Lee aqui la primer parte

Tras nuestra sesión de sexo en el hotel con su padre, las cosas con mi novio se pusieron muy mal, discusión tras discusión, quizás mi sentimiento de culpa influyeron, ya casi no teníamos sexo, nos evitamos, hasta que por común acuerdo decidimos terminar, me sentí mal, pero saber que tenia a su padre me ayudo mucho.

Claro que cuando eso pasó le avise a su padre, necesitaba decírselo y necesitaba también de su consuelo. Para el fue extraño, estaba triste por mi y por su hijo, pero a la vez contento por que ahora seria solo para el.

Su nombre es Alejandro y habían pasado varios dias sin verlo, yo tenia examenes, el tenía trabajo, no hacia nada mas que pensar en el, nos mandabamos mensajes, hablamos por teléfono, teníamos sexo telefonico por las noches antes de dormir, pero no es lo mismo a ser abrazada, acariciada, besada y si, penetrada, asi que lo extrañaba cada vez mas.

Era tantas mis ganas que decidí hacer una travesura, visitarlo en su trabajo, ya había ido una vez cuando era novia de su hijo, no sabia si el se enojaria, pero no me importo y fui, llegue con su secretaria y le pedi que me anunciara, tremenda fue la sorpresa cuando me anunció como “la novia de su hijo”, por alguna razón se acordaba de mi, tras colgar el teléfono me dijo “pasate”, yo con los nervios a mil me dirigí a la puerta y la abrí, ahi estaba el, de traje y corbata detrás de su escritorio, nunca lo había visto asi desde que iniciamos nuestra relación, se veia tan guapo y profesional, cerré la puerta, seguía asustada, el se paro de su silla y se acerco a mi,

– pero que haces aqui bebe?
– vine a saludarte, no te enojes

Se acercó lo suficiente y no lo deje decir mas, simplemente lo bese, lo deseaba tanto, mi lengua inmediatamente buscó la suya, nos dimos un largo y profundo beso mientras el me abrazaba y acariciaba la espalda, por como me beso sabía que el también me extrañaba, me tomo de las axilas y me levantó, mis piernas se abrieron para rodearlo con ellas, me llevó a su escritorio y me sentó en el, y empezó a desabotonarme la blusa, a quitarme el sosten, me levanto la falda y saco mi ropa interior, yo desabotonaba su camisa, aunque era muy torpe que apenas pude hacerlo a la mitad, el desabrocho su cinturón, dejando caer su pantalón y saco su verga de sus boxers y sin mediar palabra el ya estaba dentro de mi, y empezo a penetrarme con fuerza, wow, vaya que mi vagina lo extrañaba, con sus empellones se cayeron algunas cosas del escritorio, ni a el ni a mi nos importaba, estrujaba mis senos con sus manos y besaba mi cuello y mi boca mientras se movía dentro de mi.

Se salio de mi y me volteo de espaldas, me inclino sobre su escritorio y ahora me empezo a penetrar de espaldas, me levanto la blusa hasta la nuca para acariciar mi espalda

– fuiste muy traviesa al venir aqui sin avisar
– lo se
– fue ahi que me dio la primera nalgada
– esto te pasa por traviesa

y me dio varias nalgadas bien dadas, yo las disfrutaba pero aun asi hacia sonidos de puchero al recibirlas, tras las nalgadas el siguió con la penetración hasta que yo tuve un gran orgasmo, el se salio de mi y eyaculo en mis nalgas y espalda pues no tenia condon. Los dos terminamos agotados, me volteo y nos dimos de besos mientras nos recuperabamos.

Me ayudo a limpiarme con unos kleenex, yo le ayude también a limpiar su verga, y después ayude a dejarlo impecable, su camisa, su corbata, su peinado, cuando yo intenté vestirme el se nego a darme mis bragas, claro que yo proteste, el solo las metió a la bolsa de su saco.

