Cuando tenia 20 años, llego una visita inesperada a mi casa
el fin de semana, era mi prima Sofía. Tenia buen tiempo que no la
veía, pero se había convertido en todo un cuero la condenada
para sus 17 años.

Fue invitada por mis padres, ellos querían que fuéramos
a divertirnos al club, ellos por cuestiones de trabajo tendrían
que salir el fin de semana fuera de la ciudad, me la encargaron mucho.

Era casi mediodía de aquel sábado cuando Sofía
entro a mi cuarto, voy a arreglar mis cosas y a cambiarme, me dijo, salimos
en hora y media, al salir de mi cuarto no cerro la puerta así que
la vi alejarse moviendo su bien formado  trasero hacia su cuarto y
esto me alboroto y me entro una idea bastante morbosa.

Me quite los tenis y camine hacia su cuarto, las puertas de mi casa
son de tipo antiguo, con lo cual las chapas de las puertas parecen ventanas
cuando uno se asoma por ellas, me plante de rodillas y comencé a
mirar y lo primero que vi fue a mi prima Sofía quitándose
su blusa, que lindas tetitas tenia, mi miembro comenzó a reaccionar
con aquella visión, sus encantadores

pechitos se mostraban tentadores bajo su coqueto sostén. Sus
areolas rosadas y perfectas sobresalían por encima del encaje y
sus pezones se le notaban muy marcados como deseando romper la tela.

Después empezó a quitarse la falda, con movimientos de
cadera como si fuera una bailadora de strep steas , traía puestas
unas tangitas blancas, con lo cual me dejo ver su triángulo a través
de ellas, se le notaba su conejito inchado, sus nalgas son perfectas, redondas
y paraditas, empezó a quitarse su tanguita, agachándose,
con lo que me permitió ver su coñito, es

de un color rosadito cubierto por su bello rizado, fino y de un color
castaño.

Después se quito lo único que le quedaba, su bracier,
con lo que pude ver por primera vez su cuerpo completamente desnuda, que
belleza, camino hacia donde se encontraba el baño, creí que
se metería a bañar o algo así, pero regreso con una
toalla la cual la dejo caer sobre la cama, entonces se agacho para sacar
algo de su maleta, cuando hizo esto, me dejo ver todo de

nuevo, yo ya no aguante las ganas y me saque mi miembro y comencé
a movérmelo.

Sofía se sentó sobre la toalla y separo un poco sus piernitas,
creí que se masturbaría con algún objeto que saco
de su maleta, pero no, me quede con las ganas de verla masturbándose,
porque lo que tenia en su mano era un bote de crema para afeitar, el cual
lo comenzó a agitar, con lo que pude ver como se movían sus
pachitos y un tiempo después, se comenzó a untar la

crema por todo su bello púbico.

Después de dejar trabajar la espuma, tomo el rastrillo y con
mucho cuidado comenzó a depilarse el excedente de bello, levantando
y separando mas una de sus piernas primero después la otra, luego
que termino, se dispuso a limpiarse con la toalla, una vez que termino,
pude ver que se dejo solo una barrita de ese bello castaño encima
de su abertura vaginal.

Tomo un espejo de mano y comenzó a verse, se reviso por los
lados de sus labios y separo estos mismos para verse su hoyito, claro que
yo también se lo vi, cuando hacia esto, no perdió tiempo
y aprovecho para meterse un rato uno de sus deditos.

De repente paro y se comenzó a cambiar, se puso una tangita muy
coqueta que apenas le cubría el escaso bello que se había
dejado y su bracier, cuando se disponía a ponerse lo demás,
salí disparado hacia mi habitación, ya en mi cuarto, baje
mi shotrs y comencé a masturbarme frenéticamente ya que me
sentía demasiado excitado, mi miembro lo tenia duro y muy caliente,
cerré

mis ojos y me imagine a mi prima masturbándose, cuando de repente,
se abrió la puerta de mi cuarto y entro Sofía con una videocamara
en mano.

Que estas haciendo, me dijo, te estas masturbando verdad, no creas que
no me di cuenta que me estuviste espiando mientras me cambiaba y me depilaba,
me puse de todos colore yo, eso me lo vas a pagar, harás todo lo
que yo diga o te acusare con mis tíos.

OK, haré lo que tu digas, acepte lo que me pidió, que
quieres que haga, le dije, por lo pronto quiero que te desnudes completamente
y te sigas moviendo tu pito, quiero verte y grabarte como te lo haces,
ordeno. Esa parte del trato me empezó a gustarme, me levante y me
desnude mientras ella no perdía detalle con su vídeo, me
senté en el borde de mi cama y comencé a

moverme mi pito, de pronto Sofía dejo su cámara en cima
de un mueble y la dejo funcionando, se me acerco, me quito mi mano y ella
cogió mi miembro y comenzó a movérmelo lentamente,
que bien se sentía, me bajaba todo lo que cubre mi miembro y dejaba
a descubierto la cabeza, de la cual ya le salían unos hilitos de
lubricante la cuales me la desparramaba ella con sus deditos por toda la
cabeza.

Al poco rato, me lo soltó y me dijo que siguiera yo, a lo que
le hice caso, pero le pedí que se desnudara ella también,
que quería verle sus hermosas tetitas, me hizo caso o era lo que
ya tenia en mente, empezó a quitarse su sudadera, después
su braciere y comenzó a tocarse sus pezones los cuales se le pusieron
duros inmediatamente, se les contrajeron sus areolas y sus

pechitos se les pusieron mas duros, lo se porque se los toque, dejo
de tocarse por un rato para desnudarse por completo.

Ya estando desnuda por completa, se hincó en medio de mis piernas,
me dijo que quería verlo mas de cerca y que me corriera, para ese
entonces, nuestra respiración la teníamos muy agitada, yo
deseaba poder poseerla, tenerla entre mis brazos y poder acabar dentro
de ella.

Total que seguí moviéndomela, mientras ella seguía
haciendo lo suyo, tocándose sus pechos y metiéndose uno de
sus dedos en su hoyito, lo tenia muy húmedo y acariciándose
su clítoris el cual lo tenia bien paradito y duro.

Me vengo, le grite, me vengo y de un golpe me quito mi mano y metiéndose
de un golpe mi miembro en su boca, empezó a chupármelo, que
gran mamada me dio, le tome su cabeza y la empuje contra mi vientre para
que se pudiera comer todo mi pito y empece a moverme dentro de ella, cerré
mis ojos y me recosté en la cama. Ella tomaba mi miembro con su
mano, me lo movía, me lo chupaba, pasaba su lengua por todos lados,
que rico se sentía.

Viéndome acostado, ella soltó mi miembro, se subió
a la cama y se monto encima de mi cara con sus piernas abiertas, quieres
que te lo chupe yo también, le dije, si lo deseo y comete a pasar
mi lengua por su vagina, le chupe su clítoris, le mordía
sus labios y se los separe para meter mi lengua en su pequeño orificio
virginal, mientras ella tomo de nuevo mi miembro y siguió con su
tremenda chupada, ya no podíamos mas, me venine dentro de su boca
y comenzó a comerce toda mi lechita, movía mi miembro con
una mano hasta que me saco hasta la ultima gota, ella también se
corrió.

Descansamos un rato y nos dimos un beso, ese fin de semana fue unos
de los que jamas olvidare, después de esto, hicimos el amor por
todas partes de la casa, pero ya les contare mas adelante.

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