Hola, me llamo Daniela, tengo 16 años y les contare algo que me pasó, vivo en Metepec, una población cercana a la ciudad de México, yo y mi papa fuimos al D.F. debido a una tarea escolar, tenia que ir al museo de antropología, fuimos, anote lo que se me pidió, tome algunas fotos y salimos de ahí rumbo a la casa, los viajas hacia la capital no son extraños para nosotros.

Al salir del museo había un aguacero tremendo! tuvimos que correr al auto, yo no llevaba suéter, solo traía el uniforme del colegio, un jumper azul obscuro y una playera blanca, el auto lo dejamos algo retirado, a mitad de camino le dije a mi papa que esperáramos bajo un albor pero había muchos rayos, por lo que seguimos hasta llegar al auto, estábamos empapados.

El trafico es una cosa normal, pero esta vez parecía demasiado para un jueves en la noche, nos dirigíamos a la carretera para ir a casa, eso era un estacionamiento, la lluvia suele causar esos atascos. Fue en ese momento que solo el teléfono de mi padre, era mi madre, yo solo escuche lo que mi padre le contestaba “tranquila, tranquila, que pasa?”, “si estamos bien, ya vamos en camino”, “de que hablas? cual derrumbe?”, “no aun no cogemos carretera, estamos parados”, mi madre estaba muy asustada, hubo un gran deslave y había coches atrapados bajo toneladas de tierra y piedras, seguramente muertos, nos dijo que pusiéramos las noticias y que no cogiéramos carretera. Buscamos las noticias en la radio, y en efecto había habido un deslave y no había paso, así que como pudimos dimos vuelta y pudimos regresar, no íbamos a poder regresar a casa, por lo que ahora deberíamos conseguir un hotel. Realmente no conocimos hoteles por ahí, hasta que encontramos uno pequeño, claro, estaba lleno, en la cola para el estacionamiento alguien se nos acerco para decirnos que ya no cabían mas autos, aunque todavía había habitaciones, aunque pocas.

Toda la gente que no había podido salir buscaba alojamiento en esa zona, buscamos un lugar donde dejar el coche a varias cuadras del hotel, el aguacero seguía intenso, mi padre me volteo a ver, “que hacemos? nos esperamos a que pase?” yo le respondí “y si no conseguimos hotel? no nos vamos a dormir en el coche o si?” el aun indeciso me dijo “no te importa mojarte?” y yo le respondí, mojados ya estamos, no creo que se pueda mas.

Así que salimos del auto, y a correr de nuevo, nunca había corrido con una lluvia tan fuerte, realmente sentía como golpeaba la lluvia en mi, agua fría! al llegar lobby escurríamos de agua, nunca había estado tan mojada en mi vida, era como si me hubiera metido a la alberca con ropa. El lobby estaba lleno de gente, desde la que quería habitación hasta los que se refugiaban de la lluvia, el staff del pequeño hotel repartía toallas, las ultimas toallas solo a las mujeres, yo ya no alcance, mi padre fue al lobby, esperó su turno y pudio una habitación doble, afortunadamente alcanzamos una.

No traíamos equipaje ni nada, así que nos dieron la llave y subimos al cuarto, yo ya titiritaba de frio.

En el elevador mi padre me dijo “llegando te quitas esa ropa humeda y te das un baño bien caliente”, no era la primera vez que me decían eso, ya sea mi padre o mi madre, claro que nunca mejor aplicado, no necesitaba que me lo dijeran nunca había estado así de mojada!

Entramos al cuarto, nos dirigimos los dos al baño, y empezamos a quitarnos la ropa y a colgarla en el toallero, en el lavabo en la regadera y donde se pudiera para que empezara a escurrir. Nos quedamos en ropa interior, que también estaba empapada, la ropa interior blanca de mi padre no dejaba nada a la imaginación, pude ver su pene marcándose, todo, hasta la cabecita se veia claramente, nunca habia visto uno en persona, sin querer me le quede mirando mientras mi papa se secaba el cabello, cual fue mi sorpresa que al ver de reojo al espejo el también no me quitaba la mirada de encima, mi ropa transparentaba mis pezones y mi sexo, el fingió y me dijo “métete a bañar” y se salio del baño.

Me desnude y me metí a bañar, el agua caliente se sentía deliciosa, mis pezones estaban parados y sensibles y aproveche para acariciarlos un poco mientras se calentaban, me sentía muy cachonda no se por que y solo podía pensar en el pene de mi padre.

