Marcos me había llamado para invitarme a su apartamento, con
el objeto de que conociera a una pareja amiga, a quienes les había
hablado de mí y estaban deseosos de conocerme y disfrutar una velada
conmigo, ya que le había contado de mis travesuras en la cama, así
como de mi intensidad sexual, lo cual él ya había disfrutado
plenamente conmigo la vez pasada.

Llegue a eso de la 6:00 pm a su apartamento, esta vez no bajo a buscarme
sino que me abrió el portero eléctrico, para que subiera
y al tocar el timbre Marcos me abrió la puerta, me dio un beso y
de inmediato me presentó a sus amigos, él, un chico de unos
25 años moreno claro, alto, tal vez 1:80, ojos marrones, con cuerpo
semi atlético y pecho bastante formido, pelo un poco largo, labios
carnosos, muy bello y encantador, de nombre Daniel.

Ella, una chica también alta como de 1:75 apx., de color morena
bronceada, ojos color miel, labios carnosos y muy sensuales y un cuerpo
impresionante con unos lindos y voluminosos pechos que hacen juego con
su gran pompis, redondo y bastante pronunciado que casi se salían
de la ajustada falda que cubría su cuerpo, y su nombre era Tania.

Estaban tomando un trago y viendo una película XXX de orgías,
muy caliente.

Marcos sirvió nuevos tragos incluyendo para mi y me invitaron
a sentarme, lo hice al lado de Tania, de manera que ella quedó en
medio de Daniel y yo; Marcos estaba al lado mío, todos, estábamos
sentados en aquel amplio y suave sofá, que mas tarde se convirtió
en el mudo testigo de una divina orgía que nos lleno de placer infinito
a todos y deseamos repetirla muchas veces mas el tiempo.

Marcos, cambió la película, puso una en la cual un chico
era penetrado por el ano y por la boca, por otros dos chicos muy dotados,
tanto como Marcos  y  me excite rápidamente, lo cual Tania
notó de inmediato y extendió su mano para tocarme el pene
por encima del pantalón y comentar: ¡ay que rico! y me lo
apretó fuertemente, al tiempo que su inclinación hacia mí,
me permitía ver sus enormes pechos, lo cual no pude resistir y se
los toqué para sentir cuan duros y cálidos eran.

Daniel, le comentó a Marcos: ¿y al amigo como que le
gustó a Tania?, quien en ese momento se despojaba de la blusa que
cubría su pechos y dejaban al descubierto aquel par de hermosos
senos que querían romper el brassier, para salir de su prisión
y ser libres, para que fuesen amados y disfrutados.

Una vez sin la blusa, se acercó a mí, y puso sus pechos
muy cerca de mi cara, de manera tal que se los besé volviendo a
palpar su textura, así como su divino olor y sabor el cual disfrute
por largo rato.

Su pezones se notaban erectos y grandes y cuando se los palpaba porr
encima de la tela del brassier, me dijo con voz muy entrecortada por el
placer: si quieres, puedes quitármelo para que los disfrutes mejor.

Me quedé impresionado al ver aquel par de senos inmensos, fuera
de su diminuto y ajustado brassier, parecían que se habían
triplicado de tamaño, y sus pezones estaban muy duros y erectos
en medio de una lindas aureolas color café.

La tome por la cintura y comencé a lamerles los pezones y a
chupárselos fuertemente, mientras ella me presionaba sus pechos
contra mi cara, se retorcía entre sollozos y con sus manos me masajeaba
muy ricamente el pene por encima del pantalón, y me comentaba al
oído, que pequeño lo tiene mi amor, pero debe ser rico, esta
durito y calientico, y me lo presionaba divinamente.

Marcos y Daniel se reían mientras se desnudaban, luego me desvistieron
a mi también, y Marcos comenzó a besarme el pene que ya lo
tenía erecto, y lo hacía por encima del interior, el cual
me quitó más luego con los dientes y me dio una divina lamida
a todo lo largo de mi diminuto penecito que ya estaba echando chispas.

Marcos también encontró muy bello mi pequeño pene.

