Parte 1
Continuación de la parte 3:

Un día hablando por teléfono con Alejandro él estaba muy raro
• Tengo que decirte algo, me dijo dudando
• Dime, que pasa?
• No sé cómo decírtelo
• Qué? Dime! Le dije espantada, pensé que estaba rompiendo conmigo
• Es que Mauricio me ha estado pidiendo tu teléfono
• De verdad? Que tipo!
• Si, ya le dije que no muchas veces
• Que irrespetuoso, pensé que eran amigos
• Ese es el punto
• A que te refieres?
• Que lo conozco desde hace tiempo y él me ha hecho muchos favores
• Ahja y? Le dije un poco molesta
• Pues me ofreció dinero por tu teléfono
• De verdad? Cuánto?

• 15 mil pesos
• Woow en serio?
• Tú quieres dárselo? O porque me lo estas contando?
• Te digo que él me ha ayudado muchas veces y por esa amistad me hizo prometerle que al menos te comentaría la oferta, y estoy cumpliendo con mi palabra.
• Estoy sorprendida, no sé qué decirte
• Pues dime que piensas
• Es que es mucho dinero! Al menos para mí lo es, le dije emocionada.
• Pero para que lo quieres?
• Para mi celular nuevo que quiero
• Tú y tu celular, no entiendo por qué valen tan caros y ya tienes uno
• Sí, pero quiero el nuevo, o para una laptop para la escuela
• Bueno, eso si podría serte útil, el celular no creo
• Ay déjame ser! Pero tú que piensas?
• Pienso que es buen dinero, aunque me darían celos que te esté hablando
• Sí, es mucho dinero; no podía ocultar mi emoción en mi voz
Él estaba pensativo así que le dije:
• Pero si tú no quieres no.
• No sé qué decirte
• Mira, le podemos dar un número falso no?
• Jajaja muy lista, me gusta como piensas
• Jajaja
• Pero él no es tonto, va a querer pruebas de que si es el tuyo, es decir que al menos una vez escuche tu voz, me entiendes?
• Si, tienes razón, él sabe que yo solo puedo contestarle solo esa vez y jamás hablarle?
• Si, se lo he dicho, y a él no le importa, el trato es solo por el número
• Que piensas? dime
• Pues tu dime
• Es que es mucho dinero bebe
• Ok, está bien, se lo daré
• Y no tengas celos, no pasa nada ok?

Eran días en los que Alex tenía mucho trabajo por lo que casi no nos veíamos, aunque si nos mensajeábamos por el teléfono y algunas llamadas, ya habíamos peleado porque no me atendía, aunque yo entendía e intentaba ser comprensiva un día si le hice un berrinche, no debí hacerlo.

El intentaba recompensarme usando los juguetes que me compro, para mantener nuestra relación interesante y encendida, un día me pidió que me llevara puesto mi tapón anal a la escuela, yo como buena sumisa le obedecí, me puse unos pantalones entallados para que no se me fuera a salir, me fui a la escuela con ellos, claro el me hablo temprano para preguntarme si si me había atrevido.

Desde que salí de casa ya estaba húmeda, y las cosas solo fueron aumentando mientras estaba en clase, y más que esos pantalones entallados también rozaban mi vagina. Estaba súper excitada que cada compañero que veía lo imaginaba desnudo, lo mismo con los maestros, nunca me había pasado, pasaron tres horas de clases y yo ya no podía mas, si seguía así en cualquier momento iba a tener mi orgasmo en medio de la clase, así que le mande un mensaje a Alex y se lo dije, él me dijo “ve al baño y mastúrbate”, yo le dije “como crees! Claro que no!” pero logró convencerme, yo pedí permiso para ir al baño y fui. Me baje el pantalón y mi ropa interior que estaba empapada, me senté, le marque a Alex, quien me dijo estaba ocupado con alguien, yo le dije lo que estaba haciendo, él me dijo que no podía hablar pero que quería oírme, y empecé a masajear mi clítoris, inmediatamente empecé a gemir, era mi primera vez en un baño público, y en mi escuela! Tenía miedo que alguien más entrara, intentaba no gemir tan fuerte, metí dos dedos dentro de mi vagina y los metía y sacaba rápidamente, no tarde mucho en tener un inmenso orgasmo, saque el tapón anal y lo guarde en mi bolsa envuelto en papel higiénico. Mi ropa interior también la guarde en la bolsa pues estaba empapada, me subí el pantalón y regrese a la clase.

Una vez más Alejandro había conseguido hacer que hiciera algo totalmente nuevo para mí.

Seguían los días en que no podíamos vernos, un día de nuevo decidí sorprenderlo en su oficina como aquella vez, eran tantas mis ganas por ser penetrada que no me importó que se fuera a molestar conmigo, solo que esta vez, él estaba en junta en su oficina con varios hombres, los vi cuando abrió la puerta y salió a verme, solo para decirme que esta vez no podía ser, él estaba molesto, y yo salí de ahí muy humillada por su rechazo.

Días después, yo ya estaba dormida, eran como las 11:30 pm cuando sonó mi teléfono, aun medio dormida conteste, era el, Mauricio, inmediatamente reconocí esa voz, recuerden que solo he estado con tres hombres, no lo había oído desde nuestro trio, mi cuerpo respondió y se estremeció por los recuerdos, aunque yo fingí no saber quién era.

• Bueno
• Bueno, quien habla?
• Hola soy Mauricio
• Mauricio?
• Como estas?
• Medio dormida le pregunte, quién eres?, seguía fingiendo
• Lo siento, no me fije en la hora, pues qué hora son?
• 11:30, le respondí un poco apenada por dormirme tan temprano
• Quieres que hable mañana?
• No, no, está bien, yo seguía intentando despertar
• Soy el amigo de Alejandro
• Ah si
• Si me recuerdas?
• Si, si ya sé quién eres
• A ver quién soy?
• Me vas a hacer decírtelo?
• Si, quizás me estas confundiendo
• Si se quién eres
• Quién soy?
• Yo refunfuñe un poco pero le respondí, eres el que tuvo un trió conmigo
• Ahhhh, si me recuerdas
• Créeme no tengo tríos frecuentes
• No lo sé, que tal que sí, me dijo jugando
• Solo lo he hecho una sola vez
• Entonces soy especial?
• Pues ahora que lo mencionas me imagino que si
• Me siento honrado! Tú también eres especial para mi
• De verdad lo dices? No te creo
• Lo eres, no sabes cómo batalle para conseguir tu numero
• Y por que soy especial para ti?
• Porque me la pase muy bien, me cautivaste
• De verdad?
• Si, aunque fuera tu primera vez estuviste genial

Yo estaba muy apenada, mi cuerpo seguía respondiendo a esos recuerdos tan excitantes, mis pezones estaban erectos y mi vagina húmeda
• Gracias, que lindo
• Y tu como te la pasaste en tu primer trió?
• Me encantó le dije con sinceridad
• Debo de tomarlo como un halago?
• Sí, eso creo, tú participaste…

Tenía unas ganas enormes de masturbarme pero no quería hacerlo mientras hablaba con él, no pensando en él, me sentía culpable por lo que decidí terminar la llamada.

