Parte de la serie “Los amigos de mi hijo

Al día siguiente de la visita de los amigos de mi hijo para traerle los apuntes y llenarme el estomago de leche mi hijo estaba bastante mejor de la fiebre, para mi desgracia parecía que nada iba a evitar que esa fiesta se celebrara.

Mi esposo libraba ese día y también el día siguiente, el dichoso día de la fiesta así que me llevo al cine y a cenar, salir de casa fue un alivio para mi y como Jorge estaba algo mas recuperado de la gripe no tuve ningún inconveniente en dejarle solo, salir de casa era evitar a Marcos y mucho mas si iba con mi esposo.

Volvimos a casa a eso de las 23:00 y mi cara de alegría cambio por completo cuando al entrar vimos en el salón a mi hijo y también a Marcos que estaba con mi hijo en el sofá, el mismo sofá donde el día anterior me había tragado su polla y la de sus amigos, estaban viendo una película.

“Hola papa, hola mama”

“Hola chicos ¿que tal?” dijo mi esposo

“Bien, estamos viendo una película, se me había olvidado deciros que había invitado a Marcos a cenar a casa y a dormir para preparar mi fiesta de mañana”

“Tranquilo hijo, ayer conocí a tu amigo Marcos y ya me dijo que hoy vendría a casa a cenar”

“¿Que tal la película Maribel?” me pregunto el cerdo de Marcos

“Bien…muy bien”

“¿Y la cena Enrique?”

“también bien chavalote”

“¿Has cenado salchichas Maribel?”

Mi esposo y mi hijo no entendían el doble sentido de la frase de Marcos, yo si.

“No, he cenado pescado”

“¿Qué es eso de las salchichas?” pregunto mi esposo

“Jajaja, es que el otro día que vino Marcos a cenar comimos salchichas” dijo el ignorante de mi hijo sin saber que no fue la única salchicha que me comí esa noche

Jajaja, pero hombre no vais a cenar lo mismo siempre ¿no?” dijo mi esposo

“¿Habéis cenado ya?”

“Si mama, Marcos ha traído unos Durum del turco de abajo, también había traído unos para papa y para ti porque pensaba que cenaríais aquí”

“Muchas gracias chavalote, mañana me como yo el mió para almorzar” dijo mi esposo

Por suerte mi esposo había decidido llevarme esa noche a cenar por que lo ultimo que me hubiera apetecido es cenar como Marcos y que se repitiera lo de la vez anterior pero con mi esposo en la mesa.

“¿Como vais a dormir?” pregunto mi esposo

“No te preocupes Enrique, yo duermo aquí en el sofá perfectamente”

“Mama, le he dejado un pijama de verano a Marcos de los míos para dormir”

“Ya, ya me he dado cuenta de que era uno de tus pijamas el que lleva puesto, me parece muy bien que te preocupes por tu amigo”

Marcos en cambio no se preocupaba por mi hijo, solo se preocupaba por reventar mis agujeros.

“Yo estoy algo cansada, me voy a dormir”

“Jajaja, es que no estas acostumbrada a salir por ahí, yo voy a quedarme aquí con los chicos un rato mas viendo la película”.

Yo pensé que lo que mi esposo no sabía es que si estaba cansada es porque en los últimos dos meses ya no llevaba la cuenta de las pollas que me habían reventado el coño, roto el culo e inundado mi garganta con su semen.

Le di un beso de despedida a mi hijo y a Marcos y otro a mi esposo que estaba algo animado por el vino de la cena y me beso con lengua delante de los chicos.

Antes de llegar a mi habitación note una mano que me tocaba la espalda, Marcos había ido detrás mía con la excusa de ir al baño, me agarro por la cintura y me dio un profundo beso con lengua, yo le empuje hacia atrás.

“¿Estas loco?, mi esposo esta aquí…”

“también estaba tu hijo aquí el otro día cuando te folle el culo”

“¿Que quieres?”

