Después de un año arduo de trabajo, uno necesita vacaciones, descansar y
despejar la mente es primordial para recomenzar luego de las mismas, con los
trajines diarios de la cotidiana vida.

Es por eso que uno elige cuidadosamente su lugar de descanso para tener en
el mismo, una oportunidad de recuperarse y para realizar las cosas que viene
postergando durante todo el año, como por ejemplo leer un buen libro, comer
en un buen restaurante, y por que no, tener con mi novia largas horas de
sexo, sin estar preocupado de otros menesteres y problemas que a veces no te
dejan desplazar y realizar todo lo que uno desea.

Pero el destino me tenía destinado algo mucho mas que eso, y es esta la
historia que les voy a contar.

Faltando un día para partiéramos hacia una playa distante 350 kilómetros
desde donde vivimos, Lili, mi novia, me anuncia que deberíamos llevar a una
amiga y compañera de trabajo que justamente también tomaba en esos días sus
licencia anual y como a su esposo le habían dado sus vacaciones unos días
antes, éste decidió irse primero para acondicionar el lugar donde pasarían
sus días, y que justamente era en la misma ciudad donde mi novia y yo
tomaríamos nuestro esperado descanso.

Ese día, Lili me ayudo a cargar nuestros bolsos y salimos en busca de su
compañera de trabajo Ruth. Ella es una mujer tan interesante como su nombre,
de una cultura general amplísima, dado que a pesar de no ejercer, es docente
y con un físico que hace que al mirarla por primera vez, haga que el habla
se te corte.

El viaje comenzó de la mejor manera, la charla fue alegre y divertida,
tomamos café, comimos algo y tanto Lili como Ruth dejaron entrever lo
liberales que eran, tanto como el escote de la blusa de Ruth que dejaba
observar sus enormes pechos que en pocas horas estarían abrasándose bajo el
sol de la playa. Ella se dio cuenta que mis ojos de vez en cuando se
quedaban fijos ahí en su escote, por lo que no hizo nada para ocultarlos,
casi diría que al contrario, porque en alguna oportunidad, pude ver como con
sus manos se abría aun mas la blusa insinuando bastante, y Lili parecía
aceptar eso, quizás porque los suyos son muchísimos mas pequeños que los de
ella, pero tan apetitosos como los de cualquier mujer y después de todo en
la playa cada vez muestran mas, dado que los trajes de baño son cada vez mas
diminutos, por lo que no debería preocuparse por ello.

Al cabo de un rato, mas precisamente a la mitad del viaje un inconveniente
con el auto obligó a que nos detuviéramos al costado de la ruta, por lo que
con la llegada del auxilio, éste nos informo que debería llevarnos al pueblo
mas cercano para su reparación.

Cuando llegamos a ese pequeño pero pintoresco pueblo, el mecánico nos
anotició que nuestro auto necesitaba de una reparación importante y que le
llevaría todo el día poder repararlo, por lo que nos sugirió y nos llevo
hasta el hotel del pueblo en pleno centro.

Ahí en el hotel, solicitamos una habitación para mi novia y yo y otra para
Ruth, pero “lamentablemente” éste tenia solamente una habitación familiar
que consta de una pieza con la cama matrimonial y otra con dos camas para
los niños con un baño en el medio por lo que no dudamos en alojarnos ahí.

Lili y yo nos alojamos como es lógico en la habitación matrimonial en tanto
Ruth en la otra.

El calor era intenso y todos aprovechamos para darnos una ducha, y ahí pude
ver aunque sea fugazmente la figura de Ruth que debo reconocer era muy
buena, de caderas un poco grandes y un trasero imponente, mas allá de que
sus pechos era lo que mas sobresalía en ella, todo lo contrario a Lili que
lo que mas se destaca es su redondo y hermoso trasero que tiene una forma
perfecta e ideal como para comérselo (cosa que he hecho en varias
oportunidades).

Salimos a caminar por el pueblo y también para avisar al marido de Ruth que
llegaríamos al otro día y una vez concretado eso caminamos por la plaza
principal.

Era evidente que Lili ya estaba de vacaciones y se vistió acorde a la
ocasión con ajustado jeans y una blusa imitación leopardo que llamaba mucho
la atención a la gente que por ahí circulaba, por lo contrario, Ruth hacía
uso y abuso de sus inmejorables pechos y se puso una remera ajustada con un
gran escote que era muy difícil pasar delante de ella sin dejar de mirar
esos imponentes y robustos senos, junto con esa remera, Ruth la acompañó con
una pollera suelta, y yo solamente puedo decir que tenía ropa normal como
cualquier hombre y a decir verdad era el único que no llamaba la atención ni
estaba acorde con la situación.