• Dime que te gustó más del trió?
• Sabes, creo que debería de dormir, mañana tengo escuela, le respondí para frenar nuestra plática
• Tienes razón, te entiendo, te hablare otro día te parece?
• Si claro

Nos despedimos y tan solo colgamos me masturbe, pensaba en Alex, pero sin yo planearlo imágenes del trió y de Mauricio aparecieron en mi mente y así tuve un intenso orgasmo.

Nuestra platica continuo al día siguiente, esta vez un poco más temprano, aunque una vez más me encontraba ya en mi cama lista para dormir, no sé cómo logro que habláramos del trió, de lo que me gustó de esa experiencia, y lo que a él le gusto, siempre con piropos hacia mí y mi actuación, no era vulgar pero tampoco se andaba por las ramas, era franco y me decía por ejemplo que mi boca en su verga era la gloria, era extraño que pudiera hablar con un desconocido tan abiertamente de sexo, pero claro, ya había estado con él en la cama.

Una vez más recordar cada momento de ese trió me excitaba y tenía que terminar la llamada para masturbarme, al menos para el orgasmo, porque mi mano fue a mi vagina varias veces mientras hablábamos.

Mi sequía sexual con Alex seguía.

Aunque cuando Alejandro me pregunto lo de darle mi número había decidido solo contestarle una vez, yo le seguía contestando sin titubear siquiera. Y me volvió a marcar al tercer día y como ya se hacía costumbre tras las clásicas preguntas de “cómo estás?” y “cómo va la escuela” terminábamos hablando de sexo.

• Oye, en el trió porque no despertaste a Alex y me la chupaste a mí?
• Pues él estaba cansado, pobrecillo
• Segura que fue por eso?
• Si, por eso
• Y que te gustaría hacerle a Alex que no te haya dejado? O que te haga y que no haya hecho?!

 

  • Le fui sincera, y le conteste “me gustaría comerle el ano”, le dije sin pena
  • En serio? Y no quiere?
  • No, ni siquiera acariciarlo con uno de mis dedos
  • Él se lo pierde, es delicioso
  • Te lo han hecho? Si te gusta?
  • Claro que sí, es muy rico
  • Tengo esa tentación pero no quiere
  • Yo me dejaría, Me encantaría que tú me lo hicieras, dijo con franqueza
  • Pues sí, pero no somos novios
  • Hicimos muchas cosas ricas en el trió y no éramos novios, dijo riendo
  • Lo sé, reí, pero tenía permiso de el…
  • Y como se lo comerías?

Yo apenada le describí como lo haría

  • Ufff que rico, eso se oye muy bien
  • Verdad que si?
  • Y que más le harías?
  • También me gustaría meterle un dedo, he leído que es muy excitante para los hombres, que ahí tienen su punto G.
  • Sí, es cierto
  • Te dejarías meter un dedo?
  • Claro que sí, ya lo han hecho, si me vieras como estoy ahora
  • Jajaja cómo estás?
  • Muy excitado
  • De verdad? Por?
  • Por imaginarte, imaginarnos, pensar como me comerías mi ano
  • Pues eso quiero hacerle a Alex, pero pues no quiere
  • Que mal que no se deje
  • Si, muy mal, tú ya me tienes muy erecto solo de pensar
  • No te creo, de verdad lo estás?!
  • Si, hace mucho que no me ponía tan duro
  • Pobre, y que harás?
  • Me masturbare
  • Creo que es hora de colgar, ya es bien noche y aparte tú tienes cosas que hacer, reí
  • Tu como estas?
  • Como estoy de qué?
  • Sabes a lo que me refiero, dime
  • Mojada, le dije sin pena
  • Que tanto?
  • Mucho, y ya debo irme

Lo convencí de colgar porque él quería seguir hablando y termine de masturbarme, mi mente lo imaginaba a él con esa erección y mi boca entre sus nalgas.

Pasaron algunos días sin recibir llamadas de ninguno de los dos, extrañaba las llamadas de Mauricio, bueno y las de Alex también aunque últimamente no habíamos tenido sexo telefónico, ni mucho menos en persona, pero ese día me hablo, poco antes de las 8 de la noche, y me propuso de nuevo jugar con mis juguetes, quería que me pusiera el tapón anal, yo obedecí y me lo puse, en eso me grita mi madre para que vaya a merendar así que tuve que ir, colgué con Alex y con mi tapón puesto merendé con mi madre y mi padre en la mesa, los efectos de traerlo surtían efecto y yo ya estaba muy excitada y mojada, al terminar le marque a Alex, le dije como estaba y que quería que lo hiciéramos aunque sea por teléfono, él me dijo que no podía, que acababan de entrar gente a su oficina , pero que me lo dejara toda la noche y que en la mañana jugaríamos, yo acepté a regañadientes, me acosté y me dormí.

Mas noche, cerca de las 11:45 sonó el teléfono, pensé que era Alex que ya había terminado, pero para mi sorpresa era Mauricio, al despertar me di cuenta que ya estaba empapada por el tapón.