– creo que eso es mio, le dije
– ya no mas, me lo quedare de recuerdo
– no! luego te lo doy si quieres
– lo siento princesa, es parte del castigo por tu travesura

resignada me abotone la blusa y me acomode la falda

– bueno nena, yo debo de seguir trabajando, pero fue muy linda tu visita
– me gusto verte, te extrañaba mucho
– y yo a ti pequeña

sali de ahi muy apenada, esperaba que la secretaría no sospechara nada, mas la pena de andar por ahi sin bragas, era mi primera vez.

A los días siguientes hablando por teléfono me recordó aquella petición:
– te acuerdas que te dije lo de amarrarte?
– si, claro
– y siempre si te vas a dejar princesa?
– si, tengo un poco de miedo, pero confío en ti
– no te haré nada malo, veras que te gustara, de las cosas que te he enseñado todas te han gustado no?
– si, todas, por eso te dejare enseñarme todo lo que quieras
– bueno, dejame irlo planeando bien y yo te aviso si?
– wooow, planearlo? pues que tienes muchos planes para mi?
– si bebe, tengo pensado hacerte y enseñarte muchas cosas
– mhhh de solo pensarlo me empiezo a humedecer!

Pasaron algunos días, y en otra conversación telefónica me hizo una invitación:

– se acerca un puente, que vas a hacer?
– no lo se, no tengo nada planeado por?
– te gustaría pasarlo conmigo?
– claro que me encantaría que nos viéramos, pero que tienes pensado?
– que nos vayamos a la casa de campo todo el puente
– woow, para eso debo de pedir permiso
– si, lo entiendo, por eso te aviso con tiempo, inventale algo a tus padres, que vas con amigas o algo asi
– si, tengo unas amigas que me pueden cubrir, yo te aviso.

Hable con mis amigas, ya me habían cubierto aquella otra vez para esa misma casa de campo con mi novio, por lo que no sería problema, el problema fue que mis amigas sabían que ya no tenia novio, asi que las preguntas comenzaron. Intente eludirlas como pude, pero no soy muy buena mintiendo y tuve que decirle que tenía un novio muy mayor a mi, claro que no le dije que era el papá de mi ex! eso jamas! Fue todo un interrogatorio, su cara de sorpresa fue mayúscula, les conté algunas cosas, no todas, al final ellas me dijeron lo afortunada que era, y la envidia que me tenían.

En mi casa le pedí permiso a mis padres, curiosamente como saben que no tengo novio, me dieron el permiso mucho más fácil que la vez pasada, creo que sentían que me merecía distracción para olvidar a mi novio… si ellos supieran!

Asi que ya con el permiso, le llame para avisarle, planeamos donde vernos y a que hora, llego el dia, hice mi maleta con muchos bikinis y trajes de baño, lencería sexy, perfumes, cremas etc, salimos el sábado muy temprano, me recogió en su coche, lo primero que hicimos fue darnos un apasionado beso, largo y profundo, y partimos a carretera.

El llevaba unas bermudas y una playera, durante el trayecto intente preguntarle algunos de nuestros planes pero no logre sacarle mucha información.

Llegamos a la casa, bajó dos maletas, una era mas pequeña, me pareció extraño que usara dos asi que le pregunte que traía ahi, el me sonrió y me dijo “es una sorpresa bebe”. Una sorpresa? me pregunte a mi misma, que sera? asi que le pregunte de nuevo “anda dime” pero se negó, me dijo que después me lo enseñaría, yo moría de la curiosidad, quizás un vestido sexy o lencería?

Fuimos a su recamara, bueno nuestra recamara, dejo sus maletas y yo la mia.

– ire por algo de beber, te lo llevo a la alberca?
– si, gracias

Yo abrí mi maleta y busque un lindo bikini, muy pequeño, quería lucirme, tras revisarme al espejo para ver que todo estuviera perfecto incluido mi maquillaje y peinado, y claro unas largas zapatillas para lucir mas mis piernas.

