Hola me llamo Paulina, tengo 38 años y soy madre soltera de una adolescente que acaba de cumplir 17 años, actualmente no tengo pareja y créanme que me hace mucha falta.

Mi hija se llama Erika y tiene novio, no se su edad pero me imagino que debe ser muy similar a la de ella, el se llama Fernando y es bastante guapo y de buen cuerpo.

No es que me guste espiar a mi hija, pero me gusta estar al pendiente de lo que pasa, asi que de vez en cuando miro lo que están haciendo, ya sea en la sala o donde estén. El otro día los vi besándose en la sala, eran besos realmente subidos de tono, con mucha lengua y manoseandose los dos sus cuerpos, realmente me excite al ver como se besaban, pensé en ir ahí y detenerlos, o al menos solo aparecer, sabia que se detendrían apenas me escucharan, pero decidí dejarlos, si no los dejaba hacerlo en paz seguro buscarían otro lugar donde besarse, así que pensé que estarían mas seguros aquí en la casa.

Se me fue haciendo adicción dejarlos solos para después espiarlos, sabia que eso estaba mal, y peor aun porque me excitaba verlos. Mas de una vez logre ver como el se marchaba con una gran erección en el pantalón que intentaba cubrirlo para que yo no lo viera.

A las pocas semanas le vi un anillo a mi hija, así que le pregunte de que era, me dijo que era un anillo de virginidad, al oir eso varias cosas pasaron por mi mente, primero tranquilidad, no porque yo fuera moralista, si no por que no quería que mi hija se embarazara a tan corta edad, pero horas después al estar en la cama a punto de dormir me puse a pensar que yo a su edad ya tenia relaciones sexuales.

Semanas después escuchaba que mi hija tenia fuertes discusiones por teléfono, la veía triste y varias veces la oi llorar, le preguntaba que tenia pero no me respondía. Yo estaba preocupada, así que un día que Erika se descuido tome su teléfono y revise sus mensajes, las peleas eran con su novio, el estaba frustrado por que no pasaban mas allá de los besos, bueno ni una puñeta recibía, y sabiendo de sus sesiones de besos me imagino que realmente se frustraba por no poder descargar sus ganas de alguna manera.

Las peleas entre ellos seguían, no soportaba ver a mi hija tan triste, ella regreso llorando a la casa después de haber estado con el, ya era noche pero aun asi que decidí llamarle por teléfono, el se sorprendió mucho al escucharme, después de saludarnos me quite la pena y le pregunte por que tanta pelea con mi hija, el le dio muchas vueltas pero no me decía nada, asi que yo tuve que sacar el tema “es por su anillo de virginidad verdad?” el se puso muy nervioso, “no, no es eso señora”, “estas seguro?” le pregunte, el dudaba al responderme, “es algo por el estilo” me dijo, “me lo imagine” le dije yo, “los he visto besarse, entiendo tu frustración”, “si es eso” me respondió, “no estoy pidiendo su virginidad, yo la entiendo, pero si necesito un poco mas”, yo le dije “se que ahora me ves vieja, pero yo una vez tuve su edad y se perfectamente de lo que hablas, seguro tienes que llegar a tu casa a masturbarte para sentirte mejor”, el se quedo callado, “Fernando?”, “si aquí estoy”, no te de pena, todos lo hemos hecho en alguna ocasión, y el me contesto, “es que yo no acostumbro hacerlo”, yo pensé que me estaba diciendo eso por pena, me quede por un momento callada y le dije “es normal si lo haces”, y el me dijo “es que mis padres son muy estrictos y siempre me lo han prohibido”, yo me quede muda, no quería entrometerme en la educación sexual que sus padres le habían dado por mas tonta que me pareciera, “entonces que haces después de que estas con Erika?”, el dijo “me doy un baño con agua fria”, yo me quede helada, pobre muchacho! y sin querer solté “por dios pobrecillo eso suena horrible” pero después tuve una terrible pena por nuestra conversación asi que decidí terminarla lo mas pronto posible, “masturbarse no tiene nada malo, es sano y no te pasara nada ni físicamente ni mentalmente”, y agregue que intentaría hablar con mi hija, porque quería que se arreglaran las cosas, y me despedí.

Me quede pensando en mi cama que le diría a mi hija, aunque sea de mente abierta siempre son conversaciones difíciles a tener con tus hijos, como decirle a mi hija que estaba bien que masturbara a su novio y que el podría hacer lo mismo con ella, yo se que ella se masturba por que alguna vez sin quererlo la he interrumpido y escuchado, pero se que hacerlo en pareja es muy distinto y quizás ella no estaba lista para aceptarlo.