• pensé que ya no me hablarías
• Por qué dices eso?
• No sé, no habías hablado
• Perdón, es que en las noches es cuando tengo más trabajo
• No me has dicho a qué te dedicas
• Es porque es un secreto
• Por? Dime!
• Me has extrañado? Es eso?
• No, para nada, curiosidad nada mas
• El otro día estaba pensando en que cosas no hicimos en el trió
• Creo que hicimos de todo no?
• No, creo que por la pasión y falta de tiempo no hicimos algunas cosas, detalles quizás
• Como que por ejemplo?
• No comí tu ano
• Si verdad, no lo hiciste!
• No, las prisas, y tú no comiste el mío
• Sí, es que no sabía si me dejarías
• Hubieras cumplido dos fantasías el mismo día
• Si! Hubiera sido bueno
Fue ahí que sin querer solté el primer gemido, me estaba acariciando, intente disimularlo pero él lo escucho
• Que fue eso?
• Que cosa?
• Te estas tocando?
• De donde sacas eso?
• Acuérdate con quien hablas, se sincera conmigo
• Si, lo hago
• Y yo puedo hacerlo?
• Si quieres, no te puedo detener
• Ok…
• Ok qué? Lo harás?
• Si
Yo ya me había sacado la ropa interior, estaba totalmente desnuda solo con mi tapón anal
• Ok
• En qué piensas?
• En el trió
• Tú?
• En ti, solo en ti
• Y que haces?
• Me acaricio
• Pero dime como lo haces
• Tengo mi mano en mi verga, sube y baja acariciándola y jalándola
• Se siente rico?
• Muy rico, tu dime que haces
• Me masajeo el clítoris (no le dije que traía el tapón)
• Metete el dedo
• Solo uno?
• Dos, tú necesitas al menos dos
• Lo hice, ya no me importaba que escuchara mis gemidos
• Imagina que soy yo dentro de ti
• Si, y tu imagina que me penetras, en ese momento me deje ir y no me importo decirle eso
Su respiración era agitada y soltaba gemidos, yo también, estaba a punto de venirme y se lo dije
• ya voy a terminar, ya no puedo
• Termina yo te sigo
Y tuvimos un gran orgasmo los dos!

Era la primera vez que lo hacíamos, le había sido infiel a Alex, pero me supo a gloria!

Tras tranquilizarnos y decirnos lo rico que estuvo le dije que ya era hora de dormirme pero antes agregue:
• sabes qué cosa se me olvido hacerte?
• Qué?
• Dejar que terminaras en mi boca
• Te gusta?
• Si, o más bien no me molesta
• Y te los pasas?
• Si, ni modo de escupirlos
• Oh que bien
• Es algo que hago como premio si me cogen bien
• Y yo me lo merecí?
• Si! Bueno, aunque recibiste ayuda…
• Solo también te hubiera cogido bien
• Ya lo veremos, ya me tengo que ir
• No, espera, a que te refieres con que…
• Adiós!

Al día siguiente habló de nuevo, no sabía bien cómo reaccionar después de lo que habíamos hecho y de lo que nos habíamos dicho, estaba un poco apenada. Antes de que habláramos de sexo o de lo que había pasado me invitó a ir a su casa en Cuernavaca, yo me negué de inmediato, pero el insistió,

• tendrás experiencias eróticas como nunca las has tenido
• Ay cálmate, que exagerado
• Te lo digo de verdad, yo a eso me dedico
• Cómo? Eres un presumido o estas bromeando
• Que no entiendes?
• Por cierto nunca me has dicho a qué te dedicas
• Me dedico a hacer experiencias eróticas para la gente
• Cómo? Explícate
• En mi casa recibo gente que quiere tener estas experiencias únicas, realmente no te puedo decir mucho por seguridad
• Tú las das? Eres como un terapeuta sexual?
• No yo, gente que trabaja para mi
• No sé si creerte
• Yo ahorita puedo hacerte tener un orgasmo haciendo algo que nunca has hecho
• Jajaja, no creo que eso sea posible
• Me estas retando? Solo promete hacer lo que yo te digo y lo tendrás
• Nada tonto, si no lo logras de todas maneras tu ganas
• Ay, como si sufrieras mucho teniendo orgasmos como el de ayer
• Jajajaja reí, ok, hagámoslo, pero si es una broma me enojare
Me fue seduciendo con besos, me decía donde me los daba, en mi cuello, en mi oreja, me fue pidiendo que me quitara el sostén, luego el camisón, y claro estaba logrando que me mojara, hasta que me logró desnudar por completo, yo bromeaba y le decía “créeme, esto ya lo he hecho eh!”
• Ok, ahora se muy obediente
• Ok, lo seré
• Ahora agarra tu calzón, tómalo de sus dos extremos y estíralo, una de las puntas empiézala a introducir en tu vagina
• Qué? Que dices?
• Hazlo
Yo dude un poco pero le obedecí y empecé a meterla con mis dedos
• Ok
• Veelo empujando con tus dedos hasta que entre toda, solo dejando una punta
• Ok, ya
• Como se siente?
• Bien, estoy muy mojada
Ahí seguimos con la seducción y me pidió que masajeara mi clítoris, yo lo hice, se sentía bien hacerlo con mi calzón adentro.
• Ok ahora toma la punta y empieza a sacarlo
Yo le obedecí y empecé jalarlo, no salía uniformemente había partes que se sentían más que otras y eso lo hacía más excitante y rico, y para mi sorpresa cuando salió la parte final tuve un delicioso orgasmo.
• Rico? Me preguntó cuando termine de gemir
• Si, muy rico
• Ya lo habías hecho así?
• No, nunca
• Ves, te lo dije, y no confiabas en mi
Yo no sabía que decirle, estaba sorprendida de que hubiera logrado eso y con una forma que nunca había hecho, ni sabía que existiera ese método
• No sé qué decirte!
• Si vienes a mi casa vivirás cosas que nunca has vivido, muy eróticas que estoy seguro que te encantaran
• Pero es que no puedo, Alex se daría cuenta

Colgamos, yo tenía una enorme curiosidad sobre lo que pasaba en su casa. Después de eso las cosas fueron subiendo de tono muy muy rápido, teníamos sexo telefónico todas las noches, mientras que Alex seguía muy ocupado con su proyecto y claro, teníamos discusiones por eso. El fin de semana se acercaba y Alejandro me dijo que no me enojara pero que estaría ocupado porque ya era fecha de entrega de proyecto pero que me alegrara porque después de eso me tendría solo para el! Yo ya no le discutí mucho y le dije que no se preocupara que yo lo esperaría para desquitarnos. Esa noche Mauricio insistió en que lo visitara, y sabiendo que Alex estaría ocupado el fin de semana acepte en ir a visitarlo.