Luego de tomar algo en un bar del centro, y ya algo entonado por las bebidas
que habíamos ingerido nos fuimos a cenar al hotel ya que el lugar nos
pareció muy acogedor y tranquilo, y ahí entre comida y comida, entre vinos,
empezamos a hablar de todos los temas que unos amigos se animan a hablar en
estos momentos íntimos, hasta las de las fantasías sexuales.

Lili entre sus confesiones, se animo a decir que a ella le gustaría tener en
alguna oportunidad una experiencia distinta, sin especificar cual seria esa
experiencia, mientras que Ruth confesó que le gustaría salir de la monotonía
de su matrimonio, no pudiendo precisar cual seria la salida, pero confesando
que con su marido solo tenia relaciones normales (así se expresó).

El único que pudo expresar lo que le gustaría fui yo, que aproveche la
oportunidad para confesar que la fantasía de todo hombre es hacer un trío
con dos mujeres, pero no encontré eco, por lo menos ninguna propuso nada
para cumplirme mi fantasía, aunque Lili parecía estar bastante excitada ya
que de vez en cuando por debajo de la mesa acariciaba mi pene por sobre mi
pantalón haciéndome poner a mil, cosa que creo que también Ruth se daba
cuenta y exponía cada vez mas sus senos sobre la mesa.

La noche fue pasando lentamente y el clima de conversación erótica fue
creciendo sin que ninguno de los tres se animara a proponer nada concreto,
por lo que nos decidimos irnos a nuestra habitación y cada uno a su cama,
pero Lili estaba bastante excitada, como para dormirse por lo que al rato de
habernos acostado ella empezó a besarme el pecho anunciando que muy pronto
bajaría a besar mi erecto pene, cosa que así sucedió. Quiero poner énfasis
en este momento ya que ella tiene una virtud, que es de lamer con una
profesionalidad cada centímetro de mi falo de tal manera que los ojos te dan
un giro de 360 grados en cada arremetida, y a no ser que de seguir ella
lamiendo, es inevitable que la eyaculación brota casi sin avisar, es uno de
los momentos que quisiera repetir cada instante del día, para así seguir
gozando indefinidamente.

Evidentemente al rato de que Lili comenzara su espectacular lamida, y como
corresponde, fui yo quien quiso devolver ese placer, suministrando el mismo
o quizás mas a mi amada, por lo que suavemente comencé a besar sus pequeños
y finos labios para luego seguir por su cuello y llegar a sus pechos para
detenerme ahí por un instante ya que se veía que Lili estaba tremendamente
excitada y de ellos emanaba un calor intenso con lo que con mi saliva traté
de apaciguarlos y enfriarlos. Luego seguí bajando y me dispuse a lamer cada
centímetro de su pubis y como un niño sediento comencé a lamer y beber todos
los jugos que de su vagina fluían, eso fue como el postre de una hermosa y
caliente cena.

Mis dedos acompañaban en un mete y saca, tratando de lograr que Lili
estallara en un orgasmo y cuando esto sucedió, eran tan fuertes los gemidos
de ella que con mi otra mano traté de taparle la boca metiendo dos dedos
dentro de ella y así lamiendo mis dedos y todo no pude frenar la potencia de
sus gemidos que casi seguro se escuchaban de las habitaciones contiguas a
las nuestras.

Lili, no perdió tiempo en reponerse y como en una actuación de lucha libre,
pronto estaba yo boca arriba y ella subiéndome para comenzar una cabalgata
de esas que me tenía acostumbrado. Sin cesar comenzó su movimiento, sus
cabellos se desplazaban de un lado a otro y sus orgasmos comenzaron a
suceder casi en repetición y con cada uno de ellos mi pubis se mojaba cada
vez mas produciendo un pequeño hilo de jugos que corrían por los costados de
mis testículos produciéndome una sensación especial que culminó con una
eyaculación que jamás había tenido.

Era evidente que todo lo hablado en la cena y en la sobremesa igualmente a
mi me habían excitado muchísimo y también estaba claro que yo había
comenzado mis vacaciones tal cual las esperaba.

