De adolecente a bebe parte 2

Paseo con la familia de Ernesto
La vida de Eliana transcurrió con la misma rutina durante dos meses, pero no lograba acostumbrarse a la violación de su intimidad. El hecho de tener que ser observada desnuda por su tía y Ernesto la mortificaba cada día más.
En el instituto no volvió a ocurrir ningún accidente como el del primer día, sus compañeros la mortificaron con algunos comentarios sobre sus pañales. Pero en el transcurso del tiempo fueron cediendo, llegando incluso, a conseguir compañeros dentro del salón, esto a pesar de ser algunos años mayor que ellos, logro adaptarse.


Fuera de la situación dentro de la casa por la privación de intimidad, las cosa transcurrían de una forma mas normal, lo único era el trato de bebe que recibía en el instituto, pero todo lo demás transcurría en normalidad y obtenía logos excelentes con sus actividades escolares, esto debido a que era educada con temas de primaria los cuales había aprendido muchos años atrás.
Su tía le permitía ya utilizar ropa de adolecente y acostarse a la hora que deseara, Ernesto dejo de bañarla e incluso le permitieron en oportunidades bañarse sola, lo único que no cambiaba era el uso de los pañales, pero como veía la cosa era de imaginarse que pronto le permitirían utilizar sus bragas. El proceso adelantaba de una forma exitosa, teniendo en cuenta que su tía no había vuelto a cambiarla ni vestirla, ya ella sola se encargaba de su aseó y vestido, como también empezó a consumir los mismos alimentos de los mayores.
Las cosas mejoraban cada día, y empezaba a olvidar los malos ratos, de las humillaciones sufridas en los primeros días del proceso.
Eliana empezaba a recobrar su intimidad, y de esta forma su timidez volvió a surgir como un efecto natural de su personalidad.
En los siguientes meses su tía la llevo a su casa para que visitar a sus padres, aquellos quedó muy complacido y agradecido con clara al ver como su hija se mostraba más dócil y educada. Los padres de Eliana se entusiasmaron mucho con los resultados y reiteraron a clara todo su apoyo.
Eliana buscaba que sus padres solicitaran la terminación del contrato al juez al verla mas dócil y educada, pero la respuesta fue contraria, afirmando que sien pocos meses habían logrado esos resultados no podían imaginar como quedaría de dócil y educada al terminar el contrato.
Eliana muy aburrida con la respuesta de sus padres, intento hablar con su madre y persuadirla, para que pidiera al juez que terminara ese contrato, y que ella se comprometiera, a llevar un comportamiento ejemplar de ahora en adelante. Su madre de una forma muy educada y serena le comento que la decisión a cerca del contrato era únicamente del juez, lo cual a ella y mi padre seles salía de las manos, ya yo había firmado el contrato de una forma libre.
En un momento Eliana empezó a salirse de casillas y le conto a su madre como era tratada donde su tía, de la forma como ya no tenia intimidad sobre su desnudes con calara y Ernesto. También le conto como la tenían estudiando en un colegio de niños especiales.
Su madre con la serenidad que la caracterizaba le dijo que ella había revisado muy bien el contrato, que savia lo complicado del proceso e incomodo que iba a ser para Eliana, pero también tenia claro que los resultados eran excelentes en la mayoría de las personas que lo habían realizado.

Eliana llorando le pidió a su madre que buscaran una solución, su madre con la tranquilidad que había mantenido durante toda la tarde le dijo que no se preocupara porque dos años pasaban volando, que se diera cuenta como habían pasado 16 años sin que ella ni su marido, el padre de Eliana se dieran cuenta de su mala educación, la única forma efectiva de corregirlo era esa y la prueba estaba en su actitud después de los primeros meses.
Eliana comprendió que no había caso en pedir auxilio de su madre, ya que su tía se encontraba respaldada por sus padres y la ley.
Eliana partió al finalizar la tarde con su tía clara para la casa de esta, resignada a seguir el proceso, solo la animaba que su intimidad poco a poco se hubiera ido recuperando, aspiraba que en pocos días el proceso lo pudiera terminar sin que nadie la viera desnuda de nuevo.

Cuando Eliana llego a casa tomo un cuaderno y comenzó a escribir toda su experiencia tal cual pasaban las cosas, para algún día darle estas notas a su madre y que ella recapacitara sobre esta mala experiencia que hizo pasar a su hija.
Cuando llegamos a casa todo trascurrió con normalidad, mi tía no hizo ningún comentario a cerca de la visita realizada a mis padres, Ernesto se acostó temprano y yo me quede viendo televisión hasta tarde. Los días transcurrieron con mucha calma y ya empezaba a sentirme mas tranquila, mi tía me regalo varios juegos de pantis y sostenes, claro esta los mas adecuados para niñas, sin hilo dental y con encajes, mas bien eran el típico estilo para bebitas, me sentía todavía un poco ridícula con estos diseños tan infantiles, pero generaban un alivio inmenso, a comparación de los pañales, al menos las personas ya no se percatarían del proceso en el cual me encontraba, y podía empezar a llevar una vida mas normal.