“Ya he preparado la fiesta de mañana, va a ser espectacular, quiero que esta noche de madrugada te levantes y me vengas a ver al salón”

“Nose si podré, mi esposo podría…”

“No te lo estoy pidiendo, como yo me despierte mañana sin haberte visto tendré que tomar medidas drásticas”

“Esta bien, esta bien…”

Me di la vuelta para entrar en mi habitación y la voz de Marcos volvió a sonar a mi espalda

“¿Acaso no hay beso de buenas noches para mi?”

“Ya te lo he dado antes en el salón”

“Eso era una mierda de beso, me tienes que dar uno como el del cornudo”

Las risas de mi esposo y mi hijo en el salón mientras veían la película me confirmo que seguían allí así que me acerque a Marcos y agarrándole la cabeza metí mi lengua en la boca enroscándola con la suya, al sacar mi lengua un hilo de saliva unía nuestros labios, después de eso Marcos me dio un cachete en el culo y me dijo

“Hasta dentro de un rato putilla”

Yo entre en mi habitación, me desnude completamente y me puse mi camisón de verano.

Era un camisón rosa y debajo de el únicamente llevaba mis braguitas, el camisón era lo bastante tupido como para que mis pechos no se transparentaran con el.

Luego me metí en la cama pero no me dormí, mi esposo se acostó a las 0:00, tenia ganas de juerga pero le dije que me dolía la cabeza y después de protestar un poco se quedo dormido.

Escuche como mi hijo se iba a su habitación a las 0:30, cuando le escuche cerrar la puerta mire a mi esposo, le llame un par de veces bajito y no contesto, estaba completamente dormido.

A la 1:30 me levante, entre en la habitación de mi hijo que no había puesto el pestillo y pude ver que estaba roncando, volví a cerrar la puerta, cerré la de mi dormitorio y fui hacia el salón temiéndome lo peor como un reo que se dirigiera a la horca.

En el pasillo pude ver que la tv del salón estaba encendida, cuando entre pude ver que Marcos seguía despierto viendo una película pornográfica en la que aparecía una chica negra con tres hombres blancos, yo solo había visto una película pornográfica un par de veces pero jamás había visto algo como la escena que Marcos estaba viendo.

La chica negra estaba entre tres hombres de manera literal, nose como lo había logrado pero los tres tipos estaban dentro de ella, uno en el culo y dos en su coño

“Hola Maribel, te estaba esperando, ¿te gusta la película?”

“No”

“Vaya, pues es una escena muy buena, lo mismo me da por ponerla en practica contigo”

“Es horroroso, la están reventando”

“Pues o es muy buena actriz o no parece que le este disgustando tener tres polla en sus agujeritos”

Al cabron de Marcos no le faltaba razón, las caras de la chica y sus gritos parecían decir que estaba gozando con aquello, aunque claro, ella a diferencia de mi participaba en esas escenas por gusto y no forzada.

“Bueno, ¿que querías?”

“¿Llevas bragas?”

“Si”

“Pues acércate”

Me acerque a el, metió sus manazas por debajo de mi camisón y dijo

“Pues bragas fuera”

Al tiempo que de un tirón me las bajaba por completo y las dejaba sobre la mesita del salón enfrente de el.

“No veas como me pone saber que debajo de ese camisón no llevas nada”

“Ya lo veo” respondí yo mirando el bulto que comenzaba a marcarse en el pantalón del pijama que mi hijo le había dejado para dormir

“Jajajaja, veo que estas atenta a la polla que te gusta, eso esta bien, vete a la cocina y tráete uno de los Durum de la cena que el cornudo y tu todavía no os habéis comido”

No sabia que nueva maldad estaba maquinando su mente, fui a la cocina y cogi uno de los Durum de la cena, para el que no lo sepa son una comida árabe que consiste en un pan relleno con carne y otras cosas.

volví al salón y en cuanto me vio entrar por la puerta Marcos se bajo los pantalones lo que me hizo saber al instante que fuera lo que fuera lo que pretendía hacer no iba a gustarme.

Su polla cimbreante se mostró ante mi, en los últimos tiempos había visto esa polla muchas mas veces que la de mi esposo en los últimos 3 o 4 años de matrimonio.