Salí, me puse la toalla y me salí para que el pudiera también bañarse, el se metió al baño pero no pude dejar de notar que su pene estaba mas grande, paso a mi lado muy rápido, creo que no quería que lo viera.

Me di cuenta que solo había una cama! era una cama matrimonial, no entendía, yo había oído claramente que mi papa pidió una habitación doble! Me senté frente al espejo y empece a cepillarme el cabello.

Mi padre se asomo por la puerta,

– hija ya desocupaste la toalla? aquí solo esta la de manos
– no y yo que uso? ademas esta empapada
– habla a recepción y pide otra por favor

Hable a recepción y pedí otra toalla, me dijeron que lo sentían mucho pero que no había mas, mucha gente ya había pedido toallas extras, yo estaba furiosa, aproveche para decirle que nosotros habíamos pedido una habitación doble! A lo que respondió que las camas matrimoniales era para habitaciones dobles!

Le avise a mi papa, no le agrado mucho la noticia, tuvo que secarse con la toalla de mano, estuvo un buen rato en el baño, sonó el su teléfono celular, por lo que tuvo que salir, tenia la toalla de manos intentando tapar su parte intima, aunque no le alcanzaba para tapar todo su glúteo, contesto, era mi madre, le dijo que ya estábamos en el hotel y que no estuviera preocupada.

Mi padre se metió a la cama a ver la tele y para taparse claro esta, me dio su toalla y me pidió que la colgara para que se empezara a secar, yo estaba sentada a la orilla de la cama, la toalla estaba húmeda y se habia puesto muy fría, yo sin darme cuenta empece a temblar un poco, mi padre lo notó.

– Estas temblando, quítate esa toalla mojada y métete a la cama
yo me puse de pie y titubie, no sabia que hacer, mi padre lo noto
– Mujeres, mujeres, me tapare los ojos, estaba molesto por mi pena y remató, que soy tu padre!
El se tapo los ojos con una almohada, yo corrí al baño y colgué la toalla, y corriendo regrese a la cama y me metí tapándome bien con la sabana y delgada colcha.
– ya?
– si ya puedes mirar

Estábamos los dos ahí, en la cama desnudos, no se si el sentía algo, yo me sentía muy incomoda, y tengo que reconocerlo estaba un poco excitada no se por que.

Seguimos viendo la televisión, en las noticias solo hablaban de lo que paso en la carretera y las colas y colas de trafico, mi padre cambio de posición extendiendo una de sus piernas que tenia doblada, de reojo vi que se le delineaba su pene, el no se dio cuenta que con su movimiento se alcanzaba a ver, yo intentaba fingir que veía la tele, pero mi mirada realmente estaba en su miembro. Pasaban los minutos, ya era muy noche y no hacíamos por dormirnos hasta que mi padre se dio cuenta de la hora y me dijo que ya me durmiera y apago la televisión.

Yo me tarde mucho en dormirme, hacia frio y me estaba humedeciendo, pero por fin me dormí, cuando duermo fuera de casa tengo el sueño muy ligero, y algo me despertó, quizás fue un rayo, algún ruido, no lo se, cual fue mi sorpresa que mi cuerpo estaba pegado al de mi padre, el estaba dormido boca arriba, yo acurrucada a su lado con una de mis piernas sobre la suya y mi mano sobre su pecho, quizás había sido el frio que tenia, o que se yo. Se sentía tan bien el contacto de mi piel con su piel, la piel sensible de mi entrepierna con su pierna velluda. Poco a poco, lentamente empece a mover mi pierna, a frotarla lentamente contra la suya, lo mismo mi mano, acaricie su pecho, nunca había hecho esto con un chico. Fue ahi que me percate que tenia una gran erección se veía la sabana levantada, metí la cabeza en ella para verla, aun estaba algo obscuro pero logre ver algo, se veía enorme, debo de confesar que jamas había visto un pene, ni en foto, estaba yo como hipnotizada, mi corazón acelerado y algo asustada pero con ese sentimiento de travesura. Saque la cabeza de nuevo para comprobar que mi padre siguiera dormido y lo estaba, mi movimiento no lo había despertado gracias a dios, estaba yo ahí viendo su erección por arriba de la sabana, seguía yo acurrucada a su lado, tenia frio y se sentía tan bien, si el despertaba solo fingiría que dormía y que termine ahí sin querer, y era la verdad!

