Mi esposa ha estado insistiendo que vaya al proctologo pues voy a cumplir 40 años y en mi familia tenemos antecedentes de cáncer de próstata, le dije que me haría el examen de sangre (antígeno prostático), pero ella investigó y tienen que hacerse los dos estudios, me refiero al tacto rectal, y tiene razón, son necesarios los dos estudios para estar seguros. Tras muchas discusiones por fin logró convencerme por lo que hice una cita, me harían los dos estudios, me bañe e intente lavar bien ahi donde iban a meter el dedo, llegue al consultorio, espere mi turno y me llamaron, apareció un doctor, tendría unos 46 años, antes de que pudiera decir algo le pregunte por la doctora, ya que yo había pedido cita con una mujer, el respondió que la doctora estaba en cirugía y que el me atendería, yo no sabia que hacer, no quería que un hombre me hiciera el tacto, el notó mi molestia,

  • Prefieres que te lo haga una mujer?
  • Si, seria lo mejor
  • Pero por que? Los doctores hombres no somos mas bruscos
  • Yo tartamudee un poco, estaba aun mas nervioso que cuando entre, no quería sonar grosero y ahi frente al doctor
  • me sentia un poco ridículo pidiendo una mujer por lo que no insisti mas.

Me pidió pasar al lugar donde me revisaría y que me bajara los pantalones, yo lo hice, el procedió a ponerse guantes y lubricante, me pidio que me reclinara un poco, yo di un pequeño brinco tan solo tocó una de mis nalgas, “relájate, no pasa nada” me dijo algo risueño. Separo mis nalgas y su dedo se acerco a mi ano, empezó a meterlo, su dedo topó con mi ano totalmente cerrado, “tienes que relajarte para poder hacerte el tacto” me dijo ahora ya serio, yo intente hacerlo y su dedo empezó a entrar, no se porque pero mi verga respingo, empezaba a tener una erección, por lo que me subí los pantalones inmediatamente y me aleje del doctor, “doctor no creo que vaya a poder” le dije asustado, el se me quedo viendo con una cara de sorpresa y me pidió sentarme, el se sentó y me pregunto que pasaba, “que pasa? Sentiste dolor?”, yo no sabia que responderla, si mentirle o no, “un poco” le dije, “si hay dolor con mas razón debemos revisarte, es importante ver que pasa”, y antes de que le respondiera pregunto “tiene antecedente de cáncer de próstata en su familia?”, yo le respondí que si, que mi padre y un tío lo habían tenido, “entonces sabe lo importante que es esta prueba verdad?” me dijo con seriedad, “lo se” le dije triste.

“Muchos hombres no se quieren hacer el examen porque creen que les afectara en su hombría, o porque puede ser humillante, pero esas cosas son tonterías machistas, nadie se hace gay por esto, o acaso nunca le han puesto supositorios?” me preguntó, “si, de chico” le respondí, “y no eres gay verdad?”, no, para nada, tengo esposa, remate.

“Mira, tengo mas pacientes que atender y esta consulta ya tomo mas tiempo del programado, te daré mi teléfono por si tienes dudas, pero espero regreses a hacerte el examen, cuando regreses por tus resultados sanguíneos, la doctora ya estará aquí.”

Tome su tarjeta y salí de ahi muy apenado, que le iba a decir a mi esposa?! Ella me había insistido mucho y si le digo que me acobarde se pondría furiosa!

Mas tarde en la noche decidí hablarle a escondidas por teléfono al doctor, me pregunto sobre el dolor, le dije que no habia habido ningún dolor, aunque el no me creía, “seguro que no hubo dolor?” preguntó, “seguro doctor, no fue eso” le respondí,