No entiendo porque pero imaginar a mi hija masturbando a ese pobre muchacho me tenia muy húmeda, y termine masturbándome para después dormir plácidamente.

Pasaron unos días, era viernes y mi hija llego con su novio después de ir al cine, estaban platicando en la sala y pronto ya estaban besándose, me alegraba verlos contentos de nuevo. Pero no duro mucho tiempo, después de un rato empezaron a discutir, al principio no le di importancia pero la cosa fue empeorando y subiendo el tono de voz hasta que Fernando se fue de la casa azotando la puerta y mi hija termino llorando en su habitación.

No habia tenido ni el tiempo ni el valor de platicar con mi hija sobre esto, ella no sabia que le había hablado por teléfono a su novio.

Calcule el tiempo para que pudiera llegar a su casa y decidí hablarle de nueva cuenta a Fernando a su celular, lo primero que le dije al contestar fue preguntarle si ya estaba en casa, porque no quería hablarle mientras conducía. “si ya estoy en casa” me dijo aun de mal humor. Y yo también lo estaba! “Es la ultima vez que azotas una de mis puertas Fernando!” el se tardo en responder, para después decirme, “lo siento señora, no volverá a pasar”, yo agregue “o quizás deba hablar con tus padres”, el espantado me dijo “no, no hace falta, de verdad se lo prometo”, no sabia muy bien como era la relación con sus padres, pero parecía que eran muy estrictos con el, no se los había dicho pero el es un buen muchacho y buen estudiante, eso si, caliente como todos. Así que le pregunte si podía hablar ahora o era un mal momento, “podemos hablar, ya estoy en mi recamara”

– dime, pelearon por lo mismo?

– si señora, lo mismo

– no me digas señora que me siento vieja, dime Paulina

– lo siento

– dime, hiciste lo que te dije en nuestra anterior llamada?

– no, no pude

– lo intentaste al menos?

– no, con un baño lo solucione

solté un suspiro y me quede callada mientras pensaba, el también quedo en silencio, un incomodo silencio

– me imagino que ahora también necesitas un baño frio no?

– si

– pues no, te he dicho lo que debes de hacer, veras que tu humor cambiara

– no hay nada malo con mi humor, estoy bien

– como que estas bien? ese azoton de puerta lo llamas bien?

– lo siento

– estas en tu cama?

– no, estoy de pie

– recuéstate en tu cama

el desconcertado solo dijo “Ok”

– ya?

– si ya

– desabrochate el pantalón

– como?

– desabrochate el pantalón

– pero para que?

– mira, que me vas a hacer enojar a mi

tras unos segundos el solo dijo “ok Ya”

– dime, sigues con la erección?

– ya esta bajando

– pobrecillo, ahora baja tus trusas

el ya parecía resignado. así que después de unos segundos dijo “Ya”

– a poco no te sientes mejor?

– Si señora

– si que?

– si Paulina

– Ahora quiero que pienses en Erika, y como se besaban hoy por la tarde

– ok

– ahora dime como esta tu erección

– esta completa

– como que completa?

– pues a todo lo que da

– ok, ahora con tu mano derecha empieza a acariciarla de arriba a abajo

el no me respondió nada

– Fernando lo estas haciendo?

– si

– imagina que es la mano de mi hija

– ok

odio reconocerlo pero en ese momento yo estaba empapada y muy excitada

– dime como se siente

– se siente bien

– de verdad te estas tocando? no quiero que me engañes como la vez pasada

– no, créame, lo estoy haciendo

yo me desabotone mi pantalón y metí mi mano dentro de mi ropa interior y empece a tocarme

– sigue haciéndolo, acariciate lentamente jalándolo lentamente

– si

– puedes ir aumentando la fuerza a como tu vayas sintiendo

el empezaba a emitir algunos sonidos que me volvían loca y yo tocándome ya no me cuidaba de las palabras que le decía

– asi chiquito, disfrútalo

el no decía nada

– así fer (nunca le había dicho fer en mi vida, asi le decía mi hija)

y soltó un gemido, un gemido largo

– ya fer? llegaste?

– si, si ya

– que tal? rico?