Llegue a los camastros de la alberca y cual fue mi sorpresa, el estaba ahi totalmente desnudo tomando el sol, se veia realmente espectacular! el me vio y soltó una carcajada, me sentía completamente tonta!

bebe para que el bikini?, pensé que podriamos estar desnudos todo el dia
seguía con su sonrisa, y yo con mi cara de “soy una niña tarada”, el noto mi cara de puchero y de humillación mientras seguia caminando hacia el, me jalo hacia el y me abrazo, no te enojes bebe, te ves hermosa en tu bikini, solo que yo imaginaba este fin de semana de otra forma.

– desnudos, si ya me di cuenta
– pense que seria muy relajante estar asi, al fin que estamos solos, pero si te da pena me visto

el era comprensivo, pero no sabia que su comprensión me hacia sentir mas tonta e infantil, asi que sin responderle me desnude frente a el, pero al empezarme a quitar las zapatillas me detuvo, “dejatelas” y me dio un largo beso, nos echamos en el camastro, y seguimos con el beso, a acariciarnos, a fajar como le decimos aqui, su mano acariciaba todo mi cuerpo, mi espalda, mis senos, y yo hacia lo propio, hasta que después de unos minutos fui a su verga y empecé a acariciarla, y el a acariciar mi vagina y mi clitoris, rápidamente se puso completamente erecta, detuve el beso para ver ese espectáculo, nunca lo habia visto asi con la luz del sol sobre de ella, era una linda vista la que tenía, recosté mi cabeza en su pecho y asi viéndola segui masturbándolo, una gota de liquido transparente empezó a salir y luego a escurrirle, que pronto esparcí por todo su tronco, sonó mi teléfono, era de mi casa, me senté y respondí con mi mano izquierda y con la derecha seguía masturbándolo,

– bueno (era mi padre!)
– hola
– ya llegaste? te dije que me llamarás cuando llegaras
– si ya estamos aqui, perdon es que estabamos desempacando y eso
– todo bien hija?
– si papi todo bien
– bueno, te cuidas y no hagas travesuras (su tono molesto ya se le habia pasado)
– claro que no, solo descansar (le guiñe el ojo a Alejandro mientras se lo decia)
– bye
– bye

Tan solo colgue el telefono mi boca fue con rapidez a su verga, y empecé a chuparlo, tras darle varias chupadas el me intentó detener, “otra vez con esto?” pensé, ya sabes que puedes venirte en mi boca me dije a mi misma en mi mente.
tranquila nena que no hay prisas, vamos a nadar un poco que el sol esta muy fuerte
a regañadientes le hice caso, el se echo un clavado y yo me quede a quitarme las zapatillas,

– que ahora si me las puedo quitar no? (le dije en broma)
– si, ahora si, pero te ves muy bien solo trayendo eso puesto eh!

Vaya lujurioso!, pero asi de lujurioso me encantaba, y me meti a la alberca, me sumergi, nade un poco, quería ver que hacia si no me le acercaba. El solo me veia, yo me sumergía para ver si su erección seguía ahi, y si, firme muy firme, el decidió alcanzarme, nadó hacia mi, pero yo nade para otra parte jugando.

– a donde crees que vas?
– no hay prisa, tenemos todo el dia

el volvió a nadar hacia mi, esta vez dejé que me alcanzara, aunque luche un poco cuando quería besar mi boca, el me sujetó con fuerza y logró besarme, yo le correspondí el beso, su verga me picaba el vientre mientras lo hacia, mi mano fue a ella para sentirla, estuvimos besándonos apasionadamente en la alberca por un largo rato, después me acerco a la orilla, me cargó y me sentó en ella, y empezó a besar mis muslos, mi entrepierna, hasta que llego a mi sexo y empezó a comerme deliciosamente. Acaricie su cabello mientras lo hacia, pero al poco tiempo ya estaba yo echada en mi espalda mirando al cielo azul soltando toda clase de gemidos hasta que tuve un tremendo orgasmo, el me jalo hacia el agua y ahi me abrazo y beso, y que bueno pues mis piernas no tenían fuerza para estar de pie.