  • “entonces que fue?”
  • Es que senti que mi miembro reaccionó, le dije con pena
  • Hubo dolor en el miembro?
  • No, no tampoco, no fue dolor
  • Entonces que fue?
  • Pues nada, que reaccionó
  • Oh ya veo, le dio pena tener una ereccion
  • Si
  • Ya veo, y por eso quería que lo viera la doctora
  • No, claro que no, le respondí nervioso
  • Esto no me esta gustando, sea franco conmigo
  • Yo no sabia que habria ereccion, y me dio pena tenerla
  • No es del todo raro, el ano tiene muchas terminaciones nerviosas, no solo por fuera sino por dentro, y la prostata
  • también es un centro de placer, algunos le llaman el punto G de los hombres.
  • Si, lo escuche alguna vez
  • Pues ahi esta, no tienes porque espantarte de esa reacción
  • Pero es que yo soy heterosexual doctor
  • Hay heterosexuales que practican la estimulacion prostatica o anal con sus parejas mujeres
  • No sabia
  • Si, nadie se hace gay por eso, ni mucho menos por una única ocasión como es este examen.
  • Ok doctor, pues eso fue lo que pasó el otro dia, mil disculpas por irme asi.
  • No te preocupes, pero es importante que hagas otra cita, ok?
  • Si doctor, lo hare

A los dos días fui por mis resultados y por otra consulta, esta vez la doctora fue quien apareció, yo al verla me puse muy nervioso, “me gustaría ver al doctor Ramirez” le dije apenado, ella insistió en hacerme el examen pero yo respetuosamente le dije que por favor llamara al doctor, ella sonrió y tomo el teléfono y lo llamo, “aqui hay un paciente que solo te quiere a ti” le dijo en voz baja bromeandole pero alcance a escucharla. “Ahora viene”, me dijo con una sonrisa picara que me hizo sentir muy incomodo, me preguntaba que estaba pasando por su mente.

Llego el doctor, me saludo amigablemente, “ya mas tranquilo?” me preguntó, “si, gracias”, respondí, aunque aun estaba nervioso, no se comparaba con la vez pasada.

  • “Procedemos?”
  • Si, le dije mientras me ponia de pie
  • Descubrete

Yo ya sabia el procedimiento así que lo hice, el se ponía los guantes y el lubricante, esta vez me tomo el hombro, “relájate Raúl”, yo me incline e intente relajarme, después sentí su mano separando mis nalgas, “te parece que ahora lo hagamos muy despacio”, yo solo le respondí “si doctor esta bien”, su dedo empezó a acariciar mi ano, “todo bien? Estas listo?” preguntó, “si doctor” le respondí, y empezó a meter su dedo, y lentamente fue avanzando mientras me preguntaba si había algo malo, mi verga reacciono y empezó a ponerse dura, no me gustaba que eso pasara pero debería de hacerme este examen asi que resistí, llego a la zona de la próstata y la reviso con su dedo, “listo, ahora lo sacare” me aviso, y empezó a sacarlo muy lentamente, mi verga estaba completamente erecta, saco su dedo, su paso de nuevo por el ano se sintió muy bien. “Listo hemos terminado” me dijo mientras se quitaba el guante, yo quede inmóvil, no sabia que hacer, el se dio cuenta, no tenia que ser un genio para darse cuenta lo que ahi pasaba, “no te preocupes, toma tu tiempo” me dijo mientras se sentaba en su escritorio, pero mi erección no bajaba, hacia mucho que no la veía así de dura. Esos segundos se me hicieron eternos, hasta que le dije al doctor “no se me baja”, el respondió, “a ver, voltea dejame verte”, yo me di vuelta, el podía ver mi erección, “si no baja vas a tener que masturbarte, no puedes salir del consultorio asi” y hay pacientes con cita esperando. Se acerco a mi y me dio un guante, “puedes eyacular aqui” me dijo mientras regresaba a su escritorio. Yo no quería hacerlo pero tampoco tenia muchas opciones, no podía salir al baño porque me verían todos en la sala de espera, asi que le di la espalda al doctor, prepare el guante y empece a masturbarme, nunca lo había hecho frente a un hombre, pero lo hice, después de unos minutos conseguí eyacular, y mi verga se puso flácida, no del todo pero lo suficiente para ponerme los pantalones, hice un nudo al guante y lo tire en la basura. Apenado me acerque al doctor, le di la mano y las gracias, “de nada, recuerda que puedes hablarme para que platiquemos de esas dudas que tienes” me dijo y yo salí de ahí.

Llegue a casa, mi verga aun no regresaba a su estado normal, no era del todo una erección pero estaba crecida y con ganas de placer, no entendía que pasaba! Llegando a casa le hice el amor a mi esposa con fuerza, como hace mucho no se lo hacia y por fin quede satisfecho.

Eso me hizo estar pensativo todo el día y el siguiente, porque el procedimiento me había excitado tanto? Por que de esa poderosa erección? Decidí hablarle al doctor ya que el se había ofrecido y se lo conté.