Una vez que ambos hubiéramos estado satisfecho y que juntamente habíamos
llegado a el orgasmo, nos detuvimos un instante para recuperar el aliento y
sucedió ahí lo que nunca nos hubiéramos esperado, de la habitación contigua
o sea la de Ruth, se oían unos gemidos muy suaves de placer, fue ahí donde
nos dimos cuenta que nos habíamos olvidado la puerta abierta y que
seguramente Ruth, estuvo mirando nuestro acto sexual (cosa que confesó

posteriormente).

“Según nos contó ella la curiosidad pudo mas que la razón y se arrimó a la
puerta para espiar lo que estábamos haciendo, por lo que cuando nos vió, sus
manos no respondieron mas a sus ordenes y comenzaron a fluir solas tocando
todo su cuerpo, sus pechos , para luego seguir en su bajo vientre comenzando
así su propia satisfacción”

Pero volviendo a la escena, también nuestra curiosidad pudo mas que toda
razón humana, por lo que con Lili, nos acercamos a la puerta de su
habitación y comprobamos que Ruth estaba masturbándose con ambas manos
arrancándose los mas extraños placeres. Los dedos de su mano derecha se
introducían dentro de su vagina como tratando de encontrar el placer que
tanto deseaba en ese momento, mientras los de su mano izquierda frotaban su
clítoris desesperadamente para calmar y acallar esa pequeña protuberancia
que seguramente se endurecía cada vez mas.

Un instante, bastó solo ese instante para que ambos mi novia y yo nos
diéramos cuenta lo que en ese momento deseábamos, por lo que me arrimé

sigilosamente hacia la cama de Ruth y espere que ella terminara su orgasmo
que tanto había trabajado, para luego estirar mi mano invitándola a
compartir entre todos una fantástica experiencia.

Su mano aún húmeda se aferró a la mía produciéndome como una especie de
solicitud a que la ayudara a levantarse y me pareció a mi, que con su mirada
me pedía disculpas por lo que estaba sucediendo, pero que ella necesitaba
participar de nuestra fiesta, por lo que la mire y le di a entender con la
misma, que nosotros también necesitábamos participar de una experiencia que
sería de muchísima ayuda para nuestra pareja.

Lentamente fuimos caminando hacia la puerta donde Lili la esperaba también
con las manos extendidas. Al llegar ambas se confundieron en un abrazo y en
un beso que haría estremecer a cualquier humano, y que presagiaba que lo que
sucedería a continuación sería la mas inmensa experiencia que jamás hallamos
vivido.

Y obviamente no me equivoque, Ruth, no solo era una mujer interesante por
donde se la mirara, sino que también, sabía desenvolverse muy bien en las
artes del amor y mi novia Lili no sé quedaba atrás en esto tampoco, por algo
yo la había elegido. Lo que vivimos esa noche fue tan interesante y
espectacular al punto que, lo que ante mis ojos se desarrollaba me dejo con
la boca abierta y por un momento me limite a ser mero espectador de lo que
iba sucediendo y que relataré a continuación.

El punto de excitación que ambas mujeres tenían y que no solo llevó a
confundirse en un intenso beso sino que este termino en un mar de caricias
inconfundible, las manos de Ruth, recorrieron lentamente el cuerpo de Lili,
con suavidad pero con desesperación, caricias que mi novia respondía de
igual modo.

Ruth bajó lentamente su cara, para pasarle la lengua por todo el cuello e ir
bajando lentamente hasta llegar a su senos que ya se encontraban siendo
masajeado por las manos de ésta, hasta que los pezones duros de Lili, se
encontraron con la lengua de Ruth, ella los lamía con intensidad dándoles
pequeños mordiscos a la aureola rosada que coronaban sus pechos, pasaba
desesperadamente de uno a otro, mientras Lili apretaba con sus manos los dos
pechos de Ruth.

Yo miraba la escena absorto, de repente siento la voz de Lili que me
preguntaba, si lo que veía me estaba gustando??, si me estaba calentando??,
pregunta que no era necesario contestar ya que de solo verlas mi pene
comenzó a pararse de nuevo, si bien éste no necesitaba mucha ayuda para
erectarse, decidí contribuir a que se parará más masajeándolo lentamente con
mi mano.

Lili, me miraba acariciarme el miembro y sonreía, mientras yo observaba como
Ruth, acariciaba con sus dedos el retoño que guarda en su entrepierna mi
novia, (hecho que me calentó aún más todavía), después de unos suaves
jugueteos de sus dedos en la cuevita de mi novia, la tomo de la mano y la
acerco hasta la orilla de la cama, le abrió las piernas con suaves
movimientos y hundió su cabeza entre ellas.