Pasaron algunos minutos, me empece a desesperar, no sabia si lo mejor era prender la tele, aunque eso lo despertaría, fue ahi que hice lo impensado, mi mano empezó a acariciarlo, primero su vientre lentamente para ver si despertaba, no había reacción y mi mano llego a su pene, se sentía muy caliente, primero lo rose, sentí sus vellos púbicos, empece a subir solo con la parte de afuera de mi dedo indice, subí hasta que sentí un pequeño pliegue, era su cabecita, baje de nuevo, el no reaccionaba afortunadamente, yo ya estaba muy mojada. Deje de tocarlo pero de nuevo me entraron ganas de volverlo a sentir, sabia que no tendria otra oportunidad, ahora lo tome con mi mano, lo apreté un poco para sentir su dureza y su ancho, eso se sentía enorme, fue ahí que sentí su mano agarrar mi muñeca, yo salte del susto! El aun estaba medio dormido.
– Que haces? Me preguntó
Yo estaba muda, y estaba inmóvil, no sabia si safar mi mano o fingir que dormía, estaba apanicada.
El hacia ruidos de que le costaba trabajo despertarse, creo que aun no recordaba donde estaba, me acaricio mi brazo, pero después lo entendió y despertó rápidamente
– Hija que hacías?!
Yo seguía muda, avergonzada
– eso no esta bien! Me dijo
– lo siento
Refunfuño, creo que el tampoco sabia que decir
– es que nunca había visto uno, intente defenderme
– mas te vale que nunca hayas visto uno!
– es lo que te estoy diciendo
– una cosa es ver y otra tocar
– por que amaneciste así? Intente cambiar el tema hacia el
– a veces los hombres despiertan así, que no te enseñan nada en esa escuela?
Yo me quede callada
– puede ser por el frio, o por… Por otras cosas
– por que otras cosas? Pregunte para safarme del problema
– por que no le hice el amor a tu mama ayer
– estas molesto?
– no, no hija, no te preocupes, es normal que tengas curiosidad
– ok
– mejor que te quites esa curiosidad viendo el mio que vayas viendo los de tus amigos en la escuela
– PAPAAAAA!
– que? Pues tu!
– no soy así
– entonces nunca has visto uno?
– que no!
– y ya lo viste? Ya te quitaste esa duda?
– no, claro que no te lo vi!!
Mi papa estaba pensativo, refunfuñando un poco y me dijo
– quitare la sabana para que lo veas ok? Pero no le vayas a decir esto a nadie, ni a tu mama ok?
No podía creer lo que me había dicho ni lo que iba a hacer! Solo pude decir “ok”
El tomo la sabana y la bajo hasta sus pantorrillas, pero al hacerlo también descubrió mi cuerpo desnudo, yo tape con mi brazo rápidamente mis senos.
– que soy tu padre, te he bañado bastantes veces!
Yo estaba muda, tanto por mi desnudez ante el como por su cuerpo desnudo frente a mi, su pene estaba ahi, erecto, enorme y podía verlo a la perfección.

Ahí esta, velo, si tienes alguna duda de una vez aprovecha para ya sacártelo de tu mente.

– te duele? Pregunte
– las erecciones no duelen, aunque dormir con una erección si, no es dolor dolor, pero si una pequeña molestia, mas si duermes con ropa.
– ya habías despertado así con mama?
– si muchas veces
– y no se enoja?
– jajaja no, para nada, al contrario!
– todos son así de grandes?
– no es tan grande, un poco por arriba del promedio… Todos son distintos, varían en largo, en ancho, en forma
– ancho? Forma?
– si, hay delgados y anchos, y algunos tienen alguna curvatura
Yo tenia una cara de asombro y susto que el seguro noto
– me da gusto que les tengas miedo, jaja
– no les tengo miedo! Intente defenderme
– ah y algunos tienen pellejito, yo estoy circuncidado
– pellejito donde?
apunto a su pene, y me señalo donde
– un pellejo cubre la cabecita cuando no hay erección
– es muy duro?
– buena pregunta, si es duro, pero a final de cuentas es carne, osea no tan duro, pero si tu lo tocaste!
– no, apenas y lo rose…
– mmmmm
– Puedo?
– no creo que sea buena idea hija
– Ándale, solo lo siento y ya
– no hija, mejor no
– crees que te puedo hacer daño?
– no hija, no es eso
tras varos estira y afloje por fin cedio
– ok esta bien

