Hola, me llamo Raul y soy profesor de una escuela preparatoria privada, imparto la materia de física a los de primer grado, tengo 38 años, alto y delgado, soy un poco serio, introvertido pero amigable una vez que me conoces. No suelo fijarme mucho en mis alumnas, a sus 15 años no me llaman la atención a parte soy muy profesional y ético, todos los alumnos usan uniforme precisamente para no llamar la atención indebida.

Como cada año hay alumnos que reprueban mi materia y se van a examen extraordinario, es algo bastante común en mi materia, esta vez sin embargo pasó algo nuevo, era el ultimo dia de clases, empezaban las vacaciones de verano y el director me llamó a su oficina diciéndome que una madre de una alumna quería hablar contigo, parecía un caso especial pues generalmente hablaban con el y el hacia de contención para frenar ahi la cosa y no hablaran conmigo, el director salió de la oficina y entro esta señora, alta, guapa, inmediatamente se da uno cuenta de lo adinerada que era, su ropa, su bolso, su joyería, su porte, su manera de hablar, su delicioso perfume etc, y no crean que su joyería era estrafalaria, todo lo contrario, era modesta, pero aun asi se veia que era de lo más caro que hay.

Quería verme porque su hija era una de mis alumnas que había reprobado, me dijo su nombre pero sinceramente no la recordaba, como había dicho pongo una barrera entre mis alumnos y yo; le explique que no había nada que hacer más que prepararse bien para el examen, que incluso les íbamos a dar una guia de estudio. Ella iba para pedirme clases particulares para su hija, yo le dije que yo no lo hacía, que de hecho posiblemente estaría prohibido por la misma escuela, “el director ya lo autorizó” me dijo un poco apenada por adelantarse, yo no sabia que decirle, y es que nunca lo había hecho y sería pasar mis vacaciones dando clases, me volví a negar diciendo que nunca lo había hecho, ella me dijo que me pagaría bien, que lo que yo pidiera. La verdad yo no sabia cuanto cobran, pero le di una cifra elevada para que se negara, pero cual fue mi sorpresa que aceptó sin chistar, metió la mano en su bolso y sacó su chequera, “cuantas clases cree que serían necesarias?” Yo dude, no tenía ni idea, y mientras yo lo pensaba ella escribía en el cheque, “le haré el cheque por 15 clases” me dijo sin oportunidad de responderle, lo firmo, lo arranco y me lo dio, mientras yo veia asombrado la cifra escrita en aquel cheque ella saco otro papel y escribió su dirección y su teléfono, “le parece a las 9 de la mañana?” Yo solo asentí con la cabeza, todo era tan rápido que me quede sin palabras y pretextos.

Al dia siguiente, que era sábado llegue a su casa, era una casa muy grande de un complejo privado, muchas casas de mucho dinero, incluyendo claro la suya, toque y me abrió la chica de la limpieza, aunque inmediatamente apareció la señora Ramirez, me dio la mano nos saludamos, “Profesor Moreno buenos días, pase”, se le veía diferente, vestía un poco más casual, el cabello húmedo, se veía hermosa, me pasó al comedor y ordenó a la sirvienta que llamara a Debora, “uy señora, creo que aun no se despierta”, la señora enfureció muy apenada “¡no puede ser posible, si ella sabía que empezaban sus clases!” le dijo a la muchacha que lo tomó a regaño por la cara que puso, “ve por ella!” Remató.

Realmente estaba apenada conmigo, “es que esa niña es un desastre, no se que voy a hacer con ella, nunca me hace caso, y como su papa nunca está en casa hace lo que quiere”, lo dijo realmente apesadumbrada y hasta percibí que la voz se le cortaba, por lo que me acerque y la tome del brazo, para tranquilizarla, “no se preocupe, pasara ese examen” ella apenada me apretó la mano con la suya y me agradeció, y justo ahí bajo Deborah por las escaleras.

Bajo despeinada, sin bañarse, con su camisón de dormir y descalza, su madre al verla inmediatamente se horrorizo, “esta niña me va a matar de un disgusto, mire como baja, es una floja, asi no va a salir adelante!”, ella solo le dijo “me quede dormida, que exagerada”, yo preferí no decir nada, ahí ya había reconocido a su hija, y la verdad no prestaba mucha atención a la clase, la hija estaba apenada conmigo, no por su atuendo, era claro que no le importaba nada, sino por la reacción de su madre.