Le marque y le conté lo que me había pasado:

  • Pues cual es el problema? Es decir tuviste una maravillosa erección y estuviste mucho tiempo excitado
  • Si doctor, lo se pero, quería saber porque me sentí así
  • Pues ya te había comentado que la próstata y el ano son zonas muy erógenas, nada de que preocuparse.
  • Si claro, preocupado no estoy
  • Ah ya veo, entonces que pasa lo quieres replicar?
  • No claro que no, es decir, hay forma de replicarlo?
  • Si, hay tapones anales, estimuladores de próstata y varias cosas mas para que tu solo o bien con tu esposa puedan disfrutar.
  • Oh ya veo, no los conocía, me imagino que se compran en sex shops?
  • Si asi es, de hecho yo vendo esos productos a mis pacientes
  • Entiendo… pero aun no lo se
    No me digas que sigues con miedo? No perderás tu hombría ni nada por el estilo

Al dia siguiente me envio una foto de un par de tapones anales, “es para principiantes” me dijo, los dos eran pequeños, uno un poco mas chico con solo una bolita y otro con dos. Estuve pensando por un tiempo si comprarlo o no, de vez en cuando abria el teléfono para verlo. Aquel examen que me hice no me causo mayor incomodidad ni dolor y si mucho placer después. Aunque claro tenia miedo de que mi hombría se viera perjudicada por esto, por como le hice el amor a mi esposa creo que eso no era problema.

Pasaban los días y yo seguía teniendo esa inquietud del juguete, en la regadera acariciaba mi ano por fuera pero realmente no era lo mismo, asi que un día me decidí y le avise al doctor que quería comprar el mas chico, me dijo que fuera a su consultorio para hacer la entrega y asi fue, venia en una bolsa negra cerrada, yo la guarde en la bolsa de mi saco y le pague, realmente era muy barato. Espere al viernes que es cuando mi esposa sale para verse con sus amigas, lo saque de la bolsa y lo vi, era pequeño, por si no saben los tapones tienen una bolita para que tras entrar se cierre el ano y no salga con facilidad, me desnude, le puse un poco de lubricante e intente meterlo, al principio mi ano se nego pero poco a poco cedió y la primera parte entro con facilidad, fue cuando llegue a la pequeña bolita que necesite de presionar mas hasta que entro, mi pene respondió, se sentía raro, pero se sentía bien, lo deje adentro mientras veía unos videos porno en mi celular, me empece a masturbar, aunque no quería eyacular, simplemente lo quería hacer como preámbulo a cuando llegara mi esposa, pero no lo logre, y termine eyaculando, realmente se sentía bien masturbarse con el tapon adentro.

El uso del tapón se hizo frecuente, no solo los viernes sino casi a diario mientras me bañaba por las mañanas, metía el tapón a escondidas y lo tenia adentro durante el baño, limpiarlo se volvía mas fácil y rápido. A los quince días aproximadamente decidí que necesitaba uno mas grande, me arrepentí tremendamente de no haber comprado los dos, ahora me daba pena comprar el mas grande.

  • Me decidí y le hable por teléfono, antes de serle sincero decidí preguntarle algunas cosas, mas que nada por pena.
  • Que pasa si uso mas grande?
  • Pues no pasa nada, a menos que sea algo inmensamente grande jajaja
  • No no, nada asi
  • Pues no pasa nada, por que, quieres uno mas grande?
  • Me refiero a que si uso uno mas grande luego pedire uno mas y asi progresivamente?
  • No, mira, tu usaste el mas pequeño, porque tenias miedo a no se que, como ya viste que no te pasa nada ni que perdiste hombría y que sabes que te causa placer quieres uno mas grande, es normal.
  • Pero cual es el limite?
  • Mira, yo soy gay, desde hace muchos años y créeme, si la cosa fuera progresando yo necesitaría un elefante, rió de nuevo (yo no sabia que el era gay, su confesión me sorprendió un poco).
  • Jajajaja, rei con el
  • Por eso no te preocupes, aun no sabes lo que realmente le gusta a tu ano, sólito sentirás cual es la medida que te satisfará, es normal que ahora quieres algo mas grande.
  • Si, eso creo
  • Quieres que te mande fotos de otros productos?
  • Estaba pensando en el que ya me envió que es igual al mio pero con una bolita mas
  • La diferencia es poca, realmente creo que necesitas ver los otros
  • Como guste, pero empecemos por ese que le digo esta bien?
  • Claro, no te preocupes, aquí lo tengo

Fui de nuevo a su consultorio a recoger mi pedido, ya nos estábamos haciendo amigos, nos saludamos y charlamos un poco.