“Dame el Durum”

Se lo di y Marcos que ya tenia la polla bien dura comenzó a meter su polla por la parte de abajo del Durum, la carne a presión iba saliendo manchando el sofá pero el no paro hasta que saco su polla por el otro lado del pan dejando su polla clavada en el Durum.

“Limpia un poco esto y luego comete la cena”

Yo limpie los trozos de carne y verdura que habían caído en el sofá y en el suelo pero antes de chupar su polla le dije

“Haré lo que quieras en otro momento, pero por favor, mi marido y mi hijo podrían oírnos y…”

“Aun no te has dado cuenta de que eso forma parte del juego, que tu hijo y tu marido estén aquí al lado mientras me comes la polla es lo que hace que se me ponga como una puta barra de hierro sin necesidad de tocarme, venga, comete la cena, la he traído con mucho cariño para tu esposo y para ti y no la habéis probado”

volví a arrodillarme ante aquella polla que ya conocía también y comencé a mordisquear los trozos de pan y carne que rodeaban la cena, estaba fría y yo no tenia nada de hambre pero eso a Marcos no le importaba nada, por suerte se canso pronto del juego ya que no debía ser muy agradable para el tener la polla metida ahí así que saco su polla del Durum y lo dejo encima de la mesa junto con lo que yo había recogido.

“Venga, déjame bien reluciente la polla que tiene restos de comida y ya sabes que yo soy muy limpio”

Sin decir palabra, la agarré por la base para masturbarle mientras mi lengua jugaba con su frenillo, me metí en la boca aquella dura polla comenzando a mamársela…

Mis labios apretaban su glande y su miembro desaparecía en mi boca al completo al mismo tiempo que mis dedos acariciaban sus huevos.

“Ya eres una autentica maestra Maribel”

Obviamente Marcos se refería a mi labor como felatriz.

Tenia su polla en la boca y podía ver como el me miraba, yo tenia mis manos apoyadas en sus muslos y el me ordeno que las pusiera en mi espalda, pensé que me iba a coger la cabeza para guiarme en la mamada pero no lo hizo, en ese momento nuestro único contacto entre nosotros era su polla en mi boca y sus ojos que no dejaban de mirarme con una sonrisa dibujada en su cara.

“Quítate los tirantes del camisón, quiero verte esas tetas maravillosas”

Me baje los tirantes por mis hombros y baje mi camisón hasta mi cintura para que Marcos pudiera tocar mis tetas y verlas bien.

Con mis manos a la espalda esta vez si agarro mi cabeza y comenzó a moverme, adelante y atrás, follándome la boca.

M lengua jugueteaba con el tronco de su polla dentro de mi boca, y con la punta cuando me la sacaba, a veces me la sacaba de la boca  y me la pasaba por la cara para luego volvérmela a meter hasta que notaba como mi nariz tocaba su pubis y el podía notar su polla alojada en mi garganta.

Estaba con su polla clavada en mi garganta cuando escuche el grifo de la cocina, Marcos me miro y me soltó la cabeza, yo me levante del suelo, me coloque el camisón y me senté en el sofá, Marcos se incorporo, se subió los pantalones y se puso un cojín tapando su erección.

Mi hijo entro en el salón y yo agarre el mando de la televisión y cambie rápidamente de canal para quitar la película pornográfica que seguía en la pantalla esta vez con la chica negra recibiendo la corrida de los tres hombres en su cara.

“Marcos todavía estas…¿Mama?”

“Hola hijo, ¿que pasa, no puedes dormir?”

“No, es que tenia un poco de sed por la cena ¿y tu?”

Marcos no me dejo responder

“Tu madre también tenia sed, me ha dicho que se había levantado a tomarse un vaso de leche y como había visto la luz de la televisión había pasado a ver que tal estaba”

Incluso en ese momento Marcos encontraba la forma de humillarnos haciendo mención a la “leche” en ese instante.

“Muy bien, pues yo me voy a la cama que estoy muerto”

Yo no dejaba de mirar la mesita del salón donde Marcos había dejado mis bragas, si mi hijo las veía me seria muy difícil explicar que hacían las bragas de su madre en una mesa delante de su mejor amigo.