En pocos segundos los tres estábamos desnudos y solo Tania conservaba
aún su falda, la cual era, tan ajustada que le hacía resaltar
provocativamente las curvas de sus caderas y su gran pompis.

Traté de tocar su entrepiernas, para palpar su sexo, pero rehuyó
al tiempo que me decía, ¡ten paciencia mi cielo! ¡ten
paciencia mi amor, que todo será tuyo muy pronto!.

Mis ojos se desorbitaron al ver aquel par de chicos desnudos luciendo
ambos sus impresionantes y enormes penes, el de Daniel era mucho más
grande que el de Marcos, circunciso, solo un poco mas delgado, con un enorme
glande rosado, muy vistoso que invitaba a chuparlo y deleitarse con él.

El de Marcos ya se los relaté la vez pasada, es impresionante,
largo, grueso, vigoroso y con un glande maravilloso que me hizo ver el
cielo estrellado cuando me penetró, por eso Marcos es mi macho preferido
hasta ahora.

Marcos lo tenía totalmente flácido, pero el de Daniel
comenzaba ya  a despertar y me provocó tanto que se lo acaricié
y masturbé unos segundos, mientras Tania se besaba apasionadamente
con Marcos y le masturbaba su enorme pene, diciendo que era el mas hermoso
que ella conocía, lo cual yo corroboré y Daniel reconoció,
pero comentó que ellos, -Tania y él- habían conocido
hace algún tiempo a un chico que lo tiene mucho más grande
y grueso que Marcos y él, y quedó en presentármelo
tanto a mi como a Marcos; incluso comentó que cuando se conocieron,
él lo llevó a su apartamento para compartir una velada junto
con Tania y que después que ese chico lo penetró, duro varios
días con un dolor tremendo en el ano, a pesar de lo dilatado que
ya está, pero luego poco a poco se ha ido acostumbrando al pene
de su amigo, quien lo ha penetrado ya unas cinco veces y lo desea seguir
disfrutando ya que también siente lo que yo sentí con Marcos
y creo que voy a sentir también con Daniel.

Tania también comentó, que esa primera vez que Ricardo
como así se llama el chico, penetró a Daniel también
lo hizo con ella, y tuvo que pedirle llorando que se lo sacara, porque
no soportaba el dolor; y desde esa vez no se ha dejado penetrar más
con él.

Ella comentó que cuando se citan con Ricardo, solo penetra a 
Daniel que ya se lo traga sin quejarse, pero ella solo lo masturba, se
lo lame, se lo chupa, y juega con su enorme pene, pero no se deja penetrar
jamás con ese chico, ya que le tiene miedo a que la desgarre.

A mi se me hacía agua la boca de pensar en como será
ese gigante pene que ellos dicen, que es mucho más grande que el
de Marcos que lo considero enorme.

Les juro que desde ese día tengo la boca hecha agua de pensar
en algo así, que aunque me duela el culo por un mes, me lo tiraría
completo, ya que imagino que lo hará ver candela y estrellitas a
uno, cuando se tenga todo ese bicho dentro, muy bien adentro de los intestinos.

Uyyyyyyy¡¡¡¡ que rico debe ser.

Tania se separó de Marcos, y Daniel la abrazó por la
espalda y le presionaba su pene ya casi erecto contra su pompis por encima
de la falda, mientras ella se meneaba como si lo tuviera dentro.

Marcos por su parte, se arrodilló en el sofá de espaldas
a nosotros, se abrió las nalgas, y le pidió a Daniel que
ya había alcanzado la erección total, que lo penetrara y
este lo hizo sin utilizar lubricante alguno, solo con un poco de saliva
en el glande y de un solo empujón “se le fue hasta las bolas” le
entró con tanta facilidad, que yo casi no podía creerlo que
un pene tan largo y grueso pudiera entrar así de fácil, en
un culo, por más dilatado que esté, pero lo estaba viendo
y palpando y lo más grandioso era que Marcos no daba síntomas
de sentir dolor o ardor alguno, sino de sumo placer a juzgarlo por los
sollozos y gemido que salían de su garganta y los movimientos de
su cintura.

