Antes de cumplir trece años fui desvirgada por un amigo que era mucho mayor
que yo.

Hace poco que descubrí este portal donde encontré muchos relatos. Pues yo
también quiero compartir con ustedes mis experiencias y parte de mi vida.

Mi nombre es Raisa, actualmente tengo dieciocho años, pero como les dije
desde muy jovencita disfruto del sexo.

A dos calles de donde vivo, había una tienda donde uno consigue muchos
productos y artículos. Allí trabajaba no hace mucho un muchacho joven llamado
Raúl. Cuando todo empezó hace cinco años, yo tenía doce años, ya pronto a
cumplir trece y él veintitrés. Yo estaba en el colegio, y él en la universidad.

Raúl, trabajaba por las tardes por sus estudios, y los sábados todo el día.
Como era más apropiado para compras en la zona mi familia acudía a ese lugar. Y
como yo era la menor de dos hermanas, era a la que enviaban a la tienda. El era
muy guapo debo confesarlo, y por el diario vernos nos fuimos haciendo amigos ,
era muy atento con los clientes, en especial conmigo, creo que le caí bien, era
muy ameno en su charla, y me hacia reír con sus chistes.

Para esta edad yo ya había desarrollado cuerpo, ya que aparentaba tener más
edad, tenía los senos crecidos lo que me daba la apariencia de catorce o quince.
Recuerdo que Raúl me lo hizo notar diciéndome que tenía unos pechos muy lindos,
eso me hizo poner colorada, y él se disculpó. Pero en el fondo me gusto que lo
dijera ya que me daba cuenta que me miraba como a una chica mayor y no como a la
niñita que era en mi casa.

Una noche en que mis papás se fueron a una invitación y mi hermana que tenía
diecisiete a casa de una amiga, me quedé sola con la empleada, una señora mayor,
ella se fue a dormir temprano, y yo estando aburrida, busqué alguna película que
ver, entré al dormitorio de mis papás y en uno de los cajones encontré un video
que no había visto antes, así que me lo llevé a mi cuarto , puse el video y me
fui a la cama. Me quedé con la boca abierta cuando vi que era una película
porno. Con mis amigas de colegio es cierto que ya hablábamos de chicos, de sus
aparatos, y esas cosas, hasta hojeamos una revista de esas pornos que una había
encontrado en el cuarto de su hermano. Pero nunca había visto una película, en
ella había una chica joven que se empezó a masturbar, y deseosa de sexo iba al
departamento de su vecino, un hombre adulto como de cuarenta años, y follaba con
él, Y así iba teniendo relaciones sólo con hombres muy mayores, y decía que
estos sabían hacerla disfrutar porque tenían experiencia. Yo miraba atónita las
escenas ,nunca me imaginé las cosas que hacían las mujeres con los hombres. Como
no era muy larga la película, la volví a ver ya que me sentía medio rara, con un
calor en el cuerpo, esta vez me quité la ropa y desnuda me tendí en la cama, y
empecé a vivir la película , cuando la chica se masturbaba, yo me empecé a
acariciar, era la primera vez que lo hacía, y fui descubriendo lo delicioso que
era, cuando la chica se entregaba al hombre, yo abrí las piernas, cerré los ojos
y me imaginaba siendo follada también, como no me gustaba para nada el
protagonista, busque en mi mente a quien ponerlo en mi fantasía, y encontré a
Raúl, y en este primer delirio me sentí follada por él. Realmente acabe mojada y
tuve el primer orgasmo de mi vida.

Coloqué el video en su lugar y me dormí realizada por haber descubierto algo
que me gustaba.

Al otro día cuando pase por la tienda, al saludarme él no pude evitar
sonrojarme por la fantasía que tuve . Un día que no podía resolver unos
ejercicios,y mi papá que no me ayudaba, fui donde mi amigo, él en un dos por
tres los resolvió y me explicó mejor que el profesor. Cuando al día siguiente di
el examen me fue excelente, contenta fui a contárselo , él se alegró también y
felices nos dimos un abrazo, y un beso en la mejilla, fue lo que inicio todo.
Entonces cada que nos veíamos, yo lo besaba , en la mejilla solamente, pero por
cualquier cosa me abrazaba o yo lo hacía, esto claro cuando no había otros
clientes. Cierto día que le ayudaba a colocar unos paquetes, no alcanzaba a un
anaquel alto, así que me subí a una banqueta , pero ésta resbaló y casi caigo,
Raúl que estaba detrás de mí pasándome los paquetes, me abrazó por la espalda
para que no cayera, pero al hacerlo me tomó de los senos, y más que el susto por
casi caer fue la sensación de sentirme tocada y un estremecimiento sacudió mi
cuerpo, Me volví aun en sus brazos, nos miramos a los ojos sin decir nada, y sin
yo saber cómo cerré los ojos y le ofrecí mis labios, él me dio un besito suave,
pero como yo no abría los ojos, continúo y esta vez fue un beso más prolongado y
apasionado, tal vez hubiésemos continuado de no ser por un cliente que llegaba.
Me fui a mi casa como aturdida, y esa noche me masturbe pensando en él.