“Muy bien tío, descansa para estar preparado para la fiesta de mañana”

“Si cariño, yo también me voy a ir a la cama” dije yo

Antes de levantarme Marcos me agarro de la mano sin que mi hijo se diera cuenta

“Si, en cuanto tu madre se tome el vaso de leche nos vamos todos a dormir”

“Venga, buenas noches” dijo mi hijo y a los pocos segundos en el silencio de la noche escuchamos como cerraba la puerta de su habitación.

Obviamente Marcos no iba a dejar la oportunidad de llenarme la boca de leche tan fácilmente.

“Ha estado cerca Maribel,jajaja”

“No tiene gracia, si mi hijo hubiera visto mis bragas sobre…”

Marcos dejo el cojín, se volvió a bajar los pantalones y dijo

“Cállate y tomate tu vaso de leche calentita”

Iba a volver a ponerme de rodillas, mi corazón latía desbocado sabiendo lo cerca que había estado mi hijo de sorprender a su madre con la polla de su amigo en la boca.

“Bueno, lo he pensado mejor, como te has tratado de librar con eso de que tu también te ibas a dormir te vas a poner en ese sofá bocabajo”

“¿Cómo?, no entiendo…”

“Que te pongas en el sofá con los pies hacia arriba y la cabeza bocabajo, con tu cabeza colgando por el borde”

todavía no sabia lo que quería, fui al sofá individual que teníamos al lado derecho del otro sofá, junto a la terraza y me puse como me había ordenado, Marcos se levanto y se inclino con su polla apuntando a mi cara, se apoyo en los brazos del sofá como haciendo flexiones hacia donde yo tenia mi cabeza y me dijo.

“Por lista te voy a follar la boca”

En esa posición pronto sentí la polla de Marcos en mi boca, era fuerte y cada vez que hacia una flexión hacia abajo me enterraba su polla en mi garganta, en esa posición no podía hacer nada para impedírselo.

En el silencio del salón solo se oía el chapoteo de mi saliva cada vez que Marcos penetraba mi boca con fuerza, en ocasiones me provocaba arcadas y mi saliva comenzaba a salir hacia abajo manchándome la nariz y la cara al estar bocabajo.

La polla de Marcos volvió a desaparecer en mi boca cuando me la metió hasta casi el nacimiento de sus huevos, mi boca era solo un agujero donde Marcos metía su polla, no era una mujer, no era una persona, me trataba como a un trozo de carne, como a una muñeca

Debido a la falta de aire, mi boca se abría y cerraba desesperadamente y por suerte la pesadilla termino pronto, la descarga de Marcos inundo mi garganta, en esa posición no podía tragar bien y comencé a toser provocando que el semen se resbalara por mi cara mezclándose con mi saliva formando una mascara dantesca.

Cuando Marcos termino cogio mis bragas y se limpio con ellas su polla manchada de restos de semen y babas.

Se subió los pantalones y volvió a sentarse en el sofá.

“Ahora puedes limpiarte y recoger la cena”

Eso hice.

“Mete esto en la lavadora” me dijo lanzándome las bragas a la cara

también obedecí y volví al salón con la esperanza de que todo hubiera acabado.

“¿Puedo irme ya?”

“Ahora mismo, espera un momento, mañana es sábado, ¿a que hora se suele levantar el cornudo los días que libra?”

“Bastante tarde, sobre las 11:00 o mas”

“¿Y el tontito?” dijo refiriéndose a mi hijo

“A las 10:30, se levanta a esa hora para ver una serie en la televisión”

“Jajaja, jodido niñato, el viendo series para niños y yo follandome a su madre”

“Para que quieres…”

No me dejo preguntar porque quería saberlo cuando me dijo

“¿Y tu?”

“Pronto, sobre las 9:00”

“Jajaja, perfecto, perfecto, mañana te espero en el baño a las 9:00”

“Pero como quieres que…”

“Chssssss, calla puta, estate a las 9:00 en el baño o ya sabes lo que pasara”

“Esta bien”

“Ven aquí un momento”

Me acerque a Marcos que se levanto poniéndose delante mía y agarrando mi camisón por el cuello lo rajo completamente hasta el final dejándolo en el suelo destrozado por completo.

