Nunca pensé que fuera posible, de hecho aún ahora mientas lo escribo me parece que ha sido una fantasía de la noche anterior más que un recuerdo verdadero sin embargo todos los escépticos tenemos que morir. Sentado frente al televisor las horas pasaban lentamente y atardecer parecía atractivo con todos dorados y amarillos, decidí que era mejor hacer algo de provecho y me apresuré a llevar mi ropa al cuarto de lavado del edificio departamental en dónde vivo.

Nunca pensé que fuera posible, de hecho aún ahora mientas lo escribo me parece que ha sido una fantasía de la noche anterior más que un recuerdo verdadero sin embargo todos los escépticos tenemos que morir. Sentado frente al televisor las horas pasaban lentamente y atardecer parecía atractivo con todos dorados y amarillos, decidí que era mejor hacer algo de provecho y me apresuré a llevar mi ropa al cuarto de lavado del edificio departamental en dónde vivo.Nunca pensé que fuera posible, de hecho aún ahora mientas lo escribo me parece que ha sido una fantasía de la noche anterior más que un recuerdo verdadero sin embargo todos los escépticos tenemos que morir. Sentado frente al televisor las horas pasaban lentamente y atardecer parecía atractivo con todos dorados y amarillos, decidí que era mejor hacer algo de provecho y me apresuré a llevar mi ropa al cuarto de lavado del edificio departamental en dónde vivo.Nunca pensé que fuera posible, de hecho aún ahora mientas lo escribo me parece que ha sido una fantasía de la noche anterior más que un recuerdo verdadero sin embargo todos los escépticos tenemos que morir. Sentado frente al televisor las horas pasaban lentamente y atardecer parecía atractivo con todos dorados y amarillos, decidí que era mejor hacer algo de provecho y me apresuré a llevar mi ropa al cuarto de lavado del edificio departamental en dónde vivo.Nunca pensé que fuera posible, de hecho aún ahora mientas lo escribo me parece que ha sido una fantasía de la noche anterior más que un recuerdo verdadero sin embargo todos los escépticos tenemos que morir. Sentado frente al televisor las horas pasaban lentamente y atardecer parecía atractivo con todos dorados y amarillos, decidí que era mejor hacer algo de provecho y me apresuré a llevar mi ropa al cuarto de lavado del edificio departamental en dónde vivo. Es un lugar poco común rodeado por árboles enormes, 1 cuarto de labado y 3 albercas es bastante grande quizás un poco más de un kilómetro si se recorre todo, aunque no estaba muy lejos cargando alguna ropa el trayecto se hace pesado así que decidí llevar mi automovil. Llegando al estacionamiento cercano al cuarto de lavado fije mi mirada en una chica delgada de cabello lacio y negro con un traje de baño azúl claro con detalles en negro. No pude notar su piel blanca apenas rociada por gotas de agua que casi había secado por completo con la tualla que llevaba en la mano izquierda. La alberca estaba junto detrás del cuarto de lavado y ella sin duda era una aparición, lo suficientemente bella para hacerme bajar la mirada cuando el auto pasó cerca. Me estacione y comence a bajar las cosas de reojo veía que ella había ido a un auto cercano por algunas cosas y yo traté de hacer tiempo para no encontrarme con ella, poque me apenaba fijar la vista en su busto pequeño y firme en su cintura perfecta o en sus gluteos atleticos, pero ella no terminaba de pasarme de largo así que no pude hacer más tiempo pues parecería más sospechoso así que tome mi ropa y emprendí mi camino, entonces habló, ¡y me habló a mi! trate de fijar mi mirada en su rostro hermoso horadado por un par de piercings en la nariz, unos aros plateados que del todo desentonaban con su figura delicada y atractiva, e hice un esfuerzo enorme por no moverla de ahí, resultó que el carro al lado del mio era el suyo y que era exactamente el mismo modelo y el mismo color, le dije que el de ella era más bonito pues tenía aleron trasero y una pequeña franja