Nos sentamos al comedor saque la guía, algunos libros, lápices y otras cosas, al sentarse me di cuenta que el camisón dejaba ver sus piernas, pero decidí concentrarme en el estudio, su madre se sentó en la sala, a unos 5 o 6 metros de nosotros, la sirvienta se fue a la cocina, empecé con pedirle sus apuntes, que obviamente no tenia ahi, y en lugar de ir a buscarlos grito a la muchacha “Natalia tráeme mi mochila”, a lo lejos solo oi a su madre como suspiraba molesta, Natalia salió de la cocina y subió para conseguirle la mochila, fue ahi que Deborah me hablo directamente “perdon por mi mama, se pone medio loca”, me dijo sonriéndome yo le sonreí y le dije que no pasaba nada, regreso Natalia con una mochila cara, que por cierto olía a perfume, muy rico, sacó sus apuntes y empezamos con la guia. Tras explicarle algunos temas le ponía unos ejercicios para que hiciera, mientras yo esperaba mirando disimuladamente la casa, los muebles, los adornos, sin duda tenían dinero, su madre estaba leyendo revistas de ricos, como la Hola o el Caras, mientras Deborah intentaba resolverlos, la mire, y empecé a ver sus facciones, era muy parecida a su madre, y si, note que era igual de guapa que su madre a pesar de estar recién levantada, cruzo sus piernas, y al hacerlo el camisón quedo mas arriba dejando ver aun mas sus muslos, sus piernas eran divinas, piel clara, algunos vellitos rubios, no podia creer que estaba espiando a una niña de 15 o 16 años, así que mejor decidí apresurarla y ver como estaba haciendo las cosas, explicarle de nuevo las cosas, a media clase, (le iba a dar una hora diaria) ella le dijo a la muchacha que le trajeran algo de desayunar, su madre por supuesto intervino, “desayunas cuando acabes la clase!”, Natalia ya estaba ahi en el comedor escuchando, y ante la negativa le dijo “veeme haciendolo si?” le dijo mi alumna, “que va a querer la niña?” preguntó Natalia, “unos huevos revueltos con tocino” le respondió, y para sorpresa mía, de la niña y de la mama, la inocente Natalia preguntó “y el profesor que va a querer?”, yo me quedé muy sorprendido y le dije “no nada muchas gracias”, y apareció su madre por sorpresa, “que grosera soy, usted ya desayunó?” me preguntó apenada, y Deborah aprovechó para vengarse y apenarla aún más, “hay mama no sabes como atender a las visitas, que pena eh!” le dijo, no se si en serio o en broma, yo respondí aún más apenado, “no, pero no se preocupe”, claro que ella insistió, quizás por el comentario de la hija “unos huevos esta bien?” y yo tuve que aceptar “si muchas gracias”, no quise negarme para hacer más bochornoso ese momento, la madre entró en la cocina y dio algunas órdenes. Deborah sonrió, le gustaba hacer enojar a su madre.

El olor a fruta, jugo, huevos y tocino empezaba a salir de la cocina, y mi estómago vacío hizo un ruido extraño, mire a ver a Deborah que me estaba mirando y soltó una risita que yo le regrese, tuvimos un pequeño momento, seguimos con la clase y en eso una vez más un sonido estomacal, pero ahora de ella, asi que la voltee a ver, ella me vio con ojos grandes y soltó una gran carcajada y yo igual, en eso su madre desde la cocina le llamo la atencion, aunque realmente nos la estaba llamando a los dos, nos vimos de nuevo y tuvimos un pequeño momento de complicidad.

Mientras ella hacia otros ejercicios yo la veía, no se si fue por el frío pero sus pezones se empezaban a marcar en su camisón, y movía su pierna por encima de la otra lentamente.

Revise mi reloj y vi que ya nos habíamos pasado de la hora, asi que le dije, “creo que por hoy esta bien, te dejaré descansar”, guarde mis cosas en mi mochila y Deborah se fue a la cocina y se sentó en el desayunador, yo no sabia que hacer, asi que me pare junto a la puerta, su madre me preguntó si me servían en el comedor, yo para no causar mas molestias le dije que ahi estaba bien, y me sente, ella también lo hizo para acompañarnos, había fruta, jugo de naranja, y los huevos, y en medio un plato con tocino para tomar al gusto, y empezamos a desayunar, “usted señora?” le pregunté, y ella me respondió que desayunaba muy temprano, cosa que me hizo pensar que nunca desayunaban juntas, me extrañó, yo a esa edad siempre desayunaba en familia, claro que la vida de ricos era diferente a la mía por lo visto.

Ya a medio desayuno, la madre un poco intrigada y curiosa pregunto el por que de la carcajada, Deborah y yo compartimos miradas y volvimos a reír, pero no le respondió y la madre tenia cara de querer saber asi que tome un trago de mi jugo y me anime a responderle, es que cuando olimos los huevos nuestros estómagos…, aun no terminaba de decir la frase cuando Deborah estalló en risa incontrolable, y en seguida su madre rió con ella, yo me quedé mudo sin saber que había pasado hasta que por fin lo entendí y puse cara de tonto, para después disculparme, “perdón señora, no…” ella no me dejo terminar, y me dijo mientras reía, no, perdone a mi hija por mal pensada, y su hija aun riendo, “ay mamá pero si tu también”, las dos seguían muy divertidas y yo no sabia como actuar, pero me gusto ver a la señora y la hija así, por un momento pensé que no se soportaban.