“Y por respondona vas a dormir en pelotas”

“Por que has hecho…”

“Venga a dormir cojones, no querrás que tu marido o tu hijo se levanten y te vean aquí en pelotas, hasta mañana a las 9:00”

Cuando entre en mi habitación con mi camisón destrozado en una mano pude escuchar que estaba roncando, por suerte no estaba despierto, no sabría como habría podido explicar porque motivo entraba en el dormitorio desnuda y con el camisón destrozado en una mano.

Me fue imposible dormir el resto de la noche, no podía dejar de pensar en Marcos y en que pretendería hacer a las 9:00 de la mañana mientras mi esposo y mi hijo dormían, la noche se me hizo eterna y a las 8:55 me levante sin hacer ruido comprobando que mi esposo seguía completamente dormido salí de la habitación pude escuchar el silencio de la casa, los ronquidos que provenían de la habitación de mi hijo me confirmaron que seguía durmiendo y eso me ayudo a entrar mas tranquila en el baño.

Cuando entre no había nadie, me senté en el vater y espere, nose el tiempo que paso ya que no llevaba reloj pero fue poco hasta que Marcos entro en el baño.

“así me gusta, que mi puta sea puntual y este ya desnuda para recibirme”

“¿Para que querías que estuviera aquí?”

“Para darnos una ducha juntos”

“Estas loco, como vamos a…”

Marcos se acerco a mi y me dio una bofetada, después de todo lo que me había hecho sufrir creo que era la primera vez que me ponía una mano encima.

“Me estas empezando a cabrear, ya deberías saber que yo doy ordenes y tu obedeces, cada día que pasa estas mas respondona y al final voy a tenerte que meter la polla delante de tu hijo para que veas quien manda”

Yo todavía estaba acariciando mi mejilla tras el golpe que Marcos me había dado cuando el se acerco a la bañera, abrió la mampara de cristal y abrió los grifos.

Se quito los pantalones del pijama y los calzoncillos y se acerco al vater donde yo estaba sentada, se miro en el espejo donde podía verse reflejado desnudo de cintura para abajo conmigo a escasos centímetros desnuda y con mi cabeza cerca de su paquete, solo con esa imagen en el espejo su polla comenzó a cobrar vida.

Puso su mano en mi cabeza y movió mi cabeza hasta situar su glande en mi boca, su pene siguió creciendo al notar la humedad de mis labios y se fue metiendo cada vez mas en mi boca, me dejo la cabeza y llevo ambas manos a sus caderas.

Cuando Marcos que seguía mirando el espejo pudo ver que su polla ya estaba completamente dura y la mitad de ella se encontraba dentro de mi boca sonrió y sin dejar de mirar al espejo comenzó a moverse bombeando su polla en mi boca, lentamente al principio, disfrutando del momento, incrementando después el ritmo sin quitar ojo del espejo.

Apoyó luego sus dos manos en mi cabeza para ajustar mejor sus embestidas, follándome por la boca sin parar y mirando el espejo como si estuviera viendo una película como la de la noche anterior.

Sorprendentemente me saco la polla de la boca y mirando a la bañera me dijo

 “Venga métete dentro”

obedecí y me metí en la bañera, Marcos quería que me tumbara en ella y obedecí, el agua estaba un poco frió y mi piel se puso de gallina y mis pezones duros como piedras.

“Te estas poniendo cachonda” me dijo Marcos

“No es eso, el agua esta fría”

Marcos se acerco y abrió un poco mas de agua caliente, cuando la bañera estaba bastante llena detuvo los grifos, se quito la camiseta del pijama y se metió dentro de la bañera.

La bañera no era de las normales, era bastante grande, no tanto como un jacuzzi pero si bastante, lo suficiente como para que entráramos Marcos y yo.

Marcos echo un poco de jabón en la bañera y pronto comenzó a hacer algo de espuma

“Tengo hambre Maribel, ¿tu no?”