Le dije a mis papas que iba a Cuernavaca con mis amigas, a mis amigas les dije que me cubrieran, que cualquier cosa yo estaba con ellas allá, y claro les dije que iba con mi novio.

Mandó un chofer y un coche para mí, me recogió el viernes por la tarde y partimos.

Me puse un vestido primaveral para el clima cálido y abajo un liguero y un juego de lencería color blanco. Iba muy nerviosa en el trayecto, aunque también ansiosa de saber que pasaría ahí, y claro, ansiosa de ser cogida por fin.

Llegamos a su casa, aunque parecía mansión, era enorme, no muy lujosa, más bien como una casona estilo hacienda, al entrar vi varios coches llegando, gente bajando como si fuera un restaurant o algo así, muchos hombres solos, bien vestidos, alguna pareja y si acaso una o dos mujeres solas, el chofer tomó mis maletas y se las llevo y Mauricio me recibió en la puerta y me llevó a una mesa bien arreglada donde cenaríamos, me saludó de beso en la mejilla, tan solo de verlo me estremecí, y aunque hablábamos seguido no lo había visto en persona, llegaron muchos recuerdos a mí, nos sentamos, platicábamos de muchas cosas mientras cenábamos, había vino tinto y comida deliciosa, fue una cena y charla muy agradable, no tocamos el tema del sexo para nada, y no puedo mentir que en un momento me pareció muy extraño que no me dijera nada de que quería cogerme, de hecho me moleste un poco por eso.

Terminamos de cenar y me dijo que me llevaría a mi cuarto, a que se refería con mi cuarto? No me llevaría a su alcoba? me preguntaba si ahí terminaría la noche, yo deseaba ser penetrada, parecía que era una persona completamente diferente a la que conocía, estaba algo desconcertada y molesta, llegamos al cuarto, mi maleta estaba ahí, cerró la puerta y fue ahí que nos besamos apasionadamente y empezamos a quitarnos la ropa.

Todo era brusco y apasionado, aun tenia mis bragas en mi rodillas cuando ya me estaba poniendo de espaldas a el recargándome en un tocador y así empezó a penetrarme con fuerza, el tocador tenía un espejo y podía verlo; su cuerpo chocaba contra el mío, me tomaba de la cintura y me jalaba hacia el con fuerza, después me volteo de frente a él y me sentó en el mueble y así siguió cogiéndome con fuerza, lo tome del cuello para no caerme y en eso me cargó, yo lo rodee con mis piernas para no caerme y me agarre fuerte de su cuello, y así me siguió penetrándome, me subía y bajaba de su verga, era la primera vez que lo hacía así, nunca me habían cargado, estaba sorprendida por su fuerza, aunque en realidad no peso mucho, pero aun así, fue ahí abrazado en el aire que tuve mi primer orgasmo. Después me aventó sobre la cama, él se acostó encima mío y puso su verga en mi boca, y yo empecé a chupársela, pero el la metía muy adentro, yo intentaba resistir pero venían las arcadas, así que el retrocedió un poco y yo seguí chupando, y volvió a meterla bien adentro y de nuevo casi vomito, la retiro un poco, yo seguía mamando y lo volvió a hacer, quería follar mi garganta, y le dije “si lo haces otra vez regresare la cena”, el entendió y no volvió a hacerlo, me coloco en cuatro y así siguió penetrándome, todo era tan salvaje, nunca me lo habían hecho así, y no se trataba de una penetración fuerte, así ya me había cogido Alex, me refería a todo lo demás, a como me trataba, como me acomodaba, aventaba etc, sin miramientos, es como si fuera una prostituta, es más, no creo que ni a ellas las traten así, era como una esclava sexual de su propiedad. Me nalgueo con fuerza mientras me penetraba, me tomo del pelo y me lo halo hacia él, yo gritaba de placer y de dolor, después me empujo la cabeza hacia la cama quedando pegado a ella, ya no estaba en cuatro, estaba prácticamente acostada solo con el culo parado, y el echaba todo su peso sobre de mí, sentía su vello del pecho sobre mi espalda, me metía su verga hasta el fondo, los dos gemíamos y él tuvo un enorme orgasmo, gimiendo como animal herido y yo también tuve el mío.

Descansamos mientras nuestras respiraciones se normalizaban, no se él, pero yo realmente ya necesitaba que me cogieran, y por la forma en que me lo hizo seguramente también. Cuando por fin descansamos, yo no quería dejar pasar la oportunidad de hacerle lo que quería, así que me incorpore y fue a entre sus piernas, y empecé a besarlo, su verga no parecía responder aun, pero mi meta en realidad era llegar a su ano. Deje su miembro y me concentre en sus testículos sin vello, él ya se imaginaba que iba a hacer, así que levantó su cintura y puso una almohada de bajo para que quedara levantada. Después de lamer, besar y chupar sus testículos mientras acariciaba lentamente su verga, mi boca llego a su perineo, que es el espacio entre su ano y sus testículos, ahí también lamí y bese. Tenía su ano justo ahí frente a mí, yo estaba excitada, ansiosa, nerviosa, era mi primera vez, ahí descubrí que también lo tenía rasurado, me preguntaba si lo habría hecho por mi o no, me arme de valor y empecé a besarlo, luego a pasarle la punta de mi lengua, su verga reaccionaba en mi mano y empezaba a crecer y endurecerse. Seguí lamiéndolo, intentaba penetrarlo con la punta de mi lengua, yo ya estaba muy mojada. Deje su verga por un momento y metí la punta de mi dedo en su ano, era apretado pero no puso resistencia, lo saque y seguí lamiéndolo cada vez con más fuerza, con mi mano izquierda volví a acariciar su verga que ya estaba como piedra, y yo ya quería ser penetrada de nuevo, así que le di los últimos besitos a su ano y a sus testículos y me monte encima de él. Me senté en su verga tan dura y empecé a subir y bajar, el estrujaba mis senos y mis pezones mientras lo hacía. Lo monte con fuerza hasta que tuve un intenso orgasmo y casi sobre su pecho, pero a él no le importo mucho, me volteo y en posición de misionero siguió con la penetración, una oleada de orgasmos llego a mi mientras él me penetraba, no sé si fueron tres más o cuantos. Se salió de mi vagina, subió mis piernas bien arriba, me coloco la almohada en mis nalgas y beso y chupo mi ano con furia, aunque no le dedico mucho tiempo, dejo de hacerlo para penetrarme sin miramientos mi ano, lo metía profundamente, yo gemía de dolor, entraba y salía de mi ano con fuerza y mis manos se estiraron para ir a sus nalgas, las estruje, y mi dedo busco su ano y lo encontró y metí mi dedo lo más profundo que mi posición me permitía, y tuvo un enorme orgasmo dentro de mí.

Descansamos un poco y a como los cinco minutos, se levantó y empezó a vestir, yo estaba sorprendida, “ya te vas?” le pregunte, “si, es viernes y hay mucho trabajo por hacer” me respondió, y entendí, si ese lugar era realmente lo que me dijo, seguro toda la noche la tendría ocupada, aunque aún no sabía haciendo que.
• Mañana tendrás más sexo, estas lista?
• Si, por que lo preguntas?
• Tendrás experiencias nuevas como te dije
• Si, lo sé, para eso vine, le respondí.
• Ok, entonces descansa

Y así desnuda y satisfecha me dormí.

El sonido de la puerta me despertó, alguien tocaba, yo estaba desnuda en la cama, vi que ya era de día, vi que a un lado estaba una sábana así que me cubrí y dije “adelante”, pensé que era Mauricio pero para mi sorpresa era un jovencito, desnudo, tendría a lo mucho 16 años, de cuerpo atlético, una especie de antifaz para ocultar parte de su rostro pero se podía ver que era guapito, totalmente rasurado o depilado y en su pene tenía algo, una cosa de plástico con un candado que jamás había visto y que me llamó mucho la atención.
• Buenos días, tengo órdenes para llevarla a las regaderas, ahí será su siguiente experiencia.
Yo voltee para buscar mi ropa, no estaba, mi maleta tampoco, así que le pregunte por ella.
• Esta guardada me dijo.
• Pero como voy allá desnuda?
• Después del baño se le dará su ropa.

Yo me pare con la sabana cubriéndome, el esbozo una sonrisa, yo me sentí un poco tonta, un niño de 16 se reía de mi pudor! Así que pensé en armarme de valor, deje todo mi pudor y miedo atrás y la deje caer, el no tuvo reacción alguna a mi desnudez.

• Póngase esto, me dijo mientras me daba un antifaz de esos para dormir,

me lo puse sin hacer preguntas, el tomo mi mano y me fue guiando por algunos pasillos hasta que llegamos a los baños o regaderas, la textura y el suelo frio me lo hicieron saber, ahí pensé que me quitaría el antifaz pero antes de que cualquier cosa pasara llevo mi mano hacia mi espalda y la amarro a la otra. “Espera! Que haces?” le dije tan solo sentí el lazo amarrándome, él no me respondió, me tomó del brazo y me dijo, tiene que hincarse, yo decidí obedecer.

Oí que el salió, y después empezó a sonar música, no sabría describirla pero era algo sensual y a la vez algo tribal, la música estaba alta pero aun así oí que alguien entro, sentí una verga semi erecta en mi rostro, la pasaban por mi frente y luego por mis mejillas, yo abrí la boca y empecé a chuparla, pensé que era la de Mauricio, pronto ya estaba bien erecta y yo la chupaba y lamia, pero después de unos minutos la sacó y luego la metió de nuevo, pero de nuevo estaba un poco flácida, aunque mi boca la revivió de nuevo, y de nueva cuenta la sacó, y yo proteste, “por qué la sacas?” la metió de nuevo y ahí me di cuenta de que no era la misma, esta era más larga, seguí chupando y volvieron a hacer el cambio, unas más gordas, otras delgadas y largas, ¿qué estaba pasando?! Estaba espantada.

Tras unos minutos me quitaron el antifaz y fue ahí que descubrí lo que pasaba, estaba yo de rodillas y había un grupo de hombres rodeándome en círculo, no sé cuántos eran, 10 quizás, todos desnudos con su verga en la mano, todos con la máscara festiva, se veía que había gente de 25, 35, 45 o hasta 55, de todo tipo de cuerpos, delgados, gordos, firmes, aguados, arrugados y atléticos, no tuve mucho tiempo de verlos detenidamente cuando una nueva verga llegaba a mi boca, mi corazón estaba agitado, tuve un poco de miedo, pero eso no disminuyo mi excitación, mi vagina seguía produciendo fluidos, yo seguí chupándolos y lamiéndolos uno por uno mientras ellos iban avanzando para tomar su turno, sinceramente no sabía si ya había dado la vuelta completa o quizás hasta más, varios de ellos abusaron de mi garganta mentiendola hasta adentro, afortunadamente estaba en ayunas. El que estaba frente dijo “ya no puedo, ya” y sin decir más empezó a eyacular en mi cara, aunque mucho cayó en mi boca que estaba abierta, y cuál fue mi sorpresa que todos empezaron a hacerlo, todos intentaban hacerlo en mi cara pero algunos lo hicieron en mis hombros, en mis costados, se iban empujando y quitando para hacerlo, tuve que cerrar los ojos por los chorros que entraban en ellos, y caían luego en mi nariz por lo que tuve que abrir la boca para respirar y el abundante semen entraba en mi boca, alguno lo trague y otro más lo dejaba salir de mi boca y caía sobre mis senos y piernas, es difícil describir la cantidad de semen que pueden verter esos diez o doce hombres, yo aún intentaba recuperar el aliento cuando me sentí sola, intente abrir los ojos al menos por un momento y vi que ya se habían ido todos, cerré los ojos de nuevo para que no entrara más semen en ellos.

Entro el chico que fue por mí, al parecer era el mayordomo o algo así, me desato las manos, me ayudo a pararme, yo limpie mis ojos de semen y logre verme en el espejo, no puedo describir como me veía, pero estaba cubierta de semen, me llevo a una regadera, me preparo el agua y yo entre inmediatamente para quitarme todo ese semen de mi cara, cuerpo y cabello, él se quedó ahí parado viéndome con una toalla en la mano, me limpie el cabello con shampoo varias veces, me dio la toalla, me seque y luego me dio una bata que me puse y me pidió que lo acompañara.