Estire mi mano y empece a tocarlo, primero con un dedo, lo empujaba un poco, mi padre rió, pero no decía nada, aunque después creo que se desespero, “anda ya tomalo bien para que sientas como es”
Yo lo tome con mi mano, lo apreté un poco pero con miedo, lo voltee a ver a los ojos, “no te hago daño?” El volvió a reír, “jaja creeme, no me haces daño, si apenas lo estas tocando”
Así que lo tome con mas fuerza, su pene estaba muy caliente, emanaba calor, era gordo y sentía sus venas, baje hasta la base y subí lentamente sintiéndolo, hasta llegar a su cabezita, ahi se sentía muy suave, era otro tipo de piel, solté una risita, “ahí esta muy suavecito verdad? Me pregunto mi padre al ver mi cara de fascinación, “si, muy suavecito” le conteste, fue ahi que vi que en la punta vi un liquido transparente que llego a mi dedo.

– esto que es?
– que crees que sea?
– mmmmm chis?
– No! Jaja se llama liquido pre-eyaculatorio
Yo volví a bajar con mi mano, movi un poco su pene hacia los lados, “duele?” Volví a preguntar, “no hija, no duele”
Me incorpore, ahora estaba sentada sobre mis tobillos, con mi mano izq cubriendo mis senos, y logre ver su pene ahora desde otro angulo, la parte de abajo, me asome a verlo, y de paso encontré sus testículos.
Sin pedir permiso mi mano fue hacia ellos, la sensación era súper extraña! Su textura y su interior eran algo difícil de describir.
– esos son los testículos
– ay papa, ya se, tampoco soy tan tonta
Los acaricie, los sentí, los tome con mi mano
– esos también cambien, pero ese por el clima, ahora lo ves compactos por el frio, pero en el calor se sueltan.
– woow, de verdad?
A mi padre le causaba risa mis caras de sorpresa al oír y sentir sobre sus testículos.
Mi mano regreso de nuevo a su verga, y lo recorría de arriba a abajo, lo jalaba un poquito, quería que creciera mas
– puede crecer mas?
– quizás un poco, pero sera mejor que ya pares
Su pene sacaba aun mas de ese liquido transparente.
– por que? Te he lastimado?
– no, no es eso, no quiero que pase un accidente
Era una sensación tan extraña, aunque era mi padre y le respetaba y hasta le temía, en ese momento sabia que yo estaba al mando, lo tenia bajo mi control.
Volvio a decirme que parara, y aunque intentaba decirlo energicamente no podia hacerlo.
– que me voy a enojar Daniela, detente!
Sin querer o no se, mi brazo izq dejo de cubrir mis senos y esa mano la use para acariciar su vientre mientras mi mano derecha seguia acariciando su verga
– para, no sigas!
Lo veía indefenso, sus ojos en ratos veían mis senos, en ratos mis manos y en ratos mi cuerpo entero.
Y paso el accidente, empezó a eyacular, un gran chorro de semen salto, yo sentía su pene palpitar soltando mas chorros que caían en mi mano y escurrían entre mis dedos y su verga, los primeros chorros cayeron en su vientre y estomago, mi mano izquierda sin querer los esparcieron en su vientre.
Tenia yo una cara de haber hecho una travesura, mi padre tenia una cara de placer infinita, que intentaba cubrir con una cara de enojo y de vergüenza, cuando termino de eyacular y recuperarse se puso de pie y se fue al baño.
– TE DIJE QUE PARARAS! ESTAS IDIOTA O QUE?, me grito con fuerza

Fue ahi que me di cuenta que había hecho mal y que estaba en problemas, escuche la ducha, se estaba bañando, y yo con mis manos llenas de su semen, empecé a limpiarlas con unos kleenex, su semen caliente y espeso que cayo en mis manos ahora era frio.

Estaba asustada, seguro mi padre seguiría gritándome y me acusaría con mi madre, me acosté, me tape con la sabanas hasta la cabeza y gire hacia el otro lado de la cama.

El salio de la ducha,
– las toallas siguen mojadas! Volvió a gritar
Estaba empapado y molesto, parece ser que su desnudes ya no le importaba mucho en mi presencia.
Me tendré que secar con la sabana me dijo, yo no le dije nada, y me quede inmóvil, el volvió a repetirlo y jalo la sabana y se seco con ella dejándome ami desnuda en la cama, dándole la espalda, seguro tenia una buen vista de mi trasero.

