Leer la primera parte aqui.

Pasaron algunos días, le dije a mi hijo que en la semana había que fumigar mi recamara, no pareció importarle mucho, el viernes decidí que era un buen día para hacerlo y lo hice, le avise a mi hijo que no entrara a mi recamara. Fue ahi que lo entendió, no tenia yo donde dormir.
– y donde dormirás? Me pregunto
– no lo se aun, en el sillón quizás
– sabes que es imposible dormir ahí, es horrible!
– lo se
Yo actuaba despreocupada como si no me importara, mientras el pensaba y pensaba
– en serio! Donde dormirás? Me pregunto de nuevo
– ya vere quien me da asilo en la noche, le respondí haciéndome la victima
– duerme en mi cama, me respondió
Yo estaba contenta, pero fingí un poco
– y tu donde dormirás?
– no se, ya alguien me dará asilo, me respondió juguetón
– jajaja, reí y espere unos minutos, “los dos cabemos en tu cama, que no estamos tan gordos”
– mama no creo que quepamos!
– solo sera una noche, no habrá problema

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El no protesto mas, mi plan iba como planeado.
Llego la noche, estaba súper nerviosa, aun no sabia si me atrevería a hacer lo que mi cuerpo me pedía. Una vez mas me puse mi ropa interior sexy, me recosté en la cama sobre la sabana mientras los dos veíamos televisión, me traje mi crema corporal y empece a ponérmela en las manos, los brazos y después mis piernas.
– tu también deberías ponerte crema, con este calor se te va a resecar la piel
– no, no necesito
Apagamos la tele y nos disponíamos a dormir, con la obscuridad como cómplice mi hijo se quito su pantalón de dormir, nuestros cuerpos estaban muy muy cerca, sentía su calor.

– Ahora que ya estas grande y que puedes embarazar a alguien creo que debemos de tener una platica.
El no me respondió nada
– Me estas oyendo?
– si
– Pues mira, ahora que ya puedes embarazar a una mujer debes de pensar antes de hacer las cosas, y si decides hacerlas usar condón
– Eso ya lo se mama
– Aunque lo sepas, lo tenemos que hablar, hay muchas enfermedades y debes de cuidarte
– ok
– Dime tienes novia?
– no, tu sabes que no tengo
– podrías tenerla y no haberme dicho
– no tengo
– nunca has tenido?
– no!
El empezaba a molestarse
– ni una amiga con derechos como lo llaman ahora?
– no mama, nada
– has besado a alguien?
– mama! ya no me preguntes!
– es una simple pregunta, quiero saber
– si, en una fiesta bese a alguien, era un juego
– y no paso nada mas?
– no nada, era un castigo y ya
– no has hecho nada mas? algo mas fuerte?
– no, nada mas eso
– Sabes? Investigue sobre las erecciones matutinas y la eyaculación
El no me respondió
– Es totalmente normal, es por tener demasiado semen en tus testículos, y los sacas por la noche
– ya lo se
– masturbarte antes de dormir haría que ya no ensuciaras las sabanas por las mañanas
– mama!
– mas te vale no llenarme de leche esta noche eh! (en realidad si quería su leche encima de mi), que te pongo una golpiza, recuerda que ahora apenas y cabemos aquí.
– si lo se
Me di la vuelta dándole la espalda y fingí dormirme, sentí como el se movía, al poco rato me di cuenta lo que hacia, se masturbaba
– Que estas haciendo?
el se paralizo y no dijo nada
– Se que estas despierto, que haces? voltéate
El se puso sobre su espalda pero siguió sin responderme, intentaba esconder su erección doblando sus piernas, yo estire mi mano y llegue a su verga, estaba dura como piedra, caliente y palpitando. El tomo mi mano e intento quitarla.
– Te estabas masturbando? con tu madre a un lado?
Empece a masturbarlo, movía mi mano de arriba a abajo
– Mama que haces? detente!
– Voy a sacarte el semen para que no tengas otro accidente
– Pero mama, yo puedo hacerlo
– Te callas! le grite, (me hice la enojada)
Acariciaba sus testículos con una mano y con la otra subía y bajaba acariciándolo, jalando su verga, y le quite su ropa interior para que no estorbara.
Me senté a su lado.
– Creo que ni masturbarte bien sabes, también tienes que acariciar tus testículos
el estaba callado y paralizado, pase mi mano por su pecho y se lo acaricie, pase mis dedos por sus tetillas.
– Te gusta?
– Si, (parecía resignado)
– Alguna mujer te había acariciado?
– no, nunca
No me aguante las ganas y metí su verga en mi boca, empece a chuparlo, y a lamerlo, lamia todo el tronco desde la base hasta su cabeza y después me lo metía en mi boca y lo chupaba con fuerza, el no resistió mucho.
– Para que me vengo!
Intento quitar mi cabeza de su pene, yo le detuve su mano y continué chupándolo hasta que paso lo inevitable y eyaculo en mi boca, yo saboree y trague todo su semen, para después limpiarle toda su verga con mi lengua, termine y me recosté a su lado.
– Perdón es que no quería que ensuciaras toda la cama, y luego donde dormíamos?, ves no ensuciamos nada, ahora si a dormir.
El seguía sin decirme nada, le di la espalda y me recosté, aunque dudo mucho que podría dormir, estaba empapada y muy excitada! No podía creer lo que había hecho!! estaba yo loca!!
Baje mi mano y empece a masajear mi clítoris lentamente para que no se diera cuenta, en varios momentos tuve que detenerme para no correrme, pasaron unos 15 minutos y vi algo de luz en el cuarto, por lo que voltee a ver que era, era mi hijo con su celular.
– No puedes dormir?
– No, no se por que
– Yo tampoco, prende la tele
El prendió la tele y empezó a pasar los canales, y lo dejo en uno, y nos pusimos a verla, la luz de la tele hacia que pudiéramos ver nuestros cuerpos bajo las sabana. A los pocos minutos mi hijo empezó a tener otra erección, doblo sus piernas hacia el para que no la viera, pero como ya no tenia ropa interior se alcanzaba a ver entre sus piernas.