Nos salimos de la alberca, me puso en cuatro en el camastro y me penetro con fuerza, me tomo de la cintura y me jalaba con fuerza, realmente la espera habia causado un efecto en el, lo sentía realmente deseoso de poseerme, y a los pocos minutos se vino dentro de mi y echo todo su peso sobre mi y nos acostamos mientras nos recuperábamos y nos quedamos un rato dormidos.

Nos despertamos con hambre, ya era hora de comer, me iba a poner mi bikini pero luego recordé que no habia necesidad, solo me puse mis largas zapatillas y nos fuimos a la cocina. Traer solo las zapatillas me excito mas que si no llevara nada, acaso el lo sabia el efecto que tendría solo usar las zapatillas? Me parecia increíble. Creo que este hombre sabe demasiado de sexo y erotismo.

El preparo la comida y nos sentamos a comer, devorabamos la comida, la nadada y el sexo nos tenian muy hambrientos, creo que comimos de mas, los dos acordamos ir a la cama a tomar la siesta, me tomo de la mano y nos fuimos a acostar, tanta comida nos dio sueño asi que nos dormimos abrazados.

Desperté primero que el, ahi tenia a mi hombre completamente desnudo a mi disposición, lo mire dormir por un rato pero la tentación era demasiada, asi que empece a pasar mis manos por su cuerpo, y claro, terminaron en su verga que empecé a acariciar, y sus testiculos, hasta que empezo a crecer de tamaño, a hacerse mas ancho y a emitir calor, empecé a lamerlo y chuparlo hasta que el despertó.
– eres una traviesa!
– yo le sonrei
– no te puedo descuidar ni un minuto, me dijo jugando

El aun intentaba despertarse del todo,
– lo siento es que eres irresistible
– ves porque quiero amarrarte?
Yo me humedeci aun mas solo con escuchar eso.

– creo que me quieres amarrar por otras razones le dije
El rió y me beso apasionadamente y después me dijo
– “sabes, he estado pensando en pedirte algo”
– “si esta en mis posibilidades lo hare con gusto”
– me gustaria ver como te masturbas
– mmmm y eso por que?
– no se, solo quiero verte, te he imaginado cuando lo hacemos por teléfono
– no se si podre,no te burles pero creo que me daria pena
– pena por que? Anda, hazlo por mi
– y tu que haras por mi?
– te enseñare varias cosas, tengo algo para ti en mi maletín
– ok, lo intentare

Me recoste en la cama un poco dubitativa.
– como lo haces?
– lo hago de varias formas
– cuentame
– acostada boca arriba, y uso mis dedos para acariciarme, o a veces me recuesto sobre una almohada y empiezo a frotarme… O cuando lo hago en la ducha lo hago de pie y con la regadera de mano… Le dije sonrojada y muerta de la verguenza

– hazlo boca arriba que quiero verte
– que? tu estas loco!
– anda, hazlo para mi

Me acoste en la cama y empece a tocarme, estaba apenada pero tambien estaba muy excitada, acariciaba mi clitoris como lo hago cuando estoy sola en mi cama, con mi mano izquierda acariciaba mis pezones lentamente, verlo a el desnudo me ayudaba, el tambien empezo a masturbarse mientras me veia, yo aumente en intensidad y empece a meterme dos dedos y a moverlos, mi pubis se movia sin mi total control, mis ojos se entrecerraban por el placer pero yo los abria para verlo a el tocandose, empece a gemir hasta que tuve un delicioso orgasmo. El se acerco a mi y me beso los labios y me abrazo, vaya que le habia dado un buen espectaculo.

– traeme mi maletin, me dijo

Me levanté y lo deje ahi con su ereccion, tome el maletín y lo puse sobre la cama, “abrelo” me dijo, lo abrí, y seguro mis ojos se querían salir de mis cuencas cuando vi todo eso.