Terminamos de desayunar, y la niña se despidió, “anda vete a bañar”, le dijo su madre, “que barbara con esta niña” me dijo, yo la tranquilice, “no se preocupe, es la edad difícil, pero ese examen lo va a pasar”, “pues muchas gracias, la verdad es que no me gusta pelear con ella, pienso que nos estamos alejando” me decía consternada, “hace mucho que no la pasabamos bien juntas desayunado, y eso se lo debemos en parte a usted”, yo no sabia bien que decirle, pero le respondi “va a ver que todo irá mejorando” nos levantamos, “Pues gracias por el desayuno” le dije a la señora, “Gracias Natalia” le dije a la muchacha quien me sonrió algo sorprendida, la madre me acompañó a la puerta, acordamos saltarnos el domingo yo le di la mano para despedirme pero para mi sorpresa se despidió con un beso en la mejilla, mientras me tomaba la mano con su mano izquierda, olía delicioso!

El domingo estaba en mi departamento, y empecé a pensar en esas dos mujeres tan bellas, en realidad pensaba en toda la situación, en cómo es la vida de ricos en la que me vi envuelto, en cómo se llevan entre si en familia, y como parecía caerles bien siendo que somos tan diferentes, o al menos siempre lo había concebido asi, era mas facil quizas que congeniera con Natalia que con ellas dos, que por cierto, le sorprendió demasiado que yo le hubiera agradecido por el desayuno.

Sobre todo me preocupaba la señora, seguramente tenía muchas amigas, no lo se, pero la sentí solitaria, sin nadie en quien apoyarse, abandonada por un marido que solo piensa en trabajar.

Pensé en un pretexto para llamarles y armandome de valor lo hice, contestó Natalia, la salude, le dije quien era, y pedí hablar con la madre, no sería apropiado pedir hablar con la niña directamente, pensé, me contestó, me saludo amablemente y le dije que habia olvidado dejarle tarea para que repasara, y se extrañó de que pidiera hablar con ella y no con su hija, “se la pasó y se lo dice directamente”, me contestó Deborah, y le dije que debía de hacer unos ejercicios de su libro, le dije de que pagina y que ejercicio, ella por supuesto se quejó alegando que era domingo, pero lo hizo tiernamente haciendo puchero, yo cariñosamente le decía que eran pocos que no sea floja, me sorprendí a mi mismo la actitud que estaba tomando con ella, como si fuéramos grandes amigos, total que aceptó, y antes de colgar me dijo “deja te doy mi celular para que no tengas que llamar a la casa”, yo no supe como responder cuando ya me lo estaba dictando, lo anote, solo pude decirle “ok lo tengo”, y ella me pidió el mío por si tenía dudas, y se lo di.

En la siguientes clases Deborah ya bajaba bañada y vestida, aún con el pelo húmedo y oliendo a rico shampoo de frutas, se veía hermosa. Conforme iban pasando las clases nos hicimos mas cercanos, y después desayunamos los tres, bromeábamos con la sirvienta ahi presente, ella se llevaba bien con la niña.

Empezamos a mensajearnos por el teléfono, cosas muy banales, nos saludábamos algún chiste, me decía que estaba aburrida y le decía que estudiara, cosas asi

La relación entre ellas había mejorado mucho, las clases iban bien y estaban por terminar, las dos estaban contentas y Alicia (asi se llama la madre), me lo atribuía a mi, por lo que al despedirme en la puerta me dijo que en agradecimiento por todo me invitaba a cenar esta noche, yo sin dudarlo le dije que si, “quieres que traiga algo? Una botella de vino?” le dije, ella me sonrió y me dijo “pero no vamos a cenar aqui”, me quede con cara de tonto, pensé que cenariamos los tres en casa, pero al parecer no era asi y tenia miedo a preguntar mas
“como a que horas quieres que llegue?”
“A las 8, pero no toques la puerta.

Ahí supe que era cena de dos.

Me arregle lo mas elegante que pude, realmente no tenía muchos trajes, de hecho solo tenía uno completo, me aliste y fui a su casa, estacione mi coche y justo a las 8 me dirigí a la puerta, y en ese momento salió el coche de la cochera y me subí, nos saludamos de beso en la mejilla, olía delicioso y se veia increíble, traía un vestido rojo obscuro y unas zapatillas, nos dirigimos al restaurant, era uno muy caro, el valet tomó el auto.

Cenábamos cómodamente, platicábamos de lo cotidiano, me preguntó si era casado, o que si tenia novia, me lo pregunto de lo más normal por lo que no lo tome como algo más, le respondí que no, parecía sorprendida, yo le pregunte por su esposo, me confirmó que viajaba mucho, aunque me insinuó que no sabía si se iba por trabajo o por algo más. Ya no se siente querida por el, y dijo que por un momento pensó que su hija tampoco la quería, por lo que estuvo muy deprimida, ahi le agarre la mano por encima de la mesa para reconfortarla, y me agradecio mi ayuda para que la relación con su hija mejorara, no me soltó la mano, de hecho nos la acariciabamos lentamente mientras bebiamos de nuestras copa de vino, nuestras miradas se juntaron, tuvimos un momento íntimo.