– si

– veras que con esto te sentirás mejor, dormirás bien y todo sera mejor con mi hija

– eso espero

– pero prométeme algo, de esto nunca se enterara nadie, mucho menos mi hija

– si, no se lo diré a nadie

– y también prométeme que no pelearas mas con ella, no le exigirás nada mas que los besos acostumbrados

no se si fue que acababa de tener un delicioso orgasmo que acepto sin chistar

– ok ahora vete a dormir y mañana te disculpas con mi hija y cuando vayas a la casa también te disculpas conmigo de acuerdo?

– si señ… si Paulina

Tan pronto colgamos me desnude y termine de masturbarme, no tarde mucho mas en llegar al orgasmo, no podía creer lo que había hecho, culpo a mi enojo, a mi desesperación, a que soy muy impulsiva, al amor por mi hija o no se que me paso, tampoco podía creer lo empapada que estaba mi ropa interior cuando me la quite.

Pronto me quede dormida totalmente desnuda y dormí deliciosamente.

El basado siguiente iban a salir de nuevo, no me pregunten porque pero ese dia me puse guapa, a diferencia de muchos sábados que lo dedico a lavar ropa y me visto con fachas.

Fernando toco el timbre, mi hija abrió, ya habían hablado antes por teléfono y arreglado las cosas de la pelea del día anterior, yo estaba en la cocina cuando escuche su grito de sorpresa “son hermosas” alcance a escuchar, así que decidí asomarme, y ahi estaba ella con un ramo de rosas, se abrazaron, pero después el le dijo a mi hija “espérame tantito”, salio de nuevo y regreso con otro ramo de rosas, yo ya estaba mas cerca de la puerta para ver el ramo de mi hija que me lo estaba enseñando muy contenta, amo verla asi de contenta y emocionada. “Este es para usted señora, una disculpa por azotar su puerta”, era un ramo igual que el de mi hija, estaba precioso, hacia mucho tiempo que nadie me regalaba un ramo así, “no te preocupes Fernando, nada mas no lo vuelvas a hacer, y llámame Paulina”.

Pusimos los ramos en agua y ellos dos salieron, yo me quede en casa, muy contenta viendo mi ramo de rosas y sintiéndome bonita, se perfectamente que el notó que estaba arreglada.

Llego la noche y fui a acostarme, mi hija ya llego un poco tarde, solo toco mi puerta para avisarme que ya había regresado, se le oía contenta, y yo estaba feliz de haber logrado salvar su noviazgo, asi que seguí intentando dormirme de nueva cuenta, habrían pasado 15 minutos y mi celular sonó, vi el numero, era Fernando, cosa que me extraño muchísimo.

– Hola?

– Hola, como estas?

– Bien gracias, que pasa?

– solo hable para decirte que cumplí mi promesa y que no le pedí nada mas a Erika

– si, esta muy contenta, gracias

– pero hoy nos besamos mucho y me dejo a medias

– pues ya te dije lo hay que hacer, como ayer

– es que solo no creo poder

– claro que puedes

– ya lo intente, pero no…

– no te creo, que paso?

– pues empece, pero no siento que funcione

yo estaba un poco harta, muchacho menso como que no podía?! yo quería dormir, pero la felicidad de mi hija estaba en juego

– ok, dime, ya te desnudaste?

– solo me baje el pantalón

– desnúdate completamente

– ok, espera

– ok

– ya

– ok, iniciemos, quiero que acaricies tu pene lentamente

– ok

– imagina que Erika y tu se están besando y acariciando

– si

– que su mano alcanza tu pene y lo empieza a acariciar de arriba a abajo

– ahja…

– dime, lo estas disfrutando?

– si Paulina

– jalalo despacito pequeño

una vez mas yo ya estaba muy excitada, sabia que estaba mal, pero no podía controlarme

– si

– dame un minuto fer, no tardo, no pares ok?

– ok

yo necesitaba sacarme la pijama y mi ropa interior, realmente estaba que ardía, abrí el cajón de mi buro y saque mi dildo, me desnude lo mas rápido que pude y regrese al teléfono

– ya aquí estoy

– ok

yo ya masajeaba mi clítoris, y en ratos mis pezones, para después meter mi dildo dentro de mi mientras hablaba con el novio de mi hija, estaba yo realmente loca!

– oye fer, gracias por las rosas estaban lindisimas

– no agradezcas, que bueno que te gustaron

– eres un tierno

el soltaba pequeños gemidos, y yo sin quererlo también

– dime como esta tu pene

– muy duro y parado

– acaricialo bebe, imagina que es mi mano

– si bebe

– mas rápido anda

– si

hasta que tuvo su orgasmo, un delicioso orgasmo, yo hice todo lo posible por no tener el mio

– rico fer?