alrededor y ella por fín accedió, me presente y para propósitos de este escrito ella me dijo que se llamaba Laura. Le pregunté si vivía por allí y me dijo que un departamento contiguo, que de hecho iba a recoger algunas cosas para la piscina, le preguné si la acompañaba y me respondió que sí, en ese momento estaba sorprendido de como había manejado la situación y aún más sorpredido de que ella accediera con tanta facilidad a mis palabras, he de confersa que ún no siendo un adefesió no soy guapo y suelo ser sujeto de desconfianza precisamente por frecuentar foros como este así que la seguí mientras platicabamos de autos, la chica en resumén era muy alivianada, estudiaba inenieria en la universidad de la ciudad y vivía con otra chica. Por fin llegamos a su departamento y me invitó a pasar, era igual de pequeño que el mió, una sala verde, un comedor con mesa de cristal, una televisón de 40 pulgadas de crital líquido y más allá del pasillo me supongo que su cuarto a dónde se fue a sacar lo que necesitaba, mientras yo seguía tratando de encontrar algo en esa sala que me revelara como la debía de tratar, finalmente regresó y pasó a mi lado para alcanzar la salida. No medí las consecuencias. ella pudo ser mi amiga y a la larga hasta mi novia pero decidí arriesgarme a perder todo, la tome del brazo y la acerque con fuerza a mi, busque sus labios en un mismo movimiento y una sensación como de algodón de azúcar húmedo me inundó los labios. Busqué apresarle el labio superior entre la parte interna de los mios acariciándolos más que apretándolos y mano se corrio por su breve cintura y el tiempo se volvió un concepto aún más abstracto que relativo, estuve así un milisegundo o infinidad de eones, pasaron todas las estaciónes y se creún un día de verano perpetuo. No resistió, al contrario pude sentir como su suave mano se movía por mi espalda. Nos separamos con miedo y ansia, acaricié su suave rostro con mi mano derecha mientras escrutaba sus profundos ojos en los que encontré una vitalidad desbordante y en algún resquicio una profunda tristeza, cerre los mios con miedo y ternura y volví a besarla, esta vez con más calma, reconociendo con mis labios la más minima comisura de su boca, reconociendo en su piel el legado máximo de la belleza palpable. Volvimos a separarnos y en esta ocasión con nuestros ojos unidos le dije que podiamos esperar me tomó de la mano y nos sentamos en el sillon dónde volvimos a besarnos sin ninguna prisa, conociendonos al detalle como un capitan analiza el campo de batalla dónde habrá de librarse una gran pelea, cada ves nos acercamos más y sentí enormes deseos de estar muy pegado a ella y sentirnos todo nuestro cuerpo, pero no sabía si llegaríamos hasta eso. Mis labios resbalaron a su cuello y de ahí a su límpido pecho, la tome por la cintura y ella echo la cabeza hacía atras mientas la besaba, como una cascada de obsidiana caía su cabello y mis labios tocaron sus pechos, y sus pezones estaban casí erguidos con mis labios los endurecí por completo subí una mano y le desprendí la parte de arriba del traje de baño y un tenue sonido salio de su garganta me quite la camisa y la volvía a acercar junto a mi, sentí su pecho desnudo junto al mio mentras nos sequiamos besando y le acariciaba la cabeza empezando por la nuca y recorriendo con mi mano los hilos brillantes de su cabello, voví a bajar a sus pechos que ahora eran dos ternas colinas ergidas y aún suaves, las succione algunas veces como tratando de sacar por ahí algo de su sabia, de esa sustancia que la mantenía entre mis brazos y que a su vez me envovía como nos envuelve el aire. Ya estabamos tendidos en el sofá y como mucho cuidado víendola lo más que podía a los ojos deshice el nudo del bikini y fue como la seda que se escapa cuando cae de la mesa, una cascada suave que encuentra su lugar justo dónde cae. Su pubis estaba parcialmente rasurado y pequeños bellos lo rodeaban, los besé todos, y pude distinguir