Tomo el teléfono y hablo a recepción, pregunto por toallas secas, aparentemente pronto tendríamos toallas secas. El cubierto con la sabana estaba un poco desesperado.

– quieres desayunar? Me preguntó
– si
– que quieres?
– unos hotcakes, jugo y leche

El pidió lo mismo, nos lo subirían a la habitación, se puso la sabana en la cintura para recibir el carrito, “en una hora ya tenemos sus toallas” le dijo el botones.

Nos sentamos a comer en la cama, ambos desnudos, no teníamos mucha opción, aunque yo intentaba taparme como podía, el seguía enojado, permanecimos mudos. En eso sonó el teléfono de mi papa, era mi madre, le dijo que estábamos bien, no entro en detalles de las toallas mojadas y de la ropa humeda, yo se lo hubiera contado inmediatamente, aunque ahora se que eso daría pie a muchas preguntas que no podríamos responder.

Conforme fue comiendo se le fue pasando el enojo, y es que teníamos mucha hambre.

– te lavaste las manos?
– mmmm no
– ve a lavártelas… Acuérdate que muy limpias no están y soltó una sonrisita
– si… Recuerdo que algo me mancho y le sonreí
Me pare y fui al baño, me sentí extraña caminando desnuda frente a el. Me lave las manos y regrese.
– me hace daño si me lo como?
– como que si te los comes? Pregunto extrañado
– me refiero a que… No nada
– no, el semen no es toxico, no te hace daño, pero…
– pero que?
– digo hay mujeres que les parece algo desagradable, aparte antes de comer uno se lava las manos
Seguimos comiendo, le eche mas miel de maple a mis hotcakes, tanta que al llevarme el bocado a la boca me escurrió miel que cayo en mis senos y en mi pierna.

El me veía pero no dijo nada, lo tome con mi dedo y lo lleve a mi boca.

– estas enojado conmigo?
– si
– perdón, debí parar
– si, debiste parar, te dije, no quería que vieras eso
– ver que?
– ver lo que paso!
– creo que tenia curiosidad de ver que pasaba
– si, pero te dije que no!
– lo siento
– no te espantaste?
– no, me sorprendi un poco, pero nada mas
– ahora ya sabes lo que pasa
– te hice sentir mal?
– no, es decir, físicamente no, pero es algo que me apena, no se supone que eso se comparta con su hija
– tu lo dijiste, tu me bañabas

Terminamos de desayunar. El hablo a su trabajo para ver como estaba todo y para avisar que no podía llegar pero que cualquier cosa le podían hablar.

Se puso de pie y se empezó a vestir con su ropa aun húmeda, “ire a la tienda a comprar ropa, que te traigo?”
– pues todo, ropa interior y ropa de vestir
Le dije mi talla y se fue dejando el carrito del desayuno en el pasillo

Yo estaba ahí sola, desnuda y aun excitada por lo de la mañana, así que decidí que era un buen momento para masturbarme, acaricie mis senos, mis piernas, mi clitoris, pronto ya estaba empapada, puse una almohada en la cama y me monte en ella y empece a restregar mi vagina contra ella, aunque no quería, la imagen de mi padre aparecia en mi mente. Empece a gemir hasta que tuve un delicioso orgasmo y caí rendida en la cama.

Al poco tiempo llego mi padre, había ido a un walmart y compro ropa para el y para mi. Me dio la bolsa y me metí al baño a cambiarme.
Me compro ropa interior muy coqueta, un cachetero pequeño y un bra, yo quería salir a enseñárselo, no sabia bien que pretexto dar para hacerlo, asi que salí con mi ropa interior pequeñita y le dije “y si hablas a ver si ya hay toallas para que me bañe?”

Pude notar su sorpresa al verme la ropa puesta, me pregunto si me la compro a propósito o fue lo primero que encontró? Estuve ahi en la habitación mientras hacia la llamada.

– que ahorita la suben, me dijo.
– ok, entonces mejor me espero
– si, esperate
– creo que me queda un poco chica la ropa, no crees? Le dije frente al espejo, dejandole ver mi trasero
– crees? Creo que te queda bien
– mi madre tendrá algunas preguntas sobre esta ropa no crees?
– crees? Por?
– si, es muy coqueta
– de verdad? Es que no se que usas! Adivino no soy! Si quieres llegando a casa las tiramos
– seria una pena, pero es que seguro no le gustara

Tocaron la puerta, eran las toallas y me di un baño y oh sorpresa cuando vi la otra ropa que compro mi padre, era un vestido primaveral, era lindo y corto, nada escandaloso, pero yo casi nunca uso vestido, solo jeans, salí del baño, el ya estaba con su ropa nueva puesta, me vio con una cara de sorpresa.