– si Paulina muy rico

yo solo quería terminar la conversación para tener mi orgasmo

– ok, pues ya a dormir ok?

– si, muchas gracias

– anda no agradezcas, lo hago por ver feliz a mi hija, nos vemos

– bye

solo colgamos y yo me masturbe con mi dildo como posesa hasta tener un fuerte y delicioso orgasmo que espero no haya escuchado mi hija, y me quede dormida.

Al dia siguiente me desperté muy descansada, contenta, lo primero que hice al bajar fue ir a ver las flores y olerlas, me sentía como colegiala enamorada y no sabia porque.

Paso una semana, mi hija y su novio estaban como ya era costumbre besuqueándose en la sala, yo los espiaba, realmente se besaban deliciosamente, la mano de el buscaba bajo su falda, acariciaba sus piernas, después su entrepierna, y cuando se decidió a subir a su sexo, mi hija lo detuvo. Yo empezaba a humedecerme, después su mano fue a sus pechos, aunque solo pudo acariciarselos por unos segundos, mi hija le detuvo. Pobre chico! pensaba. Ella le acariciaba el pecho a el y en ratos sus piernas, pero jamas intento acercarsele a su miembro, que desde mi lugar se alcanzaba a ver como su paquete crecía y crecía. Siguieron hasta que mi hija le puso un punto final, “para, es mejor que te vayas” , claro mi hija temía que de seguir no podría detenerse. Se despidieron, mi hija subió y se encerró en su recamara. Yo termine de alzar las cosas de la cocina para subirme a acostar, cuando apagaba las luces y me disponía a echar el cerrojo a la puerta me percate que el seguía en su coche estacionado afuera, no se cuanto tiempo ya llevaba ahi, 10, 15 minutos por lo menos. me preocupe asi que decidí salir a ver que pasaba, me acerque vi que tenia las manos entre sus piernas, me asome no vi nada raro, el bajo el vidrio, le pregunte por que no se había ido, que si el auto no prendía, “no no es eso, es que…” como no lo vi con intensiones de decirme, me metí al coche por el otro lado, y le volví a preguntar “Que pasa?” El se quito las manos de entre las piernas y me enseño, “mire” vi que tenia un enorme bulto, “asi no me puedo llegar a la casa, mis padres se darán cuenta”, “asi que estoy haciendo tiempo”, le pregunte “pues ya cuanto llevas aqui?”, “como 20 minutos” me contesto, en eso sonó su teléfono, era su madre, “si mama ya voy para allá, perdón es que no vi la hora”, realmente cambiaba su voz cuando hablaba con sus padres, se ve que lo tenían algo aterrorizado con la disciplina.

“Ábrete el pantalón” le dije, o mas bien le ordene, el me voltio a ver asustado, “que te lo abras te digo”, el se bajo el cierre y desabotono el pantalón, “sacatelo”, el se saco la verga de sus boxers, estaba totalmente erecto, era realmente grande y hermoso, circuncidado, mi mano fue directamente a el y empece a masturbarlo, hacia ya algún tiempo que no tenia una verga en mis manos (o en mi vagina), ya en mi mano lo sentí aun mas grande, grueso, firme y muy caliente, seguí acariciándolo, de arriba a abajo, jalándolo lentamente, el tenia la mirada al frente y a veces la bajaba para ver como lo hacia, su verga empezó a soltar babita que pronto se esparció por todo su miembro gracias a mi mano, yo ya estaba empapada, y con unas inmensas ganas de meterlo en mi boca, pero me contuve, seguí masturbandolo cada vez mas fuerte, mi mano bajaba hasta sus testículos, jóvenes y exquisitos testículos que masajee, “alguna vez te habían masturbado?” le pregunte, “no nunca” me contesto, “de mamadas ni hablamos verdad?” no, nunca”, el puso su mano en mi falda, no me importó, después empezó a meterla y a acariciar mis muslos, lo detuve, “no lo hagas” le dije, aquí estoy para masturbarte a ti, que yo me masturbo al rato, “lo haras? me preguntó, no sabia que decirle asi que corregí, “me refiero a que yo puedo hacerlo sola si en algún momento lo necesitara” cuando le detuve la mano, nos quedamos agarrados de la mano, mientras yo seguía y seguía masturbandolo, lo veía a la cara, como gozaba y soltaba pequeños gemidos, hasta que apretó mi mano y tuvo un gran orgasmo, llenando mi mano de su semen caliente y espeso.