Me llevo a una linda terraza donde había una mesa redonda donde estaba Mauricio desayunando, en la mesa había un coctel de frutas, jugo de naranja, una jarra de leche y otra de café caliente, pan dulce, tocino, huevos revueltos, hot cakes y no sé qué más.

Al verme se puso de pie y me saludó de beso en la mejilla, ¿Cómo amaneciste? Me dijo contento, yo solo le di una fea mirada y me senté, por más molesta que estuviera tenía un apetito descomunal, por lo que empecé a desayunar.
El aun tenía una sonrisa en su rostro, “sonríe, mira el cielo azul, el sol, un rico desayuno, que más puedes pedir”, yo seguía desayunando, primero fruta y ahora un poco de huevos revueltos y le daba sorbos a mi jugo de naranja que estaba delicioso.

• Te molestó la sorpresa?
• Me pudiste haber dicho
• La sorpresa es parte de la excitación, de la experiencia
Yo no respondí
• Pudiste haberte negado, lo sabes
• Estaba asustada
• Me vas a decir que no te gustó?
Yo de nuevo solo respondí con una fea mirada
• Que hay cámaras de seguridad y te he visto como chupabas cada una de esas vergas, no se te veía que no quisieras hacerlo
• Que que?! Me viste? Le dije furiosa
Y es que hasta yo tenía miedo de aceptar lo que mi cuerpo había sentido y hecho.
• es por tu seguridad, la seguridad de todo quien viene aquí
• Eres un idiota
A el parecía hacerle gracia mi enfado
• Venga, no estés molesta, yo te traje para que la pasaras bien, y no te de pena aceptar lo bien que te la pasaste, estás conmigo recuérdalo.
Fue ahí que pensé que debía dejar atrás mis niñerías y que si acepte ir fue para vivir estas experiencias sexuales nuevas para mí.
• Cuántos eran eh?
• Eran 8
• Y pagaron por lo que pasó?
• Si, pagaron
• Por mí?
• No, por ti no, no te conocen, no estás en el catálogo
• Y si no les gustaba?
• Querían una linda jovencita que supiera chupar y tú lo eres
• Osea que tienes gente a quien le pagas
• Sí, hay gente a la que le pago, gente que paga, aquí se cumplen fantasías, algunos lo hacen de gratis, te pondré un ejemplo si mañana llega una mujer pidiendo una fantasía y si uno de los 8 hombres que atendiste hoy la puede cumplir muy probablemente lo hagan de gratis, aquí la gente tiene la mente abierta y no le cuesta nada cumplirle la fantasía a otro, es una comunidad muy unida, hay buena vibra siempre.
• Quien es el muchacho que hace de mayordomo?
• Mayordomo? Jaja él es Luis
• Que tiene en su pene?
• Se llaman jaulas de castidad
• Pobrecillo, que edad tiene?
• Haces muchas preguntas… pero si realmente quieres saber tiene 16
• Como llego aquí? a él si le pagas?
• Al principio no, ahora si
• Llego como cliente?
• No, él era de la calle, me gustó, lo seduje, y ya después le di este trabajo
• Es decir… pero… o sea que tu…
• Soy excéntrico en mis gustos y lo que quiero lo consigo
• El cumple fantasías también?
• Si
• Eres gay entonces? Bueno bisexual?
• Prefiero el término pansexual
• Qué es eso?
• Ya lo irás entendiendo
• Lo consigues con dinero, le reproche
• Prefiero conseguirlo con seducción, pero si no se puede con dinero
• Como a mí…
• Eso crees? Lo que te convenció a venir aquí fue una seducción, lo del dinero fue un extra.
Yo calle y termine mis hot cakes y luego mi café.

• Ya no estas enojada?
• No ya no
• Ven… me dijo señalándome su regazo
Yo me pare y fui hacia él, me coloque entre sus piernas y me sente de lado en una de ellas,  y nos dimos y largo y apasionado beso en la boca mientras sus manos aprovechaban que la bata se había abierto para acariciar primero mis senos y luego mi sexo.
• Dime la verdad, estabas excitada en el baño?
• Empapada le dije ya sin pena
• Buena chica, dime, quieres seguir con esta experiencia sexual?
• Yo apenada le dije en voz baja “si”
• Muy bien
• Pero sin sorpresas, al menos dime algo de lo que viene
• Recuerdas el trió? Me pregunto
• Sí, claro
• Pues eso te espera en un rato más, tu ahora ve a recostarte, o a tomar el sol y en unas horas irán por ti ok?
• Estarás tú?
• Si eso quieres, si

Nos despedimos, y yo me fui a un camastro junto a la alberca a reposar y hacer la digestión porque había comido demasiado. Había dos personas disfrutando del sol, un ambiente muy relajado, seguro la mayoría dormían o estaban cansados por alguna sesión de sexo o algo por el estilo, yo decidí quitarme la bata y asolearme desnuda, al parecer nadie lo notó.

Tras un par de horas me fui a mi habitación, y ahí ya estaba un conjunto de lencería que había en mi maleta, sostén, tanga, medias y liguero así como mi perfume.

Apenas hasta ese momento recordé mi teléfono, pero no estaba, me asomé al pasillo y salí buscar al pequeño mayordomo, lo encontré y le pregunte por mi teléfono, “por seguridad no permitimos tenerlo” me respondió, “cómo que por seguridad?” le reclame, “para que no tomen fotos, graben video o audio” me dijo seriamente y yo entendí, “si quiere hacer una llamada tenemos teléfonos fijos” me ofreció, yo le di las gracias y me fui a mi cuarto.

Me puse mi conjunto de lencería y me acosté a la cama, tenía unas ganas locas de masturbarme, desde que tuve que chupar todas esas vergas había estado excitada pero decidí mejor esperar la nueva experiencia.

Tocaron a la puerta, era Luis, “está usted lista?” Me preguntó, le dije que sí  y lo acompañe, de nuevo con los ojos tapados.