Las cosas empezaban a mejorar, ya llevaba varios meses sin incidentes ni humillaciones, nunca mas Ernesto me había vuelto a bañar ni verme desnuda, incluso tocaba la puerta para entrar al cuarto, en una ocasión llego a decirme que empezaba a comportarme como toda una adolecente, esto me alegro mucho, empezaba a dar por echo que el trato se convirtiera de nuevo al de una mujer.
Las cosa se fueron volviendo tan normales que mi tía me retiro del instituto y comenzó a hacerme participe de sus conversaciones, en oportunidades llegamos a salir juntos con mi tío en plan de grandes, ya empezaba a sentirme adulta de nuevo y de las humillaciones pasadas ya no quedaba ni resto, lo había olvidado por completo, como si hubiera pasado hace muchos años.

Un viernes cuando baje al comedor, me encontré con Ernesto, quien me saludo muy amablemente llamándome por mi nombre y dándome un trato de adulta, luego me dijo que pasáramos al comedor que ya mi tía nos esperaba para comer.
La Sena transcurrió dentro de lo normal, Ernesto aprovecho para comunicarnos que el fin de semana lo pasaríamos en la cabaña de su hermano, la cual se encontraba a tres horas de la ciudad, mi tía se entusiasmo mucho, sin embargo a mi no me llamaba la atención, ya que el sobrino de mi tío era un cajón de catorce años insoportable, bastante precoz, quien en alguna oportunidad había intentado verme desnuda, pero su intento fallo, gracias a lo cuidadosa que yo era a la hora de bañarme debido a mi pulcritud y excesiva timidez.
El siguiente día partimos temprano, lo cual nos ayudo para llegar a media mañana.
Saludamos al hermano de mi tío, un joven muy apuesto de unos 30 años, era muy joven pues se había casado cuando dejo en embarazo a su novia apenas a los 15 años, de ahí se podía entender lo precoz de su hijo, vino a saludarme el sobrino de mi tío quien correspondía al nombre de Mauricio.
Mauricio se comporto muy bien toda la mañana, incluso me invito que nos metiéramos en la piscina, pero le agradecí y me negué, no me atrevía a correr riesgos con aquel precoz joven.
El un poco molesto pregunto si no me atrevía a ponerme un vestido de baño delante de el. Yo un poco indignada le conteste – tu nunca me veras en vestido de baño. El muy serio me dijo – no te asombres antes de lo que piensas te veo desnuda.
Esto me dio risa savia que era imposible ya yo nunca me descuidaría para que el pudiera verme y mucho menos tendría ninguna relación con el, teniendo en cuenta que era un enano gordo horrible nada que ver con su madre, quien ejercía el modelaje profesional y su padre, quien parecía un galán de telenovela.

Así fue pasando la mañana hasta la hora del almuerzo, cuando nos íbamos a sentar en la mesa junto a la piscina vimos como llego un vehículo con otros familiares de Ernesto, pude visualizar que venían dos adultos, hombre, mujer y cuatro jóvenes; dos mujeres y dos hombres. Vi que el único feo de la familia el sobrino de Ernesto.
Saludaron muy amablemente, los hombres tendrían más o menos unos 25 y 26 años, las mujeres eran de unos 21 y 22, se veían bastantes parejas las mujeres y los hombres. Fue cuando le pregunte a Ernesto quienes eran los jóvenes y me contesto con una mueca, -primos muy queridos. Y continúo diciéndome: – pero no te hagas ilusiones que vienen con sus novias. Yo sonreí un poco acalorada, era lógico que sus primos me llamaban mucho la atención.
Cuando nos sentamos en el comedor a Mauricio y a mi nos sirvieron en una mesa aparte cerca de la mesa de los adultos debido a que no alcanzaron las sillas.
Ernesto me pregunto si me chocaba, y yo le conteste que no había problema. Al mocoso le llamo mucho la atención y vi una sonrisa picara en su rostro.