Ruth movía su lengua alrededor del clítoris de mi novia, le pasaba la lengua
por los labios vaginales y le daba suaves mordiscos, mientras metía sus
dedos en la entrada de su cuevita, Lili estaba siendo penetrada por los
dedos de Ruth que entraban y salían de la vagina sin ningún tipo de
inconveniente, mientras ella con su otra mano cada tanto metía sus dedos en
su propia cuevita.

Ante semejante panorama como se imaginarán no podía quedarme como mero
espectador, veía a Lili estremecerse con los favores que le estaba
propinando su amiguita y a ésta tocándose cada tanto, hecho por el cual me
decidí actuar e inmediatamente ya que mi pene se encontraba erecto y
esperando acción.

Sin darle tiempo a Ruth de reacción alguna, la tome por la cadera y la
levante un poco, ella se dio cuenta inmediatamente de mi intención y separo
sus piernas, para que yo pudiera meterme entre ellas y comenzar así a
lamerla, despacio, acariciándole lentamente su clítoris, que tenía un sabor
dulcísimo mientras le daba suaves mordidas en su vagina.

Para ayudar a mi lengua en este acto, le introduje mis dedos de su cuevita
que a esta altura estaba súper húmeda, y esa humedad mas mi lengua me
sirvieron para recorrer y humedecer fácilmente la entrada de otro orificio
que me estaba enloqueciendo, el de su ano, pasaba mi lengua por ambos
agujeros deteniéndome en cada uno de ellos un buen rato, hasta que Ruth se
encontró penetrada por mis dedos desde la vagina por el dedo índice y en el
ano por el pulgar hecho que la hizo desconcentrar de la tarea que le venía
realizando muy bien a mi novia, y que ya estaba a punto de arrancarle el
primer orgasmo de esta relación triangular.

Acto seguido me salí de entre sus piernas y una vez parado, pude observar
como ella seguía lamiéndola, mientras ésta se acariciaba y pellizcaba los
pechos, los gritos de placer de Lili, se comenzaban a escuchar en toda la
habitación.

Yo a esta altura, era tanta la excitación que tenía, por lo que me decidí
arremeter con todo en ese culito que se encontraba dispuesto y bien
lubricado, y no me fue difícil penetrar en él, primero entró lentamente la
cabeza, Ruth reaccionó de inmediato moviéndose, como pidiendo que se la
sacara, dicha acción llevo a que el tronco penetrara mas fácilmente en su
interior, arrancándole suspiros de placer, hasta que entro de lleno todo mi
miembro.

Después de unos segundos, en que ambos nos relajamos y nos habituamos a esta
situación, ella a tener mi pene totalmente adentro (aclaro que si bien no es
muy larga, posee un buen grosor) y en ese agujerito divino que tenia Ruth y
que era bien apretadito, comencé a moverme primero lentamente y después con
mas fuerza y ganas y mas y mas hasta sentir como mis testículos cargados
golpeaban contra las nalgas de Ruth, y ésta comenzaba a decirme con voz
entrecortada “que se la metiera mas adentro”, ” que linda pija tenes
papito”, “cojéeme si…dale cojéeme así”. Ya Lili repuesta de su segundo
orgasmo de la noche, le contestaba “¿viste Ruth, como coje mi novio?”, “¿te
gusta como te coje?”, para meterse atrás de mi, y comenzar a lamerme los
testículos, mientras con su mano derecha acariciaba la vagina de Ruth, que
otra vez se encontraba penetrada doblemente, pero esta vez con mi pene en su
ano y con los dedos de mi novia en su vagina, mientras que ella acariciaba
su propia vagina con la mano que le quedaba libre o bien sobaba mis
testículos. De esta manera, tanto Ruth como yo nos vinimos en un orgasmo
maravilloso, con gritos incluidos de parte de ella que mi novia se encargo
de acallar con un beso espectacular.

Lentamente saqué mi miembro de su interior, que se encontraba lleno de mi
leche, y para sorpresa mía y de mis compañeras este no se encontraba
flácido, sino que todo lo contrario, estaba otra vez duro y firme, Lili al
darse cuenta de ello, decidió lamerlo (ya comente lo bien que lo hace) con
lo cual consiguió una buena erección de nuevo, pero mayor fue mi sorpresa
cuando Ruth, recién repuesta del estupendo orgasmo que habíamos tenido,
decidió sumársele a Lili para colaborar en la mamada de mi pene, y ese
entrecruzamiento de lenguas por mi tronco y glande, sumado a roces y
caricias propiciados por ellas dos, mientras me lo lamían, el acariciarme y
lamerme los testículos, por partida doble, llevo a que supiera que
prontamente me vendría en una acabada terrible que inundaría de semen toda
la cara de las chicas, cosa que no quería que sucediera, por lo que retire
muy gentilmente de mi miembro.