Disimule un rato, hasta que después de un rato el se descuido y estiro una de sus piernas haciendo mas evidente.

– Otra vez con una erección?! no puede ser
el subió sus piernas de nuevo inmediatamente y se intento cubrir
– es que de verdad no puede ser, es que no tienes suficiente?
– perdón, ahorita se me pasa
Seguimos viendo la tele, aunque yo estaba mas al pendiente de la verga de mi hijo, cuando acabo el programa decidí revisar, asi que levante la sabana…
– ya se te paso?
el intento taparse, pero fue demasiado tarde,
– no lo puedo creer, sigue igual!

mis manos fueron de nueva cuenta a su verga y se la empece a acariciar, estaba de nueva cuenta dura como piedra, esta vez me subí sobre el y coloque su verga en mi vagina y la empece a meter, deje caer mi peso sobre el.
– Mama no! que haces?
yo no le respondí, y empece a mover mi cintura.

Su verga se sentía tan bien dentro de mi, hace mucho que no sentía una verga así de grande y gorda, y empece a moverme, a montarlo. El estiro sus manos sobre mis pechos y empezó a estrujarlos, así que me quite mi sostén para que pudiera hacerlo mejor, me movía arriba y abajo, disfrutando cada centímetro de su pedazo de carne. El jugaba con mis pezones, y yo aumentaba la velocidad, dejándome caer sobre de el. El se inclino hacia mi para besar mis pechos, terminamos sentados y así seguí moviéndome.

Después me eche en la cama con mis piernas abiertas y lo jale hacia mi para que me penetrara de misionero, el metió su verga y se empezó a mover, era algo lento y torpe, creo que no quería lastimarme, asi estuvimos un rato hasta que no pude mas, puse mis piernas en su espalda y le dije “bebe dame mas duro” y el reacciono y empezó a hacerlo con mas fuerza, yo volví a decirle “bebe dale mas duro a mami” y empezó a hacerlo mas y mas fuerte, deliciosamente me penetraba sin piedad, yo gemía de placer y al poco rato tuvimos un delicioso orgasmo, terminamos abrazados y su verga se fue haciendo pequeña dentro de mi hasta que se salio, dormimos profundamente.

La mañana siguiente desperté antes que el, estábamos abrazados, con olor a sexo, con cuidado me levante para no despertarlo, le fui a preparar su desayuno favorito y se lo subí a su cama, yo me metí a bañar y hacer mi dia normal.

Los siguientes días fueron algo extraños, creo que es normal, no hablamos mas del tema, fue hasta el cuarto o quinto día que cuando yo estaba alistándome para dormirme, el se asomo por la puerta, y temeroso me dijo “hoy puedo dormir contigo?” tal y como me decía cuando tenia miedo de pequeño. Yo le respondí “claro que si hijo”

Estábamos los dos en la cama viendo la tele, nadie se animaba a nada, apagamos las luces y la tv y fue ahi que el tomo la iniciativa y empezó a acariciar mis senos, después a besarlos, de ahi se fue a mi sexo a comerme, era algo torpe y no sabia como hacerlo pero fui guiándolo y diciéndole donde y como hacerlo, me penetro de misionero, después de perrito y para terminar yo lo monte, estaba aprendiendo rápido y fue delicioso.

Y así siguieron nuestras vidas, a veces el me pedía dormir conmigo, o a veces yo le pedía que me acompañara, aun no perdíamos el miedo de hacerlo a plena luz del dia y otros lugares aparte de la cama, pero se que pronto pasaríamos al siguiente paso…

Continuara…

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