Lo acaricie hasta que saco toda su leche, “ahora vete que tus papas te esperan” y me salí del auto a paso veloz para meterme a la casa. El se arranco a toda prisa y se fue.

Tan pronto cerré las puertas de la casa a mi espalda, lleve mi mano a mi boca y con mi lengua limpie mi mano, saboree su delicioso semen. Y subí a mi recamara a masturbarme con el aroma de su sexo aun en mi mano.

Mi hija estaba contenta, su novio estaba contento, yo estaba contenta, estaba haciendo algo mal? debía detenerme? que pasaría si lo hago? eran preguntas que en ratos se me venían a la mente.

Al dia siguiente el me envió un mensaje a mi celular “discúlpame por lo mi mano irrespetuosa”, yo le respondí “ya esta olvidado”, el contesto “nunca he tocado una”, yo le respondí “ya lo harás, no desesperes”, aunque después corregí y le mande otro, “pero no la mia!”

Intente hablar con mi hija, hablar sobre sexualidad, sobre lo que hacia con su novio. Así que me senté con ella y le dije que teníamos que hablar,

– quiero hablar sobre lo que tu y tu novio hacen en la sala

– mama! no hacemos nada

– se besan, los he visto

– mama eso es privado, aparte son solo besos

– han pensado hacer algo mas?

– no, ya te dije lo del anillo, soy virgen y lo seré hasta que me case

– si pero me refiero a tocamientos

– mama! no me hables de esas cosas

ella se paro y se fue a su recamara molesta, realmente no íbamos a poder tener esa platica y convencerla de masturbar a su novio.

El siguiente sábado mi hija tenia que hacer un trabajo con sus amigas, primero iban a una exposición y después a casa de una de ellas, por lo que estaba sola, arreglando cosas de la casa, para mi sorpresa sonó el timbre, era Fernando con una docena de flores, le abrí la puerta, justo después de que me saludara le dije “Erika no esta, fue a hacer un trabajo, no te aviso?” el respondió, “si, si me aviso”, cosa que me extraño, y le dije “pero déjamelas, las pongo en agua, pasa”, el paso, cerré la puerta y lleve las flores a la cocina, el espero en la sala, regrese con las flores en un florero y lo puse en la mesa. El se me acerco y me dijo “las flores son para ti”, cosa que me sorprendió, pero que me halago, “para mi por que?” le pregunte, “por lo del otro dia” me respondió, “que lindo, están hermosas” le dije, y fue ahi cuando se me abalanzó sobre mi y empezó a besarme la boca, yo intente empujarlo pero a la vez que lo empujaba mi boca correspondía su beso, cada vez mis brazos lo empujaban con menos fuerza hasta que deje de poner resistencia y nos besamos apasionadamente, no sentamos en el sillón sin dejar de hacerlo y empezamos a acariciarnos mientras lo hacíamos, nuestras lenguas se acariciaban entre si, su mano fue a mis rodillas pero pronto empezó a subir por debajo de mi falda, yo acariciaba su torso y su vientre plano, el acariciaba mis muslos y yo también fui a sus piernas, el besaba mi cuello y yo me volvía loca.

Deje que su mano acariciara mi entrepierna, tenia miedo de ir a mi sexo, yo deseaba tanto que lo hiciera, pero fui paciente, asi que le puse el ejemplo y mi mano fue a su paquete que ya resaltaba de su pantalón, sentí su verga erecta bajo sus jeans.

Empece a desabotonar su pantalón y a bajar su cierre, eso lo animo a llegar hasta mi vagina, que empezó a acariciar con torpeza por encima de ropa interior ya húmeda.

Yo saque su verga, ahora podía verla con la luz del dia, se veía hermosa, y empece a masturbarlo.

– “Quítate el pantalón”

El se quito el pantalon y sus trusas y se volvio a sentar a mi lado y seguí masturbandolo y acariciando sus testiculos, el regreso su mano dentro de mi falda para acariciarme por encima de mi ropa interior.

– “si quieres sentir por primera vez una vagina, hazlo directamente”

Asi que el intento bajarme mi ropa interior, yo le ayude subiendo mi pubis, y la saco por mi falda, estaba empapada, y ahora si la acaricio directamente, después de dejarlo explorarla a todo lo largo le dije “concentrate en mi clítoris” y el obedeció, no era un experto pero iba mejorando.