“No, yo no”

“Bueno, es verdad, me olvidaba que tu ayer de madrugada te comiste un Durum y un vaso de leche,jajaja”

“El caso es que yo quiero desayunar, ¿sabes lo que voy a desayunar Maribel?”

“No”

“Pues voy a desayunar coño pasado por agua”

Nada mas decir esto Marcos se incorporo en la bañera, me lanzo una de sus diabólicas sonrisas y se sumergió buscando su desayuno.

Lo encontró pronto y durante unos minutos se dedico a comerme el coño, algo que por desgracia yo sabia que hacia muy bien, cuando le faltaba aire subía la cabeza y en mas de una ocasión pensé en ahogarle pero no lo hice, cuando cogia aire volvía a sumergirse y continuaba su desayuno.

Aquella vez era diferente a las otras en que había comido ahí abajo, la sensación del agua y su lengua al mismo tiempo en mis partes mas intimas hicieron que mi cuerpo comenzara a experimentar placer mucho antes de lo que yo había esperado.

Marcos seguía subiendo y bajando la cabeza dentro del agua mientras lamia mi clítoris y cuando supe que me seria imposible evitar los gemidos eche mi cuerpo hacia atrás sumergiéndome en el agua, de ese modo mi orgasmo fue ahogado y nunca mejor dicho por el agua de la bañera.

Marcos y yo sacamos las cabezas del agua casi a la vez

“Un desayuno delicioso, como siempre”

Marcos volvió a ponerse hacia atrás en la bañera apoyando su espalda en la porcelana y me dijo

“Ahora tienes que desayunar tu, ¿sabes lo que hay de desayuno?”

Era evidente la respuesta que esperaba y se la tuve que dar

“Polla”

“Jajajaja, efectivamente, mi polla pasada por agua”

No espere mas instrucciones, realice el mismo movimiento que el dentro de la bañera y agarre su miembro el cual comencé a menear, al estar en el agua tardo algo mas de lo habitual en estar duro pero pronto adquirió la dureza que yo también conocía, en la posición en que Marcos se encontraba salían del agua unos 3 cm de su polla.

“Arriba el periscopio” dijo al ver su polla por encima del agua

Me incline sobre el y comencé a lamer la punta de su polla, la parte que estaba por fuera del agua, pronto quiso mas y me vi obligada a sumergir algo de mi cabeza en el agua cada vez mas hasta que también entro la nariz y pronto casi toda mi cabeza estuvo sumergida dentro del agua.

Como el había hecho cada cierto tiempo tenia que sacar mi cabeza del agua para poder respirar.

En una de las inmersiones el muy cabron agarro mi cabeza y la mantuvo dentro de agua, yo empecé a patalear en el agua salpicándolo todo creyendo que me iba a ahogar hasta que me dejo sacar la cabeza del agua.

“Jajajaja, ha sido una aguadilla, no te enfades putita”

Marcos llevo sus manos a la nuca y me dijo

“Sigue comiendo rabo”

comencé a chupar nuevamente y pronto pude escuchar los gemidos de gusto de Marcos

“Ummmm, que gusto nena, pero ahora comete el segundo, los huevos pasados por agua,jajaja”

Me vi obligada a bajar aun mas mi cabeza en el agua para llevarme sus huevos a la boca, al chuparlos el agua de la bañera entraba en mi boca, como estaba aprendiendo esa mañana, comerse una polla y unos huevos bajo el agua es mucho mas complicado que en la superficie.

Cuando volví a subir mi cabeza Marcos me dijo

“Quieta ahí”

Yo estaba con mi cabeza justo en la superficie y Marcos agarro su polla apoyándola sobre mi cara, casi me llegaba a la frente y pronto empezó a darme golpes en la frente con su dura estaca de carne.

Cuando Marcos estuvo satisfecho se invento algo nuevo, me hizo ponerme otra vez como antes, frente a el y con mi espalda apoyada en la porcelana de la bañera, exactamente igual que el.

“Quiero que me mires a los ojos mientras nos masturbamos”

No dije nada, Marcos comenzó a masturbarse, no veía su mano que estaba bajo el agua pero si podía contemplar los movimientos de su brazo derecho maniobrando en su entrepierna.