Terminamos de cenar y nos preguntaron si queríamos ver los postres, ordenamos cosas distintas, ella comía de manera muy sensual su pastel, “esta delicioso” me decía mientras lo saboreaba en la boca haciendo sonidos de placer “mhhhh”, pidió probar del mio por lo que le di un poco de mi cuchara directamente a su boca, y ella me dio a probar del suyo, fue un momento muy erótico, nos volvimos a tomar de la mano y terminamos nuestros postres agarrados de la mano.

Pedimos la cuenta, ella pagó, nos fuimos a la puerta para esperar el auto, hacía frío por lo que le puse mi saco en su espalda y le frote sus brazos, nos tomamos de la mano mientras esperábamos, llegó el auto y el valet me dio las llaves, ella no dijo nada, y se subió del lado del pasajero mientras el valet le abría la puerta, yo me subí y empecé a conducir. Ella estaba sentada un poco de lado, viéndome fijamente, tenía una sonrisa pícara en su rostro que me ponía muy nervioso y cachondo. Fue coqueteando conmigo todo el camino. Llegamos a su casa y apretó un botón y la puerta del garaje se abrió y meti el auto, la puerta se cerró, apague el auto, no quería bajarme, sabía que era la despedida, ella tampoco hizo por bajarse. “Me la pase muy bien” le dije, ella dijo que también, nos tomamos una vez mas de la mano y nos empezamos a besar, un beso sensual que fue subiendo de tono rápidamente hasta convertirse en algo muy pasional, con nuestras lenguas jugando, mi mano acariciaba su cintura y la de ella mi pierna. Ella termino el beso y empezó a bajarse del auto, yo hice lo propio y fuimos a la puerta que comunica el garaje con la casa, ahi ella me tomó de la mano y me fue guiando, ya todo estaba apagado, cual fue mi sorpresa cuando me llevó a las escaleras y las empezamos a subir, me llevó a su habitación, cerró la puerta detrás mío, y continuamos besándonos ahora en su cama.

Aun de pie nos empezamos a besar apasionadamente continuando lo del auto, llegamos a la cama sin ver y caimos sobre ella, ahi siguieron los besos y caricias y empezamos a quitarnos la ropa apresuradamente, debajo tenía un conjunto de lencería muy sexy que no le quería quitar tan rápido, nuestras manos exploraban nuestros cuerpos, luego nuestras bocas y lenguas les siguieron, dejando poca piel sin explorar. Su mano fue a mi verga y empezó a masturbarla, inmediatamente se paro, y sin darme cuenta su boca ya estaba en ella, chupandola, lamiendola y metiendola y sacandola de su boca, aun no podría creer lo que estaba pasando!

Tenía enormes ganas ya de penetrarla asi que la interrumpi y a coloque en cuatro patas y asi la penetre con fuerza, ella estaba muy mojada y mi verga entraba y salía sin problemas, la tomaba de la cintura y la jalaba hacia mi, mi cuerpo chocaba con sus nalgas, tenía un cuerpo espectacular, empezaron los gemidos “asi maestro, asi, mas fuerte” y yo seguia penetrandola cada vez mas fuerte, después me recosté y la deje subirse en mi, y me montó, yo acariciaba sus senos y jugaba con sus pezones mientras ella subía y bajaba con fuerza, era toda una amazona, asi hasta que los dos tuvimos un enorme orgasmo, ella cayó sobre mi, nos abrazamos mientras nuestros orgasmos terminaban y nos besamos apasionadamente, beso que fue haciéndose cada vez mas tierno mientras nos reponiamos y nuestra respiración regresaba a la normalidad, nos acariciabamos y descansamos.

Pasaron unos minutos y tenerla ahi desnuda abrazandome me excito rapidamente por lo que pronto mis manos empezaron a acariciar su cuerpo, sus senos y sus pezones, después mi mano fue a su sexo y empecé a masajear su clítoris, y ella mi verga, esta vez fue mi boca la que fue a su sexo apresuradamente para empezarla a comer, lami, bese y chupe su clítoris, mi lengua bajaba recorriendo toda su vagina, ella me pidio que hicieramos el 69, y asi lo hicimos, nos acomodamos de lado, y asi ella me chupaba a mi y yo a ella hasta que estábamos cercanos al orgasmo por lo que nos detuvimos y empezamos con la penetración, esta vez la penetre de misionero para ver de cerca su lindo rostro y podernos besar, después lo hicimos de perrito de nueva cuenta teniendo un gran orgasmo los dos. Tras algunas caricias y arrumacos nos quedamos dormidos.