– que linda te ves mi niña
Creo que hacia mucho no me hablaba así.
– te gusta?
– me encanta, deberías de usar mas vestidos!
Yo estaba algo apenada pero a la vez contenta con su piropo.

Mi padre le hablo a mi madre, le pregunto si ya estaba abierta la carretera, dijo que para la noche ya habría un carril abierto, pero ella le insistió que mejor viajáramos de día hasta el sábado para estar mas seguros, a el no parecía gustarle mucho la idea, pero acepto.

– que quieres hacer? nos vamos hasta mañana
– no lo se
– bueno, primero vamos a comer

El tiempo ya estaba mejor, había salido el sol, y nos fuimos a comer a un restaurante. Este vestido hacia que enseñara mis piernas al sentarme, por lo que en el coche le di una buena vista de ellas a mi padre. Llegamos al restaurant, nada lujoso, mi vestido estaba causando ciertas miradas en algunos hombres tanto jóvenes como mas grandes, mi papa parecía un poco incomodo o celoso por estas miradas. Y tenia ciertos detalles conmigo como acariciar mi mano en algunos momentos para marcar su territorio.

En la comida me pregunto por la escuela, como iba todo, para después preguntar si ya tenia novio, le dije que no, era la verdad.
– nunca has tenido novio?
– mmmm no
– dudaste, yo creo que si
– no creo que eso cuente como novio
– por que lo dices?
– si eramos novios, es decir, me lo pidió y le dije que si
– ahi esta, eso es tener novio, por que dices que no?
– pues nunca nos besamos
– ah ya, novios de mano sudada nada mas
– si
– por tus preguntas del otro dia creo que ya piensas en tener un novio
– papa!!
– que tiene de malo? ya eres una mujer
– te lo pregunte solo por curiosidad

Terminamos de comer y nos subimos al auto, pensé que nuestra incomoda conversación había terminado, pero no!
– a tu novio no le vayas a hacer lo que a mi, dijo con una sonrisa
– papa!!
– es que te lo debes de tomar con calma hija, no quieras correr antes de caminar
– ya lo se, yo no soy asi
– lo se, solo te estoy aconsejando
– después de un silencio incomodo…
– a donde quieres ir?
– mmmm al cine?
– ok, vamos al cine

llegamos al cine, compramos los boletos, después unas palomitas, las miradas de los chicos siguieron, yo volteaba a verlos también, mi padre se sentía incomodo, celoso quizás, así que el me tomo de la mano y me llevo a paso acelerado a la sala del cine.

Nos sentamos, otra vez el problema de mis piernas, el las vio, así que puse las palomitas encima, “no tienes frío” me preguntó, “no, las palomitas me dan calor”, le dije sonriendo, aunque el aire acondicionado estaba muy frio como es costumbre en los cines, minutos después inició la película, compartimos las palomitas, varias ocasiones nuestras manos se tocaron, generalmente no siento nada cuando esto pasa, pero ahora había otras sensaciones.

El al tomar un puño de palomitas tiro algunas en mi asiento, instintivamente el fue a buscarlas para levantarlas, cuando se dio cuenta que su mano ya estaba en mi entrepierna se detuvo intempestivamente casi tirándome el bote completo encima. Y claro, provocando que me humedeciera.

Tras hartarme de las palomitas las deje en el asiento de al lado y recosté mi cabeza en su hombro, tenia mucho frio, y se lo susurre en su oído “tengo frio papi”.
El levantó el descansa brazos puso su brazo sobre mi hombro y me jalo mas hacia el, después froto mi brazo derecho, así seguimos viendo la película, y volví a decirle “que frio”. Quito su mano de mi hombro y empezó a frotar mis piernas, primero una, después la otra, de ese frotamiento tierno que se da cuando alguien tiene frio, nada sexual, pero poco a poco fue disminuyendo la velocidad haciéndolo mas rico y sensual, me volteo a ver y me dijo “mejor?” y yo le dije “si, mejor, gracias” y justo cuando iba a quitar su mano se la tome con mi mano y la deje ahí en mis piernas.