Ellas, bajo mi mirada ,comenzaron a acariciarse de nuevo y esta vez fue Lili,
quien comenzó a lamerle los pechos a Ruth, pasaba la lengua por su aureola
amarronada y mordía su punta, y en cada mordisco Ruth contorsionaba su
cuerpo. En ese instante se me ocurrió una idea, como dije Ruth es dueña de
unas muy buenas delanteras, y porque no usarlas para masturbarme.

Lentamente me trepe a la cama donde las dos mujeres se propiciaban los mas
lindos y dulces cariños, y me arrodille cerca de la cara de Ruth, al ver mi
pene bien erecto, comenzó a masturbarme con su mano, mientras en ese momento
Lili se encontraba en la vagina de Ruth, lamiéndola como quien se devora una
almeja, y esta se contorsionaba y suspiraba largamente, al verme dejo por
unos segundo su tarea, y comenzó a lamerme el pene, de a poco se lo fue
tragando, mientras jugaba con él, lamiéndolo desde los huevos, pasando por
el tronco, deteniéndose en la cabeza, hasta quedarse un buen rato en la
hendidura que todos los hombres tenemos en la punta del glande, cosa que
Lili sabe, me excita sobremanera.

Ruth todavía se encontraba tirada al lado nuestro observando como Lili me la
chupaba mientras ella, se masturbaba.

Mi novia me pidió que la penetrara, cosa que hice de buen agrado, pero con
la condición de no acabar en su interior sino que lo haría masturbándome
sobre los pechos de Ruth, condición que ambas aceptaron.

Recosté a Lili en la cama, donde Ruth le hizo un lugar al lado de ella, y la
penetre con furia y fuerza, como queriendo meterme en su interior, mientras
Ruth le acariciaba los pechos, para que luego de un momento, ésta decidiera
montarse sobre la cara de Lili, para que le lamiera la vagina mientras era
penetrada por mi, de esta manera tenia mas cerca mío, sus pezones que podía
pellizcar y de vez en cuando lengüetear, para humedecerlos.

Esto hizo que Lili tuviera un orgasmo profundo y a la vez estremecedor, por
lo que prontamente yo sintiera que venia el mío.

Retire mi miembro del interior de Lili, y acomode a Ruth en la cama, me subí
sobre ella, mientras mi novia ya había comenzado a humedecer los pechos de
Ruth, para que los movimientos de embestida de mi falo entre sus pechos,
resultaran mas fáciles, me acomode alrededor de su cintura, un poco mas
arriba y coloque mi pene entre sus enormes senos los cuales obvio yo
acariciaba y pellizcaba, lentamente comencé a moverme, y una sensación
inmejorable empecé a sentir, la suavidad de esos senos parecía acariciar mi
pene con la delicadeza que antes había tenido tanto de su boca como de su
hermoso ano.

Mientras tanto, Lili, tomaba posición para lamer tanto los magníficos senos
de Ruth como así también mi miembro y de esta manera, una extraña pero
placentera sensación comenzó a sentir mi cuerpo, parecía que una pequeña
pero persistente electricidad se apoderaba de mí y así tuve un orgasmo mucho
mejor de lo que me imaginaba, derramando mi semen por sobre los pechos de mi
nueva amiga, y mientras ella con sus manos refregaba mis jugos por sobre
ello, Lili lamía mi pene dejándolo sin una gota de esperma en su interior.

Acto seguido terminamos los tres rendidos en la cama, no sin antes seguir
por largo rato acariciándonos y mirándonos sin siquiera esgrimir palabra
alguna, hasta que el sueño nos abatió.

A la mañana siguiente en el desayuno, y ya con el auto reparado, comentamos
lo bien que la habíamos pasado la noche anterior, y como al pasar Lili y yo
dejamos entrever las ganas de realizar una cama de cuatro, obviamente con el
marido de Ruth como participante. Esta sonrió y nos dijo que seguramente
después que ella le contara lo sucedido, el marido aceptaría de buena manera
compartir una cama con las personas que tan buena noche le hicieron pasar a
su Sra.

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