Al sentarnos Mauricio intento hablarme, pero me encontraba muy molesta por el comentario anterior y lo ignore, el no le hiso buena cara a esto, pero poco me importaba.
Comíamos en silencio y yo miraba al mocoso, que tenia sonrisa de triunfo, yo pensaba este idiota se siente realizado por almorzar en la misma mesa con migo, que idiota.
En un momento me concentre viendo un caballo negro que corría con destreza por el campo, me entretuve mucho con ese animal, ya que daba gusto verlo.
El almuerzo transcurría y yo seguía como hipnotizada con aquel animal, de pronto sentí algo muy extraño en mis piernas a la altura de la ingle, cuando reaccione me di cuenta que este mocoso había vaciado un vaso de agua sobre mis piernas e ingle, inmediatamente vi como el mocoso se paro y grito: -tía clara, Eliana se orino. Yo me pare como un resorte y vi como toda la mesa de los adultos me miraba con cara extraña; los primos de Ernesto y sus novias se reían disimuladamente, no paraban de mirarme, y yo no era capas ni siquiera de modular por la vergüenza y humillación que sentía.
Mi tía muy calmada dijo en voz alta: – no es para preocuparnos es algo muy normal en el proceso, solo tubo una recaída, en un momento nos encargaremos de eso.
Termino el almuerzo y yo no me atrevía ni siquiera a hablar, me pare de la silla y mi tía me llamo: -ven acá niña.
Era muy humillante que todas las personas que se encontraban todavía conversando en la mesa vieran lo que supuestamente era mi orinada, pero no quise contrariarla y me acerque sin decir nada.
Mi tía miro la mancha en el yin y comento.
– Eliana creo que nos adelantamos un poco en tu proceso, será mejor retomarlo de nuevo.
– Eliana: tía te juro que yo no hice nada, fue Mauricio el que me echo agua.
– Tia clara: entiendo que te quieras justificar con alguna mentira pero los hechos son lo suficientemente claros.
Mi tía clara le pidió el favor a la esposa del hermano de Ernesto que le prestara algo de ropa y un pañal de tela, si tenía para cambiarme.
La cuñada de Ernesto le contesto que por supuesto, que tenía unos pañales de tela del hijo del mayordomo, que ya los traería.
Al traer los pañales le pregunto si me quería arreglar en el baño, a lo cual mi tía contesto que le agradecía mucho, pero no quería manchar la alfombra de la sala. La cuñada de Ernesto le dijo que estaba de acuerdo y agradecía mucho su delicadeza, pero que en donde pensaba cambiarme, mi tía muy naturalmente contesto que aprovecharía la el chorro que tenia la piscina para que las personas se juagaran el bronceador y me daría de una vez un baño, de esta forma la mujer se levanto y dijo que traería una esponja con jabón.
La cosa se complicaba, mi tía pensaba bañarme en publico y colocarme un pañal delante todos los presente, los jóvenes me miraban asombrados, yo dudando mucho que llegaran a marcharse y perderse el espectáculo, decidí hablar con mi tía para evitar tal humillación, de hecho ya me sentía bastante humillada con el echo que creyeran, lo de mi supuesta orinada, fue cuando me di cuenta que el mocoso tenia mucha información, mía y todo esto era una trampa para cumplir su cometido.
-Eliana: tía por favor, tu tienes que creerme, yo no me orine, fue Mauricio quien me hecho agua enzima.
-Tia clara: Eliana deja ya las tonterías, Mauricio para que iba hacer eso.
– Eliana: no se, pero créeme.
– tía clara: bueno Eliana, no mas mentiras, me haces quedar mal con la familia de Ernesto.
-Eliana: tía no me obligue a desnudarme delante estas personas, me puedo morir de vergüenza.
Tía clara: por favor, nena, nadie se a muerto de vergüenza, y en el proceso se debe hacer como si fueras un bebe, que ignora los principios de la vergüenza.
-Eliana: tía mira que esos jóvenes son casi de mi edad, que pensaran de mí.
– tía clara: No pensaran nada ellos ya saben que tú tienes una edad mental inferior.
No existía nada que la hiciera cambiar de opinión, al parecer dentro del proceso existía que yo debía sentir la máxima vergüenza y humillación.
La cuñada de Ernesto llego con una barra de jabón, estropajo, champú y una toalla, las coloco sobre la mesa y pregunto a mi tía si necesitaba ayuda, en ese momento mis lagrimas comenzaron a asomarse, ya era evidente que todas las personas presentes me verían desnuda y como me ponían un pañal, además la cuñada de Ernesto, a quien he solo había visto dos veces posiblemente me tocaría mis senos y vagina, mi tía le dijo que si agradeciéndole mucho, yo maldecía ese momento, dándome cuenta que la pesadilla no tenia retorno. La cuñada de Ernesto se acerco y me seco las lagrimas con ternura lo cual me achanto mucho mas, y con cariño me decía, no te preocupes nena que todos entienden tu problema, en ese momento me provocaba decirle que yo no tenia ningún problema, que esto era una marranada de su hijo, pero mire a mi que tenia una cara de no muy buen animo, entonces decidí guardar silencio.
Mi tía se acerco y desbrocho mi yin, yo reaccione impidiendo tapando el cierre con mis manos para evitar que me lo quitara.
Eliana: tía por favor no me hagas esto no delante toda esta gente.
Tía clara: nena no empecemos con bobadas otra vez.
La cuñada de Ernesto cogió mis manos y las separo con fuerza de mi cuerpo, entonces mi tía aprovecho la colaboración para bajar el cierre y deslizar el pantalón hasta mis rodillas. En ese momento levante la mirada y vi como los jóvenes conversaban con Mauricio y sus novias mientras no perdían detalle del operativo.
Después de quitarme el pantalón me quito la blusa y así quede en tangas y sostén delante todos los presentes. Mi tía vio atreves de los calzones ridículos, de niña que ya tenia un poco tupido el vello púbico, entonces aprovecho para pedirle al hermano de óscar una maquina de afeitar para rasurarme la vagina, el hermano de Ernesto, solo le pregunto si necesitaba además crema a lo que mi tía respondió que si.
Yo no podía creer que mi vida se hubiera vuelto tan desagraciada en tan poco tiempo.