– “Nunca has visto una?”

– “Solo en fotos”

Me puse de pie y me quite la falda, y me volví a sentar, “mirala” le dije mientras abría mis piernas, el se inco frente a mi y se acerco a ella tímidamente, “no muerde, acércate”, el se acerco, deseaba intensamente que la empezara a comer, pero no se atrevía.

– “te gusta?”

– “si es hermosa!”

– “y que esperas para besarla?”

El empezó a besarla, “lamela” le sugerí, el empezó también a lamer, a besar, primero deje que hiciera lo que el quería, lo hacia de arriba a abajo, mis talones estaban sobre su espalda, después le dije que se concentrara en el clítoris, yo ya estaba a punto de explotar de placer, el se concentro en mi clítoris, lo lamia, lo besaba, lo succionaba, dejo de tenerle miedo y lo hacia con ganas, yo lo tenia agarrado de su cabello con una mano y mi otra lo tenia en uno de mis senos acariciando uno de mis pezones, hacia mucho tiempo que nadie me comía.

– “asi, asi, no pareces bebe, mas, mas”

mi pubis se movía sin mi control, soltaba gemidos sin control hasta que tuve un delicioso orgasmo en su boca y quede tendida, el solo me veía ahi hincado entre mis piernas algo asustado y acariciándome mis muslos para tranquilizarme

Lo voltee a ver, seguía erecto, “siéntate” le dije, el se sentó a mi lado, le quite su playera, sus calcetines, lo desnude completamente, y empece a chupar su verga, a lamerla lentamente, a besarla, mientras lo veía a los ojos, mi mano masajeaba sus testículos, recorría su verga con la lengua para después meterla toda en mi boca y chuparla, “termina en mi boca” le dije, jugaba con mi lengua mientras estaba dentro de mi boca, después la sacaba para acariciarla con mi mano, intentaba estirarsela mas, usaba mis dos manos, moviendolas en círculos, cada vez mas fuerte, el gemía de placer, la meti de nuevo en mi boca para no perderme su leche, y seguí chupándolo hasta que el eyaculo en mi boca, el primer chorro lo trague sin problema pero la cantidad de leche que tenia este muchacho era impresionante, que casi me ahoga, pero después de guardar el ultimo chorro en mi boca pude tragarlo, sabia delicioso!

Debo decirles que yo no suelo hacer esto debido a las enfermedades, pero sabiendo que este joven era sano y virgen aproveche para beber este manjar.

Me recosté junto a el, y lo bese en los labios y reposamos unos momentos, voltee a ver su miembro y cual fue mi sorpresa que estaba igual de erecto que al principio! bendita juventud. Le tome de la mano y lo lleve a mi recamara.

Lo acoste en la cama, me desnude completamente y sin preguntarle me le sente encima, tome su verga con mi mano y la dirigi a mi vagina y baje mi cuerpo metiendola hasta el fondo, el tenia una cara de asustado, asi que me incline y lo bese apasionadamente mientras empezaba a moverme lentamente dentro y fuera de el, levante el torso de nuevo para poderlo montar a mi gusto, tome sus manos y las lleve a mis senos, el empezó a apretar y yo me movía arriba y abajo de el sobre su deliciosa verga. En ratos me inclinaba hacia adelante, en ratos hacia atrás, disfrutando cada cm de su verga, en ratos despacio, en ratos rápido, dejandole caer todo mi peso sobre su verga y testículos.

Después me salí de el y me acosté boca arriba, “penetrame bebe” le dije, el se coloco entre mis piernas y empezó a penetrarme, mis piernas lo rodeaban y el se movia, no era ningún experto pero aun así lo estaba disfrutando, los dos gemíamos de placer, “mas fuerte!” le ordenaba, hasta que tuvimos un delicioso orgasmo, llenando toda mi vagina de semen, se salio de mi y se acostó a mi lado, por mi vagina brotaba su leche, afortunadamente tomo pastillas anticonceptivas.

Vi el reloj, ya era tarde y mi hija no debería de tardar en llegar! “debes de irte” le dije, el se vistió apresuradamente y se marcho, yo me metí a la ducha a bañarme.

Ahí me entro un cargo de conciencia, “Que había hecho?” le había quitado lo virgen al novio de mi hija!

Continuara…

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