Ya en casa probé el nuevo tapón, sin duda era mas rico que el otro aunque realmente no era mucha la diferencia de tamaño, cada que podía jugaba con el a solas, ya no solo lo dejaba adentro sino que jugaba a meter y sacar la parte de la bolita, eso se sentía realmente bien. Y así estuve jugando por una semana, me di cuenta que ese no era el juguete adecuado, los tapones no eran para meter y sacar, de hecho un día estaba tan excitado que busque en la casa algún objeto que sirviera mejor mi propósito, encontré un plumón de agua que no solo era mas largo sino mas ancho, necesitaba probarlo y asi lo hice, al tener solo un diámetro podía entrar y salir con facilidad, lo metí y pude jugar con el. Sabia perfectamente que no debería de seguir usándolo, era peligroso, necesitaba uno especialmente hecho para eso.

Claro que no me atrevía a comprarlo yo mismo y también me daba algo de pena pedírselo al doctor, pero conforme pasaba el tiempo mis ganas de tenerlo aumentaban, mientras yo seguía usando mis tapones. Por fin me arme de valor y le envié un mensaje al doctor, no me atreví a llamarle, “Necesito algo mas grande”. Muy a mi pesar tuve que explicarle bien pues me ofreció otros, le confesé que me gustaba lo que sentía metiendolo y sacándolo por lo que necesitaba algo de un solo diámetro. El me citó en su departamento para dármelo y para cenar.

Llegue a su departamento, el preparaba la mesa para cenar, decidí ayudarle, abrió una botella de vino tinto y nos sentamos a cenar, fue ahi que saco mi nuevo juguete, “anda ábrelo” me dijo, yo lo hice, era grande, con forma de pene, (cosa que no me gustó del todo) y tenia un chupón en la base, “y esto para que es?” le pregunte, “es para que quede fijo, en el piso o en una pared” me respondió, yo aun no entendía, “pero para que?” insistí, “para que lo puedas montar” me dijo incrédulo de que no lo supiera, “yo no lo uso asi” le respondí, “pues ahora ya podrás hacerlo” me dijo con una sonrisa, y yo decidí no discutir mas sobre eso y después de tenerlo en mi mano lo deje en la mesa, y empezamos a cenar, fue extraño cenar teniendo ese juguete frente a mi, solo pensaba como seria usarlo. “El tamaño esta bien?” me pregunto mientras cenábamos, “si, creo que esta perfecto” le respondí sin pena.

Platicamos de varios temas sin importancia hasta que el saco el tema del sexo, “jamas te imaginaste que la estimulación anal te diera tanto placer verdad?” me dijo tras terminar su cena, yo ya mas en confianza le conteste “si, la verdad nunca lo imagine”, “y eso que aun no disfrutas lo mejor” dijo mientras saboreaba su copa de vino, “a que te refieres?” le pregunte, “al sexo oral” me dijo, “como? no entiendo” le respondí, “si, a que te den sexo oral en tu ano”, yo casi me ahogo con mi vino, “de verdad eso hacen?”, “si, imagina todas esas terminaciones nerviosas siendo estimuladas con los labios y con la boca” me dijo mientras me veia fijamente, “pero a nadie le gusta hacer eso o si? Le conteste nervioso, “si claro que si, al menos a mi me encanta hacerlo y muchos homosexuales lo hacen”, yo solo bebí de mi vino sin decir mas.

Tras un poco de silencio incomodo y ya con el vino terminándose me dijo “espero no te enojes por lo que te dire, pero, te gustaría saber que se siente que te lo coman?”, yo no sabia que responderle, la verdad eso sonaba muy bien pero eso ya era algo mas intimo, “no lo se” le respondí nervioso, “anda, déjate, tu solo te bajas tus pantalones y yo lo haré, ni siquiera me veras” insistió, yo estaba muy cachondo por la platica, por tener todo el tiempo el dildo frente a mi mientras cenaba y un poco pasado de copas, el vio mi indecisión, se levantó y me dijo, “ven, vamos a la recamara”, sin pensarlo me pare y lo seguí, le pedí entrar al baño, y aunque siempre traigo limpio mi ano decidí limpiarlo muy bien una vez mas, ya se bien como hacerlo para no tener ningún rastro incluso adentro.