Llegamos, me destapó los ojos, era una linda habitación con una cama y un sofá y varios espejos en las paredes, me senté en la cama, al poco rato llegó Luis con un hombre igual con los ojos cubiertos por encima de su antifaz, y totalmente desnudo, le destaparon los ojos y tan solo me vio me sonrió y se acercó a mí y se sentó a mi lado, “hola hermosa” me dijo y yo le respondí “hola” e inmediatamente su boca fue a mi cuello y lo empezó a besar, el hombre tenía quizás unos 50 años, pero se conservaba en buena forma. Yo le acariciaba el torso mientras me besaba. Después oí entrar a alguien más, otro hombre, este era más joven, 42 quizás, y pronto se nos unió, se subió a la cama y empezó a besar mi espalda y mi nuca. Mi mano fue a la verga del primero y empecé a masturbarlo. El acariciaba mis pechos lentamente, después su boca fue a mis senos y me quito el sostén, lamia y chupaba mis pezones, mientras que el otro se le unió besando mi otro pecho y acariciándome las piernas. Mi otra mano alcanzo la verga del segundo y lo empecé a masturbar, los dos ya estaban erectos, en eso entraron otros dos hombres, y ya sin mucho espacio pusieron sus vergas en mi cara y yo empecé a chuparlos alternadamente, alguien me saco las bragas y empezó a masajear mi clítoris para luego meterme los dedos, sentía varias manos sobre mi sexo y muslos, realmente no puedo saber quién hacia quien, pero no es importante, si el trió me había encantado, tener tantas manos acariciándome me tenían extasiada, me bajaron de la cama, y un hombre se recostó en el suelo y yo me senté sobre de él, sobre su verga, y empecé a montarlo, los otros estaban parados a mis lados, tenía una verga en cada mano y una en mi boca, realmente no podía coordinar muchos mis movimientos, el que me penetraba decidió mejor moverse el dentro de mi mientras yo alternaba las vergas para chuparlas. Yo no tenía control de mí, ellos hacían de mi lo que quisieran, yo solo cooperaba, decidieron ponerme en cuatro y así fueron tomando turnos para penetrarme. Después me hicieron montarlos, mientras otros me manoseaban y chupaban todo el cuerpo, metían sus dedos en mi ano. Yo ya había tenido dos grandes orgasmos, estaba yo erguida montando a alguien cuando me empujaron hacía en frente para quedar en cuatro, y ahí empezó la doble penetración, deliciosa doble penetración, tuve una oleada de orgasmos, ellos salían y entraban de mi ano, parecía que competían para ver quién era el macho alfa que mejor lo hacía. El que estaba abajo pidió estar dentro de mi trasero por lo que me voltearon dándole la espalda y así lo monte analmente dejando mi vagina abierta lista para los que quisieran penetrarla, fue ahí que se abrió la puerta, era Mauricio, cosa que me excito muchísimo que me viera así, y por su reacción sabía que le gustaba lo que veía, “perdón por la tardanza” dijo, no sé si a mí o a todos, me vio a los ojos mientras montaba y me dijo te ves preciosa y empezó a masturbarse para ponerse erecto mientras alguien más inicio penetrando mi vagina, y unos minutos después se quitó para dejarle su lugar a Mau que me penetro con fuerza, haciéndome tener otro orgasmo, me voltearon, quería mi ano, monte a otro con la vagina y Mau hizo lo propio con mi ano. Ya todos estaban listos para eyacular, estaba yo hincada en el suelo y Mauricio me preguntó si podía hacerlo en mi boca, yo ya le había prometido que lo podía hacer si se lo ganaba, así que le dije que sí, y lo hizo, se vino en mi boca, yo me lo trague todo como niña buena, al parecer todos habian oido mi respuesta que tan solo se hizo a un lado llegaron los demás y por turnos fueron eyaculando en mi boca, todo fue tan rápido que no pude negarme, solo tragaba y tragaba semen de estos cinco hombres que fueron saliendo de la habitación dejándome ahí tumbada, pero Mau se quedó un rato más, se hinco a mi lado y me abrazo, nos acariciamos un poco, yo estaba agotada por todos los orgasmos que habia tenido, me preguntó si estaba bien, yo le respondí que si para después irse. Llego Luis por mí y me llevo a la regadera.

Me bañe, me vestí, después pedí de comer, comí sola y tome una larga siesta para descansar, y vaya que lo necesitaba.

Llego la noche y me reuní con Mauricio en su oficina, platicamos un rato y me dijo sorprendido lo bien que yo había estado, y más siendo mi primera vez, pensó que podría haber salido corriendo! me dijo riendo, yo no sabía bien que decirle, así que solo le dije que gracias, y decidí pedirle un favor, le dije apenada si me podía cumplírmelo, él me dijo “claro que sí, te lo has ganado, te has portado muy bien para alguien que no se lo esperaba”, así que se lo dije, quiero quitarle esa jaula al pobrecillo de Luis, él se sorprendió mucho, se quitó el pelo de la frente mientras pensaba, “eso que pides es muy caro”, me dijo, “de verdad?” le pregunte,
• si, muchos preguntan aunque pocos logran pagarlo
• Osea que lleva mucho con eso?
• Ahora que lo dices, si, ya tiene mucho tiempo
• Pobrecillo, anda, déjale quitarle su jaula

Tras ademanes de que lo estaba pensando decidió darme el sí a regañadientes
• está bien, te daré la llave y le daré la noche libre, el ya sabrá que hace con su tiempo
• Gracias!

Abrió uno de sus cajones del escritorio con llave y me dio una pequeña llave dorada, yo le agradecí con un beso.

Yo fui a mi habitación a ponerme una linda lencería para esperarlo y pronto tocó a la puerta, se le veía contento, yo estaba sentada en la orilla de la cama y le pedí que se acercara, lo hizo, saque la llave y le quite su jaula, pobrecillo, imagínense tener eso ahí, viendo tantas mujeres y hombres desnudos y teniendo sexo y no poder tener una erección o masturbarse, ya ni se diga tener sexo.
Mis manos fueron a su verga y empecé a acariciarla, lo hice casi maternalmente dándole un masajito sanador, y claro, este reaccionó y empezó a crecer, y vaya que creció, su verga era realmente hermosa y muy grande, gorda, pero gracias a lo largo se veía proporcional, no correspondía a un chico de su edad! Bueno, de cualquier edad!