Luego de estar en ropa interior término de desnudarme y todos los jóvenes quedaron sorprendidos con mi cuerpo, yo solo me resignaba a llorar en silencio porque mi tía me había dicho que no diera espectáculo, escuchaba risas continuas de Mauricio y sus primos, mi tía unto mucha crema por todo el cuerpo y comenzó a afeitarme con la maquina que habían traído.

Ya cuando estaba completamente depilada fuimos caminando al frente de la mesa donde se encontraba la visita, haya era donde se encontraba el chorro con el cual me iban a bañar, era el peor lugar ya que quedábamos a escasos 10 metros de las personas presentes, de esa forma ya no se perderían ni el mas mínimo detalle de mi baño.

Mi tía abrió la manguera y yo al ver la presión tan fuerte quise salir corriendo, lo cual mi tía tomo como un desafío a sus órdenes, entonces con mucha rapidez me cogió del pelo y me dio una palmada gritándome que me comportara. La cuñada de Ernesto viendo lo que sucedía llamo a Mauricio y le pidió el favor de que les colaborara con la manguera, para ellas dos poderme bañar con mas facilidad, a hora Mauricio se encontraba a menos de un metro de mi cuerpo y podía verme completamente con todo detalle.
Mi tía me sujeto mientras Mauricio me mojaba por todo el cuerpo y yo suspiraba del frio escuchando las carcajadas de los cuatro jóvenes que miraban el espectáculo.