Salí del baño, el me esperaba, anda súbete a la cama y bájate los pantalones, yo lo hice, me puse en 4 y me baje el pantalón y mis boxers a las rodillas, el separo mis nalgas y empezó a besar al rededor de mi ano, a pasarle su lengua, yo fui relajándome y su boca llego a mi ano y empezó a besar y lamer, se sentía delicioso, y solo mejoraba con cada lamida, su lengua cada vez entraba mas, empezó a sacarme los pantalones, yo le ayudaba subiendo una rodilla a la vez hasta que me lo saco con todo y boxers, “mejor así, que nos va a estorbar” me dijo mientras yo abría un poco mas las piernas. Sus lamidas fueron intercambiando con la punta de su dedo que entraba un poco y se iban turnando, yo estaba extasiado de placer y totalmente erecto, después metió su dedo bien adentro y jugo con el, “te gusta?” me pregunto, yo le fui sincero y le dije que si. “Tu ano necesita ya algo mas grande verdad?” yo le dije que si, “ansias tener tu nuevo juguete adentro verdad?” me preguntaba mientras estimulaba mi ano con una maestría que yo jamas tendré, “si” le decía entre pequeños gemidos, “y no te gustaría probar la verdadera y no la imitación?” yo no respondí, “un juguete siempre sera solo un sustituto de lo real, me dejas enseñarte?” yo estaba tan extasiado que mi mente no pensaba correctamente y le dije SI en voz baja, realmente mi ano me pedía mas. “No te escuche, dilo mas fuerte” me dijo el doctor, yo le respondí ahora mas fuerte “Si”, “Si que?” reviro el, “si quiero sentir una verga real”.

El se quito la ropa, yo no lo veía solo oia, dio unos besos finales a mi ano, tomo lubricante de su buro y me lo puso en el ano con su dedo, fue ahí que sentí la punta de su verga en mi ano, me pidió relajarme y empezó a empujarlo, al principio costo trabajo pero una vez que entro la punta su verga entro con facilidad dándome enorme placer, y empezó a moverse dentro y fuera, mi pene soltaba baba, el se lo tomaba con calma, disfrutando de mi apretado ano, se detuvo un momento y me dijo “ahora tu muévete” y asi lo hice, empece a moverme adelante y atrás, nunca lo había hecho y fue delicioso, el siguió moviéndose complementando los míos, sentía que se acercaba mi orgasmo, era algo extraño pues mi pene no tenia ninguna estimulación directa, empecé a gemir de placer y tuve el orgasmo y eyacule!, el noto mi intenso orgasmo por mis gemidos y por las contracciones en mi ano, deje de moverme mientras lo tuve, a el no le importo y siguió penetrándome, a el aun le faltaba mucho y yo seguía disfrutando de sus embestidas, mi pene se movía flácido mientras el me penetraba cada vez mas rápido y mas profundo, me tomo de la cintura y me jalaba hacia el, nuestros cuerpos chocaban, fue ahi por primera vez que me di cuenta que no solo estaba ahí para tener placer sino que yo podía dárselo a el también por lo que me movía mas rápido con el único propósito de darle placer al doctor y hacerlo tener su orgasmo, y asi fue, el tuvo un intenso orgasmo dentro de mi, se salio y se recostó en la cama, yo también me recosté, no hubo caricias ni nada, simplemente estábamos ahí acostados boca arriba reponiendonos del sexo, la cena, el vino y el sexo no hicieron dormir rápidamente.