Seguí acariciándole, ahora ya más en forma de masturbación, “pobrecillo, seguro sufrías mucho”, le decía mientras lo acariciaba, “te sientes mejor pequeño?”, le pregunté, él me dijo que si y seguí acariciándolo hasta que ya estaba erecto y mi lengua fue a su verga, lo lamia como curándolo por los lados del tronco subiendo y bajando, desde la base hasta su cabecita, y después lo metí en mi boca, al menos hasta donde me cabía, chupaba y chupaba, usaba mis mejores técnicas, mi mano fue a sus testículos para masajearlos, eran pequeñitos, su respiración se agitaba, lo saque de mi boca y le pregunte inocentemente si quería penetrarme, sabía que yo no había pagado y que el tenía la noche libre para ir con quien le plazca, pero él dijo SI y sin decir más me acostó en la cama y empezó a penetrarme de misionero, realmente se le sentían las ansias de coger, me penetraba con fuerza, pobrecillo, se ve que lo necesitaba. Tras penetrarme así después me puso en cuatro patas y continuo con fuerza, era delicioso y así los dos tuvimos un fuerte orgasmo, bueno, el de él fue más grande y sonoro!

Fue tanto su desahogo que se quedó dormido y yo con él, no se cuánto dormimos pero a la mitad de la noche algo me despertó, su lengua en mi vagina, aun adormilada lleve mi mano a su cabello y lo acaricie mientras me comía de manera exquisita!

Tras un rato de tener su lengua y dedos dentro de mí, volvió a penetrarme, ahora de lado o cucharita, después me jalo encima de él y lo monte de espaldas y luego de frente, el acariciaba mis senos y mientras lo montaba, la luz empezó a iluminar el cuarto, estaba amaneciendo, los pájaros empezaban a trinar y tuvimos un gran orgasmo, caí sobre su torso y me abrazo,  nos dimos algunos mimos y besos relajantes, ahí pude sentir como era aún un jovencito tierno, me susurro al oído si podía penetrar mi ano, yo tenía un poco de miedo por las dimensiones de su verga pero no pude decirle que no. De nuevo, de lado, de cucharita me penetro, ahora analmente. Hubo dolor, pero también mucho placer, besaba mi cuello y nuca y su mano masajeaba mi clítoris mientras penetraba mi ano deliciosamente hasta que tuvimos nuestros orgasmos. Nos abrazamos un rato para recuperar nuestra respiración, pero al poco rato él me dijo que era hora de irse, tenía que trabajar, me pidió su jaula, se la puse y cerré el candado y nos despedimos con un tierno beso en los labios. Yo dormí otro buen rato para recuperarme.

Desperté como a las 12:30 muerta de hambre, desayune de nuevo en aquella mesa, ahora yo sola, pero después llegó Mauricio para acompañarme. Me pregunto cómo estaba, si todo había estado bien con Luis, le dije que sí, sin mayores detalles y le regrese la llave, “Paso toda la noche contigo verdad?” me preguntó un poco celoso, no sé si de mí o de él, “si”, le respondí tímidamente. Mientras desayunaba le dije que al terminar debía irme, el no protesto, termine de desayunar y al despedirme me sentó de nuevo en sus piernas y nos dimos un beso muy largo de despedida. “La invitación está abierta para que regreses” me dijo.

Me metí al auto con el chofer, ahí ya me dieron mi maleta y mi teléfono que encendí, cuál fue mi sorpresa de ver la cantidad de llamadas y mensajes que me habían llegado, sentí un vuelco en mi corazón, habría pasado algo malo? Pensé en mi familia, pero al ir viendo los mensajes vi que eran de mis amigas y de Alejandro, los leí todos, Alex había terminado su trabajo y me buscó, estaba muy preocupado por no encontrarme, llamo a mi casa, ahí le dijeron que estaba en Cuernavaca y no solo eso, le dieron el teléfono de mis amigas, ellas como pensaban que estaba con él también se preocuparon y le dijeron lo que sabían, lo que les había dicho, que me iba a Cuernavaca con él. Sus mensajes se detuvieron tras saberlo, no sabía que decirle, ni a él ni a mis amigas, solo les dije que estaba bien que ya iba para México, ellas me respondieron, el no.

Ya en la escuela mis amigas estaban enojadas conmigo por mentirles y no solo eso, me juzgaban por engañar a Alex. Y Alex no contestaba mis llamadas ni mis mensajes, ni siquiera en “visto” me dejaba en whatsapp, me había bloqueado, lo había perdido para siempre, sabía perfectamente lo que había pasado en Cuernavaca y yo estaba muy triste.

Pasaron los días, Mauricio no me llamaba más y yo no tenía ánimos de hablarle, hablaba con mis amigas pero había cierta tensión y cada día las sentía más raras, pasaron un par de semanas y  un día una de ellas le dijo a Karina que debía decirme la verdad, ella apenada me lo dijo, estaba saliendo con Alejandro, me explicó que él estaba muy deprimido por mi infidelidad y que la busco para encontrar consuelo y que una cosa llevo a otra, lagrimas brotaban por mis ojos mientras la escuchaba, no pude más y me marche, no podía estar más con ellas, me habian traicionado y yo me había quedado sola.

Pasaba las noches llorando, en la escuela evitaba llorar aunque a veces era imposible, me imaginaba todo lo que hacían juntos, las cosas que le enseñaba, como cogían, como la pervertía, seguro a ella si la podía llevar a su casa. Fueron semanas muy difíciles, mucha depresión, tire todos mis juguetes sexuales, mi lencería, todo lo que me recordaba a Alejandro.

Pasaron un par de semanas, y decide hablarle a Mauricio, al contestar le reclame el porque no me había llamado
• “como ya me cogiste ya no te intereso verdad?”
• Estas muy equivocada y no me hables en ese tono
• Entonces porque paraste de llamar justo después de que te visite
• Aun lo preguntas?
• Si, te lo pregunto
• Pensé que serias discreta, Alejandro hablo para reclamarme, tuvimos una discusión muy muy fuerte por tu culpa
• Yo no le dije nada, el solo lo descubrió
• Pues entonces eres una tonta, debiste tomar medidas para que no se enterara
• El ya no me habla, lo he perdido para siempre, crees que quería eso
• Mira, ahora no quiero hablarte, me has causado muchos problemas

Conforme pasaron las semanas poco a poco fue pasando la depresión, mas no la soledad, mi libido regresaba poco a poco, entonces agarre el teléfono y le hable a Mauricio, fue una llamada corta, solo le dije que quería trabajar para él, el acepto y ese viernes envió un auto a recogerme.

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