Yo sabia que era mejor obedecer así que lleve mi mano a mi coño y comencé a tocarme procurando no hacerlo muy bien para no tener un orgasmo.

Nos masturbamos durante un par de minutos en los que trate de no apartar mi mirada de la suya, me costo mucho pero lo logre.

“Ahora súbete aquí mama de Jorgito que te voy a meter la polla bien adentro” dijo meneando su polla

Obedecí, me incorporé y me puse sobre el abriendo mis piernas todo lo que pude al tiempo que me agarraba a la pared de la bañera y a la mampara de cristal, me senté sobre Marcos, agarré la punta de su miembro con mis dedos y lo orienté hacia mi coñito,de un golpe me senté sobre él sintiendo como se metía centímetro a centímetro dentro de mi con una facilidad increíble gracias al agua de la bañera.

“Que gusto” dijo Marcos

Empecé a cabalgar sobre Marcos como sabia que a el le gustaba, los 18 centímetros de su miembro desaparecían dentro de mi chochito, Marcos me apretujaba las tetas mientras su pelvis se movía hacia abajo para luego apretar e intentar atravesarme con su rabo al tiempo que enredaba mi lengua con la suya y el agua de la bañera saltaba por todas partes por el movimiento de nuestros cuerpos, si el agua no se salía era solo gracias a la mampara de cristal.

“Si, siiii, esta por Jorgito, esta por el cornudo” decía mientras me penetraba.

Los músculos de mi vagina se apretaban contra su miembro que me penetraba hasta las entrañas.

Marcos mordía y lamia mi cuello y yo tuve miedo de que me hiciera un chupeton que no pudiera disimular ante mi esposo.

“Desde que eres mi puta ya no te falta polla ¿verdad?” me decía

Marcos bajo mis brazos para que no me sujetara en la pared ni en la mampara de cristal, puso sus manos en el borde de la bañera y nos elevo un poco, con cuidado se echo hacia detrás y se fue levantando despacio, yo tuve que cerrar mis piernas sobre el para no caerme, se levanto y se puso de pie por completo, quito el tapón de la bañera, encendió el grifo de la ducha y se puso debajo aplastándome contra la pared de la bañera y dejando que el agua cayera por nuestros cuerpos, yo estaba contra la pared y no podía moverme así que el movió su cadera y me desenfundo su pistola.

Luego guió nuevamente su polla a la entrada de mi chocho y de golpe volvió a invadirme para reiniciar en esa nueva posición el ritmo de la follada, yo me resbalaba sobre la polla de Marcos una y otra vez, mientras el agua no dejaba de caer.

Cuando se canso me dejo en el suelo de la bañera, cogio una esponja y echo en ella jabón.

Te voy a limpiar que estas un poco guarrilla”

comenzó a pasarme la esponja por todo el cuerpo pero siempre se entretenía en mi coño y mis tetas, cuando se canso, echo un poco de jabón en su polla y llevando mi mano hacia ella me pidió que se la enjabonara bien.

Después me dio la vuelta y me puso de frente contra la mampara de cristal, me fue empujando hasta aplastar mis tetas contra la mampara, yo apoye mi mejilla derecha contra la mampara y espere lo que sabia que estaba por venir, al menos enjabonada su polla entraría aun mas fácilmente y sin dolor en mi culo.

Marcos puso su boca en mi oído y me susurro

“Pídeme que te folle el culo aquí en tu casa mientras tu familia duerme”

“Follame el culo en casa mientras mi familia duerme” repetí yo

“Jajaja, si eso quieres, eso tendrás”

A continuación colocó su glande entre mis nalgas durante últimamente había habido varias pollas y empezó a forzar la entrada suavemente, hasta que la cabeza de su enorme miembro entró por completo.

Él continuó metiendo solo la punta mientras me agarraba por las caderas, después seguía apretando para que centímetro a centímetro se fuera colando.

Me agarró fuertemente del pelo, tiró hacia él y de un golpe me acabó de meter todo su aparato en mi culo.