Cuando estuve completamente mojada y muerta de frio, la cuñada de Ernesto le dijo a mi tía que se encargara ella de alistar la ropa y el pañal que ella me terminaría de bañar. Peor no podía ser la cosa ella me enjabonaba mientras su hijo miraba fijamente mi cuerpo desnudo, esperando la orden de su madre para empezar a jugarme, solo esperaba que fuera el encargado únicamente de echar agua que no le delegaran una tarea adicional.
Primero fui enjabonada por todo el cuerpo, luego con el estropajo me estrego, asta el punto de hacerme arder la piel, la vagina se encargo de lavarla muy bien como nunca se había lavado, y por ultimo me enjabono las tetas, después se aparto y le dijo a Mauricio que me podía juagar, inmediatamente le dije que yo podía hacerlo sola, pero el enano asqueroso contesto que el prefería asegurarse bien.
Cuando Mauricio se acerco con la manguera le dije que no se le ocurriera tocarme, pero el muy cabron estaba respaldado por su madre e inmediatamente la llamo gritando que yo no quería juagarme, su madre vino y me pego una palmada en la nalga diciéndome: – haber mocosa si nos colaboras un poco que ya estamos cansados y queremos terminar con esto.
A mi nunca una mujer desconocida me había pegado, lo cual logro que mis defensas contra Mauricio quedaran doblegadas.
Mauricio con mucha decisión llamo a su primo el cual se acerco con la novia y tomo la manguera, Mauricio comenzó a jugarme mientras su primo me echaba agua por todo el cuerpo.
-Eliana: Mauricio porque me haces esto no sabes la vergüenza que ciento.
-Mauricio: solo quería que supieras que la lengua castiga, y tu me dijiste que nunca te vería desnuda, a hora te veo denuda y te toco.
Mauricio me acaricio todo el cuerpo mientras me juagaba, apretando mis senos y metiéndome la mano por la vagina donde nadie antes la había metido a excepción del director y de Ernesto.
Cuando ya estaba mas que juagada llego mi tía con la cuñada de Ernesto y me envolvieron en una toalla, luego me llevaron a un banco donde estaba todo preparado, con cuidado me acostaron en sima del pañal de tal forma que quedara listo para ponerlo, y las dos mujeres se sentaron diciendo que se encontraban exhaustas, mi preocupación apareció cuando vi que no continuaban arreglándome, pero no me atrevía a hablar para no alterar los ánimos nuevamente. La situación era muy incomoda, no me gustaba nada estar acostada allí, desnuda a la vista de todos me sentía muy avergonzada.
De pronto Ernesto le dijo a mi tía que me terminara de arreglar, y esta de mal genio le contesto que estaba muy cansada que el también podía hacerlo, Ernesto contesto que el no había viajado para que ella le diera ordenes y de esa forma se empezó a crear una discusión. Los jóvenes que se encontraban mas apartados se acercaron ofreciéndose a colaborar, yo esperaba que Ernesto reaccionara y no lo permitiera, ya que a pesar de todas las humillaciones recibidas y la vergüenza que sentía, lo peor seria que uno de ellos me tocara. Pero Ernesto solo quería llevarse el punto y asintió dando las gracias.
-Eliana: no Ernesto no permitas que más personas me toquen me da vergüenza.
Tía clara: cállate y no pongas más problema. No podía entender porque mi tía se comportaba así con migo, incluso pensé que lo hacia de aposta, que disfrutaba con mi sufrimiento.
Al final no hubo apelación posible la pareja se acerco, entonces la joven le dijo al novio no te preocupes esto es trabajado de mujeres y llamando a su amiga se acercaron junto donde yo me encontraba desnuda, comentando que no parecía ser retasada, que mas bien aparentaba se muy pila. Tiernamente comenzaron a hablarme como si de un bebe se tratara.
-Jóvenes: ¿como te llamas ternura?
-Eliana: me llamo Eliana.
-jóvenes: pero que nombre tan lindo como tú.
La verdad me empezaba a confundir no entendía, por que la amabilidad, si era por burla o por compasión, el caso es que me hacían sentir mil veces inferiores a ellas.

Cuando las vi tan amables y jóvenes les dije que sentía mucha pena con sus novios y todas las personas que se encontraban viéndome, ellas inmediatamente contestaron que no me preocupara, que las personas se debían entender con sus problemas, les pregunte si me podían vestir pronto para no sentirme mas humillada y me contestaron que por supuesto que no existía ningún problema, le dije a una de ellas que si me dejaba echar la crema y el talco a mi; pero fue en ese el punto que encontré la negativa, diciéndome que prefería hacerlo ella que no me preocupara que eso no dolía.
Las chicas las veía muy amables y hermosas, competencia imposible para mi después de este suceso.
Una de ellas me separo las piernas y mi vagina quedo a merced de su novio quien le dijo que me echara bastante crema, ya que me veía un poco irritada, ella como una autómata y con frases muy tiernas le dio un beso largo, luego cogió una cantidad considerable de crema y me la restregó por toda la vagina y ano, mis lagrimas empezaban a asomarse por semejante humillación, la otra joven hecho talco en mis senos y lo repartió por todo el cuerpo, luego me abrocharon el pañal con un gancho y colocaron una camisa de tirantes.
Cuando les pregunte por el pantalón me dijeron que no hacia falta ya que hasta el otro día no saldría de la finca. No me gustaba tener que estar mostrando un pañal todo el día pero no quería contrariar a nadie mas, ya que estaba comprobado que mi palabra no tenia valides.
Durante toda la tarde me pase conversando con las dos jóvenes, quienes se impresionaban mucho al ver lo inteligente que yo era, no dejaban de repetir que no parecía retrasada, creí que todo saldría bien si les decía que me ayudaran a convencer a mi tía que yo no me había orinado, pero mi esperanza se termino cundo me dijeron: – lastima tu problema de madures, pero lo mas probable es que con el programa de reeducación lo logres superar. En ese momento me di cuenta que mis palabras no tenían valides ante nadie. Cuando cayo la noche decidieron ir a caminar, lo cual me parecía bueno para despejarme un poco y olvidar lo sucedido, pero ellas estaban encargadas de mi en ese momento, por lo que me dijeron que no era hora de que un bebe saliera, pero que no me preocupara que me dejarían con la empleada para que ella me cuidara mientras ellas venían, comenzaba a sentirme como una estúpida por la cual todo el mundo toma decisiones, sin embargo decidí guardar silencio y aceptar para no pelear con las únicas personas que podía tener una relación medio normal.