Al otro día fui deseosa porque quería ser besada otra vez, pero apenas
pudimos saludarnos con un beso en la mejilla ya que se encontraba su jefe quien
generalmente no solía estar por las tardes, me fui decepcionada .Después con la
excusa de comprar algo volví más tarde, pero aun estaba su jefe, me atendió él
como siempre y al entregarme el vuelto me cogió de la mano con una sonrisa y una
mirada que me fui feliz porque había entendido ese cariñito.

Era sábado al siguiente día, me quede dormida y tuve que ir a las carreras al
colegio, sin saber que ese día sería memorable en mi vida .Regresando con mi
uniforme de colegiala, pase a verlo, me saludo con su sonrisa que me cautivaba y
me dio un beso que devolví con gusto. Me dijo que cerraría unos momentos que
debería ir en la camioneta a recoger ciertos productos. Como ya estaba adentro,
cerró las puertas para salir por otra pequeña. Algunas veces yo le había ayudado
a cerrar cuando terminaba su trabajo. ¡Espérame! Me dijo y se fue al interior de
la tienda, a una habitación que usaban como oficina, pero no le hice caso y fui
tras de él, no conocía ese lugar, había un escritorio, una computadora, varias
cajas , papeles y un sillón sofá. Al verme me preguntó ¿Qué haces aquí?
,sorprendido porque me había parada detrás de él sin decir palabra, mientras él
buscaba unos papeles, ya teniendo un fólder en la mano, me tomó del brazo con la
otra, nos quedamos mirándonos. Creo que los ojos hablan como las palabras, ya
que sin decir nada solo mirándonos nos besamos, primero suavecito, luego con más
pasión, con lengüita y todo como dicen mis amigas. Dejó el fólder y tomó mi
rostro con sus dos manos y nos comimos a besos. Yo me sentía en las nubes y me
dejé llevar, me quitó la chaqueta y desabotonó mi blusa, yo sin quedarme atrás
también le quite la camisa, mi falda, mi brasier y mis braguitas ya estaban en
el suelo. Así desnuda frente a él le ofrecía mi virginidad. Recuerdo que
mirándome me repetía ¡Qué preciosa eres mi Raisa!. Sí, yo quería ser suya, su
Raisa.

Le ayude a quitarse el pantalón y puse en práctica lo que había aprendido en
los videos porno que había visto. Agarré su pija y sentí un estremecimiento al
hacerlo, era el primero que agarraban mis manos de niña mujer. Lo empecé a
masturbar sin animarme a chuparlo. Luego me tumbó en el sofá y sus labios me
devoraron enterita, empezaron por mi boca, mi cuello, mis tetas que tanto le
gustaban, hasta que llegó a mi conchita de virgen, yo gemía de placer, sus dedos
entraban en mí, su lengua y sus labios me hicieron ver estrellitas, y tuve el
primer orgasmo que me sacaba un hombre.

Acercó su pija soñada a mis labios vaginales y empezó a metérmelo poco a
poco, en un momento sentí dolor y se lo dije ¡Me duele!.El estando sobre mí, me
beso los labios, diciendo ¡tranquila amor, eso es normal solo será un ratito!, y
de un empujón me lo metió todo, yo grite, me tapo la boca con un beso, y poco a
poco el dolor se transformó en gritos de creciente placer, una ola de calor que
se convertía en delirio. Había sido desvirgada, y me sentía en las nubes, en el
paraíso, recibiendo su pija en mis entrañas, Jadeando y con un gemido llegué a
otro orgasmo, mezclando mis jugos con los de él.