Mientras Daniel se movía dentro de Marcos, Tania y yo nos abrazamos,
yo coloqué mi pene presionando su vientre muy cerca de su vagina,
pero ella me rehuía muy discretamente, mientras me besaba, llevaba
mi cabeza hasta sus senos, sintiendo como su cuerpo temblaba de la excitación
mientras yo le chupaba cada uno de sus enormes pechos, luego fue bajando
mi cabeza por su vientre hasta su pubis, al borde de su corta faldita y
casi con un suspiro me murmuró que la terminara de desvestir, y
¡WOW! que sorpresa me llevé al verla solo en blommer, WOW….no
era una chica como imaginaba, sino un chico transexual, pero muy bien encajado
en un escultural cuerpo de mujer.

Había entre sus piernas un hermoso bulto, que al palparlo me
reveló ser un vigoroso pene, y de inmediato lo extraje por un lado
del bloomer para dejar al descubierto parte de un bellísimo pene,
circunciso, de color café y con un glande muy grande, un poco más
claro que el resto del pene, así, color café con leche, que
hacía juego con el suave tono de su bloomer.

Ella que en esos momento manejaba mi cabeza a su antojo, la llevó
un poco más abajo para hacerme sentir el olor de su sexo, y percibir
como al contacto de mis labios su pene aumentaba de tamaño y se
ponía tan duro como una roca, lo cual no pude resistir y me lo introduje
totalmente en la boca sintiendo de repente una arcada al chocar su glande
con mi garganta que por poco me hace vomitar, mientras ella gritaba del
placer que estaba sintiendo, con la mamada tan rica que le estaba dando,
se lo mordisqueaba muy suavemente mientras ella me lo metía y sacaba
de la boca tal como si estuviera haciéndome el amor oral, casi la
llevo al orgasmo, estuvimos muy cerca, pero logró contenerse.

Recuperada un poco, la despojé totalmente de su bloomer ya que
el pene se lo había sacado por una lado de la entrepierna, y pude
admirar en toda su plenitud aquel lindo y suave pene, pendiente de un par
de testículo de color oscuro, con gruesas venas sobresalientes,
que también disfrute lamiéndolos y chupándolos, hasta
tenerlos todo metidos en la boca.

Ciertamente no era aquel pene tan grande como el de Marcos o el de
Daniel, pero si era muchísimo más que el mío, creo
que tal vez tenía unos 17 o 19 cms y como unos 3 a 4 cms de grueso,
se veía formidable y de un color que me excitaba terriblemente,
sobre todo la conformación de su glande que era muchísimo
más ancho que el resto del pene y le daba una presencia extremadamente
apetitosa, sobre todo por el hecho de tenerlo completamente circunciso,
lo que a mi me vuelve loco.

Soy un apasionado de los penes grandes y circuncisos.

Se lo volví a lamer, se lo chupaba a todo lo largo, le lamía
los testículos una vez más, y las entrepiernas, hasta llegarle
al ano, el cual se lo lamí también y lo penetré con
mi lengua, mientras ella tenía las piernas elevadas al cielo y me
lo ofrecía totalmente abierto, yo sentía como sus testículos
rozaban contra mi nariz y percibía su rico olor a sexo macho, fuerte
y ácido, que me mantenía extremadamente excitado.

Marcos y Daniel aún continuaban haciendo el amor como unos locos,
Daniel lo masturbaba mientras se meneaba dentro de él, el pene de
Marcos lucía impresionante, estaba erecto, le brillaba el glande
totalmente circunciso y de un color rojo intenso hasta buena parte del
cuerpo de su pene, se veía bellísimo aquel pene, tanto que
me volví loco por tenerlo en la boca.

Mientas yo le lamía el culo a Tania, Daniel estiró su
brazo y me penetró con uno de sus dedos impregnado de saliva y de
los jugos del ano de Marcos, lo que me hizo suspirar de placer ya que me
agarró por sorpresa, y Tania me preguntó con mucho cariño:
¿quieres que te penetre amor? veo que estas muy excitado, yo estoy
lista para penetrarte mi cielo, mira mi pene como esta clamando por ti
mi.

