Hola a quien sea que se interesa en leer mi vivencia, lo primero que quiero es presentarme, soy Carmen, tengo 50 años, soy pelirroja con el pelo rizado y hasta los hombros. Conservo la figura bastante bien porque siempre he sido delgadita, y ahora ya no tengo el cuerpo como cuando tenía 20 años pero no me puedo quejar.

Me he animado a contar lo que me pasó hace poco y espero que me guste y vuelva a mandar otras historias, porque siempre me he considerado bastante “moderna” y me gusta entrar en Internet, leo desde hace bastante tiempo relatos en esta y otras páginas y siempre he pensado que un día contaría cosas mías, y aquí estoy.

Lo que cuento ha pasado hace una par de meses. Mi hija que tiene 25 años, tenía un novio que ya venía a casa y teníamos bastante relación con él, yo varias veces he pensado que era muy guapo y una vez que al volver a casa con mi marido antes de lo que tocaba los encontramos a los dos en el sillón del comedor haciendo el amor me excite bastante al verlo desnudo, con una polla grande como yo nunca había visto y haciendo gemir a mi hija de esa manera, aunque en realidad sólo escuche un gemido porque luego imaginaros en cuanto abrimos la puerta….

He de decir que con mi marido la relación no es buena del todo, por distintos problemas hay temporadas que la cosa no va bien, y llevo durmiendo en camas separadas unos 10 años, y sin estar tampoco con ningún otro hombre…. Esto hacía que cuando estaba Daniel en casa (así se llama el exnovio de mi hija) en varias ocasiones pensara en el no como el novio de ella sino como un joven que me haría disfrutar mucho, pero claro siendo quien era nunca lo habría hecho.

Pero hará 4 meses lo dejaron, nunca me explicaron bien lo que pasó pero su relación como amigos seguía siendo buena, quedaban para tomar algo de vez en cuando y lo seguíamos viendo aunque no como antes.

Un día me lo encontré en la calle y empezamos a hablar, me dijo lo guapa que estaba (como hacía siempre, cosa que me agradaba sobremanera), y me comentó que iba a buscar unas fotos de los días que había estado de vacaciones con sus amigos la anterior semana, a lo que le contesté que me las tenía que enseñar, más como conversación que enserio, el dijo que cualquier tarde se pasaba por casa y ahí quedo la cosa.

Unos días después llamó por teléfono:

– Dígame

– Hola Carmen?

– Si, soy yo

– Soy Daniel, había pensado que si mañana te va bien me paso y vemos las fotos

– Eeeeh, a perfecto, mañana me va muy bien

– Vale, pues a media tarde iré

Estaba nerviosa, no tenía ningún motivo pero lo estaba, note como mis pezones se endurecían debajo de la blusa, que me pasaba??!! Empecé a darle vueltas a la cabeza, el sabía que ni mi hija ni mi marido estaban por la tarde porque trabajaban, pensaría el en mí como yo en él….. no lo creía y me decía una y otra vez que me dejara de chiquillerías, pero no podía la verdad, y mis pensamientos de que Daniel me trataba siempre bien y de que podía gustarle volvieron a mi cabeza como otras veces pero con mucha más fuerza.

Aunque no era una cita me preparé como si lo fuera, me puse falda negra (la más corta que tengo), unos zapatos de tacón que sólo me suelo poner para salir de cena o cosas así, y una blusa que me regaló él con mi hija el pasado cumpleaños y que Daniel me había dicho que me quedaba muy “sexy”, no olvidaré el día que me lo dijo y como mi hija decía: “ey que es mi madre…”, era una blusa negra por delante y trasparente por detrás, no era el modelito más normal para estar en casa un jueves por la tarde pero…. también me puse lencería negra y unas medias, me sentía como en una cita con 20 años, estaba excitada como hacía mucho tiempo.

Sonó el timbre y abrí la puerta de abajo, dejé la de casa entreabierta y me senté en el sillón a ver la tele como si nada. Daniel entró con las fotos en la mano, me levanté

para saludarlo y nos dimos dos besos, muy cerca de los labios, demasiado cerca para que yo no me pusiera cardiaca, noté como se me humedecía la entrepierna como hacía años que no me pasaba.Hablamos un poco los dos de pie en el salón y le dije que si nos sentábamos en la mesa para ver las fotos, asintió y me puso una mano en la cadera para hacerme pasar delante, mi excitación iba en aumento y que el me comentará entonces lo preciosa que estaba no me ayudaba mucho a evitarlo.