Desperté, fue solo una siesta de 45 minutos o menos, estaba ahí desnudo al lado del doctor, aunque todo estaba obscuro alcanzaba a ver su cuerpo, me acerque a ver su verga, no la había visto hasta ahora, cuando me penetro yo estaba de espaldas por lo que no la vi y tenia curiosidad de saber que había entrado en mi, que me había causado tanto placer, la tome con mi mano, era la primera vez que tenia una, quería saber como era eso que me dio tanto placer, la tome en mi mano, empece a acariciarla lentamente, senti su calor, su peso, su forma, no podia creer que eso habia estado dentro de mi, pero quería ver como era erecta ya que aun estaba flacida, con mis caricias empezó a crecer, el doctor no se despertaba, lo empece a masturbar lentamente, no se como explicarlo pero sin pensarlo mi boca fue a su verga y la empece a besar, era una especie de agradecimiento por el placer recibido, aunque nunca lo habia hecho había visto cientos de videos de mamadas aparte de haber recibido otras tantas, asi que algo sabia. Tras besarla y lamerla la metí en mi boca y empece a chuparla como a mi me gustaba que me lo hicieran, el doctor despertó, me sonrió y acarició mi cabello mientras yo seguía chupándolo, intentaba hacer lo mejor, no es tan difícil la verdad.

Su verga ya estaba totalmente erecta, no podía creer que eso tan grande hubiera entrado en mi, el me detuvo y me pidió que me acercara para después decirme que me sentara en ella, tomo del buro el lubricante que había usado antes y lo puso en mi ano y en su verga, yo no sabia como empezar, tenia un poco de pena y de miedo, con su ayuda empece a bajar sobre ella y fue entrando. No la metí por completo y empece a moverme lentamente montandolo hasta que fui encontrando un buen ritmo, todo eso era nuevo para mi pero se sentía bien, mi verga se puso erecta sin tocarla, yo seguía moviéndome de arriba a abajo, lo hacia hasta abajo, era delicioso y muy morboso hacerlo así, a los pocos minutos eyacule sobre su abdomen, el intenso orgasmo hizo que me detuviera, quede totalmente sentado sobre su verga, estaba muy apenado, no sabia si se enojaría o no, yo de relaciones gays no se nada, el vio mi cara de pena y me sonrió; con uno de sus dedos tomo algo de mi semen y me pregunto “lo has probado?” yo inmediatamente le respondí que no, acerco su dedo a mi cara, “pruebalo”, yo me incline y lo chupe de su dedo, era una textura extraña, no podría decir que sabia mal aunque era muy poco, el tomo mucho mas con sus dos dedos y lo llevo de nuevo a mi boca y lo volví a chupar, no podía creer que estaba bebiendo mi propio semen, eso me puso muy caliente, no sabia mal aunque la textura era viscosa, termino de recoger lo que quedaba de semen con dos de sus dedos y me los dio a beber. Con su mano me dio unos golpecitos en mi pierna, “a moverse” me dijo y seguí montandolo ya con mi verga totalmente flácida. El aun estaba erecto, aun faltaba mucho para su orgasmo, una de las cosas buenas de esto es que aunque acababa de tener mi orgasmo podía sentir gozando.

Me pidio cambiar de posición, el quería tomarse su tiempo para disfrutar de mi apretado ano y así lo hizo, me coloco de lado y así recostados de lado siguió penetrándome, mi verga volvió a pararse, ahora el la tomo con su mano y empezó a acariciarla al mismo ritmo en el que me penetraba, los dos gemíamos de placer y tuvimos un enorme orgasmo, yo cerré los ojos por un momento mientras me recuperaba y sentí sus labios en mi boca, no se porque pero no se como explicarlo pero mis labios le correspondieron, cerré inmediatamente mis ojos para no verlo, eso hizo que solo disfrutara mas del beso, realmente besar a un hombre no es muy distinto a una mujer, las bocas son iguales, saboreábamos nuestros labios, después el metio su lengua en mi boca y yo lo deje, la única diferencia es que ahora el era el hombre, el llevaba la iniciativa, fue un beso muy largo mientras nos reponíamos de nuestros orgasmos.

Reaccione y termine el beso abruptamente, ya era tarde por lo que me vestí apresuradamente, al pasar por el comedor tome mi nuevo juguete y me fui a casa, mi esposa ya estaba acostada por lo que me metí a la cama y le di un beso en la mejilla y me dormí.

No podía creer todo lo que había pasado esa noche, culpaba al alcohol. Sigo teniendo relaciones con mi esposa como siempre, en las duchas meto mi nuevo dildo y me penetro con el de distintas formas incluyendo montandolo gracias a la ventosa, y claro el doctor se me viene a la mente cuando lo hago…

relato exclusivo