Después ya hecha un horno, tomé su pija y me lo metí en la boca y lo mamé con
desesperación, queriendo más, me monte en su encima, me metí su pija y cabalgue
sobre él como loca y terminé tragándome su leche de amor.

Agotados nos quedamos abrazados, luego me ayudó a vestirme y yo a él, se
quedó con mi brasier diciéndome ¡Será mi recuerdo de este día!. Bebimos un jugo
de frutas para calmarnos, y antes de salir nos dimos tremendos besos. Luego me
llevó a mi casa en la camioneta. Mi madre estaba en la puerta, como conocía a
Raúl se saludaron, y yo le dije a mi mamá que me encontró viniendo del colegio y
se ofreció a traerme, ella le agradeció y entramos a la casa. Ella nunca supo
que su hijita que ese día en la mañana salió niñita, volvía hecha una mujer.

Desde ese día nuestros encuentros amorosos eran frecuentes, aunque para no
ser sorprendidos por algún cliente, me llevaba al cuarto donde vivía que sólo
estaba a unas calles del lugar, allí podíamos amarnos a gusto, a mi mamá le
decía que iba a casa de una amiga, y nunca se enteró para mi suerte.

Aunque en la tienda cuando nos encontrábamos solos no perdía la oportunidad
para darle una mamadita o él chuparme las tetas. Estuvimos así por dos años.
Terminó la universidad, Una tarde en que estando juntos, me comentó que había
encontrado un buen trabajo en su profesión y dejaría la tienda , me puse
contenta, pero cuando dijo que sería en otra ciudad el mundo se cayó en mi
encima, fue la primera vez que lloré por un hombre. El me consoló diciéndome que
vendría cada mes, que podíamos hablar por teléfono, escribirnos por e-mail. Se
fue y así lo hicimos, me enviaba dinero para algunos de mis gustos y para que yo
también pueda llamarle por teléfono. Cuando venía lo aprovechábamos al máximo.
Recuerdo que en una ocasión fuimos al cine a ver una película romántica, nos
sentamos en los asientos más alejados, cuando los protagonistas se pusieron
acaramelados, él me acarició la conchita, yo lo baje el cierre y se lo masturbe,
me puse caliente y me escurrí bajo el asiento y empecé a mamarlo hasta que
explotó en mi garganta, cómo me gustaba su leche, él se mordía los labios para
no hacer ruido. Esto nos calentó a los dos, salimos casi corriendo, tomamos un
auto, nos fuimos a un motel donde dimos rienda suelta al placer. Claro que no
todo era sexo, también solíamos ir a bailar, pasear, en fin estar juntos.

Por más de un año estuvimos así. Pero lo trasladaron a un distrito más lejano
y nuestros encuentros se hicieron más escasos, venía cada tres o cuatro meses,
lo extrañaba. Mis amigas me dijeron que lo olvidara ,que seguramente ya tenía
otra. Comencé a salir con otros chicos, con uno de ellos tuve relaciones, pero
no era lo mismo y lo dejé.

Así paso otro año más. En enero de este año, me llamó para decirme que
vendría por una semana, por consejo de mi amiga lo recibí con cierta frialdad,
quería hacerlo sufrir por haberme dejado. Pero no resultó apenas me tomó en sus
brazos me puse a llorar. Esa semana fue de lo mejor , estuve todo el tiempo que
pude con él. En mi casa le decía a mi mamá que iría a pasar la noche donde mi
amiga , y con la complicidad de esta amiga, me iba a pasar la noche con Raúl,
donde me dormía con él después de amarnos como locos. A estas alturas yo ya era
una experta en la cama.

Cuando terminó la semana me empecé a poner triste otra vez, pero él estaba
alegre, y no entendía por qué. Fuimos a una disco , y allí me dijo ¡te tengo una
sorpresa!, le pregunté que era, y me dijo que dentro de dos meses se abriría en
esta ciudad una sucursal de la empresa donde trabajaba , y que él sería
transferido aquí. Loca de contenta lo abracé y bese no importándome la gente,
queriendo estar solos salimos y me llevó a un motel, allí con la alegría en mi
piel lo mame y cabalgué cómo nunca y follamos de mil maneras. Al otro día en la
noche lo fui a despedir .

Cuando estoy terminando de escribir esto, faltan menos de tres semanas para
su retorno. Este año yo también ingreso a la universidad y así tendré más
independencia para estar con él.

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