Muy temprano sonó el despertador, “anda despiértate para que no te vea la muchacha” me dijo mientras ella se levantaba, vi como caminaba desnuda hacia el baño, yo me levante con trabajos y la seguí, ella iniciaba su baño en la regadera, sin preguntar simplemente me metí, nos enjabonamos uno al otro y empezamos a excitarnos, nos besamos bajo el agua caliente de la regadera y me puse a sus espaldas y asi la penetre deliciosamente, fue algo muy pasional y muy rápido, nos abrazamos y enjuagamos y terminamos de bañarnos juntos, nos salimos y nos secamos uno fuente al otro mientras nos sonreiamos, nos vestimos, nos dimos unos besos y me fui con cuidado de que no me viera ni Deborah ni Natalia. Me fui a mi coche, realmente no tenía ganas de ir a mi departamento para después volver a regresar asi que ahi me quede, tenía la misma ropa pero Deborah no la habia visto asi que no me preocupo.

Llegó la hora y toque a la puerta para dar mi clase. Salude a Alicia como si nada hubiera pasado, aunque tuvimos una mirada y sonrisa cómplice, bajo Deborah y ya en clase me preguntó: “¿por que tan elegante a donde vas a ir?” yo me puse muy nervioso que empecé a tartamudear mi respuesta, “a ningún lado” le respondí, ella se puso también nerviosa, no sabia porque, hasta que lo entendi, pensó que me había arreglado para ella, al principio sentí cierto alivio de que no sospechara lo de su madre pero luego me preocupe un poco.

Toda la clase ella estuvo nerviosa, apenada pero risueña, ya en el desayuno tenia las miradas picaras tanto de ella como de su madre.

En la noche para mi sorpresa me habló por teléfono Deborah, yo ya estaba acostado en mi cama y empezamos a hablar, se le oia diferente, estaba contenta o emocionada, y volvió a preguntar por mi atuendo, yo le di la vuelta y le conteste con otra pregunta, “me veia bien?”, ella me dijo que si, que me veía guapo, “entonces intentaré arreglarme asi para todas las clases, aunque no tengo muchos trajes” le confesé, “no te preocupes” me dijo, y apenada me preguntó “y a ti te gusta que me arregle?”, ya estábamos en un mood algo romántico, y le respondí
“tu no necesitas arreglarte”,
ella rio, “que lindo, lo dices de verdad?”
Si, de hecho ese primer día que bajaste en camisón te veias super linda
Como crees, ni me habia bañado
Pues asi me lo pareció
De haber sabido no me hubiera arreglado para las clases
Te arreglabas para mi?
Ella tartamudeo y se puso nerviosa, “bueno para las clases” y porque mi mama me mataria
Ya no te regaña tanto no?
No ya no, ¿tu tienes que ver en eso?
Si, he hablado con ella para que te de mas espacio
Wooow muchas gracias! Te adoro por eso
No me agradezcas

Nos despedimos cariñosamente, al dia siguiente llegue para mi clase, me abrió Alicia como siempre platicamos un poco esperando a que Deborah bajara, y cual fue nuestra sorpresa cuando la vimos bajar de nuevo en camisón, antes de que la regañara la tome de la mano, ella me volteo a ver y yo le dije que NO con la cabeza, ella me hizo caso y no dijo nada, después le dije “está de vacaciones, dejala”, ella me sonrió y no le dio mayor importancia, la niña se dio cuenta de que intervine por ella y me dio una sonrisa de agradecimiento, se sentia empoderada.
Empezamos la clase, ella no se habia ni bañado ni maquillado, solo se habia puesto su delicioso perfume. Yo estaba encantado con verla asi, se le veia sus piernas y sus pezones ya paraditos por alguna razón. En su cuaderno escribió “GRACIAS!” en su cuaderno, yo solo le sonreí, ella parecía nerviosa y volteaba a ver a su madre constantemente para ver que hacia, pero seguimos con la clase, le explicaba y le ponía ejercicios, hasta que por fin se atrevió y me escribió “te tengo una sorpresa” y tras leerlo me le quedé viendo esperando, y con mucho cuidado empezó a subir el camisón, dejando ver poco a poco mas sus piernas y siguió subiendo hasta que me di cuenta que no traía ropa interior, ella vio mi cara de sorpresa y soltó el camisón para que cayera de nuevo sobre sus piernas, yo estaba muy excitado, no alcance a ver su vagina porque tenía las piernas cerradas, pero si vi algunos escasos vellos púbicos, voltee a ver a su madre quien estaba ocupada leyendo algo, asi que me arriesgue y lleve mi mano a sus piernas y empecé a acariciar sus muslos lentamente subiendo y también yendo a la parte interna de ellos, a su entrepierna, ella abrió solo un poco sus piernas para darme acceso, no me atreví a llegar a su sexo, pero si deje mi mano muy cerca acariciando lentamente su entrepierna mientras ella miraba a mis ojos, su piel era super suave, de porcelana, veia como se excitaba con mi mano. Deje de hacerlo por miedo a ser descubierto y seguí con la clase.