Su mano se sentía caliente, muy varonil, y yo seguía mojándome, nunca había tenido una mano de un hombre ahí, menos con mi piel desnuda. En ratos yo acariciaba la parte de arriba de su mano, y el aunque le costo trabajo hacerlo empezó a darme pequeñas caricias en mis piernas con sus dedos y con su pulgar, aunque lo hacia tiernamente mi cuerpo respondía sexualmente. No se si lo hice sin pensarlo pero en una parte de la película que nos causo risa, jale la mano de mi padre acercándola mas hacia mi. Mi padre metió sus dedos entre mis piernas que estaban cerradas, haciendo que las abriera un poco, tomando mi pierna izquierda, y acariciándola con su pulgar y con sus dedos, y subiéndola un poco mas, yo solo acariciaba su mano tiernamente aprobando sus movimientos. Después fue a la otra pierna e hizo lo mismo, su pulgar acariciaba mi entrepierna derecha y sus otros dedos la parte externa, bajo hasta la rodilla y después volvió a subir por mis muslos, yo ya estaba empapada y acariciaba ahora su brazo.

La película termino, empezaban los créditos y antes de que empezaran a prender las luces el quito su mano, yo baje mi vestido que ya estaba muy arriba y sin que el se lo esperara le di un rico beso en su mejilla. Mi padre al pararse le note un bulto en su pantalón, no se si eso era una erección, pero sin duda asi no estaba.

Salimos de la sala tomados de la mano, quizás era solo mi imaginación, pero creo que se sentía orgulloso de traer a una linda jovencita de la mano.

– que quieres hacer?
Parecía que hacia todo lo posible por no estar en el hotel a solas conmigo, o quizás solo se la estaba pasando tan bien como yo, yo no sabia que quería mas, si estar ahi como novios de mano sudada o estar en el hotel con el.
– vamos por un helado?
– no te va a dar frio?
– no, el problema era el aire acondicionado! aquí afuera estoy bien
– ok, vamos por un helado

Llegamos a la heladeria, pedimos nuestro helado, el no dejaba de ver como lamia la cuchara en cada bocado de helado que comia y yo al saberlo intentaba hacerlo provocativamente, terminamos y fuimos a dar un paseo por el centro comercial, esta vez yo lo tome de la mano y así lo recorrimos todo, pasamos por una tienda de ropa interior y bromeando le dije que me comprara algo, el rio mientras me decía que no “no, tu mama no te da permiso”.

La pasamos bien, nos dirigimos al hotel, llegamos, nos quitamos los zapatos y nos acostamos a ver la tele por un rato, pusimos las noticias, para el sábado ya habría un carril abierto. me metí a lavarme los dientes, fue ahi que me di cuenta que no tenia pijama.
– papa dime que me compraste una pijama
El se llevo las manos a la cabeza y me hizo una cara de “que tonto soy” y me dijo “se me olvido por completo!”
– ash no puede ser, le respondí con cara molesta y me regrese al baño a terminar de lavarme
– perdón es que iba con prisa, llevaba ropa mojada y estaba enojado
– sigues enojado conmigo?
– no, ya no, solo promete que no harás de nuevo, dijo bromeando
Salí del baño, mire como sonreía después de su dicho, yo lo vi, le sonreí y le dije
– lo prometo! Si tu prometes que no despertare con una erección a mi lado
El se puso incomodo, pero como estaba de buen humor y habíamos bromeado toda la tarde me sonrió y me dijo “prometido!”
El se metió a lavar los dientes y yo me quite mi vestido y lo me metí al baño para colgarlo.

Me acosté en la cama encima de las sabanas y vi la tele, el salio del baño y me vio ahi en mi pequeña ropa interior que el mismo me compro, se quito los pantalones, los calcetines, la playera y se quedo en sus brief boxers, apago las luces y se recostó,

– por tu culpa voy a pasar frio, quiero mi pijama calientita
– lo siento! Lo olvide por completo
– eso no lo va a solucionar o si?
– no te enojes, ven acércate
Yo me acerque, el me abrazo y yo me deje, pegue mis piernas a la de el.
– espero que así no pases mas frio y me froto mi brazo
Yo esperaba que acariciara también mis piernas como en el cine pero no paso.

Minutos después me dijo que ya era hora de apagar la tele y de dormirnos y asi lo hicimos, a pesar de estar húmeda desde hace horas no tuve oportunidad de masturbarme.