A si fue como me dejaron en la casa del mayordomo, supuestamente entretenida con juguetes de sus hijas, al salir la mayor de las dos le pidió el favor a la esposa del mayordomo que me cambiara el pañal y acostara temprano, que mis tutores no demoraban en llegar.
Sentí que una humillación mas grande se acercaba ya que la empleada del servicio también me vería desnuda y probablemente me tocaría mis partes intimas, por lo cual decidí contener mis ganas de orinar hasta el momento que ella se descuidara y pudiera ir al baño, yo creía que si ella no encontraba el pañal sucio no me cambiaria.
Fue transcurriendo la noche y ella veía televisión con sus dos hijas y el marido, un campesino de unos 60 años más o menos.
Todo estaba muy bien pero nadie se movía
Y en una oportunidad que trate de caminar el campesino grito de una forma grosera: -cagona a donde vas. Esto me indico que era mejor quedarme quieta y ver como solucionaba el problema de la orinada en casa cuando mi tía llegara.
La señora decidió que era mejor cambiarme el pañal antes que llegara mi tía, pero yo estaba tranquila, porque todavía lo tenía seco no me cambiaria. cuando, vi que saco una ponchera muy grande y le dijo a su esposo que la llenara con agua tibia, no entendía paraqué podría querer esa bañera con agua tibia.
La señora se acerco y hablándome en un tono muy seco me dijo que miraríamos como estaba mi pañal, su esposo ya tenia la ponchera en media sala y sus hijas le vaciaban baldes de agua que sacaban de una canilla. La señora se acerco y yo le dije que el pañal se encontraba seco, ella me dijo que efectivamente era cierto, entonces no había necesidad de cambiarlo, en ese momento volví a tomar aire y pensé que por fin en todo el día algo me salía bien. Ya mi tía debía estar por llegar y me podría ir con ella para la casa de su cuñado, esperaba impaciente mientras veía como graduaban el agua de la ponchera. La señora se acerco me miro y repitió el pañal no hay que cambiarlo pero el baño si es mejor dártelo.
-Eliana: perdón cual baño.
-Señora: el baño para que duermas bien.
-Eliana: no señora yo le agradezco mucho pero no es necesario gracias.
Señora: haber niña la señora de la casa me dijo, que te bañara antes de acostarte y ya esta muy tarde, así que no te pongas con pendejadas que yo no tengo la paciencia de la señora.
Vi que en este caso como de costumbre no había salida, por lo cual dije:
-Eliana: esta bien yo me dejo bañar pero dígale a su esposo que salga mientras tanto.
-Señora: quien te crees cagona esta no es tu casa y aquí no pones condiciones, además el no se fija en retrasadas.
Estas palabras eran demasiado ofensivas por lo cual decidí que no accedería a su mandato.
-Eliana: lo siento señora pero no voy a permitir que su marido me vea desnuda, soy una mujer de 17 años y a esta edad ya existe la vergüenza, no se si usted y sus hijas no la tienen.
-señora: veo que eres bastante altanera, a mí me debes respeto y si tú quieres que las cosas sean por las malas por las malas serán.
En ese instante me cogió del pelo y me tiro contra una cama que se encontraba cerca, con la chancla que saco de su pie comenzó a pegarme en las piernas entonces le dije que parara que estaba bien, que todo se aria como ella dijera. Se paro y camino ofuscada por la pequeña casa y le dijo a su marido que el junto con sus hijas me bañaran, ella me vestiría mas tarde.
Yo comencé a llorar y coloque mis manos aferradas a mi pecho. Las hijas se acercaron y consolándome me dijeron que me calmara que a su madre no era bueno sacarla de casillas. El señor se sentó en una silla cerca del platón y ordeno que acabaran con eso pronto que no era hora para escándalos. Las niñas me separaron las manos del pecho y sacaron la blusa por el cuello, luego me quitaron el sostén e inmediatamente me tape los pechos con las dos manos para que el campesino no pudiera verme y dije:
-Eliana: señora por favor deje que me bañen con el pañal puesto, me da mucha vergüenza estar desnuda delante su esposo.
Señora: esta niña definitivamente es retrasada, como se te ocurre que te vas a bañar con un pañal puesto, quítenle ese pañal y báñela de una vez. Las niñas aflojaron el gancho y zafaron el pañal.

Lo cogí con mis manos pero terminaron por arrebatármelo. Las niñas me levantaron de la cama y me llevaron a la ponchera donde por mas grande que fuera solo era precisa para mi, yo estuve todo el tiempo con una mano tapando los senos y la otra la vagina.