Por la noche le hable para agradecerle la sorpresa, y empezamos a hablar subido de tono
Te gustó la sorpresa?
Si mucho!
Que bueno
A parte fueron dos
Dos?
Si, tu en camisón fue una linda sorpresa también
Si, tienes razón, fueron dos
Y sin regaños
Si, gracias por interceder por mi
Y a ti te gustaron mis caricias?
Mucho!
Pero me contuve un poco
Si por que? Que querías hacer?
Subir mas
Que tanto mas?
Hasta tu sexo
Y como me hubieras acariciado?
Quería masajear tu clítoris
Ufff
Dime, te excitaste en la clase?
Si, tu?
También
Tengo muchas ganas de masturbarme
Y que te detiene?
No lo se, mhhhh nada
Anda, tocate, dime que traes puesto?
El camisón y nada mas
Quitatelo anda
Ok
Ahora empieza a tocarte como yo te diga
Si maestro
Acaricia tus senos lentamente, juega con tus pezones
Ella solo decia si y soltaba pequeños gemidos
Ahora ve bajando y acaricia tu vientre, acaricia tus muslos lentamente, imagina que es mi mano
Ok..
Sube a tu vagina y empieza a masajear tu clitoris
Ella gemía de placer y yo seguía dando indicaciones, yo ya estaba erecto asi que saque mi verga de mis boxers y empecé a tocarme mientras hablábamos. Después de un rato de masajear su clitoris, le pregunte si estaba mojada, me respondió que estaba empapada, que nunca habia estado asi, asi que le dije que metiera un dedo dentro de ella, “me da miedo” me dijo, “nunca lo has hecho?” le pregunté, “no nunca” respondió, “anda intentalo”, ella soltaba pequeños gemidos de dolor, estaba metiendo poco a poco su dedo, le dolia, estaba muy apretada aun, asi que le dije que estrujara sus senos y que siguiera masajeando su clitoris y tuvo un delicioso y sonoro orgasmo. Oi sus gemidos y su respiracion agitada, le dije cosas tiernas mientras se recuperaba y le pregunte que tal habia estado, “Delicioso” me respondió.

Nos despedimos y colgamos, yo seguía muy excitado, asi que le hable a su mama, a Alicia, quería salir con ella de nuevo, yo seguia masturbandome mientras hablaba con ella, y tras un momento de charlar le dije que me gustaria que salieramos, ella me dijo que le gustaría también volver a salir, “pero no en mi casa” me dijo, yo estuve de acuerdo, le dije que en un hotel o en mi departamento, estaba tan caliente que no medi mis palabras y le solte “tengo muchas ganas de cogerte”, ella me respondió “yo también, me gusto mucho”, le pregunté cuándo podría ser, pero lamentablemente me dijo que su esposo llegaba mañana y que eso tendría que esperar. Colgamos y yo tuve un enorme orgasmo pensando en las dos.

Quedaban pocos días de clases, el examen se acercaba, al dia siguiente mientras daba la clase llegó el esposo/padre, nos presentaron, no me cayó bien, era de esas personas que se ve que tienen mil cosas en la cabeza y que no te está poniendo atención a lo que dices y que realmente su mente no está ahí, uno se siente un poco humillado.

Di mis últimas clases y llego el dia del examen, en la escuela vi a Deborah con su uniforme, se veía diferente, ahi no podia maquillarse, iba con su uniforme, el pelo recogido, se veia mas chica e inocente que como se veia con ropa de calle en su casa.

Me entrego el examen y me pregunto si se lo podría calificar en ese momento, aun faltaban algunos alumnos de acabar por lo que le dije que no, que mejor me esperara. Ya que todos terminaron salí del salón con los exámenes, ella me esperaba en el pasillo y le dije “sigueme”, fuimos a mi cubículo y busque su examen y empecé a calificarlo, solo tuvo un problema mal por un error tonto de un signo, asi que se lo dije, “este esta mal, hazlo de nuevo”, esta vez lo hizo bien y ahi en frente de ella le puse 10, ella explotó en felicidad y me abrazo y beso mi mejilla, yo también la abrace y sin pensarlo nos besamos los labios, yo estaba sentado y ella entre mis piernas, seguimos besandonos y yo le acariciaba la espalda y la senté en mis piernas de lado, el beso siguió, se hacia mas apasionado, yo meti mi lengua en su boca, parecía que nadie la habia besado asi, mi mano fue bajo su falda, acaricia sus piernas, su muslo y su entrepierna y llegue a su sexo y empecé a masturbarla, masajeaba su clítoris lentamente mientras seguíamos besándonos, ella soltaba gemidos en mi boca, mi verga crecia dentro de mis pantalones y creo que ella la sintió que intentaba acariciarla con su cuerpo, fui masajeandola mas rápido hasta que tuvo un rico orgasmo en mis piernas, la abrace hasta que recuperó la respiración normal, estaba algo apenada, pero se le veía contenta.

Ella como pasó el examen se iba a ir de vacaciones al día siguiente con sus dos padres, nos despedimos. Yo segui calificando exámenes y pasando las calificaciones a la computadora, cuando recibí la llamada de Alicia agradeciendome por todo, ya sabia la calificación del examen, “mi hija esta muy contenta, me dijo que sacó 10” me dijo contenta, “asi es, lo hizo muy bien”, le dije, “pues muchas gracias por todo y no solo me refiero a las clases y espero no perdamos contacto” y también me aviso que se iban de vacaciones.

