarla a su recamara, donde abrió un espacio entre su ropa y empezó a acomodar la mía, al notar que yo la observaba solamente me dijo.
-Los matrimonios duermen juntos y comparten recamara, baño, cama y hasta cepillo de dientes, a partir de hoy tu y yo seremos como marido y mujer y dormiremos juntos, lo único que te pido que no dejes de llamarme mama pues me excita mucho sobre todo cuando me la metes.
-No te preocupes madre, a mi también me gusta pensar que esa mujer tan hermosa que me hace disfrutar tanto es mi madre.
Esa noche cenamos temprano y nos pusimos a ver televisión alrededor de las 9.00 PM mama me propuso ver una película porno, lógicamente que no era la primera que veía por lo que acepte de inmediato. Nos fuimos a su recamara y en su TV pusimos la película donde había muchas escenas de sexo anal donde algunas chicas se merendaban vergas de 10 o 11 pulgadas, esto nos hizo relajarnos un poco y después de media hora de ver la película me dice mi madre.
-Estoy lista para recibirte amor.
Lógicamente que tenia la verga a punto de estallar en parte por la película y en parte por lo que sabía que me iba a comer, por lo que nos desvestimos lentamente quedando completamente desnudos, traje un frasco de crema para manos y acomode a mi madre con el culo levantado. Previamente empecé a besarle las nalgas hasta llegar a su pequeño orificio el cual empecé a ensalivar y besar, nunca pensé se fuera tan placentero besarle el culo a alguien, pero realmente me gusto mucho mas cuando mi madre llego a un orgasmo con la pura caricia. Eso hizo que se relajara un poco más y empecé a aplicar crema en su ano, primero afuera y después un poco adentro, lo que aun la relajo más. Coloque la punta de la verga a la entrada de su culo y empecé a introducirla poca a poco, cuando llevaba un par de pulgadas le dije,
-Ya estoy un poco adentro, ahora tu sola vete clavando en ella como la sientas.
-Si mi amor, como tu quieras.
Poco a poco se la fue introduciendo hasta que recibió como 7 pulgadas, descanso un poco mientras se acostumbro a ella y después termino de introducirse las 9 pulgadas que me cargo, cuando ya estaba toda adentro se espero un rato y comenzó un mete y saca que nos llevo al paroxismo a los dos.
-Mi amor que grande la tienes pero me gusta, me tienes a mil mi vida, me voy a venir.
-¿Te gusta tener la verga de tu hijo clavada en tu culo, gozas la verga de tu bebito?
-Si mi amor, mamita esta feliz de que su hijito la haga gozar, te amo bebe, te amó con todo mi cuerpo y mi culo es tuyo a partir de hoy para que lo goces cuando tu quieras.
Lógicamente que estallamos en un tremendo orgasmo y lo que nos parecía más delicioso es que para los dos era la primera vez que lo hacíamos así.
-Estas contento mi amor.
-Si mamita muy feliz.
-Bueno, al menos pude darte la virginidad de mi boca y mi culo a cambio de la tuya.
-Si mamita eso me hace pensar que éramos el uno para el otro, el hecho que nunca tuviste novio después de la muerte de papa y que yo a mis 18 años era casto todavía significaba que algún día tendríamos que amarnos.
-Ya no me importa nada hijo, solo tú eres mi mundo.
A partir de entonces nuestra vida se volvió un paraíso para los dos, aparte de dormir juntos, durante el día lo hacíamos en la primera oportunidad que teníamos, a veces en la cocina, en el baño, en la sala o en la recamara. Para nosotros no existía el mundo, solo nuestro amor y los dos sacamos lo mejor de los dos. Me volví detallista y a veces llegaba con flores o algún detalle para ella que la hacían feliz, y ella intensifico su lado maternal cuidándome mas que nunca y cumpliendo todos mis caprichos en la comida, la ropa o cualquier cosa que yo quisiera. De pronto pasábamos de ser la mamita y su bebito a la puta y su macho, pero siempre recordando nuestro lazo sanguíneo en los momentos de mayor placer, pues eso nos hacia gozar mas. Lógicamente que esto trajo consecuencias, pero esta es otra historia.

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