No le respondí, me separé de su ano y me recosté
sobre el espaldar del sofá ofreciéndole mi ano abierto a
Tania para que me penetrará, pero ella me dijo: así no mi
vida, acuéstate boca arriba que te voy a hacer el amor de frente,
para que te sientas mujer, y me tomó por la cintura para ayudarme
a acostarme en aquel gran sofá, quedando mi boca debajo del pene
de Marcos, el cual de inmediato metí en mi boca y ella me levantó
las piernas hasta apoyarlas contra mi pecho, llevó su pene hasta
mi boca, que en ese momento chupaba el de Marcos y me pidió que
le ensalivara bien, lo cual hice en abundancia y WOW me penetró
de un solo empujón también, con una suavidad, algo increíble,
lo sentía totalmente adentro, sin dolor ni ardor alguno, ella estaba
acostada sobre mi, y me besaba en la boca, me mordisqueaba los labios,
chupaba mi lengua, haciéndome caricias con sus pechos en la cara,
mientras se meneaba como un remolino dentro de mi, lo que me producía
un placer inimaginable.

El pene de Marcos estaba entre nuestras bocas y ambos lo disfrutábamos
inmensamente, mientras Daniel lo seguía bombeando con fuerza circularmente
hasta  cambiar el movimiento y hacerlo de adentro hacia fuera y viceversa,
produciéndole a Marcos un placer inmenso.

Tania también se movía con fuerzas dentro de mi, me lo
metía y sacaba a gran velocidad, lo que me hacía chillar
del placer, yo apretaba mi ano con fuerza para sentirlo con toda su intensidad.

Mientras Tania me penetraba hasta el fondo de mi ser, Marcos a quien
ya Daniel se había venido dentro de él, se colocó
detrás de ella y la penetró tan ricamente, y con tanta pasión
que ella, casi lloraba de la alegría y el placer, el cual me lo
trasmitía a mi en cada embestida que me daban los dos juntos y su
pene me llegaba hasta lo más profundo de mí ser, haciéndome
gritar, chillar y hasta aullar del placer, creía que iba a enloquecer
de tanto gusto y placer.

Daniel llevó su pene aún lleno de semen hasta mi boca
para que se lo limpiara lo cual hice con inmenso agrado, dejándoselo
lúcido y continuando a lamérselo mientras disfrutaba del
banquete que Tania y Marcos me estaban dando.

Se lo chupé tanto que lo hice llegar a un nuevo orgasmo, pero
esta vez dentro de mi boca, lo cual me permitió disfrutar de un
rico chorro de semen caliente casi directo en mi garganta, espeso y con
un sabor increíblemente divino el cual trague con gran gula y gusto.

Tania y Daniel, me hacían volver loco de tanto placer, hasta
que sentí como ella se derramaba dentro de mí y Marcos aceleraba
sus movimientos buscando también el orgasmo que la hizo gritar cuando
sintió el chorro de semen en su interior, y ella le gritaba: duro
mi amor, duro mi cielo, ay, ay, ay, así, asi, dame duro mi amor,
hazme sentirte tuya mi amor, y casi lloraba en su desespero, ya que lo
que tenía dentro era mas de 25 centímetros de pene que le
bombeaban un gran chorro de semen caliente en sus intestinos.

Si lo sabré yo que ya me lo comí una vez completico.

Su satisfacción era plena, yo me sentía también
inundado de semen.

Cuando Marcos le sacó el pene del ano a Tania, el semen le chorreaba
por las entrepiernas, ya que Marcos es también muy cargado y en
cada eyaculada echa abundante chorros de semen.

Le pedí Tania que abriera sus piernas y se colocara sobre mi
cara y le fui lamiendo todo el semen que salía de su ano y los restos
que quedaron en su pene después de que eyaculara dentro de mí.