Al dia siguiente yo estaba en mi cama descansando a punto de levantarme para desayunar cuando recibo una llamada, vi que era de la casa de Deborah y Alicia, se me hizo extraño, conteste y era Natalia, nos saludamos, me dijo quién era, y me sorprendió con “no quieres venir a desayunar? Todos se fueron de vacaciones y dejaron mucha comida”, yo no lo dude, ella cocinaba bien y yo no tenía mayor cosa en el refrigerador asi que le dije que si.

Llegue a la casa, fue extraño sabiendo que no estaban los dueños, me abrió Natalia, estaba muy distinta, vestia diferente, tenia el pelo suelto, estaba algo maquillada, nos saludamos y me preguntó donde quería desayunar, si en la cocina, el comedor o el jardín, le dije que el jardín y le ayude a llevar las cosas, tienen una mesa con sombrilla.

Empezamos a desayunar y a platicar:
no te dieron vacaciones?
No, me pidieron que cuidara la casa
Pero puedes salir con tus amigas no?
No, todas se fueron al pueblo
El novio también?
No tengo novio
Oh, entonces te aburriras aqui tu sola
Si, eso creo, hay poco trabajo
Y como te tratan?
Bien, me tratan bien
Te llevas bien con Deborah verdad?
Si
Terminamos de desayunar y le ayude a recoger la mesa “no me tienes que ayudar, yo lo hago” me dijo, “si, claro que si” le respondí. Después me quiso dar un tour por la casa, me fue enseñando la planta baja y después subimos a las habitaciones, primero vimos la de la niña, con peluches en su cama, posters de cantantes juveniles, por un momento me la imagine acostada en su cama masturbandose, luego me enseño la recamara principal que ya conocía, me senté en la cama y prendí la tele, “veamos algo” le dije, ella dudo en responderme, se quedo solo ahi parada pensando y yo le insistí “no pasa nada, nadie se dara cuenta”, se acostó del otro lado de la cama y busqué algo que ver, habia una película y la empezamos a ver, habíamos desayunado tanto que pronto nos quedamos dormidos, despertamos tiempo después, estábamos muy juntos frente a frente, aun adormilados y fue ahi que la abrace, ella no dijo nada, me veia algo apenada, asi pasamos un rato con pequeñas caricias en su espalda y ella acariciaba mi estomago casi llegando al pecho, y nos empezamos a besar lentamente. El beso fue subiendo de tono, nuestras piernas se entrelazaron y frotaba mi muslo contra los de ella, nuestras lenguas se unieron y empezaron a jugar y yo desabotone su blusa y ella mi camisa hasta que terminamos desnudos, su mano acariciaba mi verga ya erecta y yo su vagina, su cuerpo era espectacular, firme por las labores domésticas, su piel morena espectacular, la penetre de misionero, su vagina apretada se sentía deliciosa, ella pronto empezó a gemir, después la puse de perrito y asi segui cogiendola, la tome de la cintura, ella se movia deliciosamente, asi estuvimos hasta que tuvimos un delicioso orgasmo, y nos echamos en la cama y nos abrazamos. Estuvimos un rato mas abrazados, mimandonos con caricias pero llegó la hora de comer y me invitó a comer, yo claro que acepte, nos levantamos y yo empece a vestirme, ella me detuvo, “para que te vistes?” me preguntó, yo no supe que contestarle, ella solo se habia puesto sus chanclas, yo me puse de pie y la segui a la cocina.

Le pregunté si le ayudaba, ella se negó “tu eres el invitado, sientate”, yo me sente para ver como cocinaba desnuda, sirvió y comimos, yo no podía quitarle la vista a sus senos, terminamos y levantó la mesa y empezó a lavar los trastes, yo llegue por su espalda, recogi su cabello y empecé a besar su nuca y pegue mi cuerpo desnudo al suyo. Ella siguió lavando y disfrutando de mis besos, bese y lami su cuello, ella restregaba sus nalgas contra mi miembro que empezaba a crecer y a endurecerse, se volteo y la bese en la boca, un beso apasionado, la cargue y la senté en el lavadero y asi empece a penetrarla, nuestras ganas eran muchas, fue muy pasional, la cogía con fuerza, besaba y chupaba sus senos y pronto tuvimos un gran orgasmo, nos abrazamos y besamos. Termino de lavar los trastes y nos subimos de nuevo a la habitación.