Entre en la ponchera de metal y el agua se encontraba tibia, me senté con la ayuda de las dos niñas para no destapar mis pechos ni mi vagina. El campesino tomo mis manos y con fuerza las coloco en los laterales cogiendo cada borde del platón con una de ellas, luego cogió una bola de jabón de tierra y comenzó a enjabonarme mientras me decía que era una niña muy bonita y si me dejaba bañar con juicio, al otro día me regalaría unas frutas bien dulces, yo solo asentía con la cabeza, sintiendo mucha vergüenza por la situación que estaba viviendo, preguntándome hasta cuando duraría esto. El campesino muy torpemente comenzó a enjabonar mis axilas y esto me produjo muchas cosquillas, luego siguió con mis pechos y mis pezones parecían que iban a reventar, esto me parecía un abuso.

Cuando termino con el pecho me hecho del mismo jabón en el pelo y lo estrego durante varios minutos, hasta que llego el momento en que me puse de piedra, cuando cogió la barra de jabón y comenzó a estregar mi vagina, preguntándome porque no tenia pelo allí, esto me humillo mucho mas porque la señora soltó una carcajada diciendo porque todavía es una niña y las niñas no tienen pelos ahí. Cuando el campesino termino, me seco y recostó sobre la cama donde la señora me había pegado a se unos minutos dejándome ahí completamente desnuda.

Yo me recosté y con las manos me tape los pechos para que no los vieran más, como si no los hubieran visto y tocado lo suficiente.
Al cavo de un rato la señora vino y me vistió con las mismas ropas que llevaba antes, luego llego mi tía, y nos fuimos a dormir.
Al llegar a la casa la cuñada de Ernesto nos esperaba en la sala, saludándome con mucho cariño me pregunto como había pasado, yo conteste indignada que muy mal, ya que los mayordomos me habían bañado y visto desnuda sin necesidad. Ella me dijo que no me preocupara por esas cosas, que ellos eran personas muy educadas y entendían la situación, además eran personas muy poco maliciosas.
La cuñada de Ernesto nos condujo a una habitación llena de juguetes y una cama cuna muy grande, con unos barrotes altísimos y una puerta para entrar, lo mas parecido a una cama con una jaula encima, me dijo que allí dormiría, a lo cual no le vi mucho problema ya que la cama era muy ancha, me acostaron y le colocaron una tranca a la puerta de la cuna, lo cual impedía de todas las formas que pudiera salir de allí sin el permiso de ellas.
Empecé a observar el móvil que se encontraba pegado del techo, mi tía me dijo que debía dormirme ya, apago la luz y cerro la puerta. Escuchaba mucha bulla en la piscina, lo cual indicaba que todos se encontraban en casa ya, y realizaban una fiesta. Yo me sentía ridícula al pensar que todos se divertían como adultos menos yo, que debía permanecer en la condición de bebe.
El sueño había desaparecido y me aburría muchísimo encerrada en esa jaula de madera, durante varias horas permanecí observándome a mi misma con los pañales, camiseta y pensaba esto es verdaderamente humillante, no recordaba que ser bebe podía ser tan penoso.

Sin darme cuenta me había quedado dormida, pasaron varias horas creo yo, cuando desperté con muchas ganas de entrar al baño para evacuar, por lo cual comencé a llamar a mi tía gritando como una loca sin obtener la mas mínima respuesta, las ganas se fueron incrementando hasta el punto de no soportar y en un suspiro sentí que por mi ano salía mucho liquido, para colmo de los males la evacuación era diarrea, la cual luego se junto con orina , créanme que intente todo lo habido y por haber para salir de esa jaula pero la tranca era inalcanzable, sentí como el liquido comenzaba a traspasar la tela del pañal y desbordarse por los laterales, la cantidad de eses era impresionante, ya encontrándose derramada por toda la cama. La humillación alcanzaba los límites más altos, el olor era insoportable, y la impotencia de poder hacer algo era desesperante.
Levante la sabana sucia y me acosté a un lado limpio de la cama para buscar una solución a este problema, estuve pensando varias horas hasta el momento que sin darme cuenta me quede dormida, al despertar me encontré con el hermano de Ernesto mirándome con cara de asco, esta visión acumulo mi humillación y empecé a llorar desconsoladamente, el salió de l habitación tapándose la nariz, pensé que llamaría a mi tía, pero la sorpresa fue peor cuando entro acompañado por la empleada y Mauricio, quien inmediatamente soltó una carcajada humillante.
Mauricio y la empleada me sacaron del corral y desnudaron contra mis quejas, primero me quitaron la camisa y el sostén y luego el pañal para conducirme desnuda hasta un baño en la planta baja junto la cocina, el propio baño de los trabajadores y empleadas del servicio.
Cuando me quitaron el pañal cerré las piernas con fuerza y la empleada me dio una palmada en una de las nalgas, sin embargo yo no estaba dispuesta a dejar que Mauricio me viera en tan humillante situación.