todas sus tonalidades ella me empezó a acariciar la cabeza mientras con mi lengua habría sus labios y acarciaba su clítoris, «como lamiendo miel de las alas de una mariposa» esuche alguna vez. No tenía prisa, la reconocí palmo a palmo y saboré cada gota de su sexo cada vez más húmedo, no tengo mucha experiencia en eso, pero trate de compensarla siendo lo más cuidadoso posible besando con cuidado disfrutando cada centímetro que la recorría con mis labios y me lengua, la parte interna de la pierna, la rodilla, la axila, sus pechos, su ombligo que era una oquedad ovalada dónde alguna vez se esconcondió el origen de la vida nuevamente su pubis y nuevamente sus pechos y sus sonidos comenzaban a ser más gratos, para mí eran como el primer acorde de una tierna sinfonía que apenas comezaba, este amor no era una guerra, era simplemente arte, contemplación de su belleza y el deseo inequivoco de satisfacer a esa belleza, a esa venus que emerge de la concha blanca y pulida rodeada de niños alados. La ví nuevamente a los ojos y sin despegar nuestras miradas me baje el pantalon y la truza, mi erección era completa incluso pude haber eyaculado con solo seguir mirándola pero me contuve, lo más importante para mí en ese momento era entregarme completamente, rendírme no solo ante su inegable belleza sino a la ternura como sus manos me tocaban y la respuesta suave de su cuerpo. No se como pero mi pene ingreso suave a su vagina y por segunda vez casi eyaculo al sentir su piel ródeandolo por completo y al ver como su pupila se distendió. Suavemente comence a moverme hacia adentro y hacía afuera sin dejar de ver sus ojos que ahora me bridaban una mirada que bien pudo ser de amor, si tan solo nos hubieramos dado tiempo de conocernos mejor, pero esos eramos nosotros los que estambamos ahí desnudos y compenetrados con nuestra piel al borde del sudor y nuestros corazones latiendo al mismo tiempo, esas caricias eramos nosotros. Me acerque para besarla y por primera vez metí mi lengua en su boca el sabor salado de su pubis inmediatamente se desvanecio con su saliva, tratabamos de mirarnos en todo momento mientras muy lentamente mi pene acariciaba su sexo y su sexo se apretaba tenuemente para acariciar mi falo, cada vez nos abrazabamos más fuerte sentía sus pechos en los mios e intentaba despacio penetrarla lo más que podía en cada ir y venir, sus piernas se enredaron en mi cintura y yo acariaba su parte exteriro deste la pantorilla hasta su gluteo pasando muy suavemente mis dedos por su ano, que se distendia y apretaba con nuestro ritmo, los últimos minutos fueron lo mejor que he vivido, trataba de contener la eyaculación lo más que podía pero el cuerpo me hormigueaba una sensación elecrtica me dominaba y no podía ya detenerla, ella me abrazo muchó más fuerte y de su voz un grito surgió díafano como el trueno que desahoga la energía de lluvia mientras yo desfallecía y exhalaba mi último aliento mientras nos besabamos muy fuerte los labios y nos envolvíamos plenamente el úno en el otro, con los brazos, las piernas y las manos. Creo que pude haber llorado y estoy casi seguro que ella también pero en lugar de eso nos reímos, como unos niños que hicieron una gran travesura y que se saben absueltos de antemano, la volví a sentir desnuda frente a mi y así la ví todo el tiempo que pude para que ni un sólo contorno se me escapara en la memoria,
Semanas después la acompañe a hacerce los ánalisis de embarazo, no pasó nada. Unas semanas más tarde con el corazón en la garganta habría mis análisis del SIDA. Desde entonces siempre cargo un condon.

Epilogo
Tenemos 2 años juntos, para efectos de este foro se llama Laura y todavía hacemos el amor mirándonos fijamente a los ojos pero de haber sabido todo el sufrimiento que nos traería esa tarde la habríamos pospuesto, concordamos, esa ha sido la peor vez que hicimos el amor. Algún día les platicare la mejor.


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