Mientras le lamía el ano, las entrepiernas y el pene a Tania,
Daniel a quien le acababa de chupar el pene hasta el orgasmo y lo tenía
aún muy lubricado de saliva y semen, se colocó en el sitio
de ella y de un solo empujón, aprovechando lo dilatado de mi ano,
me penetro brutalmente, y me introdujo de un solo viaje todo aquel enorme
pene, el cual sentí de inmediato como si me llegaba al estómago,
pero curiosamente no sentía dolor ni ardor, mas bien un placer inmenso
e infinito, que solo me provocaba era apretar mi ano alrededor del pene
de Daniel, pero era tanta la dilatación que casi no podía
controlar los movimientos de mi esfínter y solo disfrutaba del placer
que Daniel me estaba dando en ese momento.

Tanía se retorcía del placer mientras yo le lamía
el culito, los testículos y su hermoso pene que aún se mantenía
semi erecto y escurría sus últimas gotas de semen en mi lengua.

Daniel se movía frenéticamente con el pene totalmente
dentro de mi, lo que me hacía sentir un placer extremo y yo en mi
desespero le gritaba y le suplicaba que me lo empujara más y más,
para sentirlo como me golpeaba hasta el alma.

Tenía todo aquel mosntruo en mi culo y quería aún
más, y más.

Que glotón me estoy volviendo.

Cuando Tania se bajó del sofá, Marcos se arrodilló
frente a ella y se puso a chuparle el pene que aun se mantenía en
forma y en pocos segundos lo tenía otra vez totalmente erecto, entonces
el le dijo que se sentara a un lado de nosotros y al borde del sofá
y el se sentó sobre ella, tragándose completamente su pene
dentro de su ano, y se movía como si estaba cabalgándola,
y su pene nuevamente se le ponía duro ante mis ojos que nuevamente
se desorbitaban viendo como crecía ese animal, que tanto me gusta,
y tan pronto sentí que Daniel alcanzó el orgasmo dentro de
mi,y su semen ardiente invadía mis intestinos en una locura de placer,
me separé de él y corrí a sentarme sobre el pene de
Marcos y así como lo tenía de dilatado y lleno del semen
de daniel, se me fue hasta el hígado y lo sentí tan rico
que hasta sentí ganas de llorar de la felicidad, la alegría
y el placer, que no me dejaba ni hablar.

Los tres nos movíamos rítmicamente, hasta que Daniel
nos propuso que el también quería participar y así
nos pusimos todos de pie e hicimos el trencito, pero solo por unos pocos
minutos ya que estábamos todos exhautos y repletos de sexo y placer.

Yo sentía mi ano muy inflamado, me dolía y ardía
mucho, pero estaba inmensamente feliz, acababa de vivir la más rica
orgía de mi vida.

Terminamos todos dándonos un rico baño en el cual nos
enjabonamos y frotamos nuestros penes y anos y nos penetramos con los dedos
llenos de jabón y nos lamimos hasta el cansancio dándonos
muchos besitos hasta que nos llegamos al tope del placer y dimos por terminada
la orgía de ese día.

Quedamos todos muy contentos, y sobre todo yo me quede muy complacido
de Tania, y le dije que quería volver a tener una velada con ella
sola, lo cual Daniel aceptó y nos dijo que cuando lo quisiéramos
el nos dejaba solos .

Ellos viven juntos como pareja desde hace unos doce años y de
noche regentan un Night Club el cual no he visitado jamás, pero
algún día iré a conocerlo.

Le hice prometerme a Daniel que me presentaría al chico que
lo tiene más grande que Marcos y él, a lo que Tania comentó:
ojalá que luego no te arrepientas, mientras Marcos decía,
a lo mejor se olvida de mí, yo le respondí que nunca lo haría
y me incline para darle un rico beso en ese hermoso pene que tanto me hace
suspirar.

Marcos hasta ahora ha seguido siendo mi favorito, El de Daniel es rico,
pero el  pene de Marcos es una locura y desearía tenerlo dentro
día y noche, ya que me hace ver el cielo de colores.

Espero poder contarle dentro de poco, el encuentro con ese nuevo chico
amigo de Daniel, que tanto entusiasmo me ha despertado.

De verdad me reconozco que me he vuelto un glotón de penes grandes.

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