Cuando me conducían a la planta baja escuche como todos se encontraban tomando el desayuno en el comedor.
Intente resistirme de pasar por ahí en ese estado tan humillante, valiéndome de patadas, sacudidas, pegándome de los muros y todo cuanto estuviese ante mis manos, pero esto solo sirvió para que el hermano de Ernesto tomara cartas en el asunto, se acerco y con fuerza me tomo del brazo lo puso en mi espalda y me llevo al baño, muy ofuscado grito a su empleada hazme el favor de llamar a tu marido y dile que limpie a esta niña, por lo visto tu no eres capas.
-Eliana: por favor no el no, dejen que yo lo haga sola, por favor que les cuesta.
-Hermano de Ernesto: llámalo ya mientras tanto yo le adelantare el trabajo pero no pienso hacerlo todo.
Ernesto me sujeto con el cinturón de su pantalón las muñecas, para luego amarrarlo a una viga, de esta forma comenzó a limpiarme toda la parte trasera, abriendo las nalgas e introduciéndome el dedo meñique por el ano, cuando hacia esto yo solo podía gritar.

Al escuchar mis gritos entraron las novias de los sobrinos de Ernesto junto con sus novios. Al darme cuenta que se encontraban allí solo atine a gritarles.
-Eliana: lárguense no me miren, me da mucha vergüenza.
-jóvenes: no te preocupes nena, todos entendemos tu situación, pórtate bien y te bañaremos en la piscina mas tarde.
No me interesaban piscinas ni nada que tuviera que ver con esa maldita finca solo quería largarme lo más pronto posible.
Al rato llego el viejo campesino y le pregunto al hermano de Ernesto si lo necesitaba, el cual contesto afirmativamente y le pidió el favor de terminarme de bañar.
El campesino se acerco y me enjabono de nuevo con jabón de tierra, se esmero mucho en mis pechos y vagina.

Luego de este humillante baño me dieron el desayuno, lógicamente era una compota con sabor horrible la cual me dio el novio de una de las jóvenes, ya en este paseo todas las personas que habían asistido a la finca o estaban en la finca tenían algo que ver con mi humillación.
Cuando termino de bañarme me llevo a la sala donde los sobrinos de Ernesto se encontraban listos para ir a la piscina, la novia de uno de ellos le entrego un biquini y le dijo que me lo colocara para ver como me quedaba, el inmediatamente le dijo que con mucho gusto.

Toda la tarde estuvimos en la piscina al finalizar la tarde Ernesto me dijo que fuera donde se encontraban ellos, una mesa junto a la piscina, me acerque preguntando que se le ofrecía, el me contesto que nada que solo necesitaba que me quitara el biquini para poder vestirme, porque ya nos íbamos, yo le dije que bueno, dirigiéndome al baño, inmediatamente el me detuvo preguntándome adonde iba.
-Eliana: a cambiarme en el baño.
-Ernesto: nada de eso señorita, no empecemos con pendejadas, además el pañal, la crema y el talco están aquí.
-Eliana: pero Ernesto no creo necesario seguir utilizando pañales.
-Ernesto: yo si lo veo muy necesario.
De nuevo comenzó la humillación del cambio de pañal, pero esta vez me dejaron media hora desnuda en el sol, por que según ellos eso era bueno para los bebes.

Al finalizar la tarde volvimos a casa, yo intente dialogar con mi tía para que mi situación volviera a ser como era antes de ir al paseo, pero mi tía dijo enfática que no y que no iba a discutir mas ese tema.
Al final de la noche, cenamos, ellos con un filete especial y yo con un tetero, después la empleada me baño, lo cual fue otra humillación y me coloco el pañal con una camisa transparente que transparentaba mis pezones, me acostó en la cama y apago la luz.

Al día siguiente mi tía me interno por el periodo de dos meses en un colegio de personas con trastornos de personalidad y dijo que esperaba que en ese tiempo volviera a tener el desarrollo de madures que había perdido en el paseo.

Esto pertenece a otra historia
Continuara
nota del autor:
Este relato fue sacado de varias situaciones que le sucedieron a una amiga, los efectos legales son inventados, solo no quería meter temas de chantaje para evitar que algunas personas se aprovechen de las ilustraciones y lleguen a practicar. La violación a la intimidad es un delito siempre deben abstenerse de hacerlo.
La persona con la cual me inspire para este relato fue utilizada por un matrimonio para cumplir la fantasía de violar la intimidad de una persona, humillándola y avergonzándola ante los demás.
Las imágenes son tomadas de internet, no tienen nada que ver con la protagonista, es solo una ilustración.
Espero que les guste y me escriban sus comentarios.
Atentamente: cmf10

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