“Culito tragón, culito tragón” repetía el

No dejaba de bombear mientras tiraba de mi pelo, nose el tiempo que estuvo castigando mi agujero trasero pero fue mucho, cuando me la saco del culo corto el agua que caía de la ducha y me dijo que me arrodillara delante suya.

“Voy a correrme en tu cara otra vez”

Me metió la mitad de la polla en la boca al mismo tiempo que se masturbaba a buen ritmo y cuando estuvo listo me la saco de la boca y me descargo sus pelotas en mi rostro, yo cerré los ojos y la boca, ya había tragado bastante leche por el momento.

La cantidad de chorros que me cubrieron la cara fueron los habituales, ese cerdo era un semental y el lo sabia, parecía una puta fabrica lechera y siempre tenia semen preparado para mi cara o para cualquiera de mis agujeros.

Cuando termino se quedo de pie, mirándome a mi que permanecía de rodillas, Marcos estaba admirando su obra.

Iba a levantarme para darme agua en la cara cuando vi como el pomo de la puerta se movía, por suerte siempre tan previsor Marcos había cerrado con el pestillo.

“¿Maribel?”

Era mi marido, nunca se levantaba tan pronto, aunque pensándolo bien tampoco sabia que hora era ya, la mala suerte siempre me acompañaba y mi esposo no podía haberse levantado 10 minutos mas tarde, si quería entrar al baño para mear no podría salir de esa situación.

Marcos se llevo un dedo a los labios dándome a entender que me mantuviera callada

“No, soy yo, Marcos” dijo el

“Huy, perdona chavalote, pensaba que era mi mujer”

Mi esposo perdía perdón al tipo que acababa de follarme por la boca, el coño y el culo, era increíble la capacidad de manipulación de Marcos.

“Pues no, soy yo que me he levantado a echar una meada”

Al escuchar lo de la meada no supe porque pero como una especie de luz se encendió en mi cabeza y gire mi cabeza que hasta ese momento estaba mirando en dirección a la puerta para mirar a Marcos y mas concretamente a su miembro.

Como me temía estaba mirándome sonriendo y agarrando su pene comenzó a mear sobre mi cara, trate de cerrar la boca lo mas rápido que pude pero aun así una parte de liquido entro en ella, yo no podía moverme para no alertar a mi esposo de que algo raro estaba pasando así que me mantuve arrodillada ante Marcos mientras este meaba sobre mi cara y movía su chorro a mi pelo y mis tetas.

“Es que me he despertado y no estaba pero como tampoco escuchaba ruido en la casa me ha extrañado que estuviera levantada”

¿Qué hora es? dijo Marcos sin dejar de mear sobre mi

“Las 10:00” respondió mi marido

“Yo creo que eran las 9:30 cuando la he visto salir de casa, lo mismo ha ido a desayunar con mi madre, creo que habían quedado”

Cuando termino de decir eso Marcos sacudió su polla sobre mi cara dejando sobre ella sus ultimas gotas de pis.

“Pues es verdad, será eso, bueno, me voy a dormir otro rato, que mees a gusto, jajaja”

“Jajaja, tranquilo que lo hago Enrique”

Ya lo creo que lo había hecho, el idiota de mi esposo no se reiría tanto si supiera que Marcos acababa de mearme encima minutos después de correrse en mi cara.

Marcos salio de la bañera y se volvió a poner el pijama, yo también salí y en el espejo del lavabo pude ver mi cara llena de semen y restos de orín, comencé a lavarme la cara y pude ver en el espejo como Marcos se acercaba a mi y agarrándome de las tetas restregaba su paquete por encima de mi culo.

“Espero que hayas dormido bien esta noche porque hoy va a ver una fiesta salvaje en tu casa, será una noche movidita”

Marcos me soltó y salio del baño, yo espere a que mi esposo se volviera a dormir para volver a entrar en mi habitación y ponerme unos pantalones y una camiseta holgada para después irme al salón con Marcos para que cuando mi familia se levantara pensaran que no había pasado nada malo y que solo había ido a tomar café con una amiga.

A las 10:30 se levanto mi hijo y Marcos y yo le felicitamos por su dieciocho cumpleaños, el solo podía pensar en la fiesta…

La maldita fiesta…

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