Nos sentamos y saqué las fotos, vi las dos primeras en las que salía el con sus amigos en el aeropuerto y entonces pensé que no le había ofrecido nada, le pregunté que quería y dijo que ya lo cogía el y que si me traía algo, pedí una cerveza que es algo que no bebo nunca en casa pero… el se levantó y al pasar por detrás de mí entre la silla y la pared como no había mucho hueco apoyó sus manos en mis hombros y rozó su paquete contra mi espalda, siguió hacia la cocina como si nada pero me dejó caliente como si todo!!! Encendí un cigarrillo y esperé a que el volviera para seguir viendo las fotos, entró con dos cervezas, las dejó en la mesa y volvió a pasar a su sitio de la misma manera que había salido, me volvió loca de nuevo y además mi cabeza empezó a pensar más y más en que el estaba como yo porque por el otro lado de la mesa había más espacio para pasar y el vino por el mio…..

Acercó su silla a la mía para ver las fotos desde mi lado y explicarme lo que era cada una, su brazo derecho estaba apoyado en el respaldo de mi silla y rozaba ligeramente mi espalda, noté como su mirada pasaba de las fotos a mi escote del que había dejado un par de botones abiertos y se veían muy bien mis pechos juntos por el sujetador. Ya no sabía si era mi imaginación o no pero me estaba volviendo loca.

Di una calada y entonces el me pidió otra, le pase el cigarro y eso me puso más cachonda aun, dio dos caladas y me lo devolvió, estaba tremendamente excitada, mientras el fumó no pasé ninguna foto, sólo esperé, y cuando volví a ponerme el cigarro en la boca él con un dedo de su mano izquierda acarició mi brazo izquierdo que estaba sobre la mesa, vi como me miraba a la cara y entonces cerré los ojos no se bien porque y volví a dar otra calada, cuando empecé a tirar el humo su mano derecha acariciaba mi nuca, se me escapo un “mmmmmmm” y sin abrir los ojos volvía a fumar, se acercó a mi y empezó a besarme cerca de la oreja, me dio un beso en la mejilla y volví la cara para empezar a darnos un larguísimo beso en la boca.

Estaba más caliente que en muchísimos años, por no decir que puede que fuera la vez que más caliente he estado en mi vida, paramos de besarnos y apague el cigarrillo mientras me susurró: “Carmen, cuanto tiempo he esperado este momento”, sin contestar yo ni decir él nada más nos volvimos a empezar a besar, su lengua me volvía loca, hacía tanto tiempo que no me besaban que me sentía en la gloria, note como bajaba una mano por mi costado hasta llegar a mis pierna, la metió un poco por debajo de la falda acariciando mis muslo por al parte interior, juro que estaba a punto de correrme.

Mientras temblaba de la excitación y los nervios, y entre los gemidos que se me escapaban sin remedio le rogué que me follara…

– Claro que te voy a follar, me dijo al oído

– Siiiiiii por favor

– Te voy a follar como nadie te ha follado, lo estoy deseando, te deseo

– Mmmmmmm, oooooh si vamos follame venga

Me levantó y me llevó al sillón, me tumbó hacía arriba y se quitó la camiseta y las zapatillas, se tumbó sobre mí abriendo con sus piernas las mias consiguiendo que la falda se me subiera hasta la cintura prácticamente. Empezó a besarme mientras me desabrochó la blusa y el sujetador, yo estaba fuera de mí, lo abrazaba y gemía como nunca lo había hecho, me incorporó hasta sentarme para quitarme la blusa y mirándome a la cara empezó a acariciar mis pezones con sus pulgares, me estaba volviendo loca, tenía los pezones durísimos y frotaba mi coño contra la rodilla que tenía entre mis piernas.