La comida y la cogida nos dieron sueño asi que nos acurrucamos y nos dormimos en la habitación principal, despertamos y yo decidi que era hora de irme, ya habia estado ahi todo el dia, se lo dije y ella me pregunto el porque, le dije que no quería abusar, que solo me habia invitado a desayunar y ya habia estado ahi todo el dia, ella me respondió “por mi no hay problema, me sirve la compañia”, yo le pregunte “me estas invitando a dormir aqui esta noche?”,
“si quieres, o tienes algo que hacer?”
Yo lo pense por un momento y le dije, la verdad no
Pues quedate, toda la casa sola para mi me va a dar miedo
Pero no traigo cambios de ropa ni nada
Creeme, no vas a necesitar mucha ropa

Y me quede a dormir, al dia siguiente estábamos fisgoneando en los closets y a ella le gustaron los vestidos de la patrona y yo le dije que se lo pusiera, y le quedaban muy grandes, la señora es alta y ella es chaparrita, de broma le dije que lo que les quedarian eran los de la niña, asi que fuimos a su cuarto y empezamos a ver su closet, yo vi ahi su uniforme y se lo di, “a ver pontelo”, se lo puso, se veia muy linda, “que tal me veo profesor?” me dijo mientras lo modelaba de manera sexy subiendo la falda, “te ves preciosa alumna”, y empezamos a besarnos, nos sentamos en la cama y fajamos, yo meti la mano bajo su falda escolar, la verdad pensaba en Deborah, no traia ropa interior por lo que mi mano ya acariciaba su vagina directamente, no quería quitarle el uniforme, ella acariciaba mi verga que ya estaba durisima, se subió en mi y me monto, y cogimos deliciosamente en varias posiciones en la cama de la niña con todo sus adornos de niña adolescente, cuando terminamos y nos recuperamos dándonos besos y mimos me vio a los ojos y me pregunto “te quieres coger a la niña verdad?” ella se dio cuenta por la manera en como la penetre que deseaba a mi alumna, yo dudé en responderle, “se sincero, no me voy a enojar” me insistió y le fui sincero, “si” y después le expliqué que eso paso por las clases y que me había caído bien pero me interrumpió, no te preocupes, la niña esta muy linda, es normal. Descansamos un rato y luego ella de nuevo empezó a juguetear, “quiero que me penetre de nuevo profesor” y lo hicimos de nuevo jugando al maestro y la alumna, de nuevo fue increíble.

Recibí un mensaje, era Alicia (la madre), me decía que en el desayuno ella y Deborah se habian acordado de mi, claro que aproveche que me mandara una foto, y lo hizo, cual fue mi sorpresa que era Alicia y Deborah juntas en bikini, se veian divinas, y por su supuesto se lo hice saber. Mas tarde Deborah también me envió un mensaje, y me envió una foto de ella sola en bikini, le respondí sin pena todo lo que le quería hacer y no pareció molestarle en lo mas mínimo.

No le narraré todas las veces que tuvimos sexo en esa semana, ha sido la vez que mas lo he hecho en mi vida, en todas las posiciones y en varias habitaciones, pero si les narrare una mas que fue especial, el dia estaba muy bonito y no nos había dado el sol en días, asi que decidimos salir al jardín a asolearnos, pusimos toallas en el paso y desnudos como siempre estábamos nos tumbamos a tomar el sol, ella sabía donde estaba el bloqueador solar y empezó a ponérmelo con un sensual masaje en todo mi cuerpo, incluyendo en mi verga, hasta que la puso completamente erecta, el olor a coco de la crema hacia todo mas sensual, yo aunque tenía muchas ganas de penetrarla decidí que lo inteligente era protegerla también, y se lo puse con un rico masaje en todo su cuerpo, de frente y por detrás, eso no bajo mi erección, yo seguía listo para penetrarla.

Al terminar de las caricias y masaje decidimos tener sexo ahi, bajo el sol, con una ligera brisa, primero de perrito, la tome de la cintura y la penetre lentamente mientras acariciaba su espalda y sus nalgas, después las posiciones fueron variando, la toalla en donde estábamos perdió su lugar y terminamos haciéndolo directamente en el pasto, un ligero picor en nuestra piel lo hacia aun mas excitante.
Ella me montó mientras yo estaba recostado de espaldas como toda una amazona, después de lado, de misionero, fue todo muy animal gracias a estar al aire libre y bajo el sol, nuestros cuerpos resbalaban gracias al protector solar y al sudor.

Terminamos agotados, nos fuimos a la sombra ahi mismo en el jardín y nos quedamos dormidos.

Llego el dia en que había que despedirnos, aún faltaba un dia para que regresaran los patrones, pero ella quería ocuparlo para revisar todo y que no hubiera nada que la descubrieran de lo que ahi habia pasado, ella estaba nerviosa, le dije que le ayudaba pero no aceptó, ella sabía lo que había que revisar y yo no, solo estorbaría.

Fue una despedida un poco triste, no sabíamos si volveríamos a vernos, habíamos tenido mucha química, no solo sexual, habíamos vivido juntos toda la semana y no habíamos discutido ni una sola vez, días antes estuve cerca de pedirle que fuéramos novios, pero no me atreví. Nos dimos un fuerte y largo abrazo, nuestros ojos brillaban, aguantando con muchos trabajos las lágrimas y nos dijimos adiós.

Los siguientes días me los dedique a descansar, mi cuerpo lo necesitaba, el inicio de clases se acercaba y tenía que preparar todo con la ilusión de reencontrarme con Deborah y quizás también con su madre Alicia.

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