A la mañana siguiente desperté y atrás de mi estaba mi padre abrazándome, de cucharita, su brazo encima de mi en mis senos, sus piernas rosando las mías y al poco tiempo me di cuenta que eso que se sentía en mi trasero era su pene, no se si era una erección pero se sentía su bulto. Yo empece a moverme un poco para ver si estaba despierto, estaba bien dormido, yo me sentía muy bien siendo abrazada de esa forma, su cuerpo pegado al mio, su pecho con vello en mi espalda. Moví mi trasero sobre su bulto, eso también se sentía bien, y creo que a el también le gustaba ya que creció un poco.

El despertó, no se si aun estaba medio dormido cuando lo hizo, pero lo primero que hizo fue oler mi cuello profundamente, empujar mas su pene en mi trasero y dar tres besos en mi hombro, creo que había despertado contento o penso que estaba con mi madre, pero poco después se empezó a separar de mi, lo hizo lentamente para no despertarme, pero yo le tome del brazo y no lo deje irse.

Un poco confundido me dijo “buenos días mi niña”, al oído, porque ahi estaba su boca, cosa que me derritió, yo le respondí “buenos dias papi” y fingí apenas despertar y me estire y solté un respiro restregando mi trasero contra el.
– te desperté? Me pregunto
– eso creo, no te preocupes
– dormiste bien?
– super rico, me sentí protegida
– que bueno
– y tu?
– también bien, creo que te abrace mientras dormía
– que bueno que lo hiciste para no pasar frio
– pero ya me voy a levantar
– no, quedemonos otro ratito si?
– deja ver que hora son
Me solto y se volteo para alcanzar su reloj, son las 7:30 me dijo
– papá! para que me despertaste tan temprano, si es sábado
– lo siento, anda duérmete otro rato
– pero abrazame
– que tienes hoy? Estas muy chipil
– si, estoy chipil, consienteme
Sin decir nada mas se acerco y volvió a abrazarme por la espalda, yo eche mi cuerpo para atrás para sentirlo mejor, pegando bien mis pompis a su pene y jale su brazo mas hacia mis senos, el empezó a frotar lentamente sus piernas contra las mías, yo ya estaba humedeciendome, volví a sentir como me olía el cuello y el cabello.

– huelo bien?
– hueles delicioso mi niña
Estábamos teniendo otro lindo momento como en el cine, solo que esta vez en la cama.
– te gusta consentirme?
– claro que me gusta, y me dio un beso en mi hombro
– me gusta que beses mi hombro
Me dio otros tres besos en mi hombro, un poco mas lentos y yo le agradecí frotando mi trasero en su verga, se que era un movimiento arriesgado, pero era nuestro momento y el no protestó.

Yo acariciaba su mano y su brazo, después lo tome y lo acerque a mi boca, bese el torso de su mano tiernamente y luego fui llevando mi boca a entre sus dedos y bese uno de sus dedos y use un poco la punta de mi lengua. Su verga inmediatamente respingo en mi trasero.
– no seas traviesa, me dijo
– no lo soy
El beso mi hombro e iba subiendo, me dio uno justo donde el hombro se convierte en cuello, yo ya estaba muy muy mojada y el muy erecto.
Solté un suspiro de placer y el soltó uno diciéndome al oído, “ay mi nena”.

El se paro intempestivamente y alcanzo a decirme, ya me voy a bañar. Estoy segura que había hecho excitar a mi padre, estaba sorprendida. Mi mente voló, pensé que el estaba en la ducha masturbándose pensando en mi. Me levante y fui a la puerta para ver si escuchaba algo, pero no, regrese a la cama, me metí bajo las sabanas y empece a tocarme, primero por arriba de mi ropa interior y después metí la mano dentro, la regadera dejo de sonar pero yo estaba muy concentrada en lo mio, empece a gemir, no me importaba que me oyera, el abrió la puerta y aunque yo me detuve, creo que se dio cuenta de lo que hacia, claro que no me dijo nada, se vistió ahí frente a mi y me dijo que me metiera a bañar, y lo hice.

En la regadera termine de masturbarme, volví a gemir sin temor a que me oyera y tuve un tremendo orgasmo que hizo que terminara tirada en el suelo de la ducha. Me seque y me vestí, lo primero que hice al salir fue ir hacia el y darle un gran beso en la mejilla, y partimos a casa.

Pero esta historia no termina aquí…

Lee la escandalosa segunda parte aqui

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