Se puso de pie y se bajo los pantalones, el enorme bulto de su polla, la que yo ví el día que lo pille con mi hija y que tantas veces había vuelto a imaginar estaba a un palmo de mi cara, yo seguía sentada en el sillón, con la falda por la cintura, le baje los calzoncillos mirándolo a la cara y sin quitarle la mirada hice algo que no hacía desde antes de casarme…. introduje la polla en mi boca, era grandísima, me encantaba la sensación, después de un poco el se arrodilló en el suelo entre mis piernas y me besó, me empujó hacía el respaldo del sillón y se separó, me quitó las bragas y empezó a hacerme la mejor comida de coño que me han hecho en toda mi vida, mientras me lo chupaba con su mano izquierda introducía dos dedos en mi coño y con otro de la mano derecha acariciaba mi clítoris, tardaría en correrme 20 segundos, fue increíble, grite como una loca, me contraje sin poder remediarlo, mis piernas aprisionaban su cara contra mi coño que dejaba salir liquido sin parar, INCREÍBLE LO JURO, cuando el orgasmo dejo que volviera a poder controlarme aunque aun sentía pequeñas sacudidas separé su cara de mis piernas con las manos y lo miré sonriendo, su cara de “malo” con todos mis jugos goteando me volvieron a poner a cien y le dije que aun no me había follado….

Buscó en el pantalón que tenía en el suelo, sacó un condón (en ese momento no pero luego pensé que el venía tan preparado como lo esperaba yo….) y se lo puso, le ayude a ponerlo en su hermosa herramienta, sin hablar se puso de rodillas entre mis piernas (yo seguía sentada en el sillón) y puso la punta contra mi coñito que seguía húmedo de manera increíble, sin dejar de mirarme a la cara empezó a metérmela entera, la notaba como nunca había notado una polla entre mis piernas, sus mordiscos en mis pezones me hacían estar en otro mundo, me separé un poco de él agarrándome con mis manos a su cuello y miré hacia abajo, ver esa tremenda polla entrando y saliendo de mi hizo que no aguantara más…

– Ostia Daniel, me corro otra vez, aaaaaaah!

– Siii? Te gusta??

– Aaaaaaahh! Diiioooossss!! Me encantaaaaaaaa cabrónnn!!! No te pares!

– Me vuelves loco, me encanta follarte!

– AAAAAAH cabronazo que gustooooo!!! Maaaaas, dame maaaaas sigueeeeee!!

– Mmmmmm que coño tienes más cojonudo!

– Ooooooh si es tuyooooo! Follalooooooo aaaaaaaaaaah dioooossss!!!

Fue la corrida más larga de mi vida, no se cuanto rato duró pero me dio tiempo a suplicarle una y otra vez que no parara, a gemir de todas las maneras, a insultarlo cosa que me encantó… nunca había hablado haciendo el amor pero me puso cachondísima, me ponía a cien al hablarle…. buf!

El aguantaba con la polla tan dura como al principio, me preguntó si quería que la sacara cuando vió que dejaba de gemir pero le dije que si estaba loco y empecé a moverme sobre su polla, el seguía de rodillas y se reclinó hacía atrás apoyando el culo en sus talones, yo bajé del sillón sobre su polla sin que saliera de mi y agarrada a su cuello en cuclillas empecé a follarmelo pidiéndole su leche…. podía subir y bajar muchísimo gracias a lo larga que lo tiene, y aunque me cansaba me gustaba tanto que no quería terminar nunca.

– Ahora me toca a mi follarte niño

– Si mamita follame bien, me encanta

– Aaaaaaaaah que pasada cabronazo, me gusta mucho, muchoooooommmmm

– Ooooh si y a mi , no voy a durar mucho más

– AAAAAAh, ni yooooo!, joooodeeeer me voy a correr otra vezzzz

– No pares ahora eh, me corroooooo

– AAAAAAAAAH dioooooos, Y YOOOO!! OSTIAAA! Dame tu leche vamos damelaaaaaaa, aaaaaahaaaaaaah aaaaaaaaaaaaaaah!!!!!

– Toda mi leche para ti puta

Me dijo puta y el orgasmo que estaba teniendo se multiplico por 100, dios mío, note como salían fluidos de mi coño, incluso pensé que se había roto el condón y era su semen, aunque eso no me hizo parar la verdad, y continué hasta que no pude más.

Se quedé sentada sobre él, estiré las piernas y me abracé a su cuello, el salió de dentro de mí y nos quedamos un rato así, luego nos levantamos, me sentía un poco cortada en ese momento pero empezamos a hablar con normalidad y todo fue perfecto, desde entonces hemos vuelto a tener varios encuentros, todos increíbles, ya no me importa dormir sóla la verdad…. y bueno si veo que os gusta la historia por vuestros votos contare alguna otra experiencia, un besito.


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