Vi varios empaques, vi tiras de tela como las que tienen las batas de dormir como cinturón, las tome y saque, eran de una tela muy suave, había un antifaz para dormir, un envase de nutella y otro de miel de abeja así como lubricantes y habia varios empaques, uno era un pequeño vibrador, otro de algo de plástico de forma extraña, y uno último con dos pequeñas bolas.

Me sentía como niña en Navidad, “son para mi?” le pregunte, “si, son tuyos, abrelos”, me respondio, asi que empece a abrirlos, claro que le confesé que no sabia para que eran algunos, aunque me lo imaginaba. Mientras revisaba la caja de uno para ver si venían instrucciones el tuvo a bien informarme, “es un juguete anal” y yo con cara de QUE?
– pero por que tiene esta forma?
– para que no se te salga
– pero…
– se ve raro, pero veras que te gustara

destape el vibrador, era pequeño y en la base se giraba para encenderlo, después abrí las bolas, eran dos y dentro tenían un contrapeso que hacían que se sintieran extrañas al moverlas.

– te gustan bebe?
– si! gracias, cuantos regalos
– las quieres probar?
– si, soy toda tuya
– ok, ponte de perrito

yo obedecí, el me puso el antifaz en los ojos dejándome completamente a ciegas, después sentí como empezó a besarme las piernas subiendo hacia mis pompis, lamiendo y chupandolas, después su boca fue hacia mi ano y empezó a comerlo (desde aquella vez que me comió por primera vez siempre lo tengo muy limpio cuando lo voy a ver), sin duda estar vendada aumentaba mi sensibilidad, eso se sentía increíble. Empezó a meter sus dedos en mi ano, los metía y sacaba, los giraba dentro de mi para después meter un objeto, yo me ponía flojita para el, poco a poco fue entrando, sentía que el objeto se hacia mas ancho, hasta que sentí que entro todo y mi ano se cerro al final! Después el acaricio mis nalgas, y mi espalda, preguntándome si me gustaba, yo le respondí que si, mi ano se sentía tan lleno, y mi vagina ya estaba empapada.

Después puso algo en mi clítoris, era el vibrador que recién encendió, nunca había usado uno, se sentía delicioso sobre mi clítoris, yo me retorcía de placer y soltaba gemidos, me lo quito después de un rato, creo que se quería tomar el tiempo para torturarme, puso una de mis manos en mi espalda, luego la otra haciendo que me tuviera que recargar en mis hombros y pecho, las ato de las muñecas y asi empezó a penetrarme.

Se sentía delicioso tener mis dos orificios llenos, se movía con fuerza, me tomo de la cintura y me jalaba hacia el en cada embestida, en ratos jalaba mis dos manos hacia el y me daba fuertes nalgadas en mis dos pompis, los dos tuvimos un enorme orgasmo que nos dejó tumbados en la cama.

Me desató las muñecas y nos quedamos dormidos después de algunas caricias y mimos. Dormí como cuatro horas, dormí con el tapón anal dentro de mi, y desperté muy excitada, el dormía a mi lado asi que lo desperté besando y acariciando su cuerpo, acaricie su verga y después la metí en mi boca hasta que logre despertarlo, su primera vista era la mía chupandolo con una gran erección.

– creo que alguien despertó excitada, me dijo
– si, muy excitada, creo que fue por el juguete
– quieres que te lo quite?
– si por favor… Creo que nos estorbara
– mmm eso me gusta

Se levantó, me coloque y el me lo saco lentamente, mi ano estaba listo y deseando ser penetrado, se puso lubricante y sin miramientos empezó a penetrarme, estaba igual de excitado que yo, me tomo de la cintura y me penetraba con fuerza de manera deliciosa, después me puso de cucharita y asi siguió la penetración, besaba mi cuello, jadeaba en mi oreja y acariciaba mis pezones. El se recostó sobre su espalda y al hacerlo me jalo con el encima de su cuerpo, aun con su verga bien adentro de mi ano. Por primera vez en sexo anal yo tendría que moverme, el me tomo de la cintura y me movió hacia arriba indicándome mis ordenes, yo empece a subir y bajar, no se porque pero eso me excito mucho, el también movía su pubis, su verga entraba y salía de mi ano. Los dos ya estábamos muy excitados gimiendo y respirando profundamente.
– espera, me dijo
Yo me detuve, el estiro la mano y alcanzo las bolas y las metio dentro de mi vagina.
– continua mi amor
Yo proseguí con mi movimiento, las bolas se sentían deliciosamente moviéndose dentro de mi, y mi orgasmo llegó casi inmediatamente, y el de el también. Quede ahi encima de el, el me recostó de lado y me abrazo por la espalda mientras nuestra respiración se regulaba.

– te gustaron tus juguetes?
– si, me encantaron todos!
– los tendrás que esconder bien en tu recamara
– que? Pense que tu los guardarías para nuestros encuentros
– no, quiero que los tengas, tengo planeado cosas
– como que?
– eso es secreto
– anda dime
– para nuestras llamadas telefónicas por ejemplo
– ahhh, si eso suena bien
– si, muy bien!

Yo estaba tan contenta y satisfecha que le pregunte:
– dime una de tus fantasías
– tu eres mi fantasía
– no, en serio! Dime!
– es verdad, que una linda jovencita como tu se fije en mi
– yo podría decir lo mismo de ti, y lo que me has enseñado
– si, creo que también tienes razón
– pero es que yo quiero cumplirte una fantasía, te lo debo
– no me debes nada
– bueno, que me digas una! No seas terco!
Tras darme una pequeña nalgada respondió
– si me preguntas asi de improviso te puedo decir que la típica de todos los hombres
– cual?
– seguro sabes
– dos mujeres?
– si, pero no te pediría que la hicieras
– por que?
– porque no hace falta
– te la podría dar, decirle a alguna de mis amigas de la escuela
– de verdad quieres?
– si, porque no? Será una linda experiencia
Saque mi celular y le enseñe las fotos de mis amigas, todas ellas son de mi edad, cuerpos similares, mas no idénticos, a el parecieron gustarle todas, y aunque le pedí que eligiera una, el se nego.

Al día siguiente fue de nuevo un dia para andar desnudos, despertamos y el me trajo el desayuno a la cama, hotcakes con mucha mantequilla y miel. Terminamos de desayunar y el estaba juguetón, me recostó y empezó a echarme miel de maple en mis pechos y en mis pezones, y los empezó a lamer lentamente, luego hizo un camino de mi ombligo a mi clítoris, y los lamió y beso lentamente. Yo lo imite poniéndole miel en su pecho y luego de su ombligo a su pene para después lamerlo completamente.

Estábamos muy excitados pero también algo pegostiosos por lo que nos dimos una rica ducha juntos, nos enjabonamos mutuamente e hicimos el amor de pie bajo el agua de la regadera, primero de frente y después de espaldas, fue delicioso.

Nos secamos y salimos al jardín para tomar un rato el sol y recostarnos, nos recostamos los dos, nadamos un poco y luego recordó algo, me dijo que iria a buscar algo. Regreso con algo que parecía ser una red o algo asi, a final de cuentas resultó ser una hamaca que coloco, y me invito a usar, el se recosto primero y me ayudo a subir. Empezamos a besarnos, a acariciarnos, a excitarnos, nuestras lenguas se hacían el amor, mientras la hamaca se movía lentamente y el aire tocaba nuestros cuerpos, su verga empezó a crecer y yo a humedecerme, el en ratos detenía mi mano de las caricias a su pene, quería que eso durará mas y mas.

– te parece que vayamos a comer?
– tengo hambre pero ahora quiero que me penetres
– te quiero torturar un poco
– por que?
– anda ve a vestirte que hoy comeremos fuera
– que me pongo?
– un vestido

Nos fuimos al cuarto para vestirnos, me puse un vestido primaveral que había llevado en la maleta, era corto, se podían ver mis piernas y algo de escote, el también se vistió de manera casual, pero cuando termine se sentó en la cama y me dijo que me acercara, tenia escondidos los juguetes en sus manos y sin decir mas, metió sus manos bajo mi vestido, hizo a un lado mi ropa interior y me metió las bolas chinas, y después con cuidado hizo lo mismo con el tapón anal.

– pero que haces? le pregunte
– nada
– no que íbamos a comer fuera?
– si, a eso vamos
– pero entonces por que los juguetes?
– los llevaras puestos!

yo intenté negarme pero el estaba muy decidido a eso, y yo pensé, que realmente no pasaría nada malo.

Salimos de la casa y empezamos a caminar por las calles, algunas empedradas hasta el mercado de comida, yo estaba empapada, el caminar con los juguetes dentro me tenia MUY excitada, rogaba por que llegáramos. Por fin llegamos y me sente para evitar que las bolas se siguieran moviendo dentro de mi, fue un alivio, pero al sentarme ahora el que me excitaba era el tapón anal que sentía bien adentro al estar sentada.

Pedimos de comer, había mucha gente, de muchas edades y de varias condiciones sociales, esperaba que no se me viera lo excitada que estaba, mis pezones se querían salir del vestido, había sido una pésima idea no llevar sostén, yo solo queria que me penetrara, ya no aguantaba las ganas y se lo susurre varias veces mientras comíamos, el solo se reía de mis ansias.

Por fin terminamos de comer y salimos de ahí, agarrados de la manos como en la ida, el bromeó preguntando si quería que fuéramos a caminar, yo refunfuñe y le dije que ya quería llegar a casa para ser cogida y terminar con esa deliciosa tortura!

A medio camino pasó un señor, mas grande que el, unos 6 o 7 calculo, desde lejos me veia, no me quitaba la mirada de encima, al cruzarnos cual fue mi sorpresa cuando saludó muy afectuosamente a Alejandro, me presento, aunque no dijo “mi novia” o algo asi, solo por mi nombre, el seguía mirándome, desnudándome con la mirada, quizás mis pezones tenían algo de culpa, el tenía una sonrisa extraña, picara, como si supiera que fuéramos amantes y nos la pasábamos teniendo sexo, bueno, se que eso es tonto, Alex es un adulto, era lógico que lo hiciéramos, aun asi su sonrisa picara me intrigo. El nos invito a pasar luego a su casa a beber algo, le respondió que si tenía tiempo iríamos, y nos despedimos de el.

En el trayecto le pregunte quien era, el solo respondió que era un vecino amigo de el, yo ya no quise comentarle lo de las miradas.

Llegamos a casa, yo lo bese apasionadamente y nos quitamos la ropa, deseaba ser penetrada ahi mismo en el suelo, que me sacaran los juguetes y terminara esa tortura, pero el no pensaba igual que yo, me quito el vestido y me cargó, y me llevó de vuelta a la hamaca, se desnudo y me saco mis bragas dejándome desnuda, se subió a la hamaca conmigo y nos seguimos besando, fue ahi que me saco los juguetes, primero el anal y luego las bolas. Yo ya estaba listo para el, mi mano fue a su verga para ponerla lista para mi y rápido respondió, y por fin me penetró en el vaivén de la hamaca teniendo un inmenso orgasmo. Nos quedamos dormidos abrazados en la hamaca.

Así fue nuestro fin de semana erótico lleno de nuevas experiencias pero había llegado el momento de regresar, empacamos y tomamos carretera para regresar.

Al regresar fue interrogada por mis amigas, y fueron tan insistentes que lograron sacarme cosas que no quería decir, como que estuve desnuda todo el tiempo, pero no les dije que me amarro ni los juguetes que usamos. Ellas me envidiaban y no le daba pena decírmelo. También les comente que yo quería cumplirle la fantasía de estar con dos mujeres, ellas rieron apenadas pero se les veía interesadas, días después una en privado me dijo que le gustaría participar.

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