Hola me llamo Minerva y soy porrista del equipo de fútbol americano de mi escuela, y nunca pensé que me pasaría lo que me paso, aun no se como describirlo o como explicar lo que sucedió.

Soy novia de uno de los jugadores del equipo y tenemos sexo cada que podemos, el equipo acababa de ganar un partido importante y todos festejaban, se bañaban en cerveza y yo entre al vestidor para felicitar a mi novio, lo tome de la mano y lo lleve a lo mas alejado de los lockers y ahí nos empezamos a besar aunque pronto todo fue subiendo de nivel y mi traje de porrista estaba siendo quitado rápidamente. Su boca besaba mi cuello y después mis pechos, mientras sus manos acariciaban mis muslos y dentro de mi falda del uniforme de porrista. Después quito mi ropa interior y empezó a acariciar mi sexo que ya estaba húmedo.

El se quitaba los pantalones para darme acceso a su pene que yo empece a chupar hasta dejarlo erecto, a lo lejos se oía al equipo festejando el triunfo y el temor a ser descubiertos me excitaba mas.

Me coloco en 4 patas y empezó a penetrarme, solo traía puesto mi falda y calcetas, cual fue mi sorpresa cuando de reojo vi a un par de jugadores solo con sus toallas en la cintura viéndonos, al principio estaban callados pero después empezaron a animar a mi novio a penetrarme con mas fuerza. Pensé que el se detendría, pero el seguía, yo le dije “nos están viendo, espera”, pero a el no le importo y siguió penetrándome, yo intentaba taparme la cara, estaba muy apenada por que me estaban viendo.

Poco a poco fueron llegando mas jugadores, algunos aun con uniforme, otros solo en toalla y cambien mas de uno desnudo recién saliendo de las duchas. Todos vitoreando a mi novio, animandolo, reían, se burlaban, eso era ya un gran alboroto, no falto quien empezara a masturbarse y otros que se veía su erección bajo su toalla.

Mi novio estaba feliz, el mismo se echaba porras mientras me penetraba, le decían que me nalgueara y el lo hacia, fue ahi cuando uno de los jugadores se puse frente a mi, con su verga en la mano, me la acercaba repetidamente a la cara, empezaron a gritar que se la chupara, y no se porque pero eso hice, la metí en mi boca y empece a chuparla, a mi novio no pareció importarle porque no dijo nada. Después se acerco otro mas que acariciaba mi espalda y también acerco su miembro a mi cara, así que tuve que ir intercambiándolas para chupar las dos.

Mi novio saco su pene y eyaculo en mi espalda entre aplausos de todo el equipo, pensé que ahí terminaría todo, pero al parecer no, sentí que me volvía a penetrar, pero cual fue mi sorpresa cuando de reojo vi a mi novio, NO ERA EL! alguien mas me estaba penetrando! Intente voltear a ver quien era pero no podía, solo sabia que mi novio no era pues el observaba atento a su hembra, fue ahí que tuve mi primer orgasmo, uno largo y muy poderoso.

Los jugadores de enfrente también empezaban a cambiar, dejaba de chupar a uno y llegaba otro distinto, los demás seguían vitoreando, mi vagina fue penetrada por muchos hombres, perdí la cuenta, había penes chicos, penes grandes, gordos, flacos, de todos pasaron por mi boca y por mi vagina yo ya no sentía mis piernas ni mis brazos, y mis labios protestaban de tanto chupar y lamer, mi espalda y nalgas estaban llenas de esperma de todos los jugadores, el olor de semen y fluidos vaginales era muy penetrante.

Un fuerte grito me espanto, y a todos los demás, era el coach, “Que diablos esta pasando aquí?” todos guardaron silencio, la verga salio de mi boca, y el que me penetraba se inmovilizo para después empezar a sacármela. El entrenador, un norteamericano que había venido al país a entrenar al equipo, de raza negra y muy grande. Pensé que regañaria a los jugadores y ahi todo terminaría, pero después pregunto, “Acaso su entrenador no merece también festejar?” Algunos de los jugadores le respondieron “claro que si coach!” mientras el se desabotonaba su pantalón, mientras se acercaba a mi, yo lo veía asustada, el ahora viéndome a mi me pregunto: “señorita cree que yo debería festejar el triunfo con mis jugadores?” voltee a ver a mi novio que no me dijo nada, estaba quieto como todos los del equipo, todos le temían al entrenador quien era muy estricto. No se si fue mi miedo, mi excitación o que fue, pero solo pude decir, “Si señor”.

Se bajo sus pantalones y ropa interior y saco esa enorme verga negra y gorda, nunca había visto una de ese tamaño, aunque siempre había fantaseado con tener una asi dentro de mi, debo de reconocer que me dio mucho miedo. El se coloco detrás de mi y empezó a penetrarme, yo grite, era realmente grande y me estaba partiendo en dos, poco a poco los jugadores perdieron el miedo y empezaron a animar al coach. Mis gemidos de placer y dolor eran fuertes, el coach me penetraba cada vez mas fuerte y mas profundo, sentía como llegaba hasta el fondo, me tomaba de la cintura y me jalaba hacia el cada que me penetraba, después me voltio y me recostó boca arriba, ahi siguió penetrándome, ahi no podía ocultar mas mi cara, todos me veían, y yo veía a todos alrededor mio viéndome, y vitoreando, ahi llego otro orgasmo, había perdido la cuenta de cuantos había tenido, pero sin duda tener un orgasmo con una verga tan grande fue delicioso. Me lo estaba haciendo con fuerza como nunca me lo habían hecho, después el se sentó en la banca y me coloco sobre el, empece a montarlo, todos me miraban por lo que decidí dar lo mejor de mi y darle un show que nunca olvidarían a todo el equipo, inclusive dije uno de las porras del equipo hasta que el coach y yo llegamos al orgasmo, no tuve tiempo de salirme de el, mis piernas ya no me respondían, solo caí rendida en su cuerpo con su verga dentro de mi, ahi los dos tuvimos el mas delicioso de los orgasmos, sentí como su semen escurría por mi vagina, el me cargo sacándolo de el.

Ahi dio otro grito, mando a todos a bañarse, y todos le obedecieron dejándome solo con el, solo me dijo que era una gran porrista y que me vistiera, el se fue también a las duchas. Yo me puse mi uniforme de porrista y salí de ahi.

relato